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<title>Noticias de El Pato</title>
<link>http://www.elpatowebsite.com/</link>
<description>Noticias de El Pato</description>
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<item><title>Perros de caza:  El labrador retriever </title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=543</link><pubdate>2012-01-19 09:54:34</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/6dfef97f8735b703b443ca852309a6c64.jpg" width="440" /></p><p>De mirada dulce, es un perro noble que se destaca como cobrador en ambientes acuáticos. </p><p>Un nuevo año nos encuentra, a través de estas líneas, compartiendo nuestra pasión por la caza deportiva y esos fieles e insustituibles compañeros que son nuestros perros de caza. Y arrancaremos el año con una raza muy popular, pero que no pertenece a las denominadas “de muestra”. Vamos a conocer un poco más al labrador retriever, el gran cobrador.<br />
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<b>Su historia</b><br />
Casi todos los autores que han investigado el origen de esta raza y su localización geográfica, coinciden en que no tiene una antigüedad mayor que dos siglos y algo más, y que sus primeros ancestros estaban radicados en el territorio que en lengua anglosajona se conoce como “Newfoundland”, la región canadiense llamada “Terranova”.<br />
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De una extensión de unos cuatrocientos mil kilómetros cuadrados, la mayor parte de su superficie está constituida por el nordeste de la península del Labrador. Es una zona donde el clima se caracteriza por su extrema dureza, humedad y frío, con influencia glaciar, y terrenos de tundra y bosques de coníferas.<br />
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Una de las mayores fuentes de riqueza de esta área han sido los productos del mar, sobre todo la pesca y la industria que se deriva de ella. Estos territorios fueron descubiertos por el navegante italiano Giovanni Caboto, que estaba al servicio de la corona de Inglaterra hacia el siglo XVI. A partir de su descubrimiento, pescadores ingleses, franceses y españoles de las costas cantábricas los frecuentaron y los fueron colonizando.<br />
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En esas particulares circunstancias aparece este noble perro. Lamentablemente no existen muchas referencias al respecto, pero se cree que, al igual que los canes de la raza terranova, los perros de agua que dieron lugar a los labradores retriever fueron autóctonos o llevados a aquella zona por pueblos indígenas, como podrían ser los beothuk, pescadores por excelencia.<br />
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Esos perros autóctonos fueron cruzados con perros nórdicos que habrían llegado a aquellas tierras procedentes de otras tribus continentales que migraban a la zona. De aquí puede tomar su origen la tan extendida leyenda canadiense, que asegura de forma categórica que el origen del labrador se encuentra en el cruce de un perro nórdico y una… “nutria”.<br />
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Obviamente esa posibilidad es absurda. No existe ni por remota casualidad. Genéticamente es algo inconcebible, pero siempre hay que respetar la sabiduría popular, ya que, si observamos las características morfológicas del labrador, encontraremos similitudes notables con el mustélido antes mencionado: ambos poseen membranas interdigitales en pies y manos, cola redondeada y gruesa que se afina hacia la punta y les sirve para nadar y timonear, y la impermeabilidad del pelaje.<br />
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Retomando el relato histórico de la raza, a partir del siglo XVIII, cuando los ingleses comienzan a explotar a gran escala los productivos bancos de bacalao que había en la zona, trasciende la encomiable tarea que vienen desarrollando desde tiempos desconocidos los perros de los marinos de Labrador y Terranova. En aguas heladas, de gran oleaje, el perro de Labrador hace cara a las adversidades del clima y del mar, y se desenvuelve, a través de este último, con gran soltura y eficacia en beneficio del hombre, arrastrando sus redes de pesca hasta la embarcación e incluso hasta la costa.<br />
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Estos perros denotan una gran fuerza y una enorme valentía, criterios fundamentales para su selección en manos del hombre utilizándolos como “enlace” entre las embarcaciones, como cobrador de bacalaos escapados de las redes, como guía práctico de embarcaciones en zonas de difícil maniobra. Con el transcurso de los años y la evolución industrial, las técnicas de pesca se fueron mejorando y la tarea de nuestros nobles amigos se vio muy relegada hasta casi desaparecer, sobreviniendo un momento de su historia realmente funesto, ya que pasaron de ser queridos y halagados a ser perseguidos y capturados, y entre los años 1814 y 1819 sufrieron una matanza indiscriminada por decretos gubernamentales.<br />
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A partir de 1820, como resultado de las medidas legislativas contra estos perros se produce una salida masiva de ejemplares hacia Inglaterra, donde, luego de algunos años, comienzan a ser apreciadas sus dotes naturales que podían ser moldeables para conseguir el tan anhelado perro cobrador, que liberase de ese pesado y maleable trabajo a sus aguerridos, esbeltos y efectivos pointers y setters. La suerte estaba echada: había nacido el labrador retriever, quizás el mejor cobrador de los perros de caza.<br />
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<b>El labrador retriever</b><br />
Encuadrado en el orden de la Federación Cinológica Internacional dentro del Grupo VIII que aúna a los perros cobradores de caza, sección primera, bajo la tutela de Gran Bretaña, sus principales características son el excelente temperamento, la pasión por la caza, la inteligencia e inigualable memoria para el cobro de varias presas al mismo tiempo, la resolución y valentía en la búsqueda y el fácil adiestramiento.<br />
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Pero esas virtudes han servido también para que el labrador sea ampliamente utilizado en otras tareas, como rescate en avalanchas y catástrofes como terremotos. También, como un colaborador muy apreciado por la policía, la lucha contra la droga y el tráfico de animales y, desde hace ya varias décadas, como un excelente lazarillo y auxiliar de minusválidos y personas con capacidades diferentes, siendo, además, muy utilizado para la zooterapia, dada su gran inteligencia, alta confiabilidad y gran simpatía.<br />
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Esto ha llevado al labrador retriever a un altísimo grado de popularidad, incluso entre celebridades, como los presidentes de los Estados Unidos o de Francia, y los reyes de Gran Bretaña y España, que lo han adoptado como mascota. <br />
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<b>Características</b><br />
El labrador actual es un bello animal en lo estético y muy definido, con unos 54 a 58 centímetros a la cruz. Su cuerpo robusto, pero que nunca debe llegar a ser gordo, presenta un pecho ancho, descendido, con dorso recto, y riñón ancho, corto y fuerte, dando una impresión general de fuerza y resistencia.<br />
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Su cabeza es característica e imprime a la raza gran parte de su ser. De cráneo ancho, bien dibujado, stop marcado, mejillas carnosas, trufa ancha y ollares bien abiertos, sus ojos son de tamaño mediano, color castaño o avellana, con una mirada muy inteligente y concentrada, pero también tremendamente dulce. Las orejas medianas, poco pesadas, deben caer sobre la cabeza y tener una implantación hacia atrás.<br />
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Como perro cobrador tiene mandíbulas fortísimas, pero también muy seguras, que hacen presa sin dañar la pieza. La cabeza se sostiene sobre un cuello potente y sólido, de suficiente longitud como para realzar las características de su cabeza.<br />
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Las extremidades deben estar bien desarrolladas: miembros fuertes, con hombros largos y oblicuos, y miembros delanteros rectos desde los codos al suelo. Los posteriores, con grupa no descendida, rodilla angulada, corvejones descendidos y pies redondos, compactos con los dedos bien definidos y arqueados, y almohadillas desarrolladas.<br />
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El pelo es una de sus particularidades más llamativas. Es corto, denso, sin ondulaciones, de aspecto firme y compacto, con una pelusa o subpelo que lo hace aislante y casi impermeable, lo que recuerda al pelo de nutria con el que, como ya vimos, se lo compara. El color debe ser siempre uniforme (permitiéndose, como máximo, una pequeña mancha blanca en su pecho) y se admiten el negro, el amarillo (o dorado) y el chocolate, tan de moda en nuestros días. El amarillo permitido tiene un amplio espectro de tonalidades, que van desde el casi níveo al casi rojizo de los zorros. <br />
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Comúnmente, solemos escuchar que, de acuerdo con los colores, difiere el carácter, las actitudes o virtudes. Por ejemplo: “si es dorado suele ser más rápido; si es negro, más rústico o más fortachón; si es marrón, sólo nos brinda belleza”. Pero no es así: esta es una idea errónea, dado que podemos encontrar todas sus virtudes, independientemente del color del ejemplar.<br />
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Lo que difiere de un animal a otro es su genética, y la manera en que lo criamos (si proviene de perros cazadores, de trabajo de rescate, etc.) y lo adiestramos, según el desempeño que queramos que cumpla. De más está decir que es extraordinario en cualquier tipo de función.<br />
La cola es otro de los rasgos muy distintivos de la raza: es de inserción media, muy gruesa en la base y se afina progresivamente; está cubierta totalmente de pelo corto, denso y grueso que le da un aspecto circular. Se la denomina “cola de nutria” y le es sumamente útil para nadar y timonear. Suele suceder que, cuando el perro está en movimiento, lleva la cola alegremente hacia arriba, pero nunca debe estar curvada sobre el dorso.<br />
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<b>En la caza</b><br />
Es un perro con una gran capacidad para almacenar datos en su memoria. Su polivalencia es cierta, no sólo en cuanto a la caza, sino también en otras actividades, como ya se dijo. <br />
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El labrador es un perro que muestra de forma rápida y segura, tal vez no tan bella como un perro eminentemente de muestra, pero con confianza. Es una raza rápida y trabajadora en la búsqueda, desarrollando sus extraordinarias cualidades olfativas, incluso en ambientes palustres.<br />
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Como cobrador, especialmente en ambientes acuáticos, se destaca este verdadero coloso. El labrador retriever posee un enorme apego y predilección por el agua, no importa de qué características, sea zona pantanosa, charcos, lagos, arroyos, marismas, ríos o el mar; agua dulce o salada; profunda o playa; templada o totalmente helada; el labrador cumplirá con total seguridad su tarea de cobrador: perseguirá incansablemente el ave herida, aunque esta se zambulla, yendo siempre en su búsqueda para traerla con gran delicadeza de boca a su amo.<br />
En bañados, cazando patos, es muy observador, tranquilo y paciente, con buena predisposición. Tuve la satisfacción de haberlo visto cobrar presas de a dos por vez, nadando todo el tiempo, si el terreno así lo amerita (es decir, si el agua supera su altura).<br />
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A mi criterio es el mejor perro para la caza del pato y me encanta ver sus competencias en el canal ESPN, cobrando distintos objetos y esos enormes gansos de simulacro. “Es lo más”, y reconozco que en el agua, como él no hay. <br />
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En la caza de la perdiz, si el cobro no lo concreta nuestro perro puntero (braco, pointer, bretón, etc.), él demuestra gran habilidad en hacerlo, ya que no presenta negativa alguna cualquiera sea el terreno (pastizales, lagunas, pendientes, etc.).<br />
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Pero, si también encuentra un rastro, es admirable ver cómo lo sigue y define la situación por sí mismo (acelera la marcha, yergue su cola). Lo único que le juega en contra es que no detiene la marcha al momento de toparse con la presa, como cualquiera de las razas mencionadas. En síntesis, es un perro todo terreno, polifuncional, inteligente, con el cual podemos cazar aves de rastro (perdiz, por ejemplo) o de vuelo (palomas o patos).<br />
Como mascota es un animal fiel, compañero, servicial, voluntarioso, inteligente, y con  muchos adjetivos que califican en las cualidades que pretendemos a la hora de elegir una mascota; muy recomendable para hogares con niños.<br />
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Hace ya unos cuantos abriles, tuve la enorme fortuna de compartir nueve gloriosos años cazando con un labrador retriever llamado “Black”. No me tiembla el pulso al asegurar que ha sido el mejor perro que tuve y que quizás tendré. No tanto por su capacidad de caza, que por cierto fue muy buena y me brindó enormes satisfacciones, sino por la calidez de su compañía, su mirada dulce y atenta y su inigualable, incomparable nobleza. <br />
Con su solo recuerdo he quedado completamente conmovido: nos vemos en la próxima entrega y que tengan un exitoso 2012.<br />
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</p>]]></description></item><item><title>Grandes momentos en Mar del Plata</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=542</link><pubdate>2012-01-19 09:38:28</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/e4be4cda71d6edeacab3f7c9550195f41.jpg" width="440" /></p><p>Un viaje mar adentro. La estrategia era comenzar con una buena captura de meros de muy buen porte y luego alejarnos un poco en busca de los salmones.</p><p>Lunes de verano en Mar del Plata, el pronóstico era favorable, vientos de no más de 15 km del sector sur, lo que nos garantizaría una excelente navegación y buen augurio de pesca.<br />
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La cita era a las 6:45 de la mañana en el Club de Motonáutica, allí junto a Cristian, mi marinero, ya teníamos todo listo para recibir a Daniel Gacek y su grupo de amigos, todos miembros del Club de Caza y Pesca de Marcos Paz, y ya viejos conocidos de Aquafish. <br />
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A las 7 de la mañana, mientras disfrutábamos de un café acompañado de medialunas, emprendimos viaje mar adentro a bordo del Walhalla, una de nuestras embarcaciones Skipper Express de 10 metros de eslora con capacidad para nueve pescadores, en busca de los grandes de las rocas marinas.<br />
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Durante la navegación disfrutamos de videos de pesca de nuestros tours al exterior y también algunos de la pesca de salmones para recordar un poquito los trucos de esta pesca.<br />
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La estrategia era comenzar con una buena captura de meros de muy buen porte y luego alejarnos un poco en busca de los salmones.<br />
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A las 9 de la mañana llegamos a zona de pesca. El mar estaba impecable y la corriente marina era la indicada.<br />
Los pescadores tomaron posiciones mientras yo buscaba la marca de pescado en la piedra. Los segundos de espera me hacían sentir la ansiedad de la gente. <br />
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Todo listo y al agua… el primer tiro daba muy buenos resultados apenas tocábamos fondo y tensábamos las líneas, las cañas comenzaron a arquearse por los piques de dobletes de grandes meros de entre tres a cinco kilos.<br />
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Las pasadas por las piedras haciendo garete dieron un gran resultado y en un par de horas ya teníamos varios cajones repletos de meros enormes y a los pescadores agotados, listos para un breve descanso, mientras navegábamos hacia otra zona en busca de los codiciados  y  grandes salmones de mar.<br />
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Tras unos 30 minutos más de navegación y disfrutando de un refresco llegamos a la nueva zona de pesca.<br />
La modalidad de pesca también era el garete sobre las piedras, con la diferencia que hay que tener paciencia con los primeros piques ya que el salmón es más lento para comer y los primeros ataques a las carnadas lo hacen las especias más chicas.<br />
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Cristian había preparado todas las líneas con un encarne de caballa en el anzuelo de arriba para sebar el lugar y un buen filete de castañeta fresca que habíamos pescado previamente junto a los meros.<br />
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La primera pasada no dio el resultado querido por lo que cambiamos de lugar. El segundo tiro nos llenaba de alegría al ver dos cañas arquearse violentamente y reflejar en las puntas los particulares cabeceos de los salmones. <br />
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Tras una larga lucha subimos un salmón hembra de 12 kg y un hermoso macho de 19 kilos. Seguían las pasadas y las cañas continuaban exigiéndose al máximo porque la fuerza de los terribles salmones que no querían ser sacados de los 45 metros de profundidad hacían correr adrenalina por el nailon. <br />
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Un cambio de piedra nos dio una gran sorpresa, la primera pasada nos dio un hermoso y luchador salmón de 30.500 kg, que dio una gran batalla al pescador que llego a transpirar para sacarlo.<br />
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La siguiente pasada por la marca de peces en la sonda nos regaló un lindo doblete de 14 y 21 kg de salmón  <br />
En solo tres bajadas más completamos la pesca del día con 6 salmones más de 25 a 17 kg. Todos capturados en las nuevas zonas de pesca que Aquafish ha descubierto con grandes resultados ya que son lugares prácticamente vírgenes.    <br />
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Pasadas las 14 horas y totalmente agotados pero felices emprendimos el viaje de vuelta a puerto disfrutando un rico almuerzo y sacando fotos a las capturas del día.<br />
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Espero tengan la posibilidad de animarse a realizar esta pesca en Mar del Plata, un pesquero que día a día nos confirma que es el mejor del país y en donde nosotros, la gente de Aquafish, ya tenemos todo pensado para que vengan a disfrutar.<br />
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Hasta la próxima pesca.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Gualeguay: dientes, saltos y festejos</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=541</link><pubdate>2012-01-18 13:52:41</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/111c9b3ed80dbf99a802a0c2d44b356dc0t.jpg" width="440" /></p><p>Dorados y tarariras se dan cita en este notable pesquero entrerriano, pleno de ámbitos ideales para la pesca con artificiales de ambas especies.</p><p>Buena pesca, paisaje inmejorable y un guía de primera son garantía de emociones al por mayor.<br />
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Cada vez que volvemos de Gualeguay viajamos dibujando una sonrisa mientras barremos kilómetros de regreso a casa. El entorno agreste, una pesca fabulosa y, sobre todo, la sensacional compañía del guía Jorge Cot hacen que cada visita a este notable pesquero entrerriano sea un verdadero masaje en el alma. <br />
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No fue la excepción la última visita, donde taruchas y dorados nos sacaron las ganas de pescar con artificiales (spinning, bait y fly), y el notable guía –dechado de virtudes que sintentiza lo mejor del ser entrerriano– nos hizo vivir magníficas sensaciones que nos llevaron a redescubrir un pesquero que cambia de fisonomía cada vez que lo visitamos. <br />
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Porque el mismo lugar que tiempo atrás conocimos crecido y pleno de desbordes y cascadas, ahora está encajonado y con nuevos sitios rendidores para la pesca, ausentes en la condición de inundado.<br />
Pero vayamos por partes. Para llegar desde Buenos Aires tomamos la ruta de los puentes hasta Ceibas (ojo que metros antes de llegar al desvío hay una reducción de velocidad a 60 km/h de máxima y una camioneta que saca multas fotográficas), y luego giramos a la izquierda hasta Gualeguay, destino al que arribamos tras 70 km de ruta en buen estado. En la estación de servicio nos esperaba Cot, quien nos guió 10 km más hasta Puerto Ruiz, lugar de embarque.<br />
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<b>Calentando la muñeca</b><br />
Los sitios de buena pesca (desembocaduras del Gualeguay y el Victoria en el Paraná) están a un mínimo de una hora de navegación, pero en el camino se van probando distintas correderas y remansos que el guía ya ha estudiado y siempre le entregan algunos doraditos “para ir calentando la muñeca”, como le gusta decir. El viaje se disfruta plenamente, mirando chajás y ganado isleño por doquier, con algún lobito de río atravesando el curso y aves de todos los colores en perchas costeras o surcando los cielos.<br />
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En el camino, entonces, Cot propone parar cien metros antes de una buena corredera donde el río come barranca. Vimos dorados saltar a lo lejos atacando mojarras, bien pegados a la costa. Fue el momento del fly cast. Armé una caña 7/8, línea sinking, reel Large Arbour y coloqué una mosca provista por Irresistible Fly Shop en tono rojo y negro, a sugerencia del guía. Fue un tiro, un dorado: el tercer tirón de la cola de rata fue seguido de un violento cabezazo que arqueó mi caña y un salto espectacular de un doradito chiquito, pero barullero. Lo izamos y devolvimos rápidamente y, al segundo tiro, clavé uno de mejor tamaño, cerca de dos kilos, que disfruté plenamente. <br />
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Cabe destacar que el guía nos sugería no hacer ningún tipo de ruido, pues los dorados se alejaban de nosotros o se fondeaban. Así, con un par de capturas más de doraditos chicuelos, seguimos viaje mientras dejaba la de fly a un costado e íbamos armando los equipos de bait y spinning. <br />
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Apuramos unos mates inolvidables, como solo los guías entrerrianos saben cebar, y enseguida estábamos en una zona de palos ideal para pescar al golpe. Señuelos de paleta corta, como los Inna y los Shiner King de Marine Sports o los nuevos minnow y mojarras de Kunnan, se lucieron en este sector, donde cobramos doradillos de dos a tres kilos, muy combativos, pero no acardumados (por tanto, había que caerles justo para tener un pique). <br />
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<b>Dorado “comepán”</b><br />
Al mediodía, paramos a almorzar en la isla, en el rancho que Jorge Cot tiene en un punto estratégico por estar en medio de los mejores pesqueros. Contentos de disfrutar un rato de buena sombra, al finalizar el almuerzo el guía nos sorprende con una propuesta: “Miren lo que va a pasar ahora”, dijo misterioso, al tiempo que arrojó un trozo de pan al agua. Bastó que la miga tocara la superficie para que fuera atacada con furia por “algo” que salió de abajo de la superficie. Me pegué la nuca con los talones corriendo hasta la lancha para traer mi caña de mosca y repetir el intento con un engaño emplumado. ¡Y no falló!: cayó la mosca y un regio dorado la tomó enseguida, partiendo en veloz corrida al centro del cauce y regalándome un magnífico salto, seguido de varios más. Tras una pelea que disfruté con gran emoción, el guía bajó la barranca y logró izarlo para inmortalizarlo en buenas fotos antes de la devolución.<br />
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El día ya estaba pagado, pero aún quedaban muchas emociones por vivir. “Vamos a buscar las chanchas”, propone Cot, refiriéndose a dorados de cinco kilos que siempre suelen dar la nota entre el chiquitaje. Arrancamos hacia una zona de fuertes correderas en donde pescamos al golpe contra las barrancas, apuntando a las salientes, y detrás de los árboles caídos, frecuentes puntos de ataque del dorado a presas que son descontroladas por la corriente ante un obstáculo. Junto a los amigos Gustavo Miranda y Roberto Gil comenzamos una serie de capturas de buenos dorados, de dos a tres kilos, en donde se destacaron dos señuelos clave: el Flap Jack 90 y la Banana de bait de Alfer´s verde y negra.<br />
Estiramos esta pesca hasta que comenzó a caer el sol, sin poder lograr la ansiada “chancha”, pero con hermosas piezas de hasta cuatro kilos. Finalmente, nos decidimos por rematar el día con la frutilla del postre: la pesca de tarariras. Tan seguro estaba el guía de que invirtiendo poco tiempo haríamos una buena cosecha, que lo dejó recién para el final. Y de pasada hacia el pesquero que Cot quería que conociéramos, hicimos un alto en una prometedora entrada donde el agua formaba un piletón, tal como suele ocurrir con frecuencia en San Pedro. Allí tuve suerte en exclusividad, ya que logré cuatro taruchas con un Spin Fish de Alfer´s con cuchara vibrax, mientras mis amigos solo perdieron un par de piques. Tras las cargadas de rigor seguimos viaje. Y como siempre, la pesca da revancha. <br />
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<b>La hora de la tarucha</b><br />
Cot nos llevó hasta un alto terraplén que levantaron los dueños de una estancia aledaña para proteger sus campos de las crecidas y regular la salida de agua mediante compuertas. Nos propuso que subiéramos la barranca, de unos cuatro metros, y recién en la cima comprendimos la intención: del otro lado había charcos bajos, canales y lagunones, un verdadero paraíso taruchero. Y allí mis amigos se tomaron revancha. Mientras yo testeaba las excelentes ranas de goma Kunnan pescando en una zona de gran vegetación que hacía que errara muchos piques, ellos trabajaron claros limpios con señuelos de hélice, en superficie, y prácticamente no fallaron, logrando ejemplares de dos a tres kilos en abundancia. Roberto Gil logró varias con una cuchara Mepps 4 con pescadito de goma y Gustavo Miranda se lució con un ejemplar de casi tres kilos con un señuelo de superficie con hélice. <br />
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Nuestro guía no fue menos, y se alejó unos 100 metros para obtener varias “tarus” de similar porte probando suerte con señuelos de media agua que le dieron muchos piques. Así, el ocaso puso fin a una jornada inolvidable que nos encontró tocando Puerto Ruiz casi al anochecer. <br />
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Nos despedimos del querible Jorge Cot agradeciéndole su inmejorable disposición –la misma que traslada a sus clientes– y prometiendo un pronto regreso para pescar con niños (los de Jorge son verdaderos expertos) en este paraíso entrerriano que debería estar mucho más protegido contra redes y espineles para alentar el turismo sustentable que representa la pesca deportiva.</p>]]></description></item><item><title>Show de lisas en el corredor de la Ruta 2</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=540</link><pubdate>2012-01-11 13:50:27</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/6563496c8b0f24726e74ff6542cac2cc1.jpg" width="440" /></p><p>La de la "Lisa" es una de las pescas inigualables que trae el verano, y por supuesto, el calor. El Salado, el paraíso donde habita esta singular especie....</p><p>En una temporada inusual donde la lisa está comiendo firme en la mayoría de los pesqueros, hasta los debutantes con la especie se van satisfechos tras cobrar varias capturas. Una pesca sufrida que combina sutileza de pique con una brava pelea tras la clavada.<br />
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El pescador de lisas sabe muy bien que la especie que lo desvela los somete a muchos fracasos antes del éxito. Incluso en una misma jornada donde ha cobrado varios ejemplares, la pesca puede haberse dado en la última media hora, justo antes de que una tormenta propiciara una fuga digna de Indiana Jones. Por eso resultan tan notorios los rindes que se vienen dando en el corredor de Ruta 2 de la provincia de Buenos Aires, donde hasta novatos que jamás practicaron la pesca de ésta especie se van satisfechos con la calidad y cantidad de piezas logradas. <br />
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Y hablamos del “corredor de Ruta 2” porque la lisa se mueve, se concentra en distintos puntos y es posible que en un mismo curso de agua, pescadores estén haciendo pescas extraordinarias a pocos metros de otros que no tienen un pique. Por eso, las buenas cañas marcan diferencias. Porque saben cuando está y hay que esperarlas, o cuando conviene levantar campamento y buscar nuevos destinos. Y hablando de destinos rendidores, hay pesqueros clásicos que vienen rindiendo de maravillas, como Arroupe (entrando por el el km 162,5 en Lezama), Don Eduardo (Salado y Ruta 2 km 166) o La Cascada, en Canal 15 entrando por Guerrero. En estos sitios, sin dudas los mas concurridos, hay pique en abundancia de una lisa que rara vez supera los 2 kilos. En cambio en El Destino, por Ruta 2 tomando desvío a Pila y al llegar al Salado recorrerlo aguas abajo, la pesca es de pocas lisas pero superlativas. Una pesca para avezados que erran pocos piques y están preparados para batallar con verdadero misiles. <br />
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Con dos ases en la manga como el guía Juan Bravi  (nuestro referente en Ruta 2) y nuestro “lisero de cabecera” Hernán Fernández, gerente de Ventas de la firma Sources, recorrimos varios de los pesqueros mencionados, inclusive hacinando varias visitas al mismo sitio para comprobar ésta variabilidad en los rindes. En las líneas que siguen, los sitios mas recomendables.<br />
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Canal 15    <br />
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Canal 15, entrando por Guerrero, nos ha dado grandes satisfacciones en los últimos meses del año que dejamos. Este canal tiene altas barrancas y un camping allí donde el pescador encuentra una aceptable oferta de servicios para poder pescar en una costa mejorada y con el auto al lado. Ideal para hacer el asadito y disfrutar de una buena cosecha de lisas.<br />
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Allí, tras el pago del ingreso al pesquero La Cascada, hay que moverse hacia la izquierda y parar donde la vemos bular o realizar la clásica “V” corta. Nuestro equipo transitó 1.500 metros buscando un lugar amplio sin otros aficionados alrededor, como para moverse con comodidad con varias cañas y probar distintas técnicas de pesca. <br />
Al respecto, podemos decir que la pesca se hace en todas las modalidades, pero los rindes varían según el día, el horario y los caprichos de las lisas. A los puristas les contamos que pudimos lograr unas cuantas a flote, con línea de tres boyas, con alguna brazoladita tramposa en el medio, anclándola con mandale hacia el centro del canal.<br />
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Una variante muy efectiva por momentos fue el “chiripá” que usó Juan Bravi. Esta línea es muy simple: un pilotín, cuatro brazoladas separadas entre sí por unos 50 cm de distancia y al final una boya mandale con tres metros de tanza del 40 y una plomada que -según la correntada- puede tener un gramaje que oscile entre 60 y 100 gramos. Hernán Fernández, por su parte, tuvo enormes resultados con la línea aérea, un símil paternóster anclado, con plomada abajo, cuatro brazoladas entre nudos corredizos que nos permitan regular la altura y arriba una boya esférica grande -plástica o de balsa- que marcará los piques. Hernán tuvo suerte llevando las brazoladas cerca del fondo, es decir, que en una línea de 2,5 metros en total amontonó las cuatro brazoladas en el primer metro veinte. La carnada más fácil de conseguir y más rendidora es la lombriz de tierra, la misma que nosotros conseguimos en el Km. 92 de Ruta 2, puesto de Juan Bravi.<br />
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Nuestro equipo conformado por Juan Bravi, Hernán Fernández y Marcelo (yerno de Bravi) logró pescar entre 25 y 50 ejemplares por caña entre las 14 y las 18 hs, una verdadera “anormalidad” que hay que aprovechar ahora porque no sabemos cuánto va a durar. Los cardúmenes se mueven constantemente y vale la pena aprovechar el momento. <br />
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Fernández logró varios dobletes con la línea aérea,  eso sí, para pescar bien había que tirar medio lejos de la costa, por lo que se requieren cañas capaces de arrojar 100 gramos de plomada a 30 o 40 metros. Cerca de la orilla, había mucho movimiento de lisitas chicuelas, pero no tomaban. Con línea aérea salieron las más grandes esta vez, pero eso sí, éstas se animaron a picar sólo cuando el viento calmó por completo, en un lapso de apenas hora y media. El resto del día fue dominado por lisitas de 1 kilo promedio.<br />
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En cuanto a color de boyas, anduvieron bien las tonalidades en verde oscuro y negro. Las brazoladas no excedieron los 30cm, logrando capturas en 10, 20 y 25 cm indistintamente. Los anzuelos usados fueron los Maruseigo medidas 15 o 16, dependiendo el tamaño de las lisas.<br />
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ARROUPE<br />
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Este pesquero lo visitamos en reiteradas oportunidades. Hoy por hoy, por su disponibilidad de terreno para  esparcir pescadores (unos 8 km), es la vedette de la Ruta 2. El primer día llegamos al río y tomamos a la izquierda del ingreso (marcado por dos banderas de Surfish), pasamos el vado de un arroyito que desagua  lluvia de los campos en el Salado y seguimos bordeando el río pasando el palo que antes oficiaba de límite y siguiendo el trayecto hasta el primer monte que vemos a la izquierda. Antes o después de ese monte el pesquero es espectacular. Claro que hay que ir viendo el agua para ver donde se mueve la lisa. Decidimos pasar el monte 200 metros, donde no hay tanta barranca, y viendo cardúmenes activos iniciamos los primeros lances. <br />
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Las líneas elegidas fueron las de flote, aérea y el chiripá, ésta última vedette de este año. El chiripá se usa realizando un suave movimiento de vaivén que produce un sube y baja en las brazoladas, hecho muy irritante para la lisa que suela atacar cuando la carnada está en movimiento. Las de flote rinden bien cuando el pique está firme. Son las que mas nos permiten disfrutar esta pesca pues vemos bien el pique. La aérea y el chiripá, nos darán resultados cuando la especie está remisa al pique o el viento molesta demasiado para pescar arriba con la de flote.<br />
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La carnada mas rendidora es la lombriz, y aunque probamos corazón coloreado y panza de lisa, a la postre rindió mejor la económica lombriz, que debe ser grande preferentemente. Muchas veces la colorada marca diferencias.<br />
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Fue tal la pesca que dos días después regresamos llevando a Emiliano, un debutante que quería hacer sus primeras armas con la especie. Nuevamente nos ubicamos pasando el arroyito, buscamos el pique entre en la zona del palo (Cachi Arroupe, el dueño del pesquero, podrá orientarlo) y el monte. A diferencia de otros pesqueros como Canal 15, aquí las barrancas son bajas, permitiendo que un compañero asista con el copo a quien ha clavado una lisa.   <br />
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La jornada de pesca arrancó con lisas a la vista, bulando por doquier. Los piques recién se dieron a la hora de esperar, pero no paramos. Arrancamos con lombriz, usando las tres variantes de líneas, pero Fernández marcó diferencias con el chiripá, haciendo con paciencia su trabajito de vaivén ya descripto. Nuevamente la lombriz fue el cebo elegido para arrancar. <br />
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Pero después del mediodía, usamos otro cebo muy efectivo: la panza de lisa. Esta carnada también fue bien aceptada por la especie en una segunda visita a éste campo, y a veces tenerla o carecer de ella marca diferencias insalvables entre quien pesca y quien mira pescar.<br />
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La segunda fue una jornada de verdadera fiesta: en esta salida Emiliano solo, pese a su inexperiencia, sacó 24 ejemplares. Cañas expertas como Hernán Fernández o Bravi, pasaron las 60 piezas. Parece ficción pero son datos reales. Cabe destacar que solo sacrificaron unas pocas para consumo, devolviendo el resto a su medio. En cuanto a tamaños, las piezas oscilaron entre 800 gramos y el 1,200 kg.<br />
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Por último, al cierre de éstas líneas había arrancado firme el pique en Don Eduardo, pesquero sito en Ruta 2 y el Salado, aguas abajo. Allí lo aconsejable es dejar el auto en el pesquero, caminar pasando por debajo de los cables de alta tensión  seguir caminando hasta ver movimientos de lisas. Los rindes, según el día, suelen ser similares a los de Arroupe. <br />
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Como conclusión final podemos decir que, a diferencia del verano pasado, éste año la lisa está comiendo mucho mas firme. Con líneas adecuadas y un buen día de pesca donde no sope mucho viento –principal enemigo de ésta pesca- , el pique se da y la diversión es para todos, expertos o no tanto. <br />
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TIPS DE PESCA<br />
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No olvide el copo: para izar piezas en barrancas altas conviene llevar un copo de mango largo, pues en la maniobra del levante de piezas se pierdan muchas capturas. Muchas veces, al izarlas por la barranca, la lisa escapa por rotura de labio, desprendimiento de anzuelo, o porque el plomo del mandale se nos clava en el barro generando una tensión en la línea que permite a la lisa sacudirse y desprenderse del anzuelo. <br />
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Conservación de las piezas: Como pescamos en un ámbito donde no hay servicios, o llevamos una heladerita para conservar las piezas o bien un vivero o jaula red para tenerlas vivas en el agua hasta la hora de la partida. <br />
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Carnada y Accesorios: A no olvidar llevar lombrices y guardarlas en recipiente de telgopor a la sombra, pues ésta pesca se hace bajo altas temperaturas y sin sombras alrededor, hecho que suele malograr ésta efectiva carnada y arruinarnos la jornada. Otros elementos útiles son los posacañas que permitan clavar fácilmente, mucha agua para hidratarse, silloncito o banquito plegable y la infaltable parrilla para tirar una carne al fuego mientras pescamos y un vivero. <br />
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Equipos: Esta pesca requiere cañas potentes, no solo por la fuerza del pez sino porque muchas veces el pique se da lejos y tenemos que usar plomos de 60 a 80 gramos y lanzar bien lejos el aparejo. Entonces, armamos equipos compuestos por cañas Calibber 40 y Lissa 4,10 de Surfish combinadas con reeles GK3000 Spin Focus de Tica y el GEN 2 de Silstar. Llevamos un carretel de cada reel cargado con multi (ideal para cuando no hay viento) y otro con nailon (rinde mejor si hay viento). Los anzuelos usados fueron los Maruseigo medidas 15 o 16, dependiendo el tamaño de las lisas o los Eagle Claw de la línea 142.<br />
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Horarios y vientos: La lisa rara vez suele comer en las primeras horas del día y, por el contrario, se activa cuando calienta el sol. Por eso no es necesario madrugar tanto: con llegar entre las 9 y las 11 de la mañana basta para elegir lugar donde pescar. Que sople poco viento es clave. En días de viento fuerte, aunque las veamos por millones rara vez van a comer. Asimismo, son momentos ideales para pescarlas las horas previas  una tormenta, en donde “enloquecen” y toman los cebos sin tantos reparos. Claro que habrá que estar atentos al clima y no esperar a la lluvia para irse pues nos podemos empantanar en los caminos de tierra que nos llevan a la ruta. <br />
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ACCESOS Y SERVICIOS: <br />
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Pesquero Arroupe: acceso por el km 162,5 mano a Capital, luego el camino de tierra nos lleva hasta la primer tranquera, donde veremos un cartel que dice “al río”. Se trata de seguir ese camino hasta el río, abriendo unas 6 tranqueras más. Serán en total unos 5 km. <br />
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Servicios: En Arroupe no hay servicios. Solo damos el teléfono de Cachi Arroupe para preguntar por el estado del camino: 02241-15675024. El ingreso es de 20 pesos por persona (no se cobra por vehículo). Desde la ruta al río hay 4 km. Se puede pagar directamente ingresando al pesquero (pasa el encargado a cobrar) o parando en un caserío donde se pueden abonar los ingresos.  <br />
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Pesquero La Cascada (Canal 15): Para llegar al pesquero tomaron la 2 rumbo a Mar del Plata, pasando el puente del río Salado llegaron al Km. 168 y retomaron en U hacia Capital para luego de doscientos metros tomar el camino de tierra que sale a mano derecha, en la escuelita. El mismo que tras cruzar las vías que corren paralelas a la ruta y siguiendo 12 Km., nos presenta un cruce donde desviamos a la izquierda por 1.000 metros hasta llegar a las dobles tranqueras celestes que marcan el punto de ingreso al pesquero.<br />
Servicios: El camping La Cascada cuenta con pequeña proveeduría, baños, y un amplio sector de pesca costera donde podremos hacer el asadito al lado del auto y pescar tranquilos buscando lugar propio. Se complican los 12 km. de tierra si llueve, por lo que conviene recordar y agendar el teléfono del camping 02241-15-507020. <br />
Guía de pesca: Juan Bravi, salidas guiadas a éste u otros pesqueros rendidores. Es un verdadero tester de lo que está pasando en el corredor de Ruta 2 y un guía que nos ha dado siempre muestras de probada eficacia. Tel. 02241-15445639 y radio 570*476.<br />
Carnadas: lombrices y buenas líneas de pesca para esta especie podemos comprar en el km. 92 de la Ruta 2, 1.000 metros después del peaje de Samborombón. Tel. para reservar porciones o pedir asesoramiento: 02241-490514<br />
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Pesquero Don Eduardo: se llega por Ruta 2 hasta el km 166,5 y antes de iniciarse el guarda rail del puente que cruza el salado nos desviamos a la derecha hasta el río y luego pasamos por debajo de la autovía hasta el ingreso al pesquero, a pocos metros. A diferencia de otros pesqueros, aquí podemos transitar aún en días de lluvia pues está al costado de la ruta. Dejamos el auto allí, donde hay dos bañitos, una pequeña proveeduría elemental, y buscamos la pesca viendo dónde mueven las lisas. Suelen acardumarse debajo de la cascada misma que se hace casi al llegar a la ruta, o pasando los cables de alta tensión. <br />
Servicios: solo se puede dejar el auto allí, y a diferencia de otros pesqueros éste funciona las 24 hs pudiendo usarse de forma nocturna para pescar carpas, que abundan. Hay una pequeña proveeduría y baños precarios.   <br />
</p>]]></description></item><item><title>Light jigging en kayak fishing</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=539</link><pubdate>2012-01-11 13:11:21</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/d7e7bc295ce13a9e63546744f95af3a71.jpg" width="440" /></p><p>Hablar de light jigging y de kayak fishing es hablar de dos formas novedosas de practicar la pesca de mar...</p><p>Reunirlas en una misma salida es sinónimo de diversión y excelentes resultados.<br />
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Los jigs son artificiales confeccionados con diferentes aleaciones de metales (plomo, aluminio o tungsteno), que pueden trabajar sobre toda la columna de agua. Si simplificamos mucho el tema podemos decir que encontramos dos tipos de jigs: los duros y los blandos.<br />
Los primeros son completamente de metal y el peso puede estar mayoritariamente en la parte trasera, en la central o en la cabeza; por cada tipo de distribución del peso tendremos una diferente acción del señuelo. <br />
En cambio, los jigs blandos, además del peso de la parte metálica, pueden tener colas de silicona, pelos de chivo, como en los bucktails, o agregados de látex y goma simulando patas y aletas en los rubber jigs.<br />
El uso de jigs para la pesca cuenta con varios cientos de años de evolución: comenzaron a utilizarse en los mares del norte para la pesca comercial de halibuts y bacalaos a grandes profundidades; sin embargo fue en Japón donde su uso deportivo marcó un antes y un después en lo que sería la fiebre del deep jigging.<br />
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Por casa<br />
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En principio podemos diferenciar el deep jigging del light jigging por la profundidad donde se lo practica: en la Argentina hablar de light jigging es referirnos a una pesca donde la profundidad rondará entre 5 y 15 metros, como máximo.<br />
La forma de trabajar el jig será mediante la técnica conocida como pirking, dejando primero que baje para luego levantarlo y bajarlo golpeando el fondo. En este tipo de acción, los peces buscarán atacarlo y ahí comienza el verdadero desafío.<br />
Por otra parte, el uso de kayaks para la pesca deportiva es una modalidad que no adquirió masividad en nuestro país sino hasta hace unos cuatro o cinco años. Como en muchos casos, los inicios fueron toscos y con equipos que no eran del todo aptos para lograr los mejores resultados. Se utilizaban las mismas cañas que para la pesca de embarcados, las cuales, en el caso de la variada costera, le quitaban el “gustito” de la pelea que tenemos al afinar equipos.<br />
La costa bonaerense se caracteriza por un declive más bien suave, donde las profundidades promedian los 15 metros a una distancia de 600 metros. Existen lugares entre Mar del Plata y Necochea con profundidades de hasta 25 metros a la misma distancia. Esto constituye un escenario ideal para probar jigs livianos desde nuestras pequeñas embarcaciones.<br />
Los jigs que utilizamos tienen un peso que va de los 35 a los 100 gramos, y una medida de 5 a 12 centímetros. Las especies que podemos tentar son las mismas que en la variada costera: corvinas, brótolas, pescadillas, gatuzos, palometas, anchoas y, cuando la profundidad lo permite, salmones, meros, castañetas y besugos.<br />
A diferencia de la pesca de altura, cuando pescamos en kayak y queremos utilizar algún jig, debemos acardumar los peces debajo de nuestra embarcación. Por este motivo normalmente comenzamos la acción de pesca utilizando aparejos tradicionales y carnadas naturales, para luego, cuando el pique está firme, cambiar a un buen jig y realizar la pesca que más nos gusta.<br />
Sin temor a equivocarnos podemos asegurar que el kayak ha sido una herramienta fundamental para desarrollar este tipo de modalidad. Nos permite ingresar al mar casi desde cualquier tipo de costa, es fácil de trasladar y económico, y la curva de aprendizaje a bordo resulta muy corta, pudiendo, luego de algunas prácticas relacionadas con la seguridad, comenzar rápidamente en esta apasionante actividad. Siempre se recomienda pescar acompañado, no solo por un tema de maximizar la diversión, sino por seguridad a la hora de ingresar a un ámbito como el mar Argentino.<br />
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Fondos<br />
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No es necesaria una gran inversión para iniciarse. En principio, lo más recomendable es buscar las piedras que existen en el fondo: esos sectores de enganche que normalmente evitamos al pescar de costa son los más deseables para el kayak fishing ya que, por un lado, nos dan un buen sector de fondeo y, lo más importante, nos sitúan sobre los sectores donde los peces más grandes se concentran para alimentarse.<br />
Cuando limpiamos las capturas podemos observar qué tienen en el estómago: esto nos da una idea de los hábitos alimenticios de las presas. En muchos casos encontramos pequeños caracoles y mejillones triturados, como sucede en las corvinas; en otros casos vemos pequeños peces, que llamaremos forrajeros. Estos pececitos buscan las grietas de las rocas para su protección y, por eso mismo, los más grandes rondan estos sectores para atacarlos.<br />
Como decía, no se necesita mucho para que encontremos estos puntos. Generalmente podemos bajar el ancla e ir tanteando el fondo hasta dar con sectores desparejos y duros, signos de rocas o de una caída en la profundidad, lo cual puede ser una buena canaleta. A medida que vamos incorporando tecnología al kayak se hace más común encontrar a bordo GPS y ecosonda, dos elementos muy útiles para relevar nuevos sectores de pesca. Por un lado, el GPS nos permite regresar a un punto rendidor y, por el otro, el ecosonda nos brinda información muy valiosa sobre la conformación del fondo en cuanto a dureza y relieve.<br />
Lo primero que llama la atención a los que practican el kayak fishing es la variedad y cantidad de capturas que pueden lograrse; pescas que muchas veces de costa parecen imposibles son moneda corriente a bordo de un kayak. Esto también es un factor determinante para utilizar jigs, ya que le da una vuelta de tuerca a la pesca y comenzamos a transitar un camino sin retorno volcándonos a una modalidad más desafiante y placentera con artificiales.<br />
Con la llegada del verano, especies como el pez palo, la corvina y la pescadilla se vuelven más abundantes en nuestra costa: las encontramos reunidas en cardúmenes compactos y podemos utilizar jigs con total éxito, incluso muchas veces mejor que el que brinda la carnada natural.<br />
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Conclusión<br />
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El kayak fishing ha venido para quedarse. Esta modalidad que comenzó en Estados Unidos y Europa tiene hoy en la Argentina una de las comunidades más importantes: incluso se realiza en nuestro país el Encuentro Nacional de Kayak Fishing, que va por la cuarta edición en la ciudad de Mar Chiquita. Es el mayor del mundo en cuanto a cantidad de participantes: en diciembre del 2010, cuarta y última edición, hubo 470 kayaks y se espera para febrero del 2012 incrementar este número en varios cientos.<br />
Los invito a subirse a una de estas pequeñas embarcaciones y comprobar por ustedes mismos el increíble abanico de posibilidades que se les abrirá al pescar al ras del agua, con un equipo bien liviano, y sentir cómo con cada captura el kayak se mueve de un lado a otro siguiendo la trayectoria del pez, o apreciar la adrenalina del ingreso cuando, sentados en la cubierta del kayak, todas las olas se ven enormes y parecen muros infranqueables.<br />
Pero, cuidado: una vez que prueben lo que se siente será muy difícil poder dejar de practicarlo.<br />
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Equipos utilizados:<br />
Caña Colony Aventura 15-30 libras. Reel Aluma 2000 de Marine Sports. Jigs: Jigs Dip de Blue Fox (35 grs), Ruber Jig Williamson Jabai Jig (60 grs) y Abyss Williamson (100 grs).<br />
Kayaks Atlanti-kayak (www.atlanti-kayaks.com):<br />
Triplo: Peso: 33 kg | Eslora: 3,95 m | Manga: 0,85 m<br />
K2: Peso: 20 kg | Eslora: 2,65 m| Manga: 0,72 m<br />
Mdq Fishing: Peso: 35 kg | Eslora: 3 m | Manga: 0,82 m<br />
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La elección de estos kayaks se debe a la importancia de contar con una plataforma estable y segura para la pesca, más cuando estamos hablando de ingresar al mar unos cuantos cientos de metros. Además necesitamos tener un buen sector de carga que nos permita llevar equipos, elementos de seguridad, tripulante y la pesca del día. Estas embarcaciones rotomoldeadas son sumamente seguras, estables y literalmente irrompibles en condiciones extremas de uso. <br />
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LOS ATLANTI KAYAKC, SU HISTORIA Y PROYECTOS<br />
Por Marcelo Schvetz<br />
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La familia Schvetz está ligada a la industria plástica hace aproximadamente 40 años en la industria de radios  y combinados, el proceso paso de la madera al plástico.<br />
Luego continuaron las aventuras en la industria del bazar y camping.<br />
En viajes realizados por sus integrantes se veía con agrado productos náuticos en el sistema de rotomoldeo, idea que empezó a prosperar. Tal es así que en el año 2005 se empezó directamente con el diseño y fabricación de nuestro K1, producto actualmente muy aceptado por el público en general.<br />
La idea de fabricar kayaks nos resultó al principio como un agregado a nuestra familia de productos, tomando conocimiento de las diferentes actividades que se estaban realizando con kayaks abiertos y de esta construcción en otras partes del mundo. Comenzamos a desarrollar la comunicación a través de publicaciones en medios especializados sobre el kayak fishing, y hace 5 años con los amigos de MDQ Team de Mar del Plata, que se juntaban no más de tres a pescar, realizamos el primer encuentro, donde se congregaron alrededor de 80 kayaks para realizarlo. En cada encuentro, primeramente realizábamos una charla de seguridad, sobre el proceso de fabricación, y en general del mundo del kayak. <br />
Fuimos creciendo en calidad y cantidad. El último año tuvimos 470 inscriptos. A nuestro entender es el encuentro de kayak fishing más importante del mundo.<br />
Este año contamos con el apoyo de la Secretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires y la gran colaboración del municipio de Mar Chiquita, donde se hacen presentes medios especializados de todo el país.<br />
Actualmente por nuestro nivel de consumo de material y cantidad de kayaks fabricados no tenemos dudas de ser el fabricante de kayaks más importante de Latinoamérica. También se están haciendo ya las gestiones para comenzar una fábrica modelo en Brasil y otra en México. Exportamos a 7 países y se está sumando el mercado de Centroamérica y el Caribe.<br />
Es nuestro objetivo innovar en forma permanente, tal es así que durante el año 2012 estaremos presentando al mercado 6 nuevos modelos.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Pescando casi… en la peatonal...</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=538</link><pubdate>2011-12-07 08:44:21</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/5ddb5fbdd8edad985fc31089aba662a3s4.jpg" width="440" /></p><p>Poder disfrutar de la pesca a pasos del centro Santafecino.</p><p>Una de las ventajas que tienen las ciudades rodeadas por ríos, es que los amantes de la pesca pueden encontrar a escasos pasos del centro urbano, muchos ambientes aptos para disfrutar a pleno de su pasión. Este es el caso de la ciudad de Santa Fe, que durante todo el año nos ofrece alternativas muy cercanas.<br />
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Las ciudades que cuentan con cursos de agua cerca, o como Santa Fe, que se encuentran rodeadas de ríos, arroyos y lagunas, poseen un encanto especial. Su cercanía con la naturaleza le brinda un atractivo que las destaca del resto. <br />
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Más allá de las adversidades que esto implica, y que muchos pueden destacar como insoportables: los mosquitos en el verano, el alto calor y los fríos húmedos del invierno, son cuestiones nada simples de resolver, pero, más allá de eso, también a quienes amamos la naturaleza, nos seduce el hecho de estar a solo un paso de las playas, de los buenos sitios de pesca, y de un espejo que nos permite desarrollar cualquier deporte náutico. <br />
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Santa Fe tiene ese don, y es una de las pocas ciudades que posee dos costaneras bien extensas que en el verano, o los domingos suelen concentrar a miles de personas que se reúnen para saciarse con el refrescante aire litoraleño.<br />
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Adopté esta ciudad como propia cuando llegué para estudiar, y tiré anclas que me costarían mucho levar, ya que me siento cómodo, y me agrada disfrutar de sus espacios naturales, y por sobre todo del río. Digamos que ya me acostumbré a los mosquitos, los calores y los duros inviernos, y por lo tanto solo me dedico a disfrutarla.<br />
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Además desde hace unos años, la ciudad se ha transformado, ofreciéndoles  a los visitantes, y a sus propios habitantes, muchas alternativas de diversión, gracias a la recuperación de varios edificios y terrenos que estaban abandonados y sin utilidad, sumándose a lo largo del año eventos de nivel internacional.<br />
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Todo esto hace que uno se encariñe con Santa Fe, y si además le sumamos el acceso rápido a sitios altamente efectivos en pesca, creo que el círculo se cierra perfectamente.<br />
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<b>La organización de la pesca</b><br />
Así como me sucede a mí, quizás a muchos lectores también les sucederá, y es que podemos organizar la salida de pesca en escasos minutos, siempre y cuando los tiempos laborales lo permitan.<br />
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Fue tras un llamado de Hugo Giardino que, pasada media mañana, comenzamos a programar la pesca de la siesta santafesina. Sin muchas vueltas, nuestro amigo Juan Canosa organizó la bajada de su lancha y cerca de las 14 hs., ya estábamos navegando con la conservadora preparada con abundante líquido para combatir el calor, y además unas empanadas que servirían de almuerzo.<br />
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Obviamente también cargamos nuestros bolsos de pesca y los equipos compuestos por reeles y cañas de baitcasting, y también Hugo y Juan llevaron dos lujitos: equipos de spinning  ultraliviano, para deleitarse con las especies cazadoras de la zona, pero de menor porte.<br />
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Con mucho protector solar, y unas ganas tremendas de pescar, arribamos al primer punto, tras una breve navegación de 10 minutos. Atrás nuestro se divisaba la silueta de los edificios, pero nada nos hacía pensar que estuviéramos tan cerca de la ciudad. El aire pegando en nuestros rostros, y ese aroma inconfundible a río e islas, nos transportaban a sitios remotos, y a tiempos remotos también, en donde todo atisbo de tecnología no existía.<br />
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Antes de iniciar las pruebas, como ya es una sana costumbre, silenciamos los celulares, ya que nadie quiere interrumpir estos mágicos momentos con el chillido electrónico. <br />
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Conocedor de los ambientes santafesinos como pocos, Hugo, nos fue contando como la zona tras cada crecida se va modificando, y por ende, donde antes había una isla, quizás ahora existe un veril, y donde antes pasaba un arroyo, ahora ya hay un albardón, o un islote formado. Este cambio de fisonomía, también trae consigo cambios en los cursos, las corrientes y en el comportamiento de los peces que se movilizan a otros sitios en busca de alimento.<br />
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Nos detuvimos en medio del riacho Coronda, metros antes de un gran veril que pasa de unos 7 metros de profundidad a unos 2 metros, con mucha corriente, que genera aguas oxigenadas, y turbulencias en donde los peces cazadores aprovechan para esperar alimento.<br />
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Se lanzó el ancla y la lancha quedó a unos escasos metros del escalón que formaba el río debido a los desniveles que anteriormente comentaba. <br />
Cuando uno queda anclado, lo ideal es trabajar los señuelos en forma de abanico, es decir, lanzamos aguas arriba, y a medida que vamos recogiendo el artificial, la corriente lo va desplazando, cubriendo un gran espacio. Como sabíamos que la profundidad estaba bien marcada, colocamos señuelos de buena paleta, tratando de trabajarlos en la zona más honda, para que cuando llegaran al escalón, tuviéramos los ataques.<br />
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Iniciamos las pruebas y no tardaron en llegar los tempraneros toques a los plásticos. Juan tuvo las primeras capturas con un Rapala DT 10 de color verde que fue la estrella de la jornada, con una sucesión interminable de ataques de dorados de todos los tamaños. Hugo también logró  buenas capturas con otro Rapala DT de color anaranjado, y yo con una bananita de Alfer´s  conseguí muchos piques también. Siempre actuando con señuelos que bajaran unos 2 metros aproximadamente. <br />
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Era increíble percibir que cuando los artificiales tocaban el escalón del veril, inmediatamente le seguía un ataque letal de los dorados.<br />
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Tras una veintena de capturas, con algunos dobletes incluidos, decidimos trasladarnos a los arroyos interiores, para ver si la suerte continuaba de nuestro lado. Indudablemente, en cada choque de agua teníamos el zarpazo de dorados que en muchos de los casos no superaban los dos kilos de peso, pero que igualmente nos transmitían toda su potencia a los equipos empleados.<br />
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<b>Ambientes de una riqueza incomparable</b><br />
Tras cada captura conseguida, era inevitable el comentario de lo rico que son estos ámbitos santafesinos, ya que al estar tan cerca de la ciudad son el blanco perfecto para la pesca comercial a gran escala, y también durante los fines de semana son muchas la lanchas que constantemente los están recorriendo. <br />
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Así y todo, con esa enorme presión, aún la naturaleza sigue siendo generosa con el hombre, permitiéndonos seguir practicando el deporte del silencio con unos resultados excelentes. Incluso, para quienes deseen pescar variada, los minipesqueros se multiplican por centenares, y es muy factible dar con bogas, amarillos, moncholos, manduvés, algunos surubíes  y, como en nuestro caso, los dorados. <br />
Si se les diera a los peces la importancia que se merecen, y se cuidaran un poco más estos lugares, la pesca deportiva sería una de las grandes fuentes de ingresos turísticos de la zona, sin nada que envidiarle a otros pesqueros del litoral. También es cierto que no le podemos pedir a estos sitios, los portes que se consiguen en otros tramos del Paraná, pero actuando con los equipos acordes, podemos llegar a divertirnos ilimitadamente durante toda la jornada. <br />
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<b>Un cierre de maravillas</b><br />
Habían pasado algunas horas de pesca y no tuvimos descanso con la pesca de dorados. Pero como uno siempre busca desafíos, en esta ocasión, Hugo y Juan estaban decididos a pescar con sus equipos de spinning ultraliviano, compuesto por cañas de 5 – 6 pies y tan solo 2-6 libras, con micro reeles cargados con nailon 0,18 mm. Equipos altamente calificados, para una pesca sutil y siempre muy atrapante.<br />
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Yo decidí incursionar en otra pesca que me fascina, utilizando señuelos de superficie, paseantes, para ver el ataque de los dorados a flor de agua. Particularmente uno de los momentos que más me conmueven es ver a los dorados seguir enceguecidos mi señuelo Bomber Walkie Takie de superficie. Ni hablar del momento en el cual el feroz tigre de los ríos se anima a darle sus dentadas, provocando estallidos de agua y furia en la superfice.<br />
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Con todos los elementos preparados, nos dirigimos hasta un sector del río en el cual se unen dos curso de agua. En una de las costas la corriente pega contra las barrancas y forma una infinidad de correderas  con escasa profundidad.<br />
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Una vez identificado el sitio, se detuvo el motor de la lancha y, paralelos a la costa, comenzamos los lances.<br />
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Hugo y Juan estaban terminando de ajustar sus sutiles equipos, y yo lancé hacia la costa en busca de sorpresas. Dos enérgicos movimientos de muñeca con la caña apuntando hacia abajo, me dieron como resultado la primera emoción de la tarde: un lomo dorado giró en la superficie y como un torpedo siguió a mi Bomber de color verde y rosado, atacándolo con una furia impensada. ¡Mire eso, qué dorado! Gritaba enloquecido como si nunca hubiese pescado… <br />
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Varios saltos en el aire y lentamente se entregó a mis brazos. ¡Dorados con paseantes en Santa Fe! ¡Una locura total! Varias fotos registraron el mágico instante y mi sonrisa que no se podía disimular. <br />
Todo esto generó un alto descontrol sobre la lancha, y tanto Hugo como Juan, comenzaron a dirigir sus pequeños señuelos hacia la costa. Cada captura era festejada como dos criaturas a quienes recién les entregan un obsequio. Las finas cañas, y los pequeños reeles chillando, debido a la fuerza de los pequeños dorados, desataban gritos y carcajadas sobre la lancha.<br />
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Era una sucesión de ataques, de señuelos volando por el aire, de algarabía que no podíamos contener. Fueron un par de horas en la cuales nuestros brazos quedaron agotados, y nuestros equipos pedían un descanso.<br />
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Estábamos felices, el corazón estallaba, la naturaleza nos había dado otra tarde inolvidable. Miramos hacia atrás, y veíamos los edificios que nos observaban envidiosos por el momento que estábamos disfrutando. “Pensar que estamos a unos pasos de la peatonal de Santa Fe….” nos dijimos, y emprendimos el regreso con la sonrisa dibujada en el rostro, y que nos duró varios días…<br />
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<b>Opciones para en Santa Fe</b><br />
Un abanico de opciones en materia de hotelería, tanto familiar como internacional, se suma a un amplio y versátil servicio gastronómico para deleitar exquisitos menús y degustar los típicos santafesinos: el alfajor, la cerveza y el pescado de río. La reciente renovación de la ciudad ofrece al visitante numerosas posibilidades para divertirse, pasear y sentirse cómodo. Un recorrido por las pintorescas Costaneras Este y Oeste, que rodean a la Laguna Setúbal, unidas por el Puente Colgante; o un recreo en el Parque Garay o las atractivas Plazas de la ciudad. Una visita por el renovado puerto, que recupera su orgullo con nuevos emprendimientos, y llegar al centro mismo de la ciudad con tan sólo cruzar una pasarela peatonal, para disfrutar de shoppings y numerosos comercios situados en la Peatonal. También, los paseos de compras a cielo abierto ubicados en las grandes avenidas, las visitas a museos o la realización de circuitos turísticos orientados. Por las noches, la ciudad ofrece una intensa vida nocturna: restaurantes, bares y locales bailables invitan a degustar un buen liso santafesino o escuchar buena música; teatros, cines y salas culturales actualizan propuestas novedosas; o la Diosa Fortuna que convoca a probar suerte en el flamante Casino.</p>]]></description></item><item><title>La mágica aventura del tucunaré</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=4&amp;id=537</link><pubdate>2011-12-07 08:16:12</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/8d3a965f2939972833abad97ce6a93a5tu.jpg" width="440" /></p><p>Si preguntamos a cualquier pescador acerca de qué lugar emblemático de pesca quisiera conocer, seguramente el primero o segundo que mencionará es Amazonas.</p><p>Sitio poblado de sensaciones de pesca y anécdotas de película, rodeado de una naturaleza viva en su máxima expresión, con aves, reptiles y peces que deslumbran y denotan un lugar de ensueño para el mundo de la pesca.<br />
Todo esto motiva que en esta edición le contemos este sueño hecho realidad, que hoy usted puede concretar en un lugar selvático alejado de la urbe, pero con el máximo confort que podemos imaginar.<br />
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<b>La previa</b><br />
En mayo, cuando tuvimos la oportunidad de viajar a Brasil al río Araguaia y encontrarnos con nuestro amigo Ruy Façario, nació de su parte la invitación para que en el mes de octubre viajásemos a realizar una expedición por el Amazonas en su barco hotel Maruaga.<br />
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Poco nos costó armar el itinerario. Convocamos a Luis de Villa María, Córdoba, quien a la postre reunió a nueve amigos que decidieron acompañarnos; en representación de la peña Carayá de Casilda se anotó Jorge y se unieron al grupo también Juan Carlos de Tucumán, “Chino” y Tomás de Uruguay, y tres periodistas de Brasil.<br />
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La fecha pactada por Ruy fue fines de octubre, coordinando todo lo que el viaje requería con tiempo y gracias a la buena voluntad y predisposición que siempre tiene un pescador para cumplir un sueño como este. No hubo nada dejado al azar y así partimos hacia Manaos.<br />
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Allí nos esperaba Ruy para darnos la bienvenida y alojarnos en el hotel Tropical, un cinco estrellas que, créanme, además de su imponente belleza, palpitaba pesca por cada uno de sus rincones. En el hall del hotel, rodeados de una vegetación natural, se reunían cientos de pescadores, de distintas nacionalidades, lenguas y culturas, pero todos con un mismo sentimiento y pasión: pescar en Amazonas.<br />
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Una vez alojado, el grupo intercambió experiencias de pescas anteriores, consultando sobre modalidades en esta región, que no dejan de ser ni más ni menos que las mismas que usamos en nuestros ríos. En videos del hotel mirábamos el tamaño y los distintos tipos de peces de bellísimos colores y portes, que hacían cuestionar si el tipo de equipamiento que teníamos iba a soportar estas moles. Al mismo tiempo aprendíamos los nombres y ya todo el mundo hablaba un portugués bastante raro aunque lo único que pronunciábamos correctamente era tucunaré, pirarara y pirarucú. A todo lo llamábamos de algún modo con estos nombres de peces.<br />
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<b>El fin de semana</b><br />
Así llegó el sábado, día de embarque, todos deseosos de conocer el barco donde íbamos a hospedarnos por una semana y en cual íbamos a recorrer casi 900 kilómetros por los ríos Negro, Branco e Itapará. Lo único que sabíamos era su nombre, Maruaga, y que recientemente había sufrido un cambio de estética. La mirada sorprendida de cada uno de nosotros no alcanzaba a divisar tanta belleza. Es un barco imponente, con sus nueve botes remolcados, su tripulación, un hall comedor y camarotes con aire acondicionado a pleno (temperatura ambiente: 39 grados), plasma en el living comedor, teléfono satelital, gastronomía de encanto brasileño, y sin mosquitos. Al subir nos daban una recepción de gala con caipirinha, pellizcos (pescado frito en tiras) cerveza y un tambaquí (especie de pacú) de ocho kilos para compartir. Mientras degustábamos todos estos manjares, el barco comenzó su navegación que duraría toda la noche.<br />
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Así el domingo estábamos 250 kilómetro río arriba, en nuestro primer lugar de pesca, armados de equipos, nervios, ansiedad. Esto se veía en cada uno de los amigos pescadores. Los dúos de pesca eran las mismas parejas que dormíamos en cada camarote. Así comenzaba “la pescaría”, como denominan a la salida de pesca en Brasil. Los botes partían en distintos sentidos, todos buscando el tucunaré.<br />
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El punto de reunión era el almuerzo. A las 13.00  los grupos retornaban con distintos resultados, pero todos habían conseguido su tan ansiado tucunaré. Continuamos la navegación hacia el río Itapará en busca de los grandes portes. Ruy Façario, nuestro anfitrión y guía, tenía datos de la semana anterior en esa zona y no quería perder un minuto más y llegar cuanto antes. El barco comenzó la segunda etapa de navegación de 200 kilómetros y para el lunes a las 6.00 ya estábamos en la zona de pesca indicada.<br />
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<b>Temporal</b><br />
Las condiciones climáticas hicieron que el día lunes amaneciéramos en la unión del río Negro con el Branco. Una típica tormenta fuerte tropical impidió la navegación nocturna, de modo que Ruy reordenó la partida y los botes salieron en distintos sentidos el lunes por la mañana. La idea era pescar tucunarés en las lagunas, en los palos más precisamente. Al mediodía, se desató una segunda tormenta, muy intensa, que impidió retornar al barco. Mientras esperábamos que la tormenta cesara, los guías nos enseñaban un código de golpes en los árboles, que avisa en caso de que alguna persona se pierda en la isla para que puedan rescatarla. Consiste en golpear una parte de un árbol específico muy grande que produce un sonido de eco. <br />
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Al mediodía volvieron los pescadores sin los resultados esperados, menos un grupo que encontró tucunarés. Juan y Roberto habían obtenido solo en la mañana más de veinte. Contaban la emoción de pelear con los tucunarés: combativos aunque no muy grandes. Por la tarde salimos las embarcaciones hasta esa laguna y todos capturamos algunos tucunarés, aunque se notaba que el momento de mayor pique tenía lugar a la mañana temprano. En esta zona de Brasil estamos muy cerca del Ecuador y tenemos dos horas de diferencia con Argentina. El horario de pesca va de 5.30 a 12.30 y de 14 a 18 horas, en que ya el sol caía. Era hora de volver al barco y que las cervezas y caipirinhas se mezclaran con las historias de pesca del día. <br />
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<b>Jauaperí</b><br />
El día martes comenzamos la pesca en el sector del río Jauaperí, donde haríamos pesca de tucunaré de camino y de cuero por la tarde. Por lo tanto cargamos ambos equipos. Por la mañana temprano, el piloteiro (guía de pesca) sacó iscas naturales (carnada natural, lo que para nosotros es un sabalito o mojarra) para la pesca de cuero. Fuimos hasta la zona de pesca y después de varias horas camino hacia el sector de los cueros nos encontramos con Jorge y Agenor, su guía, que habían obtenido un tucunaré de tres kilos. Excelente presa que tuvo como destino un almuerzo en la isla: tucunaré asado a la estaca con sal, limón y fariña (una especie de harina de mandioca granulada poco molida que se le coloca al pedazo que se va a comer). Después de ese rico almuerzo recobramos fuerzas y fuimos hacia el cuero, donde Juan Carlos obtuvo unos excelentes manduvíes, especie que también habita por estos ríos, mientras seguíamos esperando el bicho que hiciera sorprender a todos. Seguramente el  día miércoles nos depararía algún otro secreto del Amazonas.<br />
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<b>Laguna</b><br />
Después de una navegación nocturna el barco nos depositó en las proximidades de una laguna. Hasta allí nada nuevo. Lo enigmático era llegar a esa laguna. El guía nos anticipaba que iba a ser un recorrido dentro de la selva amazónica de casi dos horas con un riacho muy angosto, una zona de isla anegada y muchos árboles caídos dentro del curso, lo que se convertiría en toda una aventura. Dejamos de lado un rato la pesca para realizar una travesía enigmática dentro del Amazonas. En un momento, un árbol cortaba el curso del riacho, lo que hacía prever para nosotros que hasta allí era el recorrido. Pero no: llegó otra embarcación y entre ambos pilotos levantaron los botes por encima del tronco para pasar hacia el otro lugar. La sapiencia de los guías con respecto al entorno nos dejaba con los ojos sorprendidos. Machete en mano nos abríamos camino dentro de ese cauce en el que teníamos todo tipo de especies que nos miraban como ajenos a ese lugar. Pescamos y retornamos a almorzar para luego ir a pescar cuero a otro sector durante la tarde. Un colega de Brasil tuvo la oportunidad de capturar un tucunaré de más de cinco kilos. Mirando las fotos, todos queríamos algo así. Una cena se hizo necesaria para recobrar fuerzas y aprovechar al máximo nuestro último día de pesca.<br />
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<b>Final</b><br />
Muy temprano ya estábamos en los botes con el objetivo de sacar tucunarés como fuera. Hasta Ruy, nuestro anfitrión, hizo de guía a los amigos uruguayos. La mañana fue pasando entre enseñanzas de movimientos de artificiales. El tucunaré es un pez muy explosivo al momento de su captura, pero muy sigiloso para atacar. El uso de la técnica para pescarlo da como resultado las piezas obtenidas. De seguro, un señuelo mal pasado será un fracaso mientras que uno bien pasado por el mismo lugar traerá una pieza.<br />
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Luis estaba pescando con su amigo Reinaldo en una laguna cuando, en un árbol, los miraba muy sigiloso un águila, que se “babeaba” por el señuelo. En uno de los lances el águila se abalanzó sobre el artificial y quedó enganchada de las patas. ¡Fue un caso de  pesca de águila! Esta anécdota en Villa María seguramente recorrerá varias mesas. <br />
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El día fue pasando y nos despedíamos de Amazonas. Nos había quedado una materia pendiente, lograr un trofeo, por lo cual prometimos a Ruy volver. Amazonas había despertado su encanto. Si lográs tu trofeo volvés por más; y si no lo lográs, regresás por la revancha: pero Amazonas siempre deja esa sensación de volver… y así lo haremos.</p>]]></description></item><item><title>Un pez en el sobre: Polonia no deportiva</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=10&amp;id=536</link><pubdate>2011-12-06 14:05:52</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/001a83072e4755d71594229399d2f905polonia-no-deporrtiva.jpg" width="440" /></p><p>En meses anteriores hablamos del interés polaco por la pesca deportiva y mostramos un par de sellos sobre el tema.</p><p>Ahora exhibimos otros, aunque sin pescadores y mucho más austeros, sencillos. En el de 60 groszys se observa un dibujo de Salmo salar, el famoso salmón del Atlántico, típica especie del Hemisferio Norte, que fue sembrada en el cono sur americano; en el de 2,50 zlotys, Salmo trutta fario, nuestra querida trucha marrón, que a la Argentina llegó, precisamente, de Europa. Ambos constituyen parte de los peces más buscados por los aficionados de todo el mundo, en especial, los mosqueros.</p>]]></description></item><item><title>Esquina, alternativa para el verano</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=535</link><pubdate>2011-12-06 13:52:31</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/ef08b7aafe2fcf2573f22b1e0af2c8023sq.jpg" width="440" /></p><p>Antes de iniciarse el período de veda en la Provincia de Corrientes, que se extenderá en gran parte del territorio hasta el 21 de diciembre, visitamos Esquina.</p><p>Para relevar sus pesqueros, pero además para anticipar lo que puede ser una entretenida opción para el verano.<br />
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Cada vez que se aproxima fin de año surgen modificaciones en el sistema de vedas que tiene la provincia de Corrientes. En esta oportunidad, los cambios contemplan dos regiones, o tramos. Desde el arroyo Santa Ana hacia el norte, incluyendo las localidades de Paso de la Patria hasta Ituzaingó, tienen su veda desde el día 7 de noviembre hasta el 21 de diciembre. Pero desde este arroyo hacia el sur, hasta el arroyo Ambrosio cerca de Bella Vista, la pesca se podrá seguir realizando con excepción de los días martes y miércoles, y esta veda extendida se prolongará hasta el mes de mayo de 2012. <br />
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Indudablemente esto generó muchas discusiones entre operadores turísticos y responsables de las áreas de fauna, ya que el punto más conflictivo se presenta con la pesca comercial, la cual no se podrá practicar sábados y domingos, algo que generalmente no sucede, según algunos cabañeros. Lo cierto es que ante este panorama, decidimos realizar un viaje de pesca hasta el sur correntino, antes de la veda que regirá en esta localidad hasta el 21 de diciembre.<br />
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Así fe que organizamos nuestra visista al complejo Aventura de Jorge Cortés, quien también deseaba promocionar sus instalaciones para la temporada estival, aprovechando su amplio parque y su piscina, lo que sin dudas se torna como un atractivo muy especial para la familia. Si a toda su infraestructura le sumamos amplias lanchas y excelentes guías, podemos asegurar que las vacaciones en Esquina es una seductora opción de descanso y contacto con la naturaleza. <br />
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<b>La pesca en el verano</b><br />
La escala mercurial ya anuncia temperaturas más agradables, pero a la vez también marca algunas modificaciones para estar en el río, sin los riesgos que genera el fuerte sol litoraleño. En este sentido es importante salir a pescar bien temprano, hacer un descanso al mediodía y retomar la actividad cerca de las 16 hs., hasta las 20 hs. Esto nos permitirá estar más cómodos y aprovechar al máximo los mejores horarios de pesca, sin exponernos a las altas temperaturas.<br />
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Llegamos por la noche al complejo y disfrutamos de una sabrosa cena, conversando sobre esta novedosa veda que afecta a la provincia, llegando a la conclusión de que se hace cada vez más necesaria una implementación regional de las vedas, entre todas las provincias del Litoral. <br />
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Nos fuimos a descansar, y al otro día, bien temprano ya estábamos desayunando. Saldríamos dos embarcaciones del complejo a recorrer los mejores pesqueros de la zona norte. <br />
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Junto a Pecho, nuestro guía, iniciamos la marcha, dejando que la fresca brisa de la mañana nos terminara de despertar. Pecho, nos aseguró que la mejor pesca se estaba dando sobre el mismo río Paraná, que si bien la claridad del agua no era la óptima, podíamos tener muchos ataques de dorados en la modalidad de baitcasting.<br />
Después de unos 30 minutos de marcha empezamos a divisar en la costa muchos palos que generaban aguas rápidas bien oxigenadas, condiciones preferidas por los dorados.<br />
Así fue que armamos los equipos de bait y spinning, e iniciamos el derrotero pegados a la costa, lazando y recuperando nuestros señuelos.<br />
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No pasó mucho tiempo que ya las cañas comenzaron a recibir los primeros sacudones. No eran dorados muy grandes, pero mostraban toda su furia cuando los artificiales les pasaban cerca. Tras algunos erráticos ataques comenzamos a ajustar la velocidad de recuperación, y los juveniles se comenzaron a animar con mayor decisión.<br />
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En uno de los lances, el señuelo de Hugo venía “rascando” el fondo, hasta que sintió un golpe en seco en su señuelo. Tras ese pique, prendió una presa que costó descifrar, hasta que vimos a un pequeño surubí asomar en la superficie. Venía prendido de la cola, y eso sin dudas nos hizo debatir un poco sobre esta situación que solemos verla cuando hacemos trolling y se prenden surubíes de mayor tamaño. Aquí no estábamos haciendo trolling, sin embargo este cachorro se prendió de la cola, y antes Hugo había sentido el golpe en su artificial. ¿Le pega el surubí con la cola al señuelo? ¿Por qué si es la parte más fina del cuerpo se enganchan de la cola? ¿Cuando develaremos el verdadero misterio si se roban o se pescan los surubíes con los señuelos? Muchas preguntas, muy pocas respuestas para algo que genera debates interminables todo el tiempo.<br />
Lo cierto es que el cachorro se sumó a la lista de presas conseguidas en estas modalidades de pesca en Esquina.<br />
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Continuamos derivando, hasta un sector en donde veíamos estallar el agua. Nos acercamos y eran miles de pequeñas mojarras que volaban por el aire, perseguidas por dorados que las acorralaban contra la costa.   <br />
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Apuntamos los lanzamientos hacia ese sector, y si bien conseguimos piques, veíamos que los dorados estaban más decididos por los pequeños mojarrines. Entonces cambiamos de señuelos y pusimos artificiales más chicos, tratando de imitar lo que estaban comiendo en ese momento. Fue así que logramos varios ataques de lindos dorados medianos con los cuales cerramos la mañana y le dimos paso al descanso bajo una tupida sombra en donde almorzamos.<br />
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<b>La tarde</b><br />
Repusimos fuerzas, y el viento norte que tanto nos molestaba por la mañana, fue bajando su intensidad para darle paso a una tarde sensacional.<br />
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Remontamos el Paraná un poco más al norte y comenzamos la deriva tratando de testear nuevos lugares, pero también pasar por los sitios en donde por la mañana habíamos pescado bien. Ahora el viento no molestaba y la embarcación se mantenía a unos 15 metros de la costa de manera contínua, lo que nos permitía ajustar los lances sin problemas. Si bien las condiciones para pescar eran mejores, los peces que por la mañana estuvieron muy activos, en estos momentos no cazaban con la misma vehemencia. Incluso, los cardúmenes de mojarras se habían desplazado y no mostraban actividad contra la costa.<br />
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Fue entonces que decidimos cambiar los señuelos de media agua por otros que profundizaran un poco más. A partir de este cambio, los piques comenzaron a darse de manera más seguida, con algunos ataques de dorados mayores que quizás con la merma de los juveniles tenían más chances de poder atacar nuestros plásticos.<br />
Fuimos consiguiendo piques y capturas de distintos portes, mientras la caída del sol acompañaba nuestro derrotero, cerrando una jornada que había comenzado con mucha acción, y que después nos regaló mejores tamaños.<br />
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Debo destacar que en esta ocasión no logramos grandes portes, pero Esquina siempre es un destino que nos puede llegar a sorprender, especialmente cuando pescamos sobre el mismo río Paraná.<br />
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Llegamos ya de noche al complejo, y nos zambullimos en la pileta, tratando de refrescar el cuerpo, y analizar la bella jornada que habíamos disfrutado. Seguramente quienes deseen pasar unas vacaciones diferentes en nuestro litoral, puedan encontrar la verdadera aventura en Esquina, en un complejo que reúne todas las características para ser compartido con la familia y los amigos, amenizando la pesca con el buen descanso.    <br />
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<b>Veda en Corrientes</b><br />
EL Sr. DIRECTOR DE RECURSOS NATURALES DISPONE:<br />
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<b>ART. 1º</b>: IMPLEMENTAR como periodo total para la modalidad de VEDA EXTENDIDA el comprendido desde la hora 00:00 del día 7 de noviembre de 2.011, hasta la hora 24:00 del día 1º de mayo de 2.012. Durante este período estará prohibida toda captura de cualquier especie íctica; en la modalidad de PESCA COMERCIAL los días Sábados desde la hora 00:00, y hasta la hora 24:00 del Domingo, y para la modalidad de PESCA DEPORTIVA todos los días Martes desde la hora 00:00 y hasta la hora 24:00 del día Miércoles de cada semana del período total establecido.<br />
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<b>ART. 2º</b>: LA VEDA EXTENDIDA establecida en el artículo anterior, se aplicará en aguas jurisdiccionales de la Provincia de Corrientes en el tramo del Río Paraná comprendido entre el km 1.231 (Punta Santa Ana) y el km 1.116 (desembocadura Arroyo Ambrosio) ambos inclusive.<br />
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<b>ART. 3º</b>: EN AGUAS JURISDICCIONALES de la Provincia de Corrientes no comprendidas en el artículo 2º, se implementará la modalidad de VEDA TRADICIONAL prohibiéndose toda captura de cualquier especie íctica durante el período total comprendido desde el día 7 de noviembre de 2.011, a partir de la hora 00:00 y hasta la hora 24:00 del día 20 de diciembre de 2.011, ambos días inclusive.<br />
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<b>ART. 5º</b>: QUEDA EXCEPTUADA de lo establecido en los artículos precedentes la pesca de subsistencia practicada únicamente en su modalidad de costa con línea de mano y/o caña con reel y un anzuelo, solo para consumo propio de las siguientes especies: Armado spp, Bagre spp, Mandure spp, Corvina, Virreyna, Tararira, Chafalote, Palometa spp., y para aquellas personas que poseen la respectiva licencia de pesca de subsistencia.<br />
<br />
<b>ART. 6º</b>: PROHIBIR las extracciones de las especies utilizadas como carnadas vivas, Morenas, Cascarudos, Anguilas y otras de interés acuarístico durante la vigencia del período de veda tradicional establecido en el artículo 3º de la presente.<br />
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<b>ART. 7º</b>: LOS Establecimientos Agropecuarios que utilizan aguas extraídas de los cauces naturales para riego en cultivos de arroz y otros, deben colocar las mallas correspondientes en las tomas de aguas (Ley Nº 4605/1992) para evitar el ingreso por succión de: huevos, alevines y juveniles de peces en el período de veda tradicional.<br />
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<b>ART.8º</b>: LA navegación con artes de pesca y/o carnada natural y/o artificial durante el período de veda, para la modalidad de pesca deportiva y comercial queda prohibida. Sólo estarán exceptuadas de esta prohibición aquellas personas que se encuentren navegando dentro del tramo comprendido en el artículo 2º ) y en cumplimiento de lo establecido en el art. 1º ) de la presente disposición.<br />
Complejo Turístico Aventura.</p>]]></description></item><item><title>Desde Sierra de la Ventana y para todos los gustos…</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=534</link><pubdate>2011-12-06 13:28:20</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/6934f74e3abe943c18b1d46177f350dcsv.jpg" width="440" /></p><p>Hicimos un relevamiento en un lugar que ofrece todo y de donde nadie vuelve sin su trofeo. </p><p>Una verdadera organización internacional de turismo de caza que le hace posible su primer cacería o le ayuda a obtener el trofeo que le faltaba en su colección.<br />
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El año pasado descubrimos Puán Lauquen y aprendimos mucho sobre carneros de caza En esta oportunidad pudimos conocerla como una verdadera empresa de turismo cinegético y cabal muestra del potencial que tiene nuestro país como destino internacional de caza mayor.<br />
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Miguel Acevedo, buen conversador y amabilísimo anfitrión, es el titular de una empresa pequeña con grandes servicios, que no deja nada librado al azar. Sí, señor, una empresa que hace las cosas a lo grande: coto de caza y cabaña de cría de trofeos; pero eso se lo contamos en otra nota.<br />
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Dijimos que es una pequeña empresa, solo por sus dimensiones administrativas, porque, cuando se conocen los servicios que brinda, al adjetivo debemos cambiarlo. Esta empresa es operadora de cinco campos de caza, tanto abiertos como cerrados, que ofrecen búfalos de la India, west highland bull de Escocia, antílopes, damas, axis, colorados, jabalíes en  varias modalidades de caza (¡eso es súper interesante!), chivos y carneros (muflón de Córcega, texas dall, scotish black face, dorset, híbridos, carnero de Somalia y cuatro cuernos, entre otros).<br />
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El listado de los clientes da testimonio de la experiencia de su titular: europeos (sobre todo, españoles, italianos y franceses), norteamericanos, latinoamericanos y, por supuesto, argentinos. Todos con muy buenos trofeos fotografiados.<br />
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Pero no crea que es solo para clientes de alta gama ni para cazadores exquisitos que buscan trofeos excéntricos, porque también se preocupa de los que recién están empezando en la caza y de los que hacen caza menor, pero quieren abatir su primer animal grande.<br />
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Palabras clave para los desconocedores<br />
Las dos categorías o clases de campos de caza (campos abiertos o encierros) son comunes en todo el mundo y definen el tipo de servicio de turismo cinegético que recibe el cazador. Se llama “encierro” o “coto cerrado” a los campos con cercos perimetrales donde se practica la caza deportiva. Generalmente, en esos predios se asegura la calidad genética y la alimentación de los animales salvajes, lo que redunda en mejores trofeos y asegura la caza.<br />
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Se llama “campo abierto” a los cotos o campos de caza donde la fauna es de circulación libre y sin ningún aporte genético, lo que hace imposible asegurar a un cazador tanto la cantidad como la calidad de los trofeos.<br />
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Para los que no conocen los entremeses de la caza mayor, la puntuación del trofeo implica aspectos tanto cualitativos (belleza, simetría, color, etc.) como cuantitativos (cantidad de puntas, tamaño, grosor, etc.). Y hablamos de puntuación, porque las entidades que nuclean a los amantes de la caza mayor suelen tener parámetros estrictos para los trofeos y jurados que los califican con puntuaciones. Y a determinados puntajes, los más altos, se los estipula como medalla de oro, plata y bronce.<br />
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<b>En la planicie</b><br />
Puán Lauquen tiene su corazón en las cercanías de la ciudad de Puán, partido del mismo nombre de la provincia de Buenos Aires, con un viejo casco de estancia que hace las delicias de los cazadores y sus familias acompañantes. Allí funciona la cabaña productora de carneros trofeos de caza y la primera opción cinegética que ofrece Puán Lauquen: la caza de planicie. <br />
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Esta es una posibilidad que pone al alcance de cualquier persona su primer trofeo de caza mayor, sea un niño o un anciano, con bolsillos flacos o rico. De hecho, este lugar ofrece la caza en el campo llano, donde es fácil caminar sin las limitaciones físicas que imponen las escarpadas montañas, pero las cosas se hacen a pedido del cazador, porque se puede practicar en un encierro, si usted tiene algún tipo de impedimento físico, o a campo semi-abierto, donde los carneros exigen tiros bastante largos. Pero también se puede optar por otras dificultades, es decir, si no desea cazar en campo llano puede pedir hacerlo en las sierras.<br />
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Las fotos lo muestran bien: niños, adolescentes y personas mayores con su primer trofeo de cornamentas hermosas. Y si usted jamás cazó y tampoco tiene arma, allí se la facilitan.<br />
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Los que hacen su primera vez en la caza mayor encontrarán la seguridad de bajos costos, un índice de éxito del 100 %, una cacería que no exige rapidez ni mayores dificultades a la hora del disparo, la posibilidad de cazar en familia, diferentes tipos de trofeos (muflón, dorset, carnero somalí, etc.), sin la exigencia de calibres complicados de manejar, carne de excelente calidad totalmente aprovechable y buen cuero para una linda alfombra.<br />
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<b>En las sierras</b><br />
Este operador de experiencia internacional trabaja en tres campos de estancias muy renombradas de Sierra de la Ventana, donde también ofrece tanto cacerías en encierros como a campo abierto. Si a usted le gusta la vida campera puede hospedarse en comodísimos cascos de estancias, pero, si prefiere la vida un poquito más urbana, puede optar por cabañas sumamente confortables en la localidad de Sierra de la Ventana con acceso al buen green del golf club, por las dudas que también quiera caminar algunos hoyos.<br />
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En los valles de las serranías se pueden cazar especies peligrosas, como búfalos de la India y el raro highland bull de Escocia, que exigen calibres pesados y el apoyo de otro asistente, además del guía, todos con armas para reforzar la seguridad del cazador. <br />
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Sucede que cuando esos animales se enojan son de temer, porque una embestida de un cuadrúpedo de más de mil kilos no se frena con un calibre de uso común.<br />
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Los antílopes son trofeos de proporciones más que considerables: los 71centímetros del ejemplar cazado este año dan muestra de ello. Además se pueden cazar cabras y carneros en encierros pernoctando en una cabaña de piedras y troncos digna de la literatura de Ernest Hemingway. Cuando la vi no podía sacarme de la cabeza la vieja canción de Vox Dei sobre Sam, el montañés. ¡Qué viejo estoy con la discografía! Seguro que los jóvenes cazadores no deben registrar esa gloria del rock nacional, pero, bueno, es hora de que lo busquen en internet y lo escuchen.<br />
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En las sierras también es posible cruzarse con damas, colorados y axis, pero lo más atractivo resulta la propuesta de las cabras y los jabalíes. Me imagino que andar por las sierras tras las cabras debe ser algo bastante difícil y exigente; realmente se me hace agüita la boca.<br />
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Otro tanto sucede con la caza del jabalí, que promete algo muy particular: caza diurna. Sucede que los jabalíes se pasan el día en los cerros escondidos en los vallecitos altos cubiertos de espadañas y espartillos, pero de noche bajan a comer a los sembrados de los valles más bajos. Por eso, la cacería consiste en una interesante cabalgata nocturna (o a la tarde anterior para pernoctar en carpa), donde se les gana la altura a los chanchos. Encaramados, al amanecer, se los divisa con los prismáticos subiendo a sus dormideros y se realizan disparos a larga distancia. Una opción para cazar jabalíes más que interesante y para probar algo diferente a la tradicional espera nocturna.<br />
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<b>En el monte pampeano</b><br />
Este operador también tiene campo en la provincia de La Pampa, donde es posible cazar jabalíes en la modalidad tradicional argentina, es decir, apostada nocturna y, además, pueden voltearse antílopes, ciervos colorados y damas, todo a campo abierto.<br />
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El campo queda en Chacharramendi, enclavada en el más agreste y salvaje paisaje pampeano, digno de la más fina estirpe de la caza mayor argentina, pero con todas las comodidades para que el casco sea un solaz para el descanso reparador en la dura faena cinegética.<br />
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Sobre la caza de ciervos colorados en brama también ofrece algo diferente para matizar y brinda posibilidades para todos los gustos: caza tipo safari con campamento en los mismos campos donde se realiza la brama.<br />
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<b>A modo de cierre…</b><br />
Puán Lauquen es algo que vale la pena conocer y Miguel, un operador de valía internacional. Sus trofeos son de calidad y para todos los gustos, ideales para el padre que quiere iniciar a su hijo o hija en el deporte que ama, pero también para el más rancio coleccionista de trofeos. También es una excelente oportunidad para el que hace sus primeras armas en la caza mayor, y son testigos de ello los lectores de nuestra revista que lo visitaron luego de conocerlo a través de estas páginas el año pasado.</p>]]></description></item><item><title>Kayak Fishing: El gran desafío.</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=533</link><pubdate>2011-12-06 13:05:46</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/4e03a3f40cc3db93e51544ee7f349cdck4.jpg" width="440" /></p><p>En busca de salmones, meros y los poderosos cazones.</p><p>Uno de los anhelos de todo pescador de ámbitos marinos es lograr la captura de especies de alto valor deportivo, como grandes salmones, meros, cazones, pez limón etc. Estas especies se consiguen generalmente en excursiones guiadas por empresas que ofrecen los servicios de cruceros equipados para largas distancias, donde, por lo general, habitan estos peces.<br />
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Ahora bien, siempre nos preguntamos los asiduos seguidores de la pesca en kayak si sería posible lograr estas capturas desde nuestras “humildes” embarcaciones, topándonos como primer escollo con las grandes distancias que deberíamos recorrer para alcanzar los puntos de pesca más rendidores, que en algunos casos se hallan entre los 30 y 40 kilómetros de la costa.<br />
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Varios amigos pescadores, residentes en el sur de nuestro país, frente a las costas de la provincia de Chubut cerca de Puerto Madryn, donde existen buenas bahías, consiguen pescar, a distancias no muy lejanas, meros, salmones y otras especies de alta mar, ya que en la zona cuentan con depresiones con profundidades que, en algunos casos, superan los 50 metros.<br />
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El gran desafío para el kayak fishing que se practica en las costas bonaerenses es dar con estas especies ubicando buenos pozos que se encuentren a distancias relativamente accesibles a remo.<br />
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El lugar que escogimos para relevar se ubica frente a las colonias hoteleras en Chapadmalal, 27 kilómetros al sur de la ciudad de Mar del Plata, accediendo por la ruta 11. En el sitio, a 45 minutos de remo encontramos profundidades mayores a 20/25 metros con la posibilidad cierta de alcanzar con éxito nuestro cometido.<br />
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<b>Planificando la salida</b><br />
Este tipo de viajes en embarcaciones pequeñas, como los kayaks, requieren un especial y cuidadoso planeamiento antes de partir. Nada debe dejarse librado al azar para reducir al mínimo cualquier imprevisto que pudiera presentarse.<br />
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Ante todo debemos aclarar que los participantes de esta salida son experimentados pescadores en kayak. Hace casi diez años que pesco en el mar y, sin lugar a dudas, estas salidas no deben ser implementadas por personas con poco conocimiento en estas lides.<br />
El primer dato para tener en cuenta es el pronóstico meteorológico y mareológico. <br />
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Gracias a la tecnología de internet podemos ir monitoreando hora a hora las diferentes variaciones del clima en los distintos sitios (ver el “famoso” Windguru que, aparte del clima, muestra la variación marítima). <br />
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Hay que considerar que la velocidad del viento ideal debería ser menor de 15 kilómetros por hora y, en lo posible, que rote a la hora en que pegamos la vuelta, o sea, vientos “de cola” (de espalda); por el contrario, un viento de tierra mayor a los 20 kilómetros por hora de frente puede retrasar el regreso hasta un doble de tiempo con el consiguiente cansancio para el palista.<br />
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Una vez elegido el día, procedimos a armar toda la parafernalia que llevaremos en los kayaks. Como primera medida no debemos olvidar los equipos de seguridad, como celulares, chalecos, cabos de supervivencia, pequeño botiquín, silbato, espejo, bebida y algún alimento.<br />
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Luego hay que cargar un buen abrigo: si bien la temperatura ambiente en esta época comienza a templarse debemos colocarnos el traje enterizo de 4/3 mm con botitas de neopreno y campera impermeable, pues el agua de mar está entre nueve y diez grados. También resultan importantes lentes de sol y una gorra.<br />
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Como elementos tecnológicos cargamos un ecosonda Garmin 160c, un GPS Legen Etrex HCX y varias cámaras de fotos-video sumergibles calidad HD.<br />
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Los equipos de pesca elegidos fueron: cañas de 2,10 metros enterizas, reeles rotativos Okuma Sea Ray y Penn Jigmaster 200L, cargados con nailon de 0,40 mm, y líneas de dos anzuelos 5/0 en brazoladas de 0,70 mm con madre de 0,90 mm más plomadas de 100 gramos. Carnadas: magrú y anchoíta frescos, y tentáculos de calamar; también practicamos con jigs de 60 gramos.<br />
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Utilizamos kayaks de 3,5 metros de eslora (Sun Rider) y 3,04 metros (Honu) de la firma Sitontop, que poseen cómodas bodegas en popa y tambuchos para carnada en proa. Como fondeo se requiere un ancla de 2,5 kilos y un cabo de aproximadamente 40 metros.<br />
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TODO LISTO Y A LA MAR<br />
El día había llegado al fin; después de mucho tiempo y cancelaciones, se daban las condiciones óptimas para emprender esta aventura de pesca junto a Fabián Castellan y Fabián Mateos.<br />
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A eso de las 7.00 teníamos los equipos armados y las cosas en su lugar. El mar se mostraba calmo, con suave viento de tierra, pero mucho frío y algo de niebla. Solo deberíamos sortear una ola bastante peligrosa, característica del lugar, que se levanta a 60 metros de la orilla.<br />
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Entramos, entonces, con decisión y remada firme, logrando traspasar la barrera de la rompiente sin mayores sobresaltos, apuntando proas rumbo al sudeste hasta alcanzar la profundidad deseada.<br />
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Luego de unos 40/45 minutos de tranquila navegación el ecosonda comenzó a detectar muy buenos fondos con interesantes depresiones y picos en donde se alojan generalmente las especies buscadas. La profundidad ya rondaba los 23 metros. El color del mar a esa altura es azul intenso y muy cristalino.<br />
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Elegido el punto bajamos un fondeo donde anclamos las tres embarcaciones en tándem separadas por una soga de cinco metros.<br />
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<b>La hora de la verdad</b><br />
Líneas al agua y a espera. A decir verdad no fue tanta la espera, ya que en el primer tiro vimos un pique en caña de Mateos, que concretó con un mero medianito. ¡Buen presagio de pesca!<br />
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Eso solo fue el principio. Paralelamente, en las otras dos cañas sentimos buenos piques y levantamos al unísono “tremendos” meros, muy robustos y luchadores. Cabe destacar el cuidado con que debemos manejarnos al tener que manipular esta especie por las peligrosas púas que posee en sus aletas dorsales y en los bordes de sus branquias. Recomendamos la utilización de guantes.<br />
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La pesca se iba intensificando. La alarma del ecosonda no paraba de sonar. Logramos hermosos besugos rosados, chanchitas y castañetas e, incluso, “pegamos” varios dobletes de meros. También Mateos tuvo un extraordinario resultado con jig. Realmente a esta altura nos sentíamos más que contentos, pero sabíamos que estábamos en el lugar correcto y en cualquier momento se presentaría  alguna sorpresa.<br />
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<b>El sueño se hace realidad</b><br />
Era realmente un frenesí de pesca, piques continuos, uno tras otro; seleccionábamos solo los ejemplares de mayor tamaño, hasta que, en un momento, siento un pique más de los tantos que había tenido, pero se diferenciaba porque, al tratar de izar la pieza a bordo, me contestaba con violenta corrida hacia abajo acompañada de fuertes cabezazos. Era un ida y vuelta, más aún con el equipo tan liviano que estaba utilizando. <br />
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Con el transcurso de los minutos palpitábamos que se trataría de un salmón. La emoción me invadía en todo el cuerpo y los pulsos se aceleraban. Estaba muy ansioso de verlo a medida que lo acercaba, pues sería mi primer salmón en kayak, con el valor agregado de alcanzar el objetivo que tantas veces se nos había negado. Ya cerca contemplo, a través de las transparentes aguas, la silueta de un excelente ejemplar de salmón. ¡Qué alegría y satisfacción! ¡No lo podía creer! La meta estaba al alcance de mi mano. A todo esto, mis compañeros seguían atentos la situación filmando ese momento mágico que me había tocado en suerte vivir. Ya con el ejemplar agotado panza arriba, introduzco mis dedos entre sus agallas y lo levanto a cubierta, exhibiendo para la foto un hermoso salmón que acusó 8,800 kilos.<br />
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Ya estábamos más que satisfechos, pero había lugar para nuevas emociones y así fue no más: logré extraer con asombro un inolvidable doblete de mero y salmón de excelente tamaño. A esta altura tocaba el cielo con las manos: teníamos los kayaks a full y todo esto en un poco más de dos horas de pesca.<br />
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<b>Regreso con gloria</b><br />
El objetivo estaba más que cumplido, con una variedad, calidad y cantidad de ejemplares dignas de una salida offshore, pero obtenidos desde nuestros queridos kayaks a solo 45 minutos de la costa, comprobando que es posible dar con estos ejemplares y, lo que es más importante aún, capturarlos desde pequeñas embarcaciones con un condimento agregado de sabor a aventura. <br />
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<b>Conclusión</b><br />
La pesca en kayak está creciendo en forma exponencial en nuestro país. Con ella se obtienen especies impensadas para esta modalidad hasta hace algunos años. Esto se logra, también, gracias a la difusión que otorgan los medios de comunicación, ya sean gráficos, televisivos, radiales o por la web, haciéndole muy bien a la actividad, informando a los amigos que pescan, o que tienen planeado iniciarse en esta disciplina, sobre los diferentes aspectos para ejercer una correcta práctica del kayak fishing, e instruyendo sobre normas de seguridad, equipos, lugares de pesca, etc. Entonces, gracias a dicha información, nuevos aventureros se inician en esta pesca, adquiriendo, a medida que avanzan en la practica, la experiencia correspondiente y necesaria para emprender (¿por qué no?) nuevos desafíos que nos lleven a cumplir la pesca “de nuestros sueños”.<br />
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<b>Se confirma el punto de pesca</b><br />
La buena experiencia inicial hizo que decidiéramos realizar un nuevo viaje al mismo lugar con resultados sorprendentes. La vuelta al mismo punto del GPS arrojó resultados nuevamente increíbles. Esta vez no me tocó en suerte el salmón, pero Castellan debutó con esta especie en kayak logrando, luego de una gran batalla, un pez de 10,200 kilos, además de grandes meros, besugos, pez palo, castañetas y hasta un lenguado a cargo de Mateos.<br />
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Como broche final, obtuvimos dos hermosos cazones (plena época) de 8 a 9 kilos, que brindaron una formidable batalla por su ferocidad y velocidad de desplazamiento. Su pique es explosivo sacando gran cantidad de nailon del reel. Realmente, un deleite. Estos ejemplares fueron devueltos a su hábitat sin daño alguno por ser especies protegidas. </p>]]></description></item><item><title>Chubut... siempre Chubut</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=532</link><pubdate>2011-12-06 12:29:05</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/1972537a0a58be74f503ef1380e9601cc4.jpg" width="440" /></p><p>Como se hizo costumbre en los últimos años, la provincia de Chubut nos invitó abrir la temporada de pesca de truchas en su tierra.</p><p>Esta vez en dos muy bellos parajes y con muy buena pesca, aunque de características muy disímiles.<br />
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Hace ya un tiempo que esta provincia invita a los medios especializados en pesca a conocer sus mejores pesqueros con motivo de la apertura y el cierre de cada temporada de truchas. Así, a través de El Pato revista y TV, nuestros lectores y televidentes fueron conociendo Corcovado, Trevelin, Alto Río Senguer y ahora, en la apertura de la temporada 2011-2012, las comunas rurales de Villa Dique Florentino Ameghino y Dr. Atilio Viglione. <br />
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Con el apoyo logístico de la Sub-Secretaría de Turismo y la asistencia permanente de la Dirección de Pesca Continental dependiente de la Secretaría de Pesca, pudimos probar directamente en terreno la calidad de estos pesqueros… “sin cuentos”, como dice un amigo.<br />
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<b>Villa Dique Florentino Ameghino</b><br />
El río Chubut, que cruza toda la provincia, es embalsado por una antigua y muy importante represa creando el lago artificial Florentino Ameghino. Al abrigo de la represa se halla un pequeño poblado con el mismo nombre y que es, sin eufemismos, un verdadero vergel en medio del desierto estepario.<br />
Al reparo de los fuertes vientos patagónicos que brindan los profundos cañones que ha cavado el río Chubut en su paciente desgaste milenario, la gente de esta comuna ha sabido construir una pintoresca aldea que contrasta con el entorno reinante. <br />
Como en una paleta de un loco pintor, el rojo de los muy altos farallones choca con el verde de los cientos de árboles y jardines que sus habitantes cultivaron. Es increíble como la labor paciente de sus pobladores modificaron el paisaje, humanizándolo para hacer del desierto un lugar habitable y acogedor para la vida cotidiana. <br />
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Esta paciente labor de aquellos pioneros y primeros colonos adquiere ribetes de gesta en la batalla por poblar estos desolados rincones de la patria, y que es aún hoy sostenida por sus actuales habitantes que han hecho de esta villa un verdadero paraíso en medio del desierto. Decimos todo esto sin temor a caer en exageraciones, y usted podrá corroborarlo cuando la visite.<br />
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Una vez en esta villa, y luego de visitar la pequeña planta de piscicultura de la escuela local (algo de lo que hablaremos más adelante) donde los chicos crían truchas y siembran el río, cenamos el asadazo que nos prepararon y nos fuimos a dormir con vistas a la pesca del día siguiente.<br />
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Villa Dique Florentino Ameghino se ha convertido en un centro de miniturismo que atrae a los habitantes de las grandes ciudades en un radio de 300 o 400 kilómetros (Rawson, Puerto Madryn, Trelew, Comodoro Rivadavia, Rada Tilly, Caleta Olivia, etc.) ofreciendo deportes náuticos, cabalgatas, pinturas rupestres, bosques petrificados, rafting, un sinnúmero de cuevas y, por supuesto, pesca. Esta localidad cuenta con cabañas, camping, almacenes, restaurant y demás comodidades para poder hacer los dos tipos de pesca posibles en su zona: de lago y de río. El permiso de pesca puede ser adquirido en la delegación local de guardapescas.<br />
En el lago se puede pescar todo el año, lo que permite a los pescadores deportivos una oportunidad maravillosa. En este espejo pueden pescarse truchas (arco iris y marrones), percas y pejerreyes, esto últimos con carnada. También está permitida la pesca con embarcaciones con motor, lo que permite buscar las truchas grandes haciendo trolling con cucharas, como aconsejan allí.<br />
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Al río lo pescamos flotando en semirrígidos (recomendamos contratar guías para no dejar la hélice en alguna de las piedras), casteando sus costas y vadeando las correderas donde podíamos apearnos. Se pesca en un paisaje muy estimulante donde el río corre meandroso entre altos acantilados colorados. Usamos líneas de hundimiento rápido con streamers que nos dieron bastantes truchas marrones y arco iris entre los 500 gramos y el kilo y medio, más alguna perca que se coló en la fiesta. <br />
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Este lugar es altamente recomendable para los pescadores de las localidades cercanas porque permite hacer una pesca muy interesante de truchas sin tener que ir hasta la cordillera. Para los que somos de más lejos, es un excelente lugar donde hacer un alto en la ruta y descansar del largo viaje. Concluyendo: vale la pena conocer Villa Dique Florentino Ameghino y darse un solaz en el trajín de la marcha si usted va más al sur.<br />
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<b>Para destacar</b><br />
En Florentino Ameghino fuimos testigos del trabajo del Técnico Acuicultor Walter Frizzera, a cargo del proyecto educativo de la Dirección de Pesca Continental en pos de la concientización para la conservación de los salmónidos, consistente en talleres en las escuelas de toda la provincia que están vinculadas a ríos y lagos donde haya pesca de truchas. <br />
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En estas jornadas, los alumnos participan en clases especiales sobre el cuidado del recurso-pesca y realizan sueltas de alevinos de truchas con un doble objetivo: la repoblación de los cuerpos de aguas y la participación concreta de los niños en una acción que los comprometa en su cuidado. Este proyecto es doblemente inteligente, tanto por los conocimientos que brinda como por las experiencias que ofrece. Dicho de otra manera, ¿qué niño o niña no cuidará los peces si los soltó al agua cuando eran truchitas-bebés? Seguramente estos mismos niños y niñas serán quienes “eduquen” a sus mayores cuando los maten innecesariamente, demostrando que nuestras esperanzas en las nuevas generaciones no son infundadas.<br />
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Además, dentro de las acciones educativas realizadas por estas reparticiones dedicadas a la protección de la fauna íctica y al control de la pesca, también se realizan proyectos de salmonicultura (cría de truchas) a pequeña escala en las escuelas. En estos establecimientos los niños y niñas participan en la cría, cuidado, alimentación, limpieza y posterior faena de los peces para ser consumidos en la misma escuela y procesados para su comercialización, damos fe de su calidad porque los hemos probado en canapés y escabeches. De esta manera se profundiza la conciencia de conservación del recurso y se promueven el valor del trabajo, la cooperación, el estudio, la iniciativa económica basada en el autoempleo, el emprendimiento de auto-gestión, la producción cooperativa, etc. <br />
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A estas alturas de la nota, queremos dedicar un párrafo especial la gestión de la Secretaría de Pesca del Chubut y a su Dirección de Pesca Continental que, a nuestro humildísimo entender, da muestras de un trabajo muy serio. Esta provincia acredita el más juicioso y dedicado trabajo en el cuidado del recurso-pesca, que constituye un capital turístico enorme, no solo para Chubut sino para todo el país.<br />
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La pesca deportiva es un producto turístico de un valor insospechado para muchos. Son decenas de miles los extranjeros de todo el mundo que vienen a pescar a nuestro país, y somos centenares de miles los nacionales que viajamos dentro de las fronteras para practicar este maravilloso deporte. ¿Usted se ha puesto a pensar cuánto dinero y puestos de trabajo produce esto? Haga la prueba y sume: pasajes, combustibles, guías, permisos de pesca, impuestos, gastronomía, hotelería, cabañas, parque náutico, recuerdos o regalos para los familiares, indumentaria, reels, cañas, insumos, etc. ¡Todo generado por la pesca deportiva!<br />
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Como vimos arriba, la pesca deportiva es una actividad que genera mucha riqueza y muchos empleos para nuestro país, todo gracias a los peces que tenemos: truchas, dorados, surubíes, pacú, bogas, corvinas, pejerreyes, etc., todos de altísimo valor deportivo. Por eso hay que cuidarlos de la sobrepesca, sea deportiva o comercial. Si se entiende el valor de este recurso natural, deportivo y turístico; se debe cuidarlo porque es evidente que “un kilo de pez vivo vale mucho más que un kilo de pescado muerto”. Así de simples son las cosas… <br />
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Piense un minuto en esto: ¿sabe en qué se diferencia esencialmente la pesca de la caza? Que en la caza siempre se termina con la muerte del animal, en cambio en la pesca es posible pescar decenas de veces el mismo pez. <br />
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La pesca y devolución no es la gran solución total y definitiva, porque muchos otros peligros amenazan a nuestros peces y ríos: agroquímicos, vertidos cloacales, sobrepesca comercial, etc. Pero pescar y devolver es algo muy importante y un gran avance. Claro que desde aquí no le estamos diciendo que no se coma nada de lo que pesca, solo le decimos que no mate todo lo que pesca… y que respete los reglamentos que, teóricamente, están hechos por especialistas.<br />
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Así, de esta manera, tendremos asegurado el futuro del deporte que nos apasiona y podremos pescar hasta que “el creador nos llame para la entrega”, como dice la chacarera de Peteco. Y podrán pescar nuestros hijos y nietos, ¿o usted no quiere transmitirle esta “locura” a sus descendientes?<br />
En esta línea, la provincia de Chubut es la que hemos visto más comprometida en el tema, es decir, que ha dado pasos más firmes en el cuidado del recurso-pesca con decisión política, dedicando recursos públicos, invirtiendo en capital humano, capacitando a sus inspectores de pesca, etc. Todo desde un rol muy activo del Estado provincial.<br />
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Prueba de lo anterior, es el cuerpo de más de 60 guardapescas debidamente capacitados y dotados de elementos necesarios: motos todoterreno, camionetas, cuatriciclos, lanchas, etc. Esto es siempre poco, pero es mucho más que la mayoría de las provincias (por no decir que lo es a todas). <br />
Además se deben sumar los trabajos de repoblación de ambientes, la estación de piscicultura provincial, los proyectos educativos, los trabajos de prevención de agentes biológicamente nocivos como por ejemplo el alga didymo, etc.<br />
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Y esto no se reduce a las truchas ni a los ríos y lagos continentales porque, para nuestro asombro, recientemente se ha promulgado la normativa para la pesca deportiva marítima, algo absolutamente novedoso para Argentina.<br />
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Desde aquí, nos “sacamos el sombrero”, como decimos en mi barrio, frente a lo que se hace en Chubut, cosa que ya lo hemos citado en años anteriores. Pero en honor a la verdad no podemos dejar de felicitar nuevamente a esta provincia… y de preguntarnos cuando empezamos en el litoral donde vemos cada vez menos calidad y cantidad de dorados, surubíes, etc. Lamentablemente, si seguimos por este camino, cuando los estados provinciales se preocupen será demasiado tarde.<br />
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<b>Comuna Rural Dr. Atilio Viglione</b><br />
Luego de haber pescado el río Chubut, partimos para Dr. Atilio Viglione, una pequeña aldea de montaña enclavada en una zona de impresionante valor para la pesca deportiva. Allí sobran los ríos y los lagos donde pescar truchas, algunos compartidos con la localidad relativamente cercana de Río Pico.<br />
Como es absolutamente cierto que no hay segunda oportunidad para la primera impresión, la gente de Las Pampas Lodge nos recibió con unos corderitos patagónicos a la estaca que con solo recordarlos se nos hace agua la boca. En este lodge de pesca, la categoría y el buen gusto es lo que sobra, además de la buena mesa y la excelente atención tanto en hospedaje como en el río. <br />
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Pero volviendo a esta pequeña localidad antiguamente llamada Aldea Las Pampas (que así todavía puede encontrársela así designada en la cartografía y en algún viejo cartel), apenas tiene 6 años de constituida oficialmente como comuna rural, por lo que logró su definitiva independencia administrativa de Río Pico y su autonomía política. Allí hay todo lo que se necesita para organizar una excelente salida de pesca, y para todos los niveles de gasto: lodges de altísima gama, cabañas y campings para los que tenemos los bolsillos flacos. Además de almacén y lugar donde comer.<br />
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El paisaje es impresionante y llena el alma con sus montañas, bosques de ñires y lengas, ríos serpenteantes y silenciosos valles. Pescando o caminando por sus pequeñas praderas se ven retozando las liebres con el desparpajo que tienen los animales acostumbrados a que los seres humanos no los agredan. En sus bosques todavía se ven huemules, el cérvido autóctono que debemos cuidad de la extinción.<br />
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Aquí, la pesca es de una calidad excepcional, pudiéndose realizar con todos los niveles de dificultad. Al respecto, la hemos comprobado tanto con streamers en lagos y ríos grandes como con secas y ninfas en pequeños arroyuelos de deshielo (los conocidos springs creeks).<br />
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A propósito de esto último, la primera salida de pesca la hicimos en un spring creek que desagua en el río Pico y ubicado en un paradisíaco valle que parecía un gran campo de golf rodeado por cerros cubiertos de bosques de lengas. Una verdadera maravilla natural donde tuvimos excelente pesca y mejor almuerzo: cordero capón a la llama… usted se habrá dado cuenta de cuál es la especialidad de la zona  ¡¡¡¡ im-pre-sio-nan-te !!!!!<br />
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Pero la maravilla estaba tanto fuera del agua como dentro de ella: fue increíble como en tan poca agua puede haber tantas truchas y de tan buena calidad. Este arroyito se retuerce en miles de curvas donde se escurre el agua de los mallines que reciben los deshielos y traen a las truchas muchos insectos acuáticos y terrestres que caen en él. <br />
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Este lugar maravillosamente bello de costas cubiertas de pasto corto y digno de una pintura naif, es técnicamente difícil para la pesca porque todo está a favor de las truchas: la ausencia de vegetación nos hace fácilmente visibles a sus ojos y la pequeñez del curso de agua exige presentaciones muy delicadas de las moscas. Solo nos benefició el fuerte viento que rizaba la superficie y dificultaba la vista al exterior de las truchas, aunque no todo fue ganancia porque se complicaba el lanzamiento de las secas que requiere el lugar. Por supuesto que usamos líneas de flote y leaders bastante largos. Las moscas fueron secas en anzuelo #12 y #14  con tippets inferiores al 4X. <br />
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Si bien al principio comenzamos con ninfas, haciendo lanzamientos lo más alejados posible de los peces y de rodillas para no asustarlos, pronto se impusieron las secas porque había una eclosión firme de may fly gris. Pero pronto nos dimos cuenta que las truchas estaban comiendo las ninfas emergentes de esa eclosión, porque  la mayoría de los piques fueron a las moscas secas que se hundían, por lo que terminamos pescando con ninfas “colgadas” (ninfas emergentes que deriban hundidas pero inmediatamente por debajo de la superficie). La jornada fue de alta dificultad técnica, pero valió la pena el esfuerzo y el arroyito entregó buenas marrones y arco iris entre los 800 gramos y los dos kilos… fue una experiencia de éxtasis en la pesca deportiva.<br />
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Al día siguiente pescamos embarcados el lago 5, con shootings de hundimiento rápido y streamers grandes, los propiamente llamados “gatos”, que dieron marrones y arco iris todas superiores al kilo y medio. <br />
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Y a la tarde, luego del almuerzo de cordero capón a la estaca -¡por Dios como se sufre en esos pagos!- nos dimos el lujo de pescar el río Pico. Lo maravilloso fue encontrar un antiguo cauce de aguas quietas que entregó todas arco iris entre los 700 gramos y 1,200kg, todas con línea de flote y leaders largos, usando ninfas tamaño #12 y #14 y streamers chicos en anzuelos #10 y #12. Un digno cierre del viaje.<br />
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A modo de conclusión, sin dudas Dr. Atilio Viglione (o Aldea Las Pampas, como todavía le dicen algunos) es un destino de pesca excepcional que brinda posibilidades impresionantes para la pesca con mosca del más alto nivel deportivo, que cuenta con una calidad y cantidad de truchas que asombra y con una variedad de ambientes que exige más de un viaje para conocer sus posibilidades en profundidad.<br />
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Y para cerrar esta nota, instamos a Chubut a seguir cuidando sus ríos y truchas por dos razones: primero porque los resultados están a la vista y, segundo, porque el resto de las provincias necesitan un buen parámetro donde mirarse.</p>]]></description></item><item><title>Tesoros de la Oyarvide</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=531</link><pubdate>2011-12-06 11:54:35</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/bea3c87788414b633e8fe255a1f6af64t4r4r1r4.jpg" width="440" /></p><p>Las islas del borde exterior del delta y el Río de la Plata son la patria de las taruchas más grandes y voraces del estuario. </p><p>Atento a la dinámica de las aguas que permite entrar por ellas solo en contadas ocasiones, las pescamos con artificiales y boyas plop en una salida inolvidable. <br />
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De octubre a diciembre los amantes de la pesca de tarariras encontraremos el mejor período para pescarlas en el Río de la Plata. Tras su letargo invernal, la especie se alimenta en abundancia con miras al desove, al que luego cuida durante los meses más calientes del año prestándole menos atención a la alimentación y atacando más por irritación o invasión territorial que por necesidades proteicas. Luego, marzo y abril vuelven a ser excelentes meses tarucheros porque otra vez la especie necesita acumular capa adiposa para pasar casi inactiva los meses más fríos del año, alimentándose solo de sus reservas energéticas. Así las cosas, si queremos buscar las grandes, estamos a punto caramelo por la época del año, y el mejor lugar para hallarlas, sin dudas, son los canales de las islas que rodean a Martín García. <br />
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Formadas sobre bancos de arena de fisonomía irregular, estas islas conforman verdaderos pasadizos de agua entre juncales, que atesoran enormes tarariras. Pero para pescarlas, claro, hay que estar atentos al flujo de mareas, pues podremos entrar en creciente pero debemos sacar la embarcación antes de que se acentúe la bajante, para no quedar varados. <br />
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Lamentablemente la bajante es el mejor momento para pescar taruchas, por lo que muchos aficionados que prolongan su diversión después suelen pasar un mal momento con su embarcación varada. Por eso, los buenos guías suelen dejar las mismas en las bocas de los canales, y desde allí los pescadores se lanzan a vadear por el interior de los mismos. La tarucha suele meterse entre los juncales cuando está el río crecido. Pero cuando éste baja, debe obligadamente salir de los mismos hacia los canales. Es el momento de tentarlas con toda nuestra artillería artificial.<br />
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Este largo prolegómeno explicando la dinámica acuática que rigen en pesqueros como las islas Oyarvide, Solís y Santa Lucía, permite comprender qué equipos debemos llevar para movernos en éstos ámbitos. En mi caso, zapatos de vadeo Waterdog, una riñonera Kunnan de cuatro cuerpos, cajita con señuelos a la que le adapté una correa, pinzas y boga grip, leaderes de repuesto y un trapito, bastaron por todo equipamiento. Es importante no llevar cosas demás cuando pescamos caminando al vadeo, porque cada gramo cuenta y cansa.<br />
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Esta pesca la hicimos con la guía de Martín Gómez, experimentado profesional que sale desde San Fernando, partiendo desde el Yacht Club, lugar estratégico que nos permite sortear algunos contratiempos climáticos, tal como quedó demostrado en nuestra salida. Porque a la mañana el viento era demasiado intenso como para salir por el Río de la Plata en aguas abiertas, y por lo tanto el guía decidió hacer una navegación interior yendo hasta el Paraná de las Palmas y luego por el Diablo hasta salir al Riopla justo en la zona de las Islas. Allí probamos un par de bocas pescando desde la lancha, a modo de téster para tocar y seguir en caso de no tener respuestas. Como solo las tuvimos con carnada, usando las boyas plop, decidimos seguir testeando ámbito hasta encontrarlas activas tomando señuelos. Finalmente en una entradita que según el guía “siempre rinde”, nos tiramos al agua y nos enterramos hasta la rodilla en el barro para poder llegar a las islas, luego de lo cual la greda se afirmaba permitiéndonos caminar con mayor comodidad. Cabe destacar que es mejor usar un pantalón viejo o bermuda que un wader, pues su bota nos enterrará con frecuencia en el barro, dificultándonos la movilidad. <br />
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La situación era de doble bajante, por lo que los juncales quedaban al desnudo y las taruchas se amontonaban en los canales más profundos que se internan en las islas. Claro que ante esa situación de bajante extrema, dichos canales no tendrían más de un metro de profundidad en sus áreas más profundas, siendo lo usual que no pasaran de 40 cm. Allí iniciamos los lances. Y pese a no tener respuestas en los primeros 20 minutos el guía proponía seguir insistiendo. Finalmente, mi compañero Gustavo Miranda tuvo el primer pique en un Spin fish de Alfer´s, un señuelo tipo minnow con cuchara adelante, que nos perite trabajarlo bien arriba si recuperamos rápido o peinando el fondo si lo traemos lento. Se trató de una tarucha de unos 2,5 kilos que nos regaló acrobáticos saltos antes de entregarse. <br />
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Al rato, clavé yo con uno de los buenos señuelos Highlander de Spinit, en color verde y de cola simple, otro artificial versátil que, de acuerdo a cómo lo trabajemos, lo podemos hacer pescar en superficie, media agua o bien abajo. <br />
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El guía se alejó unos metros hasta un banquito de arena que se formó en medio del canal, que tendría unos 40 metros de ancho. Y desde allí fue abanicando la zona hasta dar con las taruchas. Logró un hermoso ejemplar con un Marine Sports de gran tamaño, de los que uno usaría para pesar dorados al golpe. Mirada volvió a clavar con su spin fish dos taruchas y más y luego yo, que me había acercado al guía para hacerle unas tomas, tuve suerte en “su zona” con un Sébile de cuerpo voluminoso y paleta corta. <br />
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Saqué una de 2 kilos y tras ella tuve otro pique con el mismo artificial de una verdadera bestia que nunca pude parar. Mi caña de spinning, una Tomahawk modelo Alex Köhner, se arqueó al máximo y del reel comenzó a salir multifilamento en una corrida de unos 30 metros que jamás tuvo freno, hasta que el pez se soltó. Asombrado, el guía me pidió la caña y verifico el estado de la estrella de mi reel, pensando que la tenía floja. Y finalmente, convencido de que el equipo estaba en orden, sentenció: “esa era grande de verdad, eh”.<br />
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Luego probamos las boyas plop Doble- T, que éste año vienen en nuevos modelos. Así a la tradicional boya Plop y su variante Crazy plop, ahora le sumaron una tipo zanahoria, de gran acción y muy liviana, permitiéndonos contacto casi directo entre el pez y la caña. Esta técnica de pesca que consiste en lanzar el aparejo y luego traerlo a golpecitos de caña intercalados con pequeñas esperas, hace que la carnada “cobre vida” y eso es mortal para una especie territorial e irritable como la tarucha que así ve estimulados todos sus sentidos  (vista, olfato y percepción por línea sensorial) y ataca furiosa. Suele detener el aparejo primero, y una vez acomodada la carnada en la boca, inicia una fuga veloz hacia los juncos. En otras oportunidades, cuando está más competitiva, ataca con la misma furia con la que tomaría un señuelo. Y muchas veces son frecuentes los ataques a la propia boya, señal de que la acción de plopeo les resulta por demás irritante. <br />
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Logramos con ésta técnica un par de capturas más, todas de gran porte, y decidimos hacer un alto para almorzar y partir luego en busca de dorados. En la lancha, un cliente del guía Horacio, se entretenía con la variada, sacando patíes, boguitas y palometas. Armamos unos doraderos mientras picábamos nosotros entrándole a unos sándwiches como si fuéramos Robinson Crusoe y hubiésemos tenido el último almuerzo digno hace añares. <br />
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Al rato, las chicharras empezaron a sonar y perdimos tres piques de dorados. Finalmente clavé uno pequeño y el guía nos propuso ir a garetear por los bancos de arena a ver si metíamos una buena pieza. Sin embargo, tras una hora de gareteo sin suerte, y atentos a que el calor apretaba fuerte, decidimos anticipar un regreso que, ahora sí, pudo ser por río abierto cortando camino hasta San Fernando. <br />
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Satisfechos por la calidad de las taruchas cobradas y con ganas de volver para probar suerte con los dorados, Oyarvide nos tendrá seguramente muy pronto vadeando por sus canales y gareteando sus bancos. Sin dudas esta magnífica zona del Río de la Plata que pocos guías trabajan (por el gasto de combustible que requiere la navegación hasta aquí), atesora las mejores taruchas a la que podemos aspirar.   <br />
</p>]]></description></item><item><title>El Pointer</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=530</link><pubdate>2011-12-06 11:36:26</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/bce4def228709da3d43a1c94bbb04138p01nt3r.jpg" width="440" /></p><p>Estimados amigos, el mes pasado tuvimos la oportunidad de conocer con mayor profundidad una de las razas de perros de muestra que recorren nuestros campos… </p><p>Hoy continuaremos con esa línea de trabajo con el que fuera durante muchísimos años una de las razas más populares entre los cazadores, y que, sinceramente, espero que recupere su lugar… hoy hablaremos del POINTER<br />
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<b>Un poco de historia</b><br />
Si bien la fecha del origen de la raza es algo incierta, el Pointer ha sido creado y seleccionado en Inglaterra a partir de ejemplares llevados desde la Península Ibérica.<br />
Una de las mayores obras escritas sobre la raza “El Pointer y sus Predecesores” cuyo autor, William Arkwright, publicara en el año 1902, da como fecha posible de dicha creación entre el año 1700 a 1725, aunque no hay documentación precisa que avale dicha afirmación.<br />
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Como confirmación de esta tesis se menciona el año 1713, después de la paz de Utrecht, cuando los oficiales ingleses y sus tropas abandonan la Península Ibérica de regreso a Inglaterra llevando consigo muchos de esos perros que conocieran durante los nueve años de guerra y ocupación. Esos perros de finísimo olfato que los habían maravillado, que no solo localizaban perdices, sino que instintivamente quedaban inmóviles ante ellas serían los que habrían dado origen, después de sucesivos cruces, al Pointer. <br />
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El cinófilo francés Louis Merle, respaldando la tesis del portugués Leopoldo Machado Carmona, y basándose en citas del propio Arkwright, afirma de manera irrefutable que la fecha de introducción en Inglaterra de los ejemplares provenientes de la Península Ibérica no iba más allá de principios del siglo XVIII. <br />
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Machado Carmona menciona que el único antepasado del Pointer es el Perdiguero Portugués y observa que entre el año 1580 y 1640 Portugal y España constituían una sola nación, es por ello que en muchas citas se menciona el “braco español” como el ejemplar introducido.<br />
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A la luz de los avances científicos de los siglos XX y XXI y de los estudios realizados, podemos afirmar que las similitudes que existen en el cráneo del Pointer y del Perdiguero Portugués son determinantes de un fuerte parentesco en común ya que en ambos, las direcciones de los ejes longitudinales superiores del cráneo y del hocico son convergentes y también coincide que prolongando la línea superior de la caña nasal, ésta sale siempre debajo de la apófisis occipital.<br />
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Los antiguos cinófilos ingleses han guardado el secreto de la creación de este soberbio animal. Las sucesivas cruzas para alivianar su porte, lograr mayor agilidad y resistencia y templar su carácter no han sido documentadas y el transcurso de los siglos ha dado oscuridad y misterio a esa maravillosa génesis. Pero sin dudas ese legado, que hoy descolla por su exquisita sensibilidad olfativa, el bello estilo de su búsqueda y su electrizante muestra, siempre cabeza en alto… ¡es el Pointer! <br />
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<b>Clasificación y uso</b><br />
La palabra Pointer proviene del termino inglés to point (apuntar) e identifica la cualidad de la raza de apuntar o señalar la caza.<br />
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La clasificación hecha por la Federación Cinológia Internacional define al Pointer como perro de muestra perteneciente al Grupo VII, siendo el uso de la raza la caza menor de aves.<br />
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Pero también es utilizado en field trails o pruebas de campo y esto permitió que la raza se popularizara rápidamente y se conociera en todo el mundo.<br />
La primera prueba de campo data de 1865, en la localidad de Bedford, Inglaterra, ya en 1874 estas pruebas comenzaron a realizarse en Memphis, Estados Unidos, siguiendo posteriormente Alemania, luego Italia, mientras que en la Argentina la primera prueba de campo data del año 1929.<br />
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Ayudados por las pruebas de campo y también por las exposiciones de estructura, los Pointers se esparcieron por toda Europa siendo muy valorados por cazadores y deportistas. No pasaría mucho tiempo para que sus magníficas virtudes le permitieran estar presentes en los cinco continentes. <br />
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<b>Introducción en la Argentina</b><br />
La introducción de la raza en nuestro país data de una época posterior a los finales de la primera guerra mundial.<br />
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Hay relatos del Sr. Juan Lyonnet que fuera secretario del Ingeniero inglés que dirigía la construcción del Ferrocarril del Sur, que posteriormente se llamara Ferrocarril Gral. Roca, y que vivió la época de verdadero paraíso de los cazadores con una gran abundancia de perdiz chica, copetona, perdiz colorada y también muchísimas liebres.<br />
Cuenta el Sr. Lyonnet que en esa época los cazadores eran los grandes terratenientes que importaban ejemplares ya adiestrados y que conocieron a los Pointers por los relatos de esos constructores ingleses del ferrocarril.<br />
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Las importaciones eran de ejemplares del mejor origen, provenientes de Inglaterra y de Francia que ya contaba con planteles de gran calidad, pero lamentablemente esos perros eran destinados sólo a la caza y no se los utilizaba para reproducción por lo que no quedó constancia de dichos pedigríes ni las fechas de su ingreso al país.<br />
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Posteriormente un empleado de banco llamado Juan Romero que cuidaba durante el verano los ejemplares de algunos de esos terratenientes, solicitó autorización para realizar crías, esa noble sangre contribuyó al fomento de la raza entre los nuevos cazadores de la época.  <br />
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Hacia el año 1922 los pointers puros inscriptos en el Dog Book Argentino, el libro genealógico de los perros, que llevaba y fiscalizaba la Sociedad Rural Argentina, eran 137 de los cuales sólo dos de ellos eran los ejemplares adultos que más se utilizaban en crías programadas. . . “Jim”, un ejemplar de buena cabeza pero de pecho algo ancho del  Dr. José Maria Cullen, y “Ch.Taco” un típico y soberbio representante de la raza propiedad del Dr. Manuel Fernández.<br />
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Fue justamente con una hija del Campeón “Ch.Taco” de nombre “Betty” y un ejemplar importado de Suecia, que el Dr. Rafael Magnelli Ferrari comenzara a criar en el año 1927, naciendo así el criadero Sporting Kennels que con los años se transformaría en pionero de la pointerfilia argentina, contabilizando en su prolífica trayectoria más de dos mil crías con sangre de campeones. <br />
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El Dr. Magnelli Ferrari, nacido en Italia y que se radicara en nuestro país en el año 1922 fue el visionario pointerista que, junto a un grupo de aficionados, fundara el 19 de marzo de 1939 el Pointer Club Argentino, entidad especializada en la raza con el objetivo de criar y fomentar el Pointer puro, tanto en su aspecto de trabajo, como de estructura.<br />
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Con el nacimiento del Pointer Club Argentino, que abre sus propios registros genealógicos, se da cima y sentido específico a la obra realizada hasta ese momento por la Sociedad Rural, ampliando y llevando a niveles nacionales lo hecho hasta entonces a favor de la cría de perros de raza en todo el territorio de la República.<br />
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Posteriormente con el nacimiento de la Federación Cinológica Argentina, de la cual el Pointer Club es uno de los Clubes fundadores, los registros comienzan a ser llevados por esta entidad reconocida hoy a nivel Internacional.<br />
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Actualmente el Pointer Club Argentino organiza exposiciones y pruebas de campo donde los jueces evalúan las cualidades de los ejemplares, tanto morfológicas como de trabajo, tales como el olfato, el estilo, el andar y la aptitud para recibir y asimilar el exigente adiestramiento que requieren las pruebas de campo, con el fin de señalar los reproductores y vientres más aptos para engendrar ejemplares de la más alta calidad y así mejorar la raza. (N.R.: recomiendo a aquellos interesados en la raza, ponerse en contacto con la gente del Pointer Club Argentino, seguramente podrán evacuar todas sus consultas)<br />
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<b>El Pointer en la búsqueda y la caza</b><br />
La búsqueda de esta raza se debe traducir en un galope impetuoso y sostenido, realizando diagonales cruzadas, batiendo el terreno a ambos lados del cazador, siempre dentro de las posibilidades, buscando y apoyándose en el viento para lograr las mejores condiciones para la toma de la emanación.<br />
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El Pointer debe realizar la búsqueda de la perdiz de manera metódica, inteligente, ambiciosa, sostenida y apasionada.<br />
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Metódica: Para no dejar ninguna parte del campo sin explorar, debe tomar el terreno en su justa medida para no dejar parte útil sin revisar.  <br />
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Inteligente: El entrenamiento no debe mecanizar su búsqueda ya que tiene que dar el máximo de su iniciativa, demostrando su avidez en la  localización de la presa.<br />
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Ambiciosa: El Pointer debe comprometerse con el trabajo y la búsqueda no debe ser acotada sino amplia, pero siempre dentro de los límites marcados en su adiestramiento.<br />
Sostenida: Porque físicamente no debe bajar el ritmo, debe ser capaz de un esfuerzo prolongado con un andar vivaz.<br />
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Apasionada: Debe salir al campo no solo a correr sino ¡a cazar! buscar la perdiz debe ser su máximo objetivo.  <br />
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<b>El Pointer y la muestra</b><br />
La muestra debe ser precisa, firme e inequívoca, debe realizarla siempre erguido y con el esternón lo más separado del suelo. <br />
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Debe mostrar con decisión la presencia de la perdiz y sostenerla hasta la llegada del cazador, quien será, en definitiva, quien le ordenará avanzar y por ende hacer volar la pieza.<br />
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Si la perdiz intenta huir apeonando (corriendo), debe salir a bloquearla cortando esa huida, lo tiene que hacer de manera enérgica, decidida y concluyente, demostrando así toda su potencia olfativa finalizando con una muestra fulmínea, logrando lo que comúnmente se llama “aplaste de perdiz”.   <br />
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Las acciones mencionadas corresponden a óptimas condiciones de clima y fauna, asumiendo que en terrenos quebrados o con vegetación excesiva los ejemplares variarán sus comportamientos como así también en ambientes donde el viento no es favorable o nulo.<br />
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Material extraído de: “El Pointer y sus Predecesores” – William Arkwright  / “El Pointer” – Dr. Rafael Magnelli Ferrari  /  Escritos de Eduardo Di Fonzo “Estándar de trabajo del Pointer”<br />
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<b>El temperamento y características del Pointer</b><br />
El Pointer es un perro de talla media, la altura de las hembras es de 54 a 60 cm. hasta la cruz (punto medio de aproximación de las escápulas)  y los machos desde 55 a 62 cm. <br />
Cabe destacar que el estándar inglés acepta la altura de los machos hasta 69 cm. y las hembras hasta 66 cm.  Su peso oscila entre los 20 y 30 kg. <br />
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El pelaje debe ser denso, uniformemente liso y brillante, los colores admitidos y mas difundidos son el blanco con naranja, blanco con negro, blanco con limón y el blanco con marrón o hígado. <br />
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La cabeza debe tener el cráneo de amplitud media y proporcional con la longitud de hocico que debe ser algo cóncavo y de buena dimensión, lo que permitirá un buen desarrollo de las células olfativas, orificios nasales amplios y húmedos, la trufa debe ser negra pero en caso de ejemplares blanco con naranja, blanco con hígado y blanco con limón se acepta que sea del color del manto pero nunca despigmentadas.   <br />
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Orejas medianas con piel fina y de inserción alta con los extremos ligeramente en punta.  <br />
Ojos redondos y brillantes con una mirada vivaz y expresiva.<br />
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El Pointer tiene que ser armonioso y compacto, de miembros sólidos con fuerte osamenta sin llegar a ser pesado, espalda ancha, inclinada con los hombros mas bien juntos, el tórax debe ser lo suficientemente amplio y profundo, tiene que llegar hasta la altura de los codos lo que permitirá un buen desarrollo pulmonar y del corazón para soportar largas jornadas de cacería  sin agotarse. Cuello largo y musculoso, ligeramente arqueado.<br />
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La cola debe ser gruesa y robusta en su nacimiento, afinándose  gradualmente hasta la punta, no debe sobrepasar el corvejón, cuando el perro está en posición normal.  <br />
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El pie tiene que ser de forma ovalada, llamado pie de liebre, con dedos bien unidos entre si y arqueados recubiertos de pelo corto y abundante.<br />
Esta forma le permitirá realizar rápidos giros manteniendo estabilidad y velocidad de marcha. <br />
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El temperamento del Pointer es equilibrado y de carácter alegre, son ejemplares que gustan mucho de jugar con sus amos, no solo de cachorros sino también de adultos y aun de mayores, les encanta compartir el tiempo con la familia y son capaces de soportar estoicamente algún inapropiado exceso de los niños sin manifestar la mínima agresión, solo se alejarán de cualquier situación desagradable.<br />
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El Pointer es un atleta ágil e impetuoso que se destaca por su gran capacidad de trabajo y magnifica potencia olfativa, excelente vinculo con su conductor, siempre que haya sido correctamente adiestrado, muy receptivo e inteligente en el aprendizaje y de gran mentalidad en la resolución de situaciones.<br />
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En el hogar es un perro atento a cualquier movimiento o ruido extraño,  rápidamente alertará con ladridos de la situación sin llegar a adoptar actitud de guardia.<br />
Son ejemplares con una excepcional energía, desde cachorros nos transmitirán su pasión por la vida y debemos asegurarnos de permitirle canalizar ese dinamismo propio de la raza. . . por eso “El peor castigo para un Pointer es la soledad y la indiferencia de su dueño.”<br />
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Son perros muy sanos que no conocen de enfermedades siempre que estén bien alimentados, vacunados, correctamente desparasitados y con un hábitat adecuado.<br />
Tampoco son friolentos como se podría suponer por tener el pelo corto, esto en definitiva es una ventaja ya que cuando se mojan durante una cacería, entrando en un charco o bañado en busca de la presa abatida, resulta que se secan rápidamente, en cuando vuelven a estar en movimiento, eso si… es muy importante que si el perro está mojado no permanezca quieto, o a la intemperie y sin reparo de las inclemencias del tiempo.<br />
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Y en aquellas  jornadas de cacería con altas temperaturas, como suelen presentarse estos últimos inicios de temporada, tenga en cuenta que nuestros Pointers seguirán corriendo incansablemente en busca de la presa, guiados por su pasión, situación que deberemos controlar para no exceder peligrosamente sus límites.<br />
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Por otra parte el pelo corto es muy ventajoso a la hora de mantener la higiene tanto del ejemplar como de su hábitat ya sea en el hogar o caniles por la facilidad de aseo y de limpieza.<br />
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Dónde podemos cazar con un Pointer?<br />
El Dr. Rafael Magnelli Ferrari,  fundador del Pointer Club Argentino y pionero de la raza en nuestro país decía: “El Pointer es una raza que fue creada por los ingleses para los campos argentinos” en relación a lo tan apto que resulta para nuestra geografía. <br />
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Destacándose su trabajo en los espacios abiertos de las llanuras argentinas donde su veloz búsqueda se interrumpe abruptamente ante la presencia de la emanación de la presa haciendo gala de su potente olfato y dándonos un espectáculo con estilo inigualable.   <br />
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No obstante lo dicho, los Pointers también cazan eficientemente en cerros y montañas, bosques y quebradas, terrenos encharcados y hasta en la nieve, todo es cuestión de un correcto adiestramiento y acostumbrar al perro a la zona y a la presa a capturar.   <br />
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Qué debemos considerar a la hora de decirnos por un Pointer?<br />
Principalmente que son perros temperamentales, fogosos, comprometidos incondicionalmente con la búsqueda de la presa, para lo que han sido creados y seleccionados, con virtudes tan elogiadas que hacen olvidar a muchos que son seres vivos que necesitan madurar y hacer sus propias experiencias que incluyen fallos y aciertos como parte del aprendizaje, los que quieran mecanizarlo y someterlo solo conseguirán quitarle iniciativa y arruinarlo. <br />
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El adiestramiento para la caza no es un tema menor, no puede basarse solo en los “buenos consejos” de quienes lo han intentado antes… vaya uno a saber con qué resultados.<br />
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Su adiestramiento requiere de una técnica adecuada aplicada progresivamente, con mucha paciencia y basada en pilares sólidos y de probada eficacia que respete y se adapte a las particularidades del cada individuo para canalizar y potenciar sus virtudes sin malograrlo.<br />
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Tampoco hay que considerar el adiestramiento como algo imposible. Pero quien decida encararlo – lo cuál es muy apasionante - deberá informarse seriamente y descartar cualquier indicación de obrar con violencia ya que será el camino mas rápido para el fracaso.   <br />
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Tengamos siempre presente que la dulce mirada de nuestro Pointer se transforma en mirada de fuego ante la presa. . . que no se transforme por nuestros errores en mirada de desconfianza o temor hacia nosotros.<br />
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Nunca encontraremos un ser más fiel y leal, el acompañará silenciosamente nuestros momentos tristes y festejará nuestras alegrías, tanto en nuestro hogar como al finalizar una larga jornada de cacería sabremos lo afortunados que hemos sido al elegir a este incondicional compañero.<br />
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Trabajo realizado por el Pointer Club Argentino para la Revista EL PATO.<br />
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Agradezco personalmente la excelente predisposición de quienes integran el Pointer Club Argentino y del contacto realizado por el Sr. Ricardo von Fürth que han hecho posible esta nota . . . Sinceramente espero que la disfruten y que aprendan algo más de esta espectacular raza de perros de caza.<br />
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Invito a los clubes de perros de caza a que nos envíen el material de sus razas para que a través de este medio conozcamos algo más de esos nobles e inigualables compañeros. Pueden hacerlo a mi correo personal: nestor.baldacci@hotmail.com<br />
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EXITOS y nos encontramos en la próxima edición, deseándoles desde ya unas MUY FELICES FIESTAS Y UN PROSPERO 2012 PARA TODOS.</p>]]></description></item><item><title>Un pez en el sobre: Rumania</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=10&amp;id=529</link><pubdate>2011-11-17 09:21:54</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/1dcefdb19b973a9d82ff51d3b0ded26e3st4mp1.jpg" width="440" /></p><p>Estas estampillas de 1964 son de diez y veinte banis. El bani es la centésima parte del leu o lev, la moneda rumana desde que se fundo su Banco Nacional en 1880. </p><p>Rumania es uno de los países de Europa Central, famoso por su región de Transilvania, sede de la leyenda del conde Drácula. Johnny Weissmuller, el famoso Tarzán de tantas películas; el escritor Mircea Elíade; y el tenista Illie Nastase se encuentran entre los rumanos más populares del mundo.<br />
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Estas estampillas de 1964 son de diez y veinte banis. El bani es la centésima parte del leu o lev, la moneda rumana desde que se fundo su Banco Nacional en 1880. <br />
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En la de veinte banis se encuentra dibujado Trachurus mediterraneus, conocido popularmente como jurel del Mediterráneo. Vive en el Mar Negro y llega a pesar un kilo y medio y medir medio metro. Su carne es muy buscada en el mercado comercial.<br />
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Del mismo mar también procede el extraño pez que del sello de diez banis: Blennius pavo risso, más conocido como gallerbo, un ovíparo que llega a los doce centímetros de largo.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Los visitantes del mar</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=528</link><pubdate>2011-11-10 10:00:51</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/e119bd5f829a6c480c75a4bdc4d10fe2balandra.jpg" width="440" /></p><p>La llegada de Corvinas Rubias y Bagres de Mar. Pesquero: La Balandra.</p><p>En tiempos de transición las aguas rioplatenses asisten a la llegada de dos especies de gran valor deportivo que entran desde el mar: hablamos de las corvinas rubias y los bagres de mar o mimosos. Con equipos livianos, esta pesca se disfruta al máximo en un pesquero como La Balandra, uno de los últimos reductos de costa virgen del río color de león.<br />
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Octubre es, decididamente, el mes de recambio de especies en el Río de la Plata. Si por el norte y desde el borde exterior del delta comienzan a proliferar doradillos, bogas y taruchas, desde el sur, las aguas salobres permiten en ingreso de los visitantes del mar: las corvinas y los bagres de mar o “mimosos”. Aprovechando una avanzada de bagres que se hizo presente en la zona, hicimos una hermosa pesca antes del cierre del presente número desde un ámbito agreste donde el Riopla todavía nos permite imaginar como eran sus costas vírgenes antes de la urbanización intensiva. Hablamos de La Balandra, playa que está unos 20 km al sur de Berisso –el polo pesquero de la zona- y desde la cual podemos maximizar tiempo de pesca, minimizando el de navegación, pues, buena parte del camino que hacemos por agua desde Berisso aquí lo ganamos por tierra, saliendo más cerca de los mejores pesqueros.  <br />
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Este pedazo casi virgen de costa rioplatense es frecuentado por amantes del windsurf y kite surf especialmente los fines de semana, por la amplitud de sus costas y la frecuencia de buenos vientos que favorecen éstos deportes náuticos. Y precisamente en La Balandra Windurf Club, sus cuidadores, guías de pesca, aprovechan el arroyito que da al río para embarcar con comodidad a sus clientes a pie seco, y sin acudir a los rudos oficios que antiguamente brindaba un caballito que fatigosamente remolcaba el trailer con la lancha y los tripulantes hasta quedar con medio cuerpo sumergido en el agua, triste espectáculo que felizmente ya no nos vemos obligados a presenciar. <br />
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Pero vamos por partes, para llegar a éste pesquero hay que transitar unos 20 km de Berisso tomando calle Montevideo con rumbo sur, viendo el paisaje transformarse lentamente de urbano a rural, hasta que la calle se corta y luego doblamos a la izquierda unas pocas cuadras hasta el río. Otra opción, es tomar la 122 en La Plata hasta la rotonda en donde ésta se continúa por ruta 11 y seguir por dicha ruta hasta ver a la izquierda un cartelito no muy grande que nos marca el acceso a La Balandra, balneario al que llegaremos pegándole hasta el fondo por esa calle hasta el río. Al llegar, tendremos el Club La Terraza a nuestra derecha, o un puentecito que cruza un arroyo a nuestra derecha. Tomamos el mismo y transitamos unos 800 metros hasta el mencionado club de Windsurf donde podremos embarcar.<br />
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La ventaja de moverse hasta aquí en auto no solo pasa por disfrutar de un paisaje distinto, con montes y costa virgen, sino porque también podemos optar por concluir la pesca a media tarde y volver por un reparador asadito bajo la arboleda, viendo caballos sueltos correr en derredor, o entretenerse mirando en el horizonte el juego de los deportistas del Kite y el Windusrf con sus elementos favoritos: el agua y el viento. Pero como dijimos, navegando desde aquí estaremos en zona de pesca rápido, esto es la zona comprendida entre la boya 5 y 6 con rumbo Noreste a 13 kilómetros de la costa de La Balandra. Este sitio nos permitió hacer cosechas como las que hicimos, con más de 20 bagres y varias corvinas de buen tamaño en apenas una mañana. <br />
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<b>La aventura</b><br />
Convocados por los guías locales Oscar Creo (padre e hijo homónimos), tras una navegación de apenas 20 minutos estaremos en zona de grandes bagres de mar. Armamos cañas de dos tipos. Por un lado, equipos con reeles rotativos y cañas Silstar Rooster de 2,10, excelente caña de bait de dos tramos cuyo transporte se facilita por ésta característica. El otro equipo usado fue compuesto por una caña Bog de 2,10 metros de Surfish a la que le montamos un reel Shimano Sonora cargado con multifilamento Power Pro de 30 lbs. El aparejo es sencillo, un chicote de 1,5 metros sobre el que hacemos correr un plomo corredizo de 100 gramos, rematado en un esmerillón del que saldrá una brazolada de 70 cm. En el anzuelo (Eagle Claw serie 043/55) encarnamos anchoa entera, o bien combinación de la misma con trozos de calamar. A la hora del encarne, no olvidar el hilo mágico para atar bien la anchoa o el camarón y evitar que la desmenucen los descarnadores. Solo dejaremos libre los pulpitos de calamar, cuya acción darán vida al cebo.<br />
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Los guías tenían bien marcados los puntos rendidores y bastó un compás de espera de apenas 10 minutos para estar clavando el primer bagre. De plomizo lomo y blanco vientre, éste pez se defiende en brava lucha, plena de cabezazos, antes de entregarse, y allí conviene izarlo con bogagrip para evitar sus chuzas venenosas. <br />
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En dicha zona, a 13 km de la orilla, las corvinas aparecen entremezcladas con los bagres, y cuando se prende una, con frecuencia pasa el kilo y medio. Así, tras haber cobrado una decena de bagres de 1 a 3 kilos, nuestro compañero Gustavo Miranda se lució con la primera rubia del día, un ejemplar de casi 2 kilos que era digno de una gran pesca costera en el Faro Querandí. Así, fuimos divirtiéndonos de forma pareja, pescando todos lindos bagres cuyos piques se manifiestan mediante un par de toques de anticipo y luego una llevada franca. Como se ve, por los equipos descriptos, aquí la pesa se disfruta con equipos livianos, pues pescamos en 12 mts de profundidad, a diferencia de zona Norte del Riopla los pozones del Guazú donde se requieren plomos de hasta 300 gramos para que las brazoladas toquen fondo. Por eso se maximiza la lucha, ya que los bagres no tienen que arrastrar pesados plomos y combaten hasta el final con todas sus energías. <br />
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El pique del bagre es franco, pero suele manifestarse primero con dos o tres toques que nos dan el alerta para esperar la segura corrida final que determinará la clavada. Esta debe ser certera, eficaz y –sobre todo- repetida para asegurarnos que el anzuelo penetre la dura boca ósea del Tachysurus barbos (nombre científico de la especie que penetra al estuario rioplatense). El pique también puede darse con un notorio afloje de la línea cuando ésta se viene hacia nosotros. Por eso esta pesca debe hacerse caña en mano, para estar atentos y recoger rápido, ante esta eventualidad para clavar cuando ya no tenemos multi flojo. Cabe destacar que si bien los portes usuales van de 1 a 4 kilos, la especie puede alcanzar los 20 kilos de peso, aunque un bagre de más de 5 kilos será considerado una excepción. Tenga en cuenta que esta especie entra a reproducir y por ello sugerimos al deportista practicar su pesca con devolución o limitar al mínimo las capturas con sacrificio si su deseo es darse un gusto gastronómico. <br />
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Muchas veces veremos que los bagres llegan lastimados. Esto es porque en sus rituales de apareo suelen tener tal frenesí que se arponean con los radios venenosos de sus aletas. Asimismo, la presencia de algunas escoriaciones en su piel pueden explicarse porque al pasar de aguas saladas a dulces pueden perder cierto mucus protector y ser víctima de parásitos que solo afectan su piel, aunque no hay peligro en su consumo. <br />
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Lo mejor de todo fue que pescamos una gran cantidad de bagres y unas pocas corvinas de las buenas, pero todos los ejemplares fueron devueltos a su medio, extrayéndole con el mayor cuidado posible el anzuelo con pinzas de punta larga, por lo que dichos peces pueden estar hoy cumpliendo su ciclo natural de migración trófica (la corvina) y reproductiva (el bagre). Satisfechos con la cosecha, quisimos rematar la pesca ante de la picada en la costa, pescando en las piedras que están a solo 600 metros del embarcadero. Pero allí, los descarnadores (bagres blancos y amarillos en su gran mayoría) atacaban de inmediato nuestras brazoladas encarnadas con camarón, por lo que desistimos de lograr alguna corvina allí y regresamos al punto de partida.<br />
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Una picada bajo la arboleda, satisfechos con una jornada puro pique, nos dejó contentos con ésta pesca, que disfrutamos al máximo con equipos livianos. En conclusión, a 80 km de Capital Federal y apenas un pasito de La Plata, La Balandra tienta al pescador con sus mejores tesoros llegados del mar. Hay buenos guías para que el pescador apueste sobre seguro. Vaya y disfrute.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Desvío Arijón</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=527</link><pubdate>2011-11-09 13:51:30</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/101d8f5212f4574f461a4dce95c996e7DSC_0338.jpg" width="440" /></p><p>Verdaderamente un paraíso ubicado en el sur de la provincia de Santa Fe, a escasos 30 km. de la capital provincial.</p><p>Con un crecimiento notable en la inversión de complejos que se han montado, y por sobre todo con un amplio delta que es el deleite de miles de pescadores que anualmente visitan la región.<br />
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¿Te gusta el slogan que le pusimos a nuestra zona?, me consultaba uno de los integrantes de la Cámara de Turismo de Desvío Arijón, mientras recorríamos los bellos emprendimientos turísticos que se han emplazado en la zona, y también aquellos que dentro de poco tiempo ya estarán funcionando. Cada uno con su detalle, con sus características y equipamientos, para satisfacer la demanda de un turismo que en el litoral no deja de crecer.<br />
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Sinceramente no conocía esta región santafesina, aún estando tan cerca de la capital, y me llevé una agradable sorpresa cuando escuché atentamente a los empresarios que han escogido este lugar para invertir. “Cada vez son más las personas que llegan para pasar unos días acá, buscan tranquilidad, espacios verdes, y pesca…”. Seguramente en estos puntos es en donde la zona se hace fuerte, ya que posee innumerables sitios para estar en plena comunión con la naturaleza.<br />
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“La creación de la Cámara, nos ha permitido unirnos, conocer las dificultades que tenemos todos y que de manera aislada es más difícil que se solucionen, también nos permite promocionar mejor los lugares, y tenemos en claro que la instalación de un nuevo complejo no es una competencia, sino un propulsor más de la región…” me comentaban. Desde este punto de vista indudablemente que la “unión hace la fuerza”, y en materia turística los objetivos pueden alcanzarse mucho más rápidamente trabajando en grupo.<br />
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En este conjunto de personas que apuestan al turismo hay integrantes de cabañas que se emplazan en Desvío Arijón y también en Caima, dos localidades que están a escasos kilómetros de distancia, unidas por la Ruta Nacional Nº 11. Para quienes viajan desde el sur pueden venir por Autopista Rosario – Santa Fe hasta Coronda, y desde allí toman la ruta Nacional Nº 11 y llegan a Desvío Arijón. Quienes lleguen desde el norte pueden venir por autopista hasta Sauce Viejo, y de ahí tomar la Nº11 hasta el destino. <br />
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También si se llega por avión hasta el aeropuerto de Sauce Viejo se puede coordinar con los propietarios de las cabañas el traslado. En definitiva, posee muy buenos accesos, y esto es fundamental para un rincón que desea ser conocido a nivel nacional.<br />
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Luego de recorrer y conocer los proyectos de la zona, coordinamos realizar una jornada de pesca para aprovechar a mostrar los demás encantos naturales.<br />
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<b>La pesca</b><br />
Con dos embarcaciones prolijamente preparadas para llevar turistas, iniciamos la navegación hacia el sur. En una timomeaba Ricardo Diccico, y la otra pertenecía a Facundo Pesca, quien comenzó a realizar excursiones de pesca recientemente. <br />
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La cantidad de bañados, lagunas y cursos de agua que se abren en este inmenso y rico delta, son el hábitat perfecto para miles de aves, y por supuesto también es el reservorio para que los peces se reproduzcan.<br />
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Tras unos 20 minutos de marcha, comenzamos a buscar lugares aptos para la pesca con señuelos. Desde la otra lancha que nos acompañaba las pruebas las iban a realizar con carnada natural. Algo para destacar es que en la zona la mayoría de personas que llegan lo hacen con la idea de pescar especies variadas con carnada natural. En la nómina de peces podemos destacar a los amarillos, moncholos, bogas, manduvés, armados, y con morenas se pueden conseguir dorados y surubíes. <br />
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Durante el invierno suelen llegar también pejerreyes de muy buen tamaño, pero no es una especie a la cual los lugareños le dediquen mucho tiempo, y por ello todavía queda mucho por descubrir con respecto a los flechas de plata. <br />
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En temporada estival, sí lo que se pone muy atractiva es la pesca de tarariras en los bañados de la zona, consiguiéndose muy buenos ejemplares. Esta especie es muy buscada por los amantes de los señuelos. Como ven la lista es bien nutrida y muy seductora para los aficionados.<br />
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Tras identificar a los mejores sitios para las pruebas, comenzamos a lanzar nuestros artificiales de media agua en los golpes de agua que se forman en las curvas o bifurcaciones de los arroyos. <br />
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Afortunadamente la región cuenta con innumerables ámbitos, por lo que en un día es imposible llegar a testear todos los puntos, es más, yo diría que aún con una semana no nos alcanzaría. Lo cierto es que el éxito está asegurado, especialmente cuando uno es acompañado por personas que conocen el movimiento del río y dónde se concentran los mejores sitios para pescar.<br />
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La seguidilla de piques que logramos con distintos señuelos, y también la gran cantidad de piques que se consiguieron con carnada, nos obligaron a detenernos al mediodía para reponer fuerzas y también saborear un exquisito asado en medio de la isla.<br />
Mientras almorzábamos, destacábamos el potencial de la zona, y lo más importante es que durante todo el año uno puede conseguir respuestas en distintos estilos de pesca como el baitcasting, el spinning, el fly cast, y con carnada.<br />
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<b>La tarde</b><br />
La sobremesa se hizo prolongada, ya que los variados temas por los que uno pasa cuando está entre amigos, verdaderamente son interminables.<br />
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Nos quedaban un par de horas antes del atardecer, y fue entonces que nos dirigimos hacia una zona de bañados y lagunas en donde pudimos lograr buenas capturas. Para la ocasión empleamos señuelos de media agua ya que la profundidad no superaba los 2 metros en las zonas más hondas. En varias ocasiones logramos un par de dobletes con dorados de mediano porte saltando y una alegría descomunal en los pescadores. Hay que destacar que el dorado promedio ronda los 2 a 3 kilos, pero encarados con los equipos adecuados uno puede hacerse una verdadera fiesta.<br />
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La tarde ya caía y con mucha felicidad fuimos cerrando una tarde lujo, con muchos piques y con la satisfacción de descubrir un verdadero paraíso natural, muy cerquita de las grandes urbes<br />
Esperamos que el trabajo de la Cámara de Turismo de la zona se siga fortaleciendo, tratando en lo posible de concientizar a los lugareños sobre la importancia que tiene la afluencia de visitantes para mover al economía regional.<br />
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Desvío Arijón y toda la zona de influencia lentamente está apostando al turismo, con excelente infraestructura y naturaleza desbordante para quienes deseen pasar unos días agradables muy en puro contacto con los paisajes litoraleños.</p>]]></description></item><item><title>Pulgares arriba para el Limay</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=526</link><pubdate>2011-11-09 13:30:13</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/96d0b7636c196bfbdef53f9e8996c0e7limay.jpg" width="440" /></p><p>Temporada de Truchas.</p><p>La erupción del volcán Cordón Caulle- Puyehue, en junio de este año, fue un hecho que afectó la vida de los habitantes de Bariloche y Villa La Angostura, condicionó la actividad turística y suscitó el temor de pescadores de todo el mundo por el estado de los pesqueros y las truchas. Como corresponde a un medio de alcance nacional e internacional, como El Pato, realizamos un informe desde el mismo terreno de los hechos.<br />
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No es la primera nota que le dedicamos al tema en la revista: en julio me tocó visitar Junín y San Martín de los Andes para informar, en una nota de la edición de agosto, sobre la verdadera situación de los hechos, y su impacto en la práctica de los deportes que son el eje central de la publicación: la pesca, la caza y el turismo aventura. Las conclusiones habían sido claras: la zona visitada no había sido impactada por el evento natural de manera tal que se impidiera la práctica de esas actividades al aire libre. <br />
También nos quedaba claro que el impacto no era uniforme, es decir, la precipitación de cenizas volcánicas no era igual en Villa La Angostura que en Junín de los Andes. Esto puede parecer obvio, pero no lo era tanto frente a la caótica situación que se presentaba de la Patagonia norte en los medios de comunicación, donde todo parecía estar cubierto por cenizas.<br />
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<b>Malas noticias de malos comunicadores</b><br />
Como siempre ocurre en estos casos, las buenas intenciones de algunos se mezclan con la “mala leche” de otros o, en el mejor de los casos, la irresponsabilidad en el ejercicio de la comunicación social. Seamos más claros: venden más las imágenes catastróficas que la información veraz. Cuando no aparecen las operaciones mediáticas: ¿o usted no recuerda que hace más o menos una década se habló del hanta virus en las zonas turísticas patagónicas como si fuese la peste negra que arrasó Europa en el medioevo? Tanto el hanta virus como el ratón que lo porta son endémicos de la zona y los casos de humanos infectados no sobrepasaron a los de otras regiones del país, pero eso tuvo una explicación: el lobbie de otros destinos turísticos y sus gobiernos provinciales … más la necesaria concurrencia irresponsable de los medios de comunicación.<br />
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Pero hablando concretamente del caso actual, hubo manifiestos errores (y decimos “errores” porque preferimos ser bien pensados) que quizás sean fruto de la urgencia por no perder una noticia, aunque cayó en detrimento de la calidad de la información. Algunos de los periódicos de alcance nacional considerados como “muy prestigiosos” publicaron notas que hablaban de la devastación de las poblaciones de truchas por la elevación de la temperatura de lagos y ríos, así como la presencia de diferentes componentes químicos emitidos por el volcán. Las notas no indicaban de qué ríos o lagos se trataba, pero, a poco de investigar, resultó que tanto las fotos como la situación narrada correspondían a espejos chilenos muy cercanos al pie del volcán. Esto sucede cuando los medios se apresuran para dar una noticia (las famosas “primicias”) antes que sus colegas sin corroborar las fuentes, lo que los lleva a cometer graves errores que jamás rectifican públicamente, pero causan serios daños a muchas personas, especialmente, en este caso, a quienes viven del turismo en general y del turismo de pesca deportiva en particular.<br />
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En las comunidades virtuales sucedió algo parecido. En los foros de pescadores, redes sociales y demás yerbas cundió la alarma por las primeras fotos y se especuló sobre la posible cancelación de la temporada de pesca y, peor aún, sobre la desastrosa pérdida del río Limay. Y no era para menos: las primeras versiones y fotos sobre ese río insignia de la pesca de truchas de nuestro país asustaron a todo el mundo bienintencionado que ama la pesca en esos pagos. Pero había que esperar para ver los verdaderos resultados.<br />
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En aquella nota reflejábamos las especulaciones que, como toda especulación, eran siempre emitidas “off the record” y en términos potenciales. También decíamos que había que esperar los informes oficiales de los organismos gubernamentales, parques nacionales y de los ámbitos académicos. Y reiterábamos en ese entonces, y lo hacemos también ahora, que había que hablar de ríos y lagos en particular o de zonas geográficas más específicamente, porque las precipitaciones de cenizas no habían sido uniformes. <br />
En fin, y en orden a la prudencia, decíamos en la citada nota de agosto, y repetimos actualmente, que no se puede decir “acá no ha pasado nada”, pero tampoco se puede decir que todo es un desastre, y mucho menos que todo el territorio ha sido afectado de la misma manera.<br />
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<b>Para ver la realidad</b><br />
La dirección de la revista ha recibido nutrida información de varios pescadores individuales e instituciones sobre la realidad de la pesca en la zona de Bariloche, especialmente de la Asociación de Guías de Pesca Profesionales del Parque Nacional Nahuel Huapi y Patagonia Norte, y del Sector de Caza y Pesca Deportiva de ese Parque Nacional. Uno de esos informes fue publicado en la edición del mes de septiembre. Narra los resultados del seguimiento realizado en la primera parte del río Limay en un esfuerzo conjunto entre ambas instituciones. Pero, para ser más serios aún, decidimos aceptar la invitación de Parques, la Asociación de Guías y el EMPROTUR Bariloche para constatar los resultados del informe y llevar tranquilidad a los pescadores de todo el país.<br />
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Así arribamos a San Carlos de Bariloche y, con el permiso especialísimo y excepcional, pescamos los dos ámbitos más famosos de esa localidad: el lago Nahuel Huapi y el río Limay. Única posibilidad de hacer llegar información veraz a la comunidad de pescadores argentinos. Tuvimos tres muy ajetreados días para cubrir los dos ambientes mencionados en las tres modalidades permitidas por las reglamentaciones: mosca, spinning y trolling.<br />
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<b>El río Limay</b><br />
Al río se le dedicaron dos días en los que se cubrieron dos tramos tradicionales para la pesca en flotadas: desde el puente de la ruta en la boca hasta Rincón Chico, en el primer día, y desde Rincón Chico hasta el paraje conocido como El Pinar, en el segundo.<br />
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En ambos recorridos se obtuvieron truchas que, tanto en calidad como en cantidad, dieron testimonio de la buena salud de las poblaciones de salmónidos. Todas las capturas mostraron una gran fortaleza en la pelea y un estado físico saludable con agallas de coloración normal y buen estado de alimentación. Una marrón de cuatro kilos muy gorda fue la mejor captura, aunque tuvimos cortes de animales que seguramente habrían superado esa marca.<br />
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Las arco iris se mostraron todavía en actitud de desove y las marrones, al acecho de las huevas de aquellas. La pesca no dio lugar a sutilezas y se utilizaron shootings de hundimiento muy rápido con streamers grandes. La mayoría de las arco iris resultaron machos, situación que podría deberse a la agresividad propia de la lucha en época de desove. Pudimos constatar también pequeños adultos de mayfly que, según nos contaron, son comunes para la época.<br />
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Teniendo en cuenta las limitaciones de tiempo con que contábamos, solo pudimos visitar y pescar el río Limay, y hemos constatado su excelente estado luego de que la corriente hubo arrastrado o decantado las cenizas y trozos de piedra pómez que flotaron hasta cubrirlo en los primeros tiempos después de la erupción. El curso del río se nota normal y limpio en el cauce. Solo se ven depósitos de cenizas volcánicas en las zonas playas de escasa o nula corriente. En las márgenes hay gran cantidad de cenizas que, según me parece, podrán ser causa de molestias con la presencia de viento y en los meses de sequía.<br />
Concretamente, y en términos estrictamente de pesca deportiva, vimos que el Limay parece estar en perfecto estado. Salvo las molestias que puedan ocasionar las cenizas llevadas por el viento, augura una temporada como las que nos tiene acostumbrados.<br />
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Sobre otros cursos, guías y guardaparques nos han comentado que al sur de la localidad han caído muy pocas cenizas: las muestras de los lagos Guillelmo, Mascardi, Los Moscos, Steffen, Hess y el río Manso así lo determinan. En cambio, en la zona norte del parque la situación sería distinta; y lo decimos en términos potenciales porque, como comentamos más arriba, no hemos visitado personalmente esos sitios.<br />
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<b>El lago Nahuel Huapi</b><br />
Un informe sobre el estado de la pesca en Bariloche sin incluir al lago sería una falta de respeto a la historia de la pesca local y nacional. De la mano de Victor Katz, guía especializado en la modalidad trolling, pescamos la inmensidad del Nahuel Huapi.<br />
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El relevamiento se hizo con tres equipos simultáneos: uno cercano a la superficie con caña y reel típicos de spinning, otro con un conjunto especial de trolling de línea de profundidad que trabajó a los 7 u 8 metros, y un tercero utilizando un dispositivo para trolling marítimo que colocó la cuchara a los 15 metros y más. <br />
Se cobraron arco iris en espectacular estado físico y gordas, con la típica coloración de lago (flancos plateados y lomos azul-verdosos), más una muy buena trucha marrón. Todas en los equipos de profundidad, y la mayoría por debajo de los 15 metros.<br />
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Vimos el lago casi libre de piedra pómez en flotación, salvo algunas pocas formaciones, mayormente en las costas. La vida de animales terrestres es la normal en las orillas, donde pudimos divisar chinchillones y hurones.<br />
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<b>Sin novedades…</b><br />
Sobre el nuevo reglamento de pesca para la temporada 2011-2012 no hemos recibido precisiones y todavía, a la hora de entrar a impresión esta edición, no se tiene noticia sobre cuándo estará disponible. Pero hemos sido testigos de la afirmación de parte de los responsables del Parque Nacional Nahuel Huapi que jamás estuvo en los cálculos la suspensión de la temporada de pesca, tal como se aseveró en varios medios y foros de pescadores.<br />
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Para la caza deportiva de ciervos, la situación es diferente a la pesca, siendo incierto el remate de cotos y la habilitación de la temporada, dado que las cenizas acumuladas en los valles y montañas hacen poco segura esta práctica.<br />
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Es importante aclarar que el transporte terrestre por micro o automóvil es absolutamente normal, pero no así el transporte aéreo, debido a las cenizas en suspensión y a la clausura del aeropuerto de Bariloche por reformas.</p>]]></description></item><item><title>Maravillosa Panamá</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=4&amp;id=525</link><pubdate>2011-11-07 10:51:42</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/5587d4ffb7789dc7d2cdfaf72804ef7am4rl14.jpg" width="440" /></p><p>Desde la salida del aeropuerto de Buenos Aires estábamos ansiosos por este viaje a Panamá que, a pesar de las inclemencias meteorológicas, pudimos disfrutarlo a pleno. </p><p>Saliendo alrededor de las dos de la mañana comenzamos este viaje buscando los grandes del Caribe: “Marlín”, Tuna, Pez Vela y demás especies. Nuestro destino era Boca Chica, esta pequeña y recóndita cala de pescadores a seis horas de Panamá City, donde se encuentran la famosa Isla Montuosa y la Isla de los Ladrones, puntos de partida para saltar hacia una pesca deportiva fantástica.<br />
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Después de siete horas de viaje llegamos al aeropuerto de Tocumen donde nos esperaba John, el dueño del lodge, para llevarnos hasta su complejo. <br />
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Ahí comenzamos a llenarlo  de preguntas sobre el pique y las especies que estaban saliendo. Sin darnos cuenta llegamos y nos esperaban en el restaurante del lodge con unas espectaculares langostas acompañadas con arroz y frutas, y una vez programada nuestra salida a las 6 y 30 de la mañana, nos fuimos a dormir.<br />
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<b>Primer día</b><br />
Salimos con un cielo nublado y el mar un poco picado con Nelson, mi compañero de pesca. Antes nos presentaron al capitán que era “Macho” González y su hijo en su bote americano de 30 pies y 500 caballos de fuerza. Nos acomodamos y nos familiarizamos con los equipos: todos reeles y cañas Shimano.<br />
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Comenzamos la navegación desde el lodge ubicado en la salida de agua dulce de los manglares de Boca Chica, fueron casi dos horas de navegación entre islas, islotes y piedras pequeñas que aparecían durante nuestro viaje hasta la zona de los grandes.<br />
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El capitán paró y nos dijo: “…muchachos a pescar nuestra carnada…” , ahí armamos los equipos más livianos y con pequeños calamares artificiales y fuimos en busca de la carnada más apreciada: los bonitos. Rápidamente conseguimos una media docena que se colocan vivos en un recirculador, ya que el éxito de esta pesca es que el Bonito nade naturalmente. Una vez conseguida la carnada y sin más espera se armaron los equipos pesados y comenzamos a hacer trolling alrededor de las nueve de la mañana. En menos de una hora tuvimos un pique fuerte y Macho, el capitán, nos dice: “¡Vela a la vista!”, y rápidamente tomé la caña y clavé el vela sin mucha experiencia. Éste comenzó una corrida increíble. Vale la pena destacar que si viajan a pescar a este destino, es formidable la fuerza que tenés que combatir. Luego de casi más de 50 minutos y de un esfuerzo importante logramos traerlo y subirlo al barco para la foto y disfrutar de lo que habíamos venido a buscar. Realmente algo espectacular a tan solo tres horas de subir al barco ya teníamos un pez vela. Luego de brindar por el éxito volvimos al ruedo y alrededor de las tres de la tarde tuvimos otra llevada descomunal y dijimos: “¡Esto es algo más grande!”. Nelson se preparó, tomó la caña y comenzó la lucha. Fueron más de una hora de hacer fuerza y sabíamos que no era un “Marlín”. El capitán con su experiencia nos dijo que era un tiburón martillo, Nelson ya casi sin fuerza lo logró traer hasta el costado de la lancha cuando sacudió su cabeza y salió otra vez disparado, no pudo frenarlo y cortó la línea. <br />
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Estábamos extasiados y cansados en nuestro primer día y más podíamos pedir, a pesar de un mal clima, ya que septiembre es un mes con mucha lluvia y mar picado. Más no podíamos pedir, volvimos al hotel cansados y muy contentos.<br />
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<b>Segundo día</b><br />
Esta vez hablamos con el capitán y le dijimos que queríamos intentar con el Wahoo, Mero, Barracudas y salimos a buscarlos.<br />
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Esta vez troleamos primero con carnada viva y no obteníamos resultado alguno, luego de casi dos horas Macho cambia por artificiales y mágicamente en menos de 10 minutos clavamos el primero y seguimos clavando varias piezas más. No eran muy grandes pero es un pez muy luchador y otra vez este pesquero nos dio satisfacciones, ante condiciones climáticas adversas, la pesca era un éxito. <br />
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Luego del almuerzo y charlando con el capitán nos dijo si queríamos pescar meros y llevar un par para el lodge para comerlos, asentimos y navegamos a un lugar de fondo pedregoso y otra vez fue increíble tiramos las dos cañas  con plomo pesado a unos 70 metros de profundidad y no se hicieron esperar los dobletes en las dos cañas con portes de unos seis a siete kilos cada uno  especiales para nuestra cena. Sólo sacrificamos dos y fueron devueltos al agua más de doce. <br />
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Miramos el reloj y era hora de volver, llegamos nos bañamos y al bajar al comedor nos estaban esperando unos petiscos de mero con cerveza helada y nuestro segundo día fue maravilloso, solo nos faltaba el tan ansiado “Marlín” que en estos dos primeros días nos había sido esquivo y debemos contar que los meses fuertes del “Marlín” y los atunes es de noviembre a mayo pero dentro de nuestros pensamientos estaba la posibilidad de obtenerlo, nos fuimos a dormir temprano ya que nos quedaba nuestro último día de pesca.<br />
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<b>Tercer día</b><br />
Salimos con un solo objetivo el “Marlín” ya que atunes y dorados no había en esta época.<br />
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Llegamos a la zona de pesca y comenzamos a trolear con unos hermosos bonitos y no vimos acción de aves ni cardúmenes grandes de carnada donde pudieran atacar los “Marlin”. Pasaron casi más de seis horas y nada. Ya un poco desmotivados el capitán nos avisa que estemos atentos porque uno de los Bonitos puesto en una caña comienza a inquietarse y lo transmite en la caña. No terminó de avisarnos que desde la caña comienza a salir el nylon del reel a una velocidad sorprendente y nos gritan: “¡Es un Marlín!”; Nelson toma la caña y comienza la lucha, debo decirles que lograr pescar un Marlín es un trabajo en equipo entre los pescadores y el capitán, todos deben participar en la pesca ya que luego de media hora si uno no puede aguantarlo debe ceder la caña a otro y turnarse para no perderlo. Fue una pelea increíble, durante más de dos horas y media luchamos contra una Marlín fantástico, una tras otra corrida, saltos espectaculares, embates con velocidad y luchando con nuestro peor enemigo “el cansancio”, que luego de dos doras era insoportable. Era mi turno, tomé la posta y comencé a traerlo y pensé que lograba traerlo al bote pero volvió a girar y no lo pude contener, ¡¡¡en ese mismo giro cortó!!!, a pesar de que lo perdimos nos miramos y sin decir nada nos reímos, era nuestro primer marlín y estuvo cerca.<br />
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Nuestras expectativas habían sido superadas solo en tres días y en los meses de condiciones climáticas adversas logramos pescar varias especies, totalmente exhaustos le pedimos al capitán volver al hotel donde John nos estaba esperando para nuestra ultima cena ya que al otro día partíamos a Panamá.<br />
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<b>Recomendamos</b> <br />
No volver sin visitar el canal de Panamá y algún shopping de marcas internacionales para algún regalito.<br />
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<b>Nuestra conclusión</b><br />
De nuestro viaje a Panamá es que Boca Chica es un pesquero imperdible, por su encanto natural, la variedad de especies, los manglares que en otro viaje conoceremos y pescaremos las famosas corvinas, y del Lodge Panamá Sport Fishing, recomendable ciento por ciento y volveremos a Boca Chica tras los atunes gigantes pescándolos con poopers, los dorados y “Marlines”.<br />
</p>]]></description></item><item><title>En el monte andino </title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=524</link><pubdate>2011-11-04 14:01:36</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/b81067eeecbc94d8aa60a8d797f2634eP1020220.jpg" width="440" /></p><p>Caza Mayor. Raleo de ciervos en la cordillera.</p><p>-Acá hay sangre; se ve que cayó y se levantó y fue hacia la izquierda; acá hay más sangre que va hacia el camino y… <br />
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-Vení a verlo; está acá nomás. <br />
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A la vuelta de una curva, oculto por la raíz de un gran tronco caído, el ciervo. Un joven macho horquetero estaba en medio de la huella con un balazo que le había partido el corazón y, al salir, roto una pata. <br />
<br />
-No lo veía y estaba ahí nomás; muy buen tiro, y a la carrera. <br />
<br />
Entre los dos lo carnearon como mejor pudieron. <br />
El raleo de ciervos en la cordillera no era tan fructífero como otros años; parecía haber menos animales y estaban más ariscos, escondiéndose en los lugares más inaccesibles. <br />
Había comenzado bien, con una presa cazada en la primera salida cuando estaban volviendo al campamento al mediodía. <br />
<br />
-Allí hay un ciervo y nos está mirando.<br />
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A treinta metros la silueta de un horquetero joven se destacaba en la sombra del bosque contra un claro iluminado por la luz del mediodía. Fue levantar el palanquero y soltarle los 300 grains de puro cobre al centro del pecho. <br />
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Pasado el retroceso vio cómo el animal se zambullía literalmente en un zanjón.<br />
 <br />
-Acá hay sangre, mucha, y va para aquel lado. <br />
<br />
La chorrera parecía un salpicado que destacaba el rojo oscuro sobre el gris de los troncos caídos. Cada tanto, un roce rojo indicaba que el pecho del animal había frotado una rama. El reguero zigzagueaba errático y pasaba sobre arbustos y árboles volteados, alejándose del lugar del disparo pero sin perder intensidad. <br />
<br />
-No lo veo, pero debe estar cerca; esta zona está toda manchada- dijo el guía.<br />
 <br />
-¡Allá contra ese arbusto a tu izquierda!<br />
<br />
El animal estaba como incrustado en unas ramas secas; la cabeza echada hacia atrás en una postura extraña producto de su huida desordenada mientras se iba desangrando. <br />
<br />
Lo destrabaron de las ramas y ubicaron la herida: la bala había penetrado en el medio del pecho y había salido delante de la pierna delantera derecha, cortando en su camino los grandes vasos sanguíneos que proceden del corazón. <br />
<br />
-La ventaja de usar un calibre que hace un buen agujero de entrada y de salida es poder rastrear la presa en estos bosques tan tupidos y enmarañados- pensó el tirador, mientras apoyaba el 45-70 en un tronco y se arremangaba. <br />
<br />
Una vez destazado el animal, escondieron la carne bajo unas ramas para que no se la comieran los jotes y pudieran pasar después a buscarla. Emprendieron los tres el camino al campamento llevando consigo los lomos que servirían como ingrediente principal para el guiso de esa noche. <br />
<br />
Los siguientes días pasaron sin que avistaran presas cazables, pero el mero paso por esos bosques solitarios era una distracción más que suficiente para los cazadores de la ciudad. <br />
<br />
Era la tarde del penúltimo día. <br />
<br />
-Voy a ir a la pampita del oeste a ver si encuentro algún ciervo dama. <br />
<br />
Eran las seis de la tarde y estaba apostado en uno de los tocones que marcaban el lugar donde una vez hubo un bosque, mirando con los binoculares hacia la llanura que bajaba hacia el lago. <br />
<br />
No pasó mucho antes de que viera un movimiento en el linde de la espesura. Un macho de dama estaba observando si el terreno estaba libre para poder dar los últimos bocados de la tarde. Se asoma lentamente hacia el abierto y empieza a caminar. <br />
<br />
-¡Te voy a contar lo que pasó! Estaba a unos setenta metros, levanto el palanquero y le pongo el retículo en la paleta y suelto el tiro. Pega un salto, da una corrida y se detiene. Las piernas se le ponen de goma, se tambalea y cae. <br />
<br />
-Quedo seco; bueno, con el calibre que usás. <br />
<br />
-No, esperá; me acerco con el fusil colgado al hombro y sin recargar. Saco la cámara y me paro al lado del animal que estaba inmóvil hecho un ovillo, cuando, de repente, ¡me mira y se pone de pie! <br />
<br />
-¿Y qué hiciste? <br />
<br />
-Parece ridículo, pero a lo que atiné fue a sacarle un par de fotos mientras se alejaba ¡hasta que caí en la cuenta de que se me iba a ir! Guardé la cámara, descolgué el rifle y lo encaré justo cuando se estaba metiendo en el monte. Vos sabés lo espeso que es esta especie de selva; si se mete una decena de metros seguramente que lo perdía. Las sienes me latían por la estupidez de principiante que había cometido al no acercarme con el arma lista, mientras le soltaba un disparo a la corrida. Me metí en el sendero, caminé cuatro metros y lo encontré. Dio vuelta la cabeza, me miró y pegó una corrida metiéndose en unas cañas colihue. ¡Ahora sí lo había perdido! <br />
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-Y se estaba haciendo de noche.<br />
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- El sol se había puesto y en la sombra de estos grandes árboles cada vez veía menos, ni siquiera un rastro de sangre. En eso, y no me vas a creer, sentí el olor al ciervo; sí, el olor, bien claro en medio de la humedad del bosque. En una intuición avancé apartando unas matas de michay y lo vi quieto adentro de una mata, evidentemente sentido y en las últimas. No quise arriesgar más y lo rematé. Yo estaba empapado por la carrera y la adrenalina de la búsqueda, además de los nervios por la estupidez cometida. Me saqué la campera y el polar y, cuchillo en mano, empecé a trozarlo lo mejor que podía: cabeza, los lomos y los cuartos traseros y delanteros. Cuando terminé los llevé al camino, en tres viajes, el último con la linternita, porque ya no se veía nada. <br />
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-Y llegaste acá de noche cerrada con la cabeza y los lomos, ¿y el resto? <br />
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-Lo dejé en unas ramas altas para que no se los comieran los jabalíes; mañana hay que ir a buscarlo.<br />
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Colgó el rifle y los binoculares en un clavo y se arremangó para ayudar a los otros a preparar la comida de la noche. Mañana sería, si Dios quiere, el último día de caza. <br />
</p>]]></description></item><item><title>El bait casting y sus encantos</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=523</link><pubdate>2011-11-04 13:48:59</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/0dcf37ac52ca182859386019d760b1a7GOPR1097.jpg" width="440" /></p><p>Pesca en Goya</p><p>En una oportunidad, mientras estaba entretenido haciendo mis ensayos con un equipo de bait, el guía sorprendido me preguntó: “… no se cansan de tirar todo el día…”. Esta pregunta me hizo calcular cuántas veces uno lanza su señuelo en busca de piques mientras hace baitcasting. Es imposible calcular, y más aún si los ámbitos en los que se intenta pescar son atractivos, con correderas, con golpes de agua, salidas de lagunas, palos semisumergidos, etc. Este estilo de pesca tiene la particularidad de hacernos pescar aún cuando no estamos en el río. ¿Por qué? Porque uno en la casa comienza a analizar los equipos, qué señuelos llevar, cómo efectuar el nudo que mejor resista, qué artificiales me faltan, cuáles son los que mayor cantidad de ataques reciben, etc. <br />
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Todas estas preguntas se hacen los pescadores antes de viajar a destinos como Goya, en donde las chances se multiplican gracias a los numerosos ambientes con los que cuenta. Aquí, los señueleros tienen oportunidad de pescar en zonas de lagunas, con escasa profundidad, correderas ideales para la pesca con señuelos de superficie, sobre el Paraná muchos palos y barrancas en donde se hace necesario el uso de paletas que hagan profundizar un poco más a los artificiales, y muchos otros ambientes en donde el uso de equipos y señuelos exige que tengamos una caja bien surtida y los sentidos bien despiertos para “atacar” cada sitio con el elemento adecuado.<br />
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Por ello no es desacertado tener dos equipos preparados, unos para señuelos de superficie con una caña más corta que nos permita trabajar con pequeños golpes de muñeca los artificiales paseantes, y otra un poco más potente y larga como para utilizar señuelos de media agua.<br />
Con esta idea viajamos hasta Goya, en donde nos encontramos con Javier Enrique, guía y amigo, y también con Juan Pablo Gozio, responsable de la empresa Tech Tackle, quien constantemente nos provee de equipos para desarrollar la pesca deportiva en nuestro litoral.<br />
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También es este viaje nos acompañaba Hugo Giardino y Juan Carlos Tercero, con otro de los guías de Javier. <br />
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El objetivo eran los dorados, y en una zona en la cual podíamos llegar a dar con ejemplares medianos y algunos grandes, pero especialmente deseábamos pescarlos con señuelos de superficie con los cuales uno puede ver el momento justo de los ataques, generando una adrenalina aún mayor en cada captura.  <br />
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Partimos bien temprano desde el complejo Refugio del Río, ubicado a la vera del riacho Goya, y navegamos unos 40 minutos hasta internarnos en la zona de reserva del Isoró, en donde sólo se permite la pesca con mosca y señuelos.<br />
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Durante el prolongado viaje uno queda fascinado por la cantidad de aves que surcan el cielo en un despliegue multicolor impactante. Los serpenteantes arroyos y las inmensas lagunas son el refugio ideal para que las especies ícticas se reproduzcan, garantizando un futuro próspero en materia de pesca, siempre y cuando el hombre no meta sus dañinas manos.<br />
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Al llegar al sitio elegido por los guías, nos separamos, y con Javier ingresamos a un sistema de pequeñas lagunas desde las cuales se desprendían finos cursos de agua. La claridad de los ambientes era óptima, y la corriente no tan intensa.<br />
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“Aquí vamos a tener buenos piques….” Nos aseguraba Javier. Preparamos la “artillería” y nos dispusimos a testear la zona. Varios lances y los primeros tímidos ataques de los dorados, que todavía no estaban muy decididos a nuestros plásticos.<br />
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Mientras la corriente empujaba de manera lenta nuestra lancha, divisamos una salida de laguna que escurría con más fuerza. El punto ideal para que los predadores estén al acecho de comida. Fue allí en donde Javier depositó su señuelo <b>Xcalibur XCS300 tuneado</b>, y tras dos vueltas de manivela, sobrevino la locura. Algo tremendamente grande tomó su artificial y casi le arrebata la caña de la mano. Con desesperación y tratando de frenar tanta potencia, Javier se aferró a la vara que se reverenciaba hacia al gran pez. El chillido del multifilamento corriendo entre los pasahilos, y el freno del reel que levantaba temperatura, generaban todo tipo de súplicas por parte del pescador.<br />
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Fueron unos 20 minutos de incertidumbre y nervios, algo pesado ejercía presión en el extremo de la línea, y todos estábamos atentos a lo que sucedía. Tras presentarse una pelea a río abierto, el pez, decidió complicar más las cosas y salió disparado hacia los camalotes que enmarcaban el curso de agua.<br />
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Lo seguimos con la lancha y una vez más seguros de poder seguir la pelea pescador logró ver a la tremenda criatura pintada.  ¡Qué pedazo de cachorro! Fue la exclamación de todos, al ver al hermoso surubí pintado que con toda su furia se había abalanzado contra el pequeño señuelo.<br />
¡Este tiene más de 15 kilos! Gritaba Javier quien, con mucho cuidado, fue levantando lentamente al gran trofeo del agua. Fotos y más fotos fueron plasmando el feliz momento, con el cual arrancábamos la jornada.<br />
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Días antes en la zona, otros pescadores habían tenido la chance de conseguir piques de surubíes chicos y medianos con señuelos, pero este ejemplar batía todos los récords, y por suerte pudimos registrarlo con las cámaras. Tras la correspondiente sesión de fotos, lo regresamos al río, y brindamos con unas gaseosas. Teníamos por delante una bella jornada y no queríamos desperdiciarla.<br />
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<b>Ver los ataques</b><br />
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Ya inmersos en pleno delta, en donde correderas de escasa profundidad se multiplican, decidimos dedicarnos a hacer pesca sólo con señuelos paseantes, ya que nos seducía la idea de poder ver en acción a los bravos dorados goyanos atacando en la superficie a los plásticos.<br />
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Así fue que cambiamos los equipos por cañas más cortas, y colocamos artificiales ruidosos, que zigzaguean con cada golpe de muñeca que le damos. Estos artificiales tienen la particularidad de que si el pescador no le imprime acción con la vara, no causan el efecto deseado. Para los amantes del baitcasting, seguramente esta pesca es una de las más emocionantes que existe, debido a que nada se compara con ver cómo la silueta dorada sigue al artificial por algunos centímetros hasta estallar en un zarpazo letal.<br />
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Es verdad también que se pierden muchos piques, pero es verdad también que la emoción que generan estos ataques no se olvidan más.<br />
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Así fue como lentamente fuimos ingresando a la “zona roja” de piques. Javier nos iba indicando en dónde pescar con paseantes y en donde usar señuelos de media agua.<br />
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Tras varios lances sin respuestas, comenzamos a atravesar un lugar en donde en cada lance teníamos dos o tres ataques de dorados medianos que no se resistían al “barullo” de nuestros señuelos. <br />
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Fue un verdadero show de señuelos volando por el aire, y dorados desenfrenados atacándolos.<br />
Juan Pablo utilizaba un Bomber que fue la estrella de la jornada, con una seguidilla de ataques fantástica.<br />
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Siempre sostengo que uno pesca contantemente, por trabajo, y también por gusto, pero la naturaleza se encarga de ir alimentando nuestra pasión con situaciones insólitas, maravillosas, de esas que lo invitan a seguir entusiasmándose cada vez más con este deporte. <br />
Así es la pesca, y un ejemplo de esta pasión la describe con lujos y detalles Juan Pablo Gozio, en los párrafos que continúan.<br />
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<b>Dorados con paseantes</b><br />
El palito ondula de lado a lado, generando un sendero en el agua que se ensancha a la vez que pierde definición. El sonido intenso que producen los cascabeles de su interior se transmite con alta fidelidad y velocidad dentro del agua. Cada golpe de caña es una corrección de dirección y una promesa de pique.  El arroyito desagua sobre esa laguna desde hace varios miles de años y es una posición de ataque clásica para los Salminus Maxillosus. Está en su genética, en su instinto.  Dentro de la caidita hay tres o cuatro posiciones, las cuales van rotándose, siempre respetando los mejores lugares para los peces mayores.  Depende de la época y el movimiento de cardúmenes de forrajeros, podían tener mojarritas, sábalos, bogas, bagres o cualquier cosa que nade.  Pocas veces cruzaba una rana o una ratita, las que eran atacadas con igual agresividad pero con menor éxito. Era una cuestión de práctica.  El dorado alfa escuchó la caída del señuelo y sus primeros vaivenes.  Acortó la distancia de cinco metros hasta el intruso y luego de seguirlo menos de un metro, lo atacó con pasión.  Erró.  Giró y mantuvo la persecución hasta otro ataque en corta distancia.  Erró nuevamente.  A lo lejos le pareció escuchar voces exaltadas, pero estaba tan obsesionado por la rara presa, que no prestó demasiada atención.  La tercera fue la vencida, cerró sus dientes sobre el señuelo con violencia, y comenzó la pelea.  En el primer salto para quitarse el intruso de la boca pudo escuchar las voces a la perfección: “¡¡Guau, qué pesca!!”<br />
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<b>Origen de la pesca con paseantes</b><br />
La pesca de dorados con paseante se ha popularizado en los últimos 5 años.  Si bien el dorado es un pésimo cazador en superficie, errando un alto porcentaje de los ataques, la espectacularidad de los piques y la abundancia de dorados hacen atractiva esta pesca.  La denominación paseante proviene de España, y se trata de una traducción del término “walkers” como se los denomina en USA, el origen de los paseantes. Se los llama walkers porque la acción que producen es de “walk the dog” o paseo del perro. Imaginen un perro vivaracho atado a una correa, cuando el can va para un lado, nosotros tiramos de la correa, corrigiendo la dirección, mandándolo para el otro lado. Cuando se abre demasiado para el otro lado, nuevamente la corrección, y así sucesivamente. Pescando se traduce en recoger dando golpes de caña totalmente equidistantes y de igual intensidad para generar esas correcciones de dirección en el señuelo.  Así se trabaja un paseante, como paseando un perrito. <br />
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Un paseante es un señuelo con forma de palito (de allí que en origen también se los llama sticks=palito) cuyo peso se encuentra concentrado en la cola, haciéndolo flotar en forma vertical cuando está en reposo.  Ese desbalance de peso es la clave de la acción del paseante, la cual será más intensa cuanto más brusco el desequilibrio.  Más peso en la cola, más rápido se trabaja, más agua desplaza.  No siempre es el efecto requerido, hay muchos casos donde los peces prefieren un paseante de acción angulosa y tranquila.<br />
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Podría mencionarse al Zara Spook de Heddon como el primer paseante, y su versión originaria data de varios años atrás.  Desde aquel señuelo tosco, de madera sólida, diseñado para la pesca de bass, hasta los paseantes modernos se ha evolucionado muchísimo, mejorando sus formas y agregando sonidos de todos los tipos y frecuencias, sumados a los novedosos colores de la moda actual.<br />
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Otra tendencia también de los últimos años es el uso de equipos específicos para cada técnica de pesca. Históricamente los pescadores de señuelos usábamos un equipo estándar para tararira, dorado y cualquier otra especie/técnica que se nos presente.  Hoy día nos vamos acercando a la perfección de contar con un equipo específico para cada modalidad.  Por ejemplo, para pescar con paseantes, es recomendable una caña corta, en el rango desde los 5 pies a los 6 pies, siendo mi preferencia no exceder los 5´ 6”.  Usamos cañas cortas porque el trabajo de paseantes requiere darle golpes veloces con la muñeca.  ¿Imaginen lo que sería mover una caña de 7 pies para dar esos pequeños tirones?  Además los paseantes trabajan mejor con la caña para abajo, si fuera muy larga, sería imposible de trabajarla. Con relación a la acción, es recomendable una caña rápida (acción de punta) para poder transmitir correctamente cada golpecito. Si usáramos una caña parabólica, moderada, no podríamos darle velocidad a la acción y sería muy difícil de controlar intensidad y frecuencia de los golpes.  En los modelos TECH GOZIO, Tomahawk y Scorpion existen más de 15 modelos ideales para la pesca con paseantes, dentro del largo y acción ideal, con diversas potencias para el gusto del pescador. No encuentro cuestiones diferenciales en el reel a utilizar en esta pesca.<br />
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He comentado cierta dificultad en el dorado para atacar señuelos de superficie.  Si bien es posible que suba a atacar un paseante, lo ideal es pescarlos en aguas donde los peces están posicionados a no más de un metro de profundidad.  Por eso, los ambientes ideales para pescar con paseantes son costas con troncos o costa baja y correderas bajas. En el primer caso hay que tirar a los obstáculos trabajando el señuelo y esperando el monstruo de las profundidades que se encuentra escondido tras de un palo. Para pescar correderas, la técnica es tirar cruzándola y trabajar el señuelo en toda su extensión.<br />
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Seguramente quienes alguna vez pescaron con esta técnica se están imaginando la estela de agua y la joroba dorada que persigue al molesto intruso. Quienes no han practicado esta pesca, les garantizo que cuando vean el primer ataque, se volverán totalmente locos. Así nos ha pasado, así nos pasa, cada vez que observamos un dorado enfurecido seguir a nuestros señuelos de superficie.</p>]]></description></item><item><title>"Mostros"...</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=522</link><pubdate>2011-11-04 13:12:23</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/2c536b278b57f77b5e75668eeeda4d6f100_3686.jpg" width="440" /></p><p>Hay un lugar en el mundo donde sobran los dorados grandes… pero muy grandes. Verdaderos monstruos o, como dice mi hijito, “MOSTROS” que dan miedo.</p><p>No crea que estuvimos en Jurasic Park ni en el armario de Monster Inc… No, pero vimos los monstruos, todos juntos y en el mismo lugar. Monstruos amarillos y anaranjados cubiertos de escamas doradas, monstruos con bocas enormes y llenas de dientes que dan pavor. Monstruos, si… de los que soñamos tener en la punta de nuestras líneas alguna vez en la vida. <br />
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Cuando me anoticiaron que “debía ir a trabajar” al río Uruguay, y más precisamente a la famosa “zona”, agradecí a Dios tener este trabajito de tiempo libre. ¡Ir a la “zona”! Fue un llamado celestial para mis oídos, visitar el paraíso tan deseado y ver si podía conjurar alguno de sus demoníacos monstruos.<br />
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<b>La famosa “zona”</b><br />
Para los que no conocen que es la famosa “zona”, se denomina así al área de seguridad (o zona de exclusión) lindera a la represa del complejo binacional de Salto Grande que no puede ser navegada ni pescada, salvo por dos empresas de turismo de pesca (una argentina y otra uruguaya) que tienen el debido permiso exclusivo. <br />
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Aparentemente, los dorados se aglutinan en ese lugar porque no pueden flanquear la represa en sus migraciones, con el aditamento que es un sitio con excelente oxigenación del agua, con inmejorables sitios para la caza de las abundantes especies forrajeras que abundan por doquier. <br />
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En ese espectacular lugar les sobra el alimento y el resultado no podía ser otro que una asombrosa población de dorados, tanto en calidad como en cantidad, que brindan miles de piques y con promedios de capturas que dejan boquiabierto al más escéptico.<br />
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Y así fue que arreglamos todo con la gente de Argentina Fly Supplies, representantes de la famosa marca Orvis y dedicados exclusivamente a la venta de artículos de pesca con mosca, indumentaria técnica y turismo de pesca. La tarea encomendada era sencilla: probar en el terreno los servicios de su nuevo destino de pesca y hacer una nota para la revista y el programa de TV sobre la famosa “zona”. El equipo éramos dos: Sebastián como cámara y yo como pescador y posterior escribiente. Y allá fuimos.<br />
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<b>Del otro lado del río</b><br />
Tras un rápido trámite cruzamos del lado uruguayo y, ya de noche, nos ubicamos en un hotel de Salto (República Oriental del Uruguay). Y sobre esto es importante rescatar algo a favor de la burocracia… sí señor, aunque no lo crea, el paso fronterizo que une Concordia (Entre Ríos, Argentina) y Salto (ROU) es el trámite más sencillo y rápido que he experimentado al salir del país. Parece que las autoridades de ambas naciones cooperan para hacer fluido el tránsito, además está abierto las 24 horas. Desde acá un reconocimiento a Migraciones y Aduanas de ambas naciones, incluyendo también a Gendarmería. ¡Por fin alguien piensa en la comodidad de los ciudadanos!<br />
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Era tarde y nos fuimos rápido a la catrera, no sin antes poner a cargar cámaras y dejar listos todos los aprontes para la jornada siguiente, que vendría con madrugón para Sebastián. Nos tocaba la media jornada de pesca, de manera tal que yo pude dormir un rato más, pero Sebastián tenía que asegurarse de obtener buenas imágenes, por lo que tuvo que levantarse bien temprano para acompañar a Eugenio Porta y Luis Levelin que pescarían la jornada completa y gentilmente permitieron que los filmáramos.<br />
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La jornada completa de pesca comienza bien temprano. Y acá el primer aspecto a tener en cuenta: en Uruguay el uso horario es de una hora más, de manera tal que hay que calcular cuando se leen los relojes pero se puede confiar en los celulares ya que se adecúan solos por el hecho de recibir señal local (pero ojo con las llamadas y mensajes porque son costosísimos).<br />
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<b>El servicio de pesca y los prestadores</b><br />
Los servicios de pesca están organizados de manera tal que se puede optar por una jornada completa de pesca o media jornada. El día completo implica la pesca en la mañana y la tarde con una parada de descanso para almorzar y hacer una siesta, mientras que el medio día de pesca comprende las 3 horas y media que van de las 11 a las 14.30hs. Está claro, ¿no?, pero pongámoslo más simple: los que optan por la media jornada pescan cuando descansan los de la jornada completa. Dos opciones para acomodarse a los bolsillos de cualquier mosquero.<br />
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Anibal, manager de River Plate Anglers, me fue a buscar al hotel y en el viaje me informó sobre las particularidades de este emprendimiento de turismo de pesca. El dato más relevante es el particular estilo de gestión que combina la tarea económica con la social y ambiental. El emprendimiento es lo que en nuestro país llamaríamos UTE (Unión Transitoria de Empresas) que aglutina a River Plate Anglers y CO.PE.SA, una cooperativa local de ex-pescadores artesanales re-convertidos en guías de pesca. Esta experiencia tiene ribetes muy interesantes que quizás sea la llave para el desarrollo turístico con sustentabilidad social y ambiental para muchos de los pesqueros nacionales que hoy son devastados por la pesca extractiva artesanal y/o comercial a gran escala, aunque también para donde el turismo de pesca deportiva ha dejado de lado a la población local.<br />
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La cooperativa se formó en 1999 para defensa de los derechos de los pescadores artesanales de salto, pero poco a poco se dieron cuenta que la pesca extractiva artesanal no aseguraba niveles de vida digno ya que, a decir de Chopo, “cada día había que trabajar más para conseguir lo mismo… y así no avanzaríamos nada…”. De manera tal que se plantearon buscar nuevos horizontes pensando en los servicios de pesca deportiva.<br />
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Fue así que se encontraron con River Plate Anglers, que ya contaba con más de 15 años de trayectoria internacional en el rubro del turismo de pesca deportiva. Esta empresa ya contaba con una larga experiencia en la gestión de emprendimientos con la concurrencia de las comunidades locales en la Amazonia, donde cuentan no solo con la aprobación de las comunidades aborígenes sino con su protagonismo en la gestión y la participación directa en la prestación de los servicios. Y, por supuesto, con las autorizaciones de las autoridades locales y nacionales, que no siempre es sencillo.<br />
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 En este caso concreto, y por las particularidades de las regulaciones de la pesca deportiva en el Uruguay, al fin pudieron lograr la aprobación luego de un largo y difícil derrotero administrativo.<br />
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Algo para destacar es que los guías realizan un aporte muy importante a la investigación, porque los dorados pescados son marcados registrando el peso, largo, fecha de pesca, etc. La marca consiste en la colocación de una caravana numerada que indica al pescador que vuelve a pescarlo que envíe los datos a la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay), que es el ente binacional que gestiona todo lo referente a la represa y al río mismo… ya ve como son las cosas: la frontera los divide y el río los junta. Estos datos permiten la elaboración posterior de estadísticas de crecimiento y migración de los dorados.<br />
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Esta experiencia empresarial arroja resultados más que interesantes:<br />
una empresa de experiencia internacional en la comercialización<br />
guías locales con alto compromiso con el emprendimiento y con la conservación del recurso (viven allí y saben que allí está su futuro)<br />
desarrollo de capital social y cultural de los actores locales (los guías y sus familias)<br />
desarrollo de técnicas de gestión económicas innovadoras que contemplan las variables socio-ambientales<br />
se asegura el control exhaustivo de la pesca y prohibición de sacrificar animales, es decir, es zona sujeta a pesca con devolución obligatoria<br />
se aporta a la producción de conocimiento científico en la biología del dorado<br />
y los mosqueros súper contentos con muchas capturas que superan holgadamente los 10 kilos, situación solamente sostenible con el cuidado del recurso<br />
Si bien es cierto que puede hacerse alguna objeción al posible privilegio que tienen estas dos empresas (una del lado argentino y otra del lado uruguayo), también es cierto que los estados tienen la potestad de concesión y regulación del recurso natural. En todo caso es algo que necesita del ineludible y saludable debate en torno al libre acceso a aquello que es un bien común a todos los ciudadanos, porque los peces nos pertenecen a todos como patrimonio común.<br />
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<b>A los bifes… ¡moscas al agua!</b><br />
Cuando llegamos a la zona de embarcadero, Aníbal me presentó a Chopo que oficiaría de nuestro guía y entramos rápidamente en confianza porque es un gran conversador y muy amable como guía. Y me quedó grabada una frase del diálogo: “me gustaría aprender a pescar con mosca y sacar un dorado en esa modalidad”… solo Dios sabía lo que le deparaba la jornada.<br />
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Y apenas llegó la lancha que traía a los pescadores amigos, Sebastián saltó a tierra firme y nos comentó que había tomado buenas imágenes de varias capturas de muy buenos dorados. Entonces me apuré a armar mi caña guerrera para línea 9 modelo TLS Power Matrix de Orvis, equipo que tengo reservado para los trabajos pesados, y saqué los moscones que até la semana anterior… las caras de asombro me indicaban que eran un poco grandes, pero seguí adelante y até una negra de plumas de ñandú.<br />
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Embarcamos y partimos al lugar que Chopo había elegido para comenzar y el primer tiro nos dio un doradito de casi 4 kilos que fue objeto de la marcación. Chopo pesó, midió (tanto el largo total como a la horqueta de la cola) y colocó la caravana, para luego devolver al agua en excelentes condiciones. Posteriormente llenó su planilla con los datos obtenidos, a los cuales sumó otros como modalidad de pesca, condiciones de devolución al agua, fecha, lugar de la captura, etc. Estos datos serán aportes concretos para la ampliación de los conocimientos actuales sobre la biología del dorado.<br />
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Luego de recorrer los pedreros de las riberas argentinas, comenzamos a hacer lo propio con la costa uruguaya donde tuve en pique hermoso que tiró hacia abajo como una locomotora y cortó el loop conector de la punta de mi shooting, pero logré verlo porque saltó completamente fuera del agua tal como suelen hacerlo los dorados cuando se pinchan la boca. Él era gordo, grande… y yo quedé calentito. <br />
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Rápidamente hice un ojal apurado en la misma punta del shooting para seguir pescando. Puse leader, cable de acero y mosca nueva de plumas largas de gallo y material sintético. Y luego de sacar otro doradito de 4 kilos, Chopo me preguntó si era de mi gusto seguir pescando de esa manera, a lo que contesté que estaba todo bien… pero si podíamos buscar los grandes sería mejor para contar con buenas fotos. Entonces dijo “entonces  vamos para allá…” y señaló un enorme chorro de agua en el centro del río. <br />
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Llegados al lugar elegido, Chopo me dijo que dejara profundizar la mosca y así lo hice. El primer tiro tuve un pique violento pero el pez se desprendió del anzuelo. El segundo lance no tuvo resultado, pero el tercero también fue un pique violento que también se soltó. Esto se repitió una o dos veces más hasta que el guía ordenó levantar la línea para volver al punto de partida.<br />
<br />
Luego de dos o tres lances, sacamos un doradito de unos 5 kilos que pronto desenganchamos para la marcación de rigor mientras yo volvía a retomar los lanzamientos. Le di tiempo al shooting para que arrastre la mosca a bastante profundidad y comencé a recuperar la mosca con tirones lentos y largos, pero no fueron muchos porque tuve un pique firme que clavé con violencia porque no iba a permitir que se me escape otro… y el animal tiró hacia abajo buscando profundidad.<br />
<br />
El animal se mantenía lejos de la superficie haciendo corridas largas y sostenidas, siempre tirando hacia el fondo. Cada poco de línea que recogía con el reel, al poco tiempo era recuperada por el dorado… iban 10 minutos y el bicho no aflojaba.<br />
Siempre lejos de la superficie, el animal cabeceaba tirando con firmeza hacia abajo mientras nos alejábamos de la “zona” a la deriva llevados por la corriente. Iban unos 20 minutos y nosotros sin ver todavía el pez.<br />
<br />
Pero al fin, el animal empezó a aflojar y se acercó a la superficie dejando ver el lomo a unos 10 metros, y Chopo dijo “es una vaquita”. Luego dio una corrida y un pequeño salto que mostró la cabeza con buena parte del cuerpo y, debo confesarlo, yo quedé mudo… y el guía dijo, con ojo clínico, que “debe estar cerca de los 18 kilos”. Iban 30 minutos y ya me dolía el brazo que empuñaba la caña.<br />
<br />
Pero el ladino no se entregaba y a mí me dolía cada vez más el brazo. La cosa se volvía monótona: yo lo traía cerca de la lancha y él se alejaba sacándome línea del reel. Pero las corridas fueron cada vez más cortas hasta que empezamos con las maniobras para subirlo a la lancha con la “camilla” especial para ese fin, pero no nos lo permitía evitándolo con cabezazos y coletazos que hacían todo más difícil. <br />
<br />
A decir verdad, yo ya estaba nervioso por la posibilidad de perderlo y con el brazo bastante dolorido, cuando por fin pudimos izarlo a la lancha. Y la preocupación y el cansancio desaparecieron para dar lugar a la alegría plasmada en las fotos que buscábamos para esta nota. <br />
<br />
Había pasado más de media hora y nos encontrábamos bastante lejos de la “zona” por el arrastre de la corriente, pero pocas veces estuve tan contento. Y la experiencia del guía le erró por poco: 17 kilos y medio acusó la balanza.<br />
<br />
<b>¿Se anima Chopo?</b><br />
Hice unos pocos lanzamientos más pero el brazo me dolía bastante, además estaba más que satisfecho con la pesca, por lo que decidí que “era hora de meter violín en bolsa” y de disfrutar del momento recientemente vivido.<br />
<br />
Me acordé del deseo de Chopo y le pregunté si se animaba a probar con la mosca. No hizo falta que insistiera mucho y se puso en proa con mi caña en la mano. Las indicaciones fueron las mínimas y básicas para quién agarra una caña de mosca por primera vez: no doblar la muñeca, acelerar la caña en forma progresiva… en fin, lo de siempre.<br />
<br />
Uno o dos lanzamientos de 2 o 3 metros, luego algunos que llegaron a los 5 o 6. Y en menos de 10 minutos de andar probando con el equipo de mosca tuvo un pique que saltó de inmediato dejando ver un animal más grande que el que habíamos sacado algunos minutos antes.<br />
La pelea también fue dura, pero “el chancho” se entregó más rápido y se cambiaron los roles: Chopo arrimando la bestia y yo sacándola del agua con la “camilla” para ponerla rápidamente en la balanza: 21 kilos pesó el “mostro”.<br />
<br />
Los felices, ahora, éramos dos…</p>]]></description></item><item><title>Y llegó la Veda 2011 al Litoral</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=521</link><pubdate>2011-10-28 12:55:50</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/8eb7dd5df91fa9a2c28033b2fdc5d3701.jpg" width="440" /></p><p>Así lo establece la Dirección de Recursos Naturales, dependiente del Ministerio de la Producción, Trabajo y Turismo de Corrientes</p><p>DI S P O S I C I O N Nº 249<br />
                                                                                              CORRIENTES, 26 de octubre de 2.011<br />
VISTO:<br />
<br />
 				Las facultades conferidas a esta Dirección de Recursos Naturales por Ley Nº 4.827 Art 11º y, Decretos Nº 1304/78, Nº 1030/92, para la implantación de períodos de veda, y;<br />
<br />
CONSIDERANDO:<br />
<br />
				Que a los fines de lograr una adecuada y eficaz protección de las especies ícticas en todo el territorio de la Provincia de Corrientes, y en especial aquellas sobre las que recae una mayor presión de pesca, resulta necesario la implantación de un período temporal de veda, para lograr la recuperación y preservación de las distintas especies de peces.<br />
<br />
				Que esta Dirección de Recursos Naturales se encuentra facultada por la Ley Nº 4.827 –Art. 11º- y lo establecido en los artículos –Artículo 7º del Decreto 660/75 modificado por el Art. 1º inc. e) Decreto Nº 1304/78 y  el Art. 29º Decreto Nº 1030/92- establecer períodos y/o lugares de veda.<br />
<br />
				Que la implementación de los períodos y lugares de veda diferenciados se fundan en datos técnicos obtenidos por esta Dirección de Recursos Naturales de la Provincia a través de autoridades y organismos especializados como ser la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional del Nordeste a través del Instituto de Ictiología, de los cuales surge la conveniencia de la implementación de una modalidad de veda extendida.<br />
<br />
				Que además existe en la Provincia de Corrientes aproximadamente 700 kilómetros de aguas jurisdiccionales destinados a la actividad de pesca en general; de los cuales aproximadamente 600 kilómetros son exclusivos para la pesca deportiva, quedando la actividad de pesca comercial relegada a aproximadamente 80 kilómetros. Resulta conveniente y oportuna la implementación de una veda diferenciada en el tramo que recibiría mayor presión de pesca, principalmente en el sector tramo comprendido entre los kilómetros 1.231 y 1.116 del Río Paraná donde coexisten las modalidades de pesca deportiva y comercial, como una manera de lograr una mayor efectividad en la protección de las especies ícticas.<br />
				Que teniendo en cuenta además el poder de pesca que cada modalidad ejerce sobre las especies ícticas, resulta evidente que el tramo antes mencionado recibiría la mayor presión de pesca siendo necesario establecer una nueva modalidad que asegure la adecuada y eficaz protección de las especies ícticas y la posibilidad de preservación y reproducción; la modalidad de veda extendida se complementará con Acuerdos a celebrarse con la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional del Nordeste y la Provincia del Chaco, para la tareas de monitoreo y control de la presente modalidad y demás normas legales vigentes.<br />
<br />
				Que la implementación de una veda diferenciada además de cumplir con el principal objetivo de preservación, cuidado y control sobre los recursos naturales de la Provincia de Corrientes, que recae sobre esta Dirección de Recursos Naturales, facilitará las tareas de control, fiscalización y en especial de monitoreo de la efectividad de la presente.<br />
<br />
				 Que la implementación de la modalidad de veda extendida ha sido debidamente estudiada por la Facultad de Veterinaria a través del Departamento de Ictiología y expuesta entre otras el 23 de junio de 2.011 en Corrientes en la reunión celebrada en la Comité Coordinador del Convenio sobre Conservación y Desarrollo de los Recursos Ícticos en los Tramos Limítrofes de los Ríos Paraná y Paraguay, también acordada con la vecina Provincia del Chaco, y que fuera establecida mediante la confección de un Acta en la Ciudad de Asunción en fecha 25 de octubre de 2.011 realizada con los mismos actores, en el marco de otra reunión realizada por el Comité Coordinador del Convenio sobre Conservación y Desarrollo de los Recursos Ícticos en los Tramos Limítrofes de los Ríos Paraná y Paraguay; donde se puso de relieve el acuerdo alcanzado por las Provincias del Chaco y Corrientes, y que tanto el acuerdo como la modalidad de veda a implementar resultaba un modelo y ejemplo a seguir por las restantes Provincias y/o Regiones vecinas y la propia República del Paraguay. <br />
<br />
.				Que se adjunta a la presente como documentación respaldatorias, e integrativa de los fundamentos antes vertidos; Acta realizada en la Ciudad Autónoma de  de Buenos Aires en fecha 29 de Septiembre de 2.011 por lo integrantes de la Delegación Argentina del Comité Coordinador del Convenio sobre Conservación y Desarrollo de los Recursos Ícticos en los Tramos Limítrofes de los Ríos Paraná y Paraguay;  Acta de Consideración de Propuesta de Veda Pesquera, celebrada en la ciudad de Corrientes a los 07 días del mes de Septiembre en la Dirección de Recursos Naturales de la Provincia de Corrientes e Informe Técnico realizado por la Facultad de Veterinaria de la UNNE a través del Instituto de Ictiología suscripta por el Dr. Pablo Roux.<br />
<br />
				Que en uso de las facultades conferidas por las referidas normas legales, <br />
<br />
<br />
EL Sr. DIRECTOR DE RECURSOS NATURALES DISPONE:<br />
<br />
ART. 1º: IMPLEMENTAR como periodo total para la modalidad de VEDA EXTENDIDA el comprendido desde la hora 00:00 del día 7 de noviembre de 2.011, hasta la hora 24:00 del día 1º de mayo de 2.012. Durante este período estará prohibida toda captura de cualquier especie íctica; en la modalidad de PESCA COMERCIAL los días Sábados desde la hora 00:00, y hasta la hora 24:00 del Domingo, y para la modalidad de PESCA DEPORTIVA todos los días Martes desde la hora 00:00 y hasta la hora 24:00 del día Miércoles de cada semana del período total establecido.<br />
<br />
ART. 2º: LA VEDA EXTENDIDA establecida en el artículo anterior, se aplicará en aguas jurisdiccionales de la Provincia de Corrientes en el tramo del Río Paraná comprendido entre el km 1.231 (Punta Santa Ana) y el km 1.116 (desembocadura Arroyo Ambrosio) ambos inclusive.<br />
<br />
ART. 3º: EN AGUAS JURISDICCIONALES de la Provincia de Corrientes no comprendidas en el artículo 2º, se implementará la modalidad de VEDA TRADICIONAL prohibiéndose toda captura de cualquier especie íctica durante el período total comprendido desde el día 7 de noviembre de 2.011, a partir de la hora 00:00 y hasta la hora 24:00 del día 20 de diciembre de 2.011, ambos días inclusive.<br />
<br />
ART. 5º: QUEDA EXCEPTUADA de lo establecido en los artículos precedentes la pesca de subsistencia practicada únicamente en su modalidad de costa con línea de mano y/o caña con reel y un anzuelo, solo para consumo propio de las siguientes especies: Armado spp, Bagre spp, Mandure spp, Corvina, Virreyna, Tararira, Chafalote, Palometa spp., y para aquellas personas que poseen la respectiva licencia de pesca de subsistencia.<br />
<br />
ART. 6º: PROHIBIR las extracciones de las especies utilizadas como carnadas vivas, Morenas, Cascarudos, Anguilas y otras de interés acuarístico durante la vigencia del período de veda tradicional establecido en el artículo 3º de la presente.<br />
<br />
ART. 7º: LOS Establecimientos Agropecuarios que utilizan aguas extraídas de los cauces naturales para riego en cultivos de arroz y otros, deben colocar las mallas correspondientes en las tomas de aguas (Ley Nº4605/1992) para evitar el ingreso por succión de: huevos, alevines y juveniles de peces en el período de veda tradicional.<br />
<br />
ART.8º: LA navegación con artes de pesca y/o carnada natural y/o artificial durante el período de veda, para la modalidad de pesca deportiva y comercial queda prohibida. Sólo estarán exceptuadas de esta prohibición aquellas personas que se encuentren navegando dentro del tramo comprendido en el artículo 2º ) y en cumplimiento de lo establecido en el art. 1º ) de la presente disposición.<br />
<br />
ART.9º: ELEVAR copia al Sr. Ministro de Producción, Trabajo y Turismo, Subsecretaría de Turismo de la Provincia, Subsecretaría de la Producción, Subdirección de Trabajo de la Provincia,  Subdirección de Fauna y Flora, Delegaciones Regionales, Dirección de Parques y Reservas de la Provincia, Asociaciones de Pescadores Comerciales, Cooperativas de Malloneros, Fuerzas de Seguridad Provinciales y Nacionales, Delegaciones Municipales de toda la Provincia; FE.CO.PE., Secretaría de la CO.M.I.P.; REGISTRAR, PUBLICAR EN EL BOLETIN OFICIAL Y OPORTUNAMENTE ARCHIVAR. <br />
</p>]]></description></item><item><title>Buceá con tiburones</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=11&amp;id=520</link><pubdate>2011-10-24 11:44:29</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/969fc131ecc5239aa1633fab3133c689iaas.jpg" width="440" /></p><p>El Instituto Argentino de Actividades Subacuáticas (IAAS) invita a a participar de su propuesta de viaje en la Bahamas, Expedición: Grandes Tiburones.</p><p>Partiendo el 18 de noviembre, a bordo del Shear Water, son 6 noches, 7 días, de buceo y adrenalina garantizados y 4 días en Miami.<br />
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Para más detalles visite www.iaas.com.ar<br />
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Buenos Aires, octubre 2011- Sin jaula y con todas las ganas de vivir una experiencia inolvidable, el Instituto Argentino de Actividades Subacuáticas (IAAS) invita al público en general a ser parte de la Expedición Grandes Tiburones: Martillos, Martillos Grises, Limones.<br />
<br />
La mejor parte de practicar buceo es viajar a nuevos y excitantes destinos, conocer lugares increíbles y deslumbrarse con la maravillosa variedad de vida marina. Por ello el IAAS organiza un viaje grupal para divertirse, aprender de la mano de expertos instructores de la escuela y vivir una experiencia única a costos accesibles.<br />
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El viaje propone una semana entera de buceo entre estos peligrosos mamíferos en el azul extremo de las Bahamas.<br />
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<b>Detalle</b><br />
- Día de salida: 18 de Noviembre 2011. <br />
- Abordo del Shear Water son 6 noches, 7 días de buceo en las Bahamas.<br />
- Además, 4 días en Miami (2 antes de abordar el Shear Water y 2 antes de regresar).<br />
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Para mayor información los interesados puede dirigirse al Instituto Argentino de Actividades Subacuáticas ubicado en Lavalle 1494 2do Entre Piso (Buenos Aires - Argentina - C1048AAJ) comunicarse telefónicamente al 011 4371-9009  o por correo electrónico escribiendo a aas@iaas.com.ar. A través de internet pueden ingresa a www.iaas.com.ar<br />
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<b>Acerca de IAAS</b><br />
El Instituto Argentino de Actividades Subacuáticas nace como continuación natural del I.A.B., la escuela que más buzos formó en la historia de Argentina, con 3800 buzos credenciados a lo largo de 29 años de trayectoria en la actividad. Es un Centro de Buceo S.S.I. con un plantel de profesionales formados y entrenados con el mejor nivel. Aquí pueden formarse buzos desde el Nivel Inicial (Open Water Diver) hasta convertirse en Instructor Internacional de buceo.<br />
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Los cursos se basan en los programas de la Scuba Schools International (S.S.I.), que es una de las certificadoras más reconocidas a nivel internacional y nacional, ya que otorga las únicas credenciales de buceo deportivo reconocidas por la Prefectura Naval Argentina. El I.A.A.S. cuenta con una sede propia en el centro de Buenos Aires (Lavalle esquina Paraná), donde se dictan las clases teóricas.</p>]]></description></item><item><title>El SEGURO en las actividades outdoors</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=3&amp;id=519</link><pubdate>2011-10-19 14:48:14</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/bf4e5d1dd65f02e37c6f06bffa9482a9s3g1r0.jpg" width="440" /></p><p>Seguro para Embarcaciones de Placer.</p><p>Vamos llegando a la época del año cuando empezamos a ver que los días se alargan y el termómetro nos informa temperaturas más benignas, así que naturalmente los que practicamos actividades como la caza y la pesca, sabemos que está llegando la hora de ir aceitando las escopetas y empezar a preparar las cañas para buscar por otros rumbos ese tan ansiado contacto con la naturaleza que nos sirve de descarga a tierra de tantas obligaciones, presiones y apuros que vivimos cotidianamente en nuestras actividades laborales. Y si, va llegando la época de empezar a arrimarse al agua. Ríos, lagos y Lagunas serán a partir de ahora quienes nos esperen para que podamos seguir el disfrute del aire libre. Y además de las cañas y reeles para los aficionados a la pesca, aparece en escena un elemento fundamental para estas prácticas ó simplemente para quien desee pasar un día de descanso rodeado por la naturaleza, la cual en nuestra zona, el Litoral, nos regala posibilidades inmensas de disfrute. Son las lanchas, veleros, cruceros y semirrígidos.<br />
<br />
Por lo tanto, siguiendo con las notas que venimos publicando referidas a las coberturas de seguros relacionados con las actividades al aire libre en esta oportunidad nos vamos a dedicar a lo que se conoce comúnmente como Seguro de Embarcaciones de Placer. <br />
<br />
Repitiendo un poco lo que dije al comienzo de la nota, cuando salimos a practicar estas actividades que nos apasionan, además buscamos ese “desenchufe de la cotidianeidad” en que nos sumergimos de lunes a viernes. Para que estas actividades sean un verdadero placer y no se nos conviertan en otro problema más de los tantos que todos tenemos, es bueno conocer los riesgos a los que nos exponemos y cómo prevenirlos, y en el peor de los casos cuando es inevitable que el siniestro ocurra, cómo estar correctamente resguardado para preservar nuestro patrimonio.<br />
<br />
Ante todo vamos a definir técnicamente que es una embarcación de placer. Una Embarcación es todo elemento flotante que cumple con las siguientes condiciones: FLOTABILIDAD,  ESTABILIDAD, ESTANQUEIDAD,  HABITABILIDAD  Y  PROPULSION. <br />
Se consideran de Placer cuando: son para uso deportivo, ó de placer, NO COMERCIAL, NO VIVIENDA PERMANENTE, NO COMPETENCIA PROFESIONAL, y  CUMPLE LAS DISPOSICIONES DE  PREFECTURA NAVAL ARGENTINA (P.N.A.) En estos casos especiales no significa que no se puedan asegurar, sino que son otros seguros específicos para cada actividad y que trataremos quizás en otra nota.<br />
Por supuesto, para que la cobertura tenga vigencia, se deben cumplir con todos los requisitos de P.N.A. (Matrícula REY ó Regional y Certificado de elementos vigentes) y tener la documentación correspondiente al día, incluyendo la habilitación del Timonel.<br />
<br />
Las que entran en esta categoría de asegurables, son LANCHAS (Generalmente con motor fuera de borda y sin cabina), CRUCEROS (Exclusivamente usan motor interno como propulsión y tienen cabina con comodidad interior), VELEROS (Exclusivamente usan vela como propulsión), SEMIRRIGIDOS Y   EMBARCACIONES CLASICAS (Construcción Madera y Acero).<br />
Los Gomones, Jet Sky, Motos de Agua, generalmente sólo se les dará cobertura de seguro con limitaciones, cuando sean embarcaciones auxiliares de otra mayor. <br />
Quien posea alguna de estas embarcaciones, con seguridad posee también un automóvil ó camioneta y seguramente no se le ocurre salir a la calle sin su seguro automotor. <br />
De hecho, el conducir una embarcación implica para el conductor (Timonel) y para el propietario si no fuera el mismo quien conduce, las mismas responsabilidades que al conducir un automóvil.<br />
Por eso es FUNDAMENTAL para poder disfrutar plenamente y sin preocupaciones, tener una Póliza de Responsabilidad Civil a Personas Transportadas y No Transportadas, y por supuesto cubrir también los propios daños que pueda sufrir la embarcación.<br />
<br />
Generalmente uno piensa que no puede pasarle nada especialmente cuando se encuentra disfrutando en la inmensidad de un río como el imponente Paraná que tenemos la suerte de tener tan a mano, ó en lugares como el bellísimo Delta del Río de La Plata, ó quizás en la hermosa Punta del este y la costa Uruguaya, los lagos patagónicos y lagunas bonaerenses ó el mar argentino. Sin embargo los siniestros ocurren como en cualquier otro ámbito, y todavía creo tenemos en la memoria alguno ocurrido hace un tiempo y que alcanzó gran difusión pública por las características especiales que tuvo.<br />
Creo importante comentar que de acuerdo a promedio de estadísticas de Siniestros proporcionadas por las Aseguradoras, la mayoría de los accidentes, corresponden a  1º - Cruceros (64 %),  2º - Veleros (27 %), 3º - Lanchas (8 %),  4º - Motos de Agua (1 %).<br />
<br />
Y por tipo de accidente, prácticamente el 75 % de los accidentes corresponden a colisiones con otras embarcaciones o con cuerpos sumergidos.<br />
Hay que tener bien claro, que en el agua ocurren accidentes como sobre tierra firme, quizás la cantidad y la difusión de estos hechos es menor porque es mucho menor la cantidad de embarcaciones que la de automóviles y el tiempo que se usa una embarcación es proporcionalmente mucho menor que el que se utiliza un automóvil, pero ocurren. Además hay que tener en cuenta el factor climático que en este caso tiene mucha mayor relevancia, ya que si una tormenta sorprende a una embarcación, las consecuencias pueden ser mucho peores que si  la misma tormenta ocurre en tierra firme sobre los automóviles.<br />
Pasemos ahora a brindar una descripción de las coberturas básicas que se ofrecen para las embarcaciones. Como siempre decimos, esto es una guía para conocer lo básico que se puede encontrar en el mercado, ya que después cada aseguradora puede tener variantes  en las mismas, ofreciendo alguna alternativa distinta a las aquí mencionadas. Además permanentemente se van introduciendo innovaciones y cambios en las pólizas, por lo cual recomendamos asesorarse siempre con un Productor Asesor de Seguros Matriculado y de confianza y con experiencia en el tema, quien será el que mejor lo orientará al momento de contratar su póliza.<br />
<br />
En esto hay que ser muy cauto y no dejarse tentar por ofertas “ Baratas “ y de dudoso origen, muchas veces ofrecidas a través de “Telemarketing”, repetimos, siempre asesorarse y contratar con Profesionales Idóneos y Matriculados, ya sea para estas coberturas ó para cualquier otra que se necesite. <br />
La mala información de hoy y el precio barato, pueden devenir en grandes disgustos el día de mañana.<br />
<br />
1 - COBERTURA  AMPLIA: Cubre la mayoría de los posibles accidentes en navegación.              (Comparando con automotores, sería un “TODO RIESGO “ )<br />
a)  Daños totales y parciales que sufra la embarcación como consecuencia de varamiento, naufragio, incendio, rayo, explosión y choque contra otras embarcaciones, buques, aeromóvil, boyas, barcos hundidos, muelles y/o cualquier objeto fijo ó flotante.<br />
b)  Robo de la embarcación y de los elementos fijos al casco.<br />
c)  Siniestro por temporal e inundación.<br />
d)  Responsabilidad Civil a personas transportadas y no transportadas hasta la suma de la embarcación.<br />
e)  Responsabilidad Civil a cosas hasta la suma de la embarcación.<br />
f)  Responsabilidad Civil por incendio hasta la suma de la embarcación.<br />
g)  Huelga y vandalismo.<br />
h)  Incendio en guardería (Lanchas).<br />
i)  Rotura de mástil por cualquier causa, excepto en regatas (Veleros).<br />
j)  Transporte en Trailer por todo el territorio nacional y países limítrofes.<br />
k)  Salvamento, gastos de salvamento, remolque (Asociado al siniestro), gastos de sue and labour. (Este es un término que significa los gastos extraordinarios en que se puede incurrir para evitar un mal mayor. Ejemplo: arrojar elementos por la borda para evitar el hundimiento de la embarcación y no poner en riesgo las vidas de los ocupantes)<br />
l)  Auxilio náutico. Esto cada aseguradora tiene distintas modalidades para ofrecerlo, según la zona.<br />
<br />
Para esta cobertura se pueden tomar algunos adicionales con un ajuste en el costo de la póliza.<br />
a)  Rotura de mástil en regata.<br />
b)  Responsabilidad Civil adicional. (En algunos casos se puede ampliar el monto de la cobertura)<br />
c)  Navegación Oceánica. <br />
<br />
2 - COBERTURA  RESTRINGIDA:   Solo cubre la pérdida Total de la embarcación.<br />
a)  Pérdida Total de la Embarcación.<br />
b)  Averías Parciales por Incendio.<br />
c)  Huelga y Vandalismo.<br />
d)  Salvamento.<br />
e)  Gastos de Salvamento<br />
f)  Gastos de Sue and Labour.<br />
g)  Remolque (Asociado al siniestro)<br />
h)  Auxilio Náutico 24 hs. en Delta Argentino.<br />
<br />
Con respecto al Radio de Navegación, describimos la zona Gral. Que se abarca, no siendo esto totalmente excluyente ya que esta puede variar algo por cada compañía aseguradora y también existe la posibilidad de ampliar esa área de cobertura si se necesitara, con un costo adicional.<br />
Río de La Plata, Uruguay (Punta del Este), no más al Este de una línea imaginaria entre Punta Piedras (R.A.) y Punta del Este (R.O.U.), quedando permitida la navegación en un radio de veinte (20) millas náuticas tomando como centro el faro de Punta del Este. Tres secciones del Delta, río Paraná hasta Ituzaingó, Río Uruguay hasta el Salto Oriental, y Río Paraguay hasta Asunción, Lagos y Lagunas interiores. Para lanchas la cobertura es a vista de costa.<br />
<br />
Como decimos más arriba, este Radio de Navegación solicitándolo previamente puede ampliarse a:  <br />
Navegación Oceánica desde Punta del Este (R.O.U.) a Río de Janeiro (Brasil) y desde Mar del Plata hasta Ushuaia. <br />
Vamos a enumerar ahora algunas exclusiones a la cobertura que hay que tener en cuenta para saber qué cosas no están amparadas en la póliza. Aclaro nuevamente que esto es un detalle básico y siempre hay que consultar con su Productor Asesor de Seguros, ya que de una aseguradora a otra puede haber alguna variación:<br />
a)  Caída al agua de motores por cualquier causa.<br />
b)  Rifadura de vela ó rotura de mástil que no sean consecuencia directa de un accidente.<br />
c)  Incendio fuera de guardería.<br />
d)  Robo de elementos no fijados al casco.<br />
e)  Roturas por desgaste ó uso.<br />
f)  Pérdida de elementos cómo: quilla, velas, anclas, hélices, lonas, aparejos, equipos y en gral. todos los bienes necesarios para el uso de la embarcación.<br />
g)  Velas cuyo onzaje no sea adecuado para el riesgo de temporal (31/35 Knts.), ó en mal estado de manutención, ó que hayan cumplido su vida útil (3 años).<br />
h)  Chinchorros con motor que tengan una velocidad superior a 10 nudos, ó que carezcan de documentación que certifiquen que forman parte de la embarcación asegurada.<br />
<br />
Hasta acá, una resumida descripción de las posibilidades con que se cuenta hoy para poder protegerse al utilizar alguna embarcación. Cabe aclarar dos cosas, una que esta descripción de cobertura puede variar de una aseguradora a otra en algunos ítems, ya que cada cual trata de dar algo distintivo para competir. Otra, que el parque náutico ha crecido muchísimo los últimos años y especialmente en temporada estival, la circulación de lanchas, cruceros, veleros, y muchas pequeñas embarcaciones como Kayaks, piraguas, botes a remo, tablas de Windsurf etc. se ha tornado mucho más importante, con lo cual las posibilidades de ocurrencia de un accidente hoy son mayores que años atrás, por lo tanto debemos ir adaptándonos a estos cambios y dar más importancia hoy a la necesidad de una cobertura de seguro náutico <br />
También es interesante destacar que dada la importancia y el crecimiento que tiene hoy la náutica, ha llevado a varias compañías aseguradoras locales, a instalar sucursales en la vecina República Oriental del Uruguay, especialmente para atender este rubro el cual en el vecino país tiene también un desarrollo importantísimo. <br />
<br />
Seguramente muchos ya conocen esto que explico en la nota y quizá ya tengan su póliza de seguro náutico, pero espero esta información sea de utilidad para todos aquellos que todavía no lo tuvieron en cuenta y para los muchos que seguramente se iniciarán en la actividad en esta próxima temporada para que puedan disfrutar plenamente de ella.</p>]]></description></item><item><title>Huellas y sabores entrerrianos</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=11&amp;id=518</link><pubdate>2011-10-19 14:17:38</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/d4314e18cd613db2413415f058ac085caurora.jpg" width="440" /></p><p>La Aurora del Palmar es una opción más que interesante para estar en contacto con la naturaleza, olvidarse de los problemas y disfrutar esta zona de Entre Ríos.</p><p>Desde un lugar amigable y apacible, cercano al movimiento de Colón y a las termas. Además de disfrutar de innumerables actividades dentro del predio como: safaris por los palmares, canotaje, cabalgatas y otros. La Aurora brinda a sus visitantes la posibilidad de conocer el exclusivo circuito turístico “Huellas y Sabores”, que contiene parte de lo mejor de la historia, la producción artesanal y degustación de productos de primera calidad, herencia de los colonizadores de la región y fruto de estas fértiles tierras trabajadas con sabiduría infinita.<br />
<br />
<b>Características de la región</b><br />
Esta bellísima región presenta un relieve suavemente ondulado, con arroyos de poco caudal que lo surcan de oeste a este, desembocando en el río Uruguay. <br />
El paisaje del área está formado por distintos ambientes: palmares, pastizales, bosquecillos, intercalados con pajonales y sectores de selva ribereña. <br />
La palmera de yatay es autóctona. Vive en grupos de edades homogéneas. Tiene flores amarillas en conjuntos densos, y da frutos anaranjados y dulces. <br />
Junto al yatay crecen arbustales de chilcas y diversas hierbas, siendo las más llamativas los diferentes tipos de margaritas. <br />
La fauna del parque es variada. Entre las aves se encuentran pájaros carpinteros -campestre, el real de nuca roja y el blanco-, ñandúes, ejemplares aislados de coloradas y el inambú o "perdiz" sudamericana. <br />
<br />
Sobre las márgenes del río Uruguay y de los arroyos de la región, se desarrolla la selva en galería. Tiene una vegetación tupida, integrada por mataojos y mirtáceas como el guayabo colorado, cuya corteza es lisa y fría al tacto. Las aves típicas que habitan en las selvas son de la especie de los arañeros, como el silbador. <br />
<br />
Cerca del río Uruguay, entre la selva y los pastizales con palmeras, crece una irregular faja de bosques semixerófilos con aromos y ñandubay. Este es el hábitat del cacholote castaño -pájaro de la familia del hornero- que construye complejos y voluminosos nidos. <br />
También habitan en esta zona, en particular cerca del campamento, las cotorras que se caracterizan por hacer grandes nidos comunales con ramas espinosas, donde cada pareja tiene un cubículo propio. Estos nidos llegan a tener hasta 20 compartimientos, superan los 2 metros de diámetro y pesan más de 200 kilos.<br />
<br />
El Parque Nacional El Palmar tiene una extensión de 8.500 hectáreas y fue creado en el año 1965 con el objeto de conservar un sector representativo de los palmares de yatay. <br />
El área protegida pertenece a las eco-regiones espinales, con algunas comunidades y especies típicas del pastizal pampeano, y selva paranaense.<br />
<br />
<b>El lugar</b><br />
Vecino al Parque Nacional El Palmar, La Aurora del Palmar, es un campo de 1500 Has. que trabaja desde hace 12 años junto a la Fundación Vida Silvestre Argentina, combinando conservación y producción sustentable.<br />
En ese increíble marco natural se elaboró una cuidada propuesta para que los visitantes puedan acercarse a la naturaleza y disfrutarla con todas las comodidades y servicios<br />
Al llegar a La Aurora del Palmar nos sorprende una propuesta original: viejos vagones de ferrocarril, reciclados en madera convertidos en confortables habitaciones. También es posible alojarse en La Casona con su galería de hamacas paraguayas.<br />
Los huéspedes disfrutan de una piscina con vista al Palmar, y amplios salones de usos múltiples, ideales para leer y relajarse.<br />
<br />
La gastronomía merece un capítulo aparte. Todo es casero. Desayunamos pan recién horneado y mermeladas artesanales, con el jugo de las naranjas que se cosechan en la quinta el día anterior. <br />
Los platos de cocina son sabrosos y abundantes, realizados con recetas y productos locales. Destaca el “Cerdo al Yatay” y otros platos y postres en base al fruto de la palmera. <br />
Si bien todo invita al descanso, las opciones de actividades son numerosas. Es posible recorrer el Palmar a caballo o viajar en un antiguo jeepón para luego caminar por este ambiente único, refugio de pájaros carpinteros, cotorras, zorros y tucu-tucus.<br />
<br />
Otra alternativa es navegar con canoas el Arroyo Palmar, para descubrir algún Martín Pescador al acecho de mojarras y sabalitos, y explorar la exuberante selva en galería, donde es común toparse con carpinchos o rastros de lobito de río, osito lavador e incluso alguna corzuela parda.<br />
Los guías intérpretes disfrutan enseñando a apreciar y valorar cada detalle del rico patrimonio natural y cultural. Completan la propuesta invitando a realizar caminatas, paseos en bicicletas, excursiones nocturnas, fogones, talleres y otras actividades lúdicas para grandes y chicos.<br />
Al final del día el espectáculo del atardecer entre las palmeras desde el Salón Panorámico y una copita de licor de yatay –exquisitez local– completan el sortilegio<br />
<br />
<b>Actividades de Conservación</b><br />
El objetivo principal del Refugio de Vida Silvestre La Aurora del Palmar consiste en colaborar en la protección de un paisaje frágil y único, y las especies animales y vegetales que en él viven, y al mismo tiempo servir de vehículo para educar y crear conciencia en la sociedad sobre la importancia de preservar los recursos naturales y su entorno, integrando activamente a la comunidad local. Para cumplir con este ambicioso objetivo y con el apoyo de la Fundación Vida Silvestre Argentina, se realizan numerosas tareas de conservación, tales como:<br />
Estudios de la Regeneración y Preservación de los Palmares de Yatay: con colaboración del INTA de Concordia.<br />
<br />
Durante muchos años se realizaron Jornadas de Conservación de la Cuenca del Arroyo Palmar: con la colaboración del Parque Nacional El Palmar y propietarios vecinos interesados en buscar soluciones a los problemas de conservación de la Cuenca del Arroyo Palmar. Esta acción ha dado sus frutos con la reciente declaración de Sitio Ramsar para toda región.<br />
Programas de Reinserción de Fauna Autóctona: reintroducción de ñandúes Talleres de Interpretación Ambiental: destinadas a la comunidad y a la formación de guías locales.<br />
 <br />
<b>Actividades Productivas:</b><br />
En La Aurora del Palmar se combinan las actividades de protección de la naturaleza con la de producción tradicional. Se realizan las actividades productivas características de la economía entrerriana. Las mismas son la citricultura de naranjas y mandarinas de diferentes variedades. Ganadería vacuna, ovina y equina. Forestaciones de Eucaliptos, Pinos y cultivo de Nogales.<br />
<br />
<b>Circuito Huellas de Sabores</b><br />
Además de La Aurora del Palmar de la que ya hablamos con anterioridad, recorriendo este circuito usted podrá deleitarse con diferentes productos artesanales típicos de nuestra zona, acompañados por toda la belleza natural de nuestros paisajes y distenderse con la exquisitez de las propuestas que cada componente de este circuito tiene para ofrecer.<br />
<br />
<b>Los Franco Suizos</b><br />
Fruto de las corrientes migratorias del siglo pasado y enclavado en la colonia San José, se encuentra el establecimiento rural “Los Montes”,  rebautizado “Los Franco Suizos” por el origen de sus fundadores. Habitada en sus inicios (1865), por colonos provenientes del Cantón de Valais y de Savoie (Suiza- Francia) estas familias formaron parte de la colonización que llevó adelante el Gral. Urquiza.<br />
Los nietos de estos pioneros rescataron actividades y tareas que realizaron aquellos que soñaron y lucharon en esta región, desarrollando nuevamente como en aquellos años, productos  relacionados con la quesería, el vino, dulces y chacinados.<br />
El complejo cuenta con una granja educativa y un pequeño pero muy atractivo museo del vino donde se pueden observar objetos recuperados muy antiguos que describen la forma de trabajo que tenían los fundadores de este maravilloso lugar para procesar la fabricación de productos artesanales que hoy se siguen degustando allí. Este último presenta herramientas y maquinarias  que dan muestra de la floreciente actividad vitivinícola en la región en el siglo pasado y prohibida injustamente por leyes nacionales en el año 1935.<br />
Se puede transitar  todo el proceso artesanal de los productos lácteos que allí se producen, recorriendo las praderas, el tambo, la quesería y el salón de ventas, donde se exponen los mismos. <br />
Se ofrece también al visitante hospedaje, contando para ello con bungalows modernos y cómodos en un entorno de naturaleza, paz y seguridad.<br />
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<b>Licores Bard</b><br />
El municipio de Thyl, se encuentra en el valle de Maurienne departamento de Savoie en Francia. Es desde Thyl que en 1860 parte Hipólito Bard, para dirigirse hacia nuestro país, a la recientemente creada colonia San José. Aquí contraerá matrimonio con Juana Deymonnaz, también originaria de esa zona de Francia y dará origen a una numerosa familia. Entre ellos: Lino, Miguel y Cristóbal, quienes formarán con el correr del tiempo, la sociedad Bard Hnos.<br />
Durante dos años, y ayudados por Juan Bard, farmacéutico, ensayaron diferentes tipos de fórmulas hasta lograr los licores que se hicieron tan populares en la zona. Pasados los años, es Lino quien continúa con la tarea de la fabricación, hasta su fallecimiento, en 1957. Le sucede su hijo Lino Francisco hasta 1982. La actividad se detuvo durante un tiempo hasta que, finalizados los trámites sucesorios, se hicieron cargo de la misma Lino Luis y Olga Elisa.<br />
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Hoy, es esta última quien, continuando la tradición familiar, lleva adelante esta labor netamente natural y artesanal. El establecimiento cuenta con la cocina de jarabe original de sus comienzos que incluso es alimentada a leña y se trabaja de la misma manera que entonces para fabricar estos exclusivos licores que tienen un estacionamiento de varios meses. También un salón especial muestra objetos de la época de los abuelos, donde se exhiben los productos y se realiza la degustación y la venta de los mismos a través de amenas visitas temáticas.<br />
El proceso de elaboración sigue siendo el mismo que el empleado por los antepasados desde 1908, desarrollando un producto netamente natural y artesanal. <br />
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<b>Bodega Vulliez-Sermet </b><br />
La misma funciona en una de las primeras bodegas de la región construida en 1874 por el  suizo Joseph Favre, cuya cava y casa familiar se conservan en forma original. <br />
 Detrás de cada botella de vino Vulliez-Sermet hay 150 años de historia que comienza en 1860 con la llegada de Michel Vulliez-Sermet de Francia, quien inicia la bodega familiar continuada por sus descendientes. <br />
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Se plantaron 3 hectáreas de las variedades: Chardonnay y en tintos: Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Tannat, Syrah y Sangiovesse. Existen otros 3 viñedos en la región, de características similares a éste, que también producen uvas para vinificar en la bodega. Por eso se puede decir que estos vinos son una exclusividad para pocos ya que su producción artesanal es limitada y el placer infinito.<br />
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Algunos reconocimientos a la labor son: Año 2008: Medalla de Oro: Tannat y Syrah. <br />
Medalla de Plata: 4 variedades.<br />
2006: Medalla de Plata: Malbec y Tanat Vulliez Sermet.<br />
Además el establecimiento cuenta con la posibilidad de hospedarse allí para disfrutar del paisaje y del rélax de la zona.<br />
Los viñedos y la bodega ubicados sobre la Ruta 135, a la entrada de Colón, es un destino para no perderse.<br />
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<b>El Pehuén</b><br />
En un hermoso lugar ubicado en Colonia San Anselmo, a 15 kilómetros de la ciudad de Colón, El Pehuén desarrolla una cría intensiva de cabras para la producción de leche, queso y dulce de leche de cabra. <br />
Ofrece productos dedicados a la cocina gourmet de sabores intensos y texturas que deleitan el paladar manufacturados con 100% de Leche de Cabra con una alta calidad y buenas características sanitarias, a partir de un rebaño criado sobre excelentes pasturas que entregan alta productividad. <br />
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Ofrece además una línea de cosmética natural a base de leche de cabra, y representa un importante atractivo turístico para quienes visitan la zona durante todo el año.<br />
Para cerrar este interesante destino, El Pehuén ofrece alojamiento con atención personalizada y variedad de actividades culturales para recrearse y aprender sobre los procesos que encierra la producción de tan buenos productos como El Pehuén ofrece a sus visitantes. <br />
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<b>La Boutique de la Nuez Pecán</b><br />
Situado en el corazón de San José. Constituye la producción de nueces pecan más grande de la Mesopotamia. Las nueces allí producidas tienen la particularidad de reducir el colesterol y ser totalmente aptas para celíacos.<br />
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Todos los productos, desde las autenticas picadas de campo servidas en su patio cervecero, hasta las tortas, tartas y postres, como también la cerveza artesanal, son preparados y elaborados con nueces pecan de propia producción familiar.<br />
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En temporada es un lugar además para disfrutar de diversos Shows que se planifican como también de visitas guiadas para conocer más profundamente el porqué de la calidad que encierran sus productos.<br />
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La tierra de “todos los verdes”, ofrece a sus visitantes una variedad innumerables de alternativas para disfrutar en familia, y embeberse de naturaleza en estado puro.</p>]]></description></item><item><title>EL POCO CONOCIDO SETTER INGLÉS  (1º Parte)</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=517</link><pubdate>2011-10-19 13:30:27</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/32f27c147fe9100a362f0776e41efabcsetter.jpg" width="440" /></p><p>A partir de esta nota, trataremos de mostrar todos los meses una raza distinta. Les aseguro que esto implica todo un desafío, pero, al menos yo, estoy dispuesto a hacerlo</p><p>Muero de ganas de leer y conocer aspectos del pointer, el bretón, los distintos bracos, el labrador, el vizla y tantos otros nobles perros y compañeros de caza. Espero cumplir con ustedes, y que disfruten y aprovechen estas notas, aceptando como siempre sus aportes y sugerencias.<br />
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<b>El setter inglés (inteligencia, belleza y estilo)</b><br />
Escribir sobre la caza menor de la Argentina, y principalmente sobre su “reina”, el inambú chico, es bastante difícil. Porque al hablar sobre esta especie y emparentar una raza con tal actividad en la mayoría de los casos, dada la vasta extensión de nuestro territorio, la popularidad de algunas razas de perros de muestra, la diferencia de su comportamiento en las geografías cambiantes, la poca apreciación de su caza en algunas regiones y las opciones de otros ejemplares de volatería codiciados e incluso vedados, me obliga a extenderme en las notas anteriores sobre inteligencia en el perro y apuntar hacia la difusión de “el rey de los vientos”.<br />
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Sin dejar de lado el perfil etológico de las notas, añado algunos datos, apreciaciones y “tips” muy propios para la educación y adiestramiento, sin pretender con esto llevar las líneas a un terreno de lo absoluto, pero haciendo hincapié en esta poco popular raza en nuestra querida República Argentina resaltando las enormes diferencias y las mínimas generalidades que la separan de otros perros. Si bien esta raza británica puede encuadrarse como tal con otras del mismo origen, a veces solo tienen en común algo de su andadura, vientos y la potencia de los ejemplares, pero la diferencia está muy bien marcada en algo que no debemos descuidar: la resistencia del setter inglés, sobre todo en terrenos diferentes. Esta raza en particular es más segura en su andar en terrenos sucios o difíciles con movimientos mucho más arriesgados, ya que subestima lo que para algunas razas, sobre todo de pelo corto, es muy arriesgado. Esta seguridad está acompañada por un extenso recorrido del terreno (pueden apreciarse muestras hechas por algunos ejemplares, míos y de amigos criadores, donde efectuaron las paradas a más de 80 metros), lo que le brinda muchísimas más posibilidades de dar con la a veces esquiva u oculta perdiz.<br />
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Esta búsqueda extensa hace que muchas veces (incluyéndome) nos preguntemos si esa carrera vertiginosa podrá ser rematada con una muestra eficaz sin levantarnos la caza o simplemente atropellarla, o si la muestra será sostenida y firme dándonos tiempo a llegar, o si la perdiz poco segura apeonará y se irá del cono de emanación que produjo ese estado en nuestro compañero de caza. Solo se disipan estos temores cazando con esta raza, apreciando el sostenimiento de muestra, la guiada felina y sigilosa y el retome de emanación hasta que logra bloquear cualquier intento de escape, en la mayoría de los casos poniéndose entre la perdiz y nuestra escopeta de manera mágica.<br />
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Gracias a Dios he podido contar con la ayuda permanente y el aporte de muchísimo valor al compartir experiencias de caza con verdaderos maestros, criadores, jueces internacionales, expositores y, por sobre todas las cosas, amantes de la caza menor, que con paciencia, docencia y prontitud de ánimo han sabido darme el único enfoque válido y libre de prejuicios que hay que mantener en la caza con el setter inglés: conocer el terreno, relevarlo convenientemente y, sobre todo, hacerme entender que, una vez que soltamos al perro de su traílla, este es el verdadero protagonista de la cacería.<br />
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Como lo había mencionado anteriormente, mi búsqueda inicial fue otra raza, condenada por su belleza, pues no pude dar con ejemplares de valía en campo, desgraciadamente. Creo que en casi todos los países del mundo, cuando el perro conjuga de manera armónica belleza y aptitud se van perdiendo a la par del crecimiento de las exposiciones de belleza donde participa este tipo de razas. Sin desmerecer tales exposiciones, quiero significar que estamos ante una raza cuya belleza ha sido y sigue siendo su peor enemigo: claro ejemplo es que más de la mitad de mis crías las he entregado a nuevos amos que pasan a esta raza del campo a una cómoda y atípica vida de ciudad, de los potreros a las exposiciones de belleza, de ser el compañero de temporada a ser orgullo de algún muchacho que lo pasea por las plazas mostrando su bello manto o sus llamativos colores.<br />
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Pero en la Argentina existen verdaderos criadores que están seleccionando sobre la base de aptitudes cinegéticas, sin dejar de lado en una manera equilibrada morfología y fenotipo. Por eso, en muchos países el cazador medio ha dejado de tenerlo entre sus preferencias, pues, si bien es muy popular en Europa y el este de este continente, aún se lo presenta como una raza de elite o bien un ejemplar digno de los concursos de belleza del KCI. Sin embargo, también existen criadores-cazadores que ponen a esta raza en lugares de privilegio, sin entrar en largos debates que solo generan en el cazador medio argentino más dudas que claridad, valorando las líneas de trabajo para concurso de pruebas de campo: que si grande, que si muy corto, que si muy chico, que de altura exagerada… Estos criadores-cazadores, con valiosos aportes en la importación y correcta selección y desinteresado apoyo a los que se inician en la cría de esta raza, depuran las aptitudes naturales convirtiendo a nuestros nuevos cachorros en potenciales especialistas de la velocidad, la muestra, el respeto al tiro y el cobro, aprovechando al máximo su sangre británica. Digo “potencialmente”, pues siempre habrá ejemplares de excelentes, buenas, regulares y malas prestaciones, pero en la selección radica la diferencia y se estrecha la brecha.  <br />
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<b>BELLEZA Y PASIÓN EN LA CAZA EN ARMÓNICA RELACIÓN</b><br />
Por razones ligadas a mi actividad he acudido a muchas exposiciones de diferentes razas e instituciones, y en muchas ocasiones he oído comentarios que, sin disimular su embelesada expresión ante setters ingleses, pueden resumirse en una sola frase: “Qué pena que a un perro de estos no lo puedas meter al campo”.  Lejos de que este tipo de comentarios generen indignación o ansiedad por volcar mis pocas pero fuertísimas impresiones de estos animales en los cazaderos, reflexiono y me hago una pregunta, dejándola abierta para quienes hayan tenido esa impresión: ¿Por qué cada vez que contemplamos algo bello, sin más y en todos los órdenes, le adjudicamos el calificativo de inútil? Vamos a ver de dónde viene ese prejuicio y dónde se encuentran algunas de sus raíces.<br />
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Hoy día los países de donde se nutren los criadores para importar los ejemplares y extender a estas latitudes genealogías de grandes perros son Italia, España y Francia; a su vez estos países donde la elite se ha instalado comenzaron importando sus ejemplares de su nación de origen: Gran Bretaña. No obstante, con las excepciones correspondientes, el setter inglés, bello y funcional, tal como debe ser concebido, hace mucho que está extraviado en las islas citadas. Es muy común ver videos, fáciles de encontrar por la cantidad que se han subido a internet, con ejemplares ganadores en las exposiciones de belleza inglesas y sus propietarios ecologistas-elitistas, a quienes la sola idea de una salida de caza con disparos, corridas y animales abatidos les produce cierta fobia, rindiéndoles culto a los mantos.<br />
Por otro lado, tenemos a los que participan en pruebas de trabajo y crían setters para tal finalidad, pero en la mayoría de los casos pueden apreciarse también algunas falencias, pues atentan contra la belleza de la raza, ya que vemos a estos ejemplares en su país de origen y con el estándar de la raza a mano se hace algo difícil encontrar claramente características morfológicas que los engloben dentro de esta maravillosa y bella raza. Creo que lo anterior es lo que por años ha hecho que no se pudieran ver bellos setters ingleses cazando, ni buenos setters de caza o trabajo en una exposición de belleza.<br />
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Como opinión personal y luego de analizar muchísimas respuestas ante infinidad de preguntas, creo que la razón es sencilla: ninguno de los propietarios de uno u otro ejemplar estaría dispuesto (por humanas razones) a realizar el más absoluto ridículo, que, por cierto, estaría asegurado en Gran Bretaña.<br />
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Pero vamos a lo positivo, a lo que debe ser y es digno de ser señalado: en nuestro país ese setter inglés, morfológicamente bien conformado, que responde perfectamente al tipo, y con unas facultades mentales y físicas extraordinarias para cazar, ¡existe desde hace muchos años! Pues si bien en su país de origen no han sabido conservar la raza como tal, como debe ser concebida, bella y útil, en Europa, principalmente en los países anteriormente citados y en nuestra amada República Argentina, sí lo han sabido hacer. No obstante, a través de algunos amigos criadores y expositores en el extranjero he podido apreciar ejemplares campeones duales (concretamente en Estados Unidos, Canadá e Italia). En nuestro país he tenido la enorme satisfacción de encontrarme con criadores, jueces y directivos que transparentan un verdadero compromiso, una auténtica pasión, y contagian su entusiasmo a los que quieren iniciarse en esta raza, avalados por reflejar en su hechos la autenticidad de criadores y amantes de la raza, preocupándose únicamente por mantener la raza que crían, tanto morfológica como funcionalmente, sin omitir ninguna de las dos partes que conforman un binomio inseparable. Tanto las cualidades naturales para la caza como las características físicas se transmiten a la descendencia, entusiasmando y ayudando a los “más nuevos” para que el setter inglés sea lo que debe ser: el más bello de los perros de caza.<br />
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<i>Continuará…</i></p>]]></description></item><item><title>El edén al alcance de la mano</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=516</link><pubdate>2011-10-19 11:36:40</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/ac908bfe1dbd5eb5d71d9e7d1bd9e2cd3d345h.jpg" width="440" /></p><p>A un mes de la ansiada apertura de la temporada truchera patagónica, ya todo el mundo está repasando mapas y pidiendo datos para definir la próxima salida de pesca en el </p><p>Si uno busca un lugar alejado de los grandes centros turísticos, pero con todas las comodidades y que, a la vez, asegure un variado menú de pesca, ese lugar es Aluminé.<br />
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Tanto la localidad como el río y el lago son homónimos, es decir, comparten un mismo nombre: Aluminé, que en lengua mapuche (en realidad debería decirse mapuce) significa hondonada, olla o pozón reluciente del río. Y es un nombre muy adecuado, ya que pinta perfectamente la fisonomía de un río plagado de esos prometedores lugares que guardan truchas enormes.<br />
La localidad es una pequeña comunidad de no más de 6.000 habitantes, centro de una zona de pesca excepcional, con ríos y lagos de todos los calibres. A esta comarca se puede acceder por tres caminos: desde el norte por la Ruta Provincial 23 desde Zapala vía las rutas provinciales 13, por el paso de Primeros Pinos, y 15; desde el este por la Ruta Provincial 46 desde Zapala vía el Parque Nacional Laguna Blanca y la bajada de Rahue (de paisajes maravillosos); desde el sur por la Ruta Provincial 23 desde Junín de los Andes. Los tres son caminos de inigualable belleza, marcados por el derroche de paisajes hermosos. <br />
Vacacionar en esta localidad significa tener un largo listado de atractivos turísticos en muy pocos kilómetros, todo al alcance de la mano. Y algo muy similar sucede en términos de pesca deportiva: en un radio de 50 kilómetros hay una constelación de lugares de buenísima calidad de pesca y para todos los gustos en términos de grados de dificultad.<br />
Así es Aluminé, el centro del paraíso de la pesca de la trucha, sin más adjetivos.<br />
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<b>El gran río</b><br />
Nacido en el enorme lago del mismo nombre, el río Aluminé recorre un largo trecho trazando un derrotero norte-sur como una larga espina dorsal que permite dividir la comarca en dos: del río hacia el oeste es territorio de lagos, ríos y arroyos repletos de posibilidades de pesca. En cambio, del río hacia el este se extiende la estepa, tan escasa de cursos de agua como de bosques, ofreciendo muy pocos cauces atractivos.<br />
El Aluminé es uno de esos ríos “destino” que bien podría ocupar todo el viaje de pesca. Caudaloso, está plagado de enormes pozones y largas correderas con poblaciones muy nutridas de truchas. <br />
A principios de temporada generalmente tiene niveles de agua muy altos que dificultan la pesca, pero a fines de diciembre ya mejora mucho. Cerca de abril, a mi gusto se muestra todo su potencial guardando hermosas marrones que empiezan a moverse para el desove.<br />
Para cerrar la temporada pasada, en abril de este año, hemos flotado el Aluminé guiados por “Kito” y Raúl. Aunque un poco turbio, nos dio la mejor cosecha de percas, marrones y arco iris. Como era de esperar, nada de sutilezas: todos saben que fin de temporada es la “época de los gatos”. Flotar un río siempre es rendidor, pero en esa época permite buscar las grandes marrones con más probabilidades de éxito.<br />
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<b>Hacia el norte</b><br />
A no más de 20 minutos al norte por la Ruta Provincial 23 se accede a la Ruta Provincial 11 que sigue al maravilloso río Pulmarí, que nace en el lago Ñorquinco y corre desde la cordillera al oeste hacia el río Aluminé donde desagua. <br />
El Pulmarí es un río espectacular, bien poblado de truchas y de mucha exigencia deportiva, ideal para la pesca con moscas secas y ninfas con equipos 4 o 5. Es acompañado en todo su trayecto por la ruta con muchísimos lugares de acceso, lo que lo pone al alcance de la mano. Otro dato interesante es la laguna de Los Giles, un maravilloso lugar para quienes gustan de la pesca con float tubes.<br />
Para los amantes de la pesca de lagos (donde se puede practicar spinning y baitcast), este circuito propone los lagos Ñorquinco, Pulmarí y Pilhué. Personalmente, pescar en lagos me aburre un poco, pero debo aceptar que guardan grandes truchas y brindan la oportunidad de un día de campo con la familia.<br />
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<b>Hacia el oeste</b><br />
Desde Aluminé hacia el oeste por la Ruta Provincial 18 se costea el río Ruca Choroi hasta el lago del mismo nombre enclavado en un paisaje maravilloso de bosque de pehuenes. Al lugar se accede luego de cruzar por la comunidad mapuche más grande del país.<br />
El río no presenta grandes posibilidades de pesca, quizás porque está sometido a una gran presión de pesca extractiva de los habitantes, pero cuenta con muchas truchas chicas que facilitan la vida de los principiantes. En el lago cambia la situación gracias a una buena cantidad de percas y truchas arco iris y fontinalis. <br />
En el extremo oeste del lago se encuentra el arroyo Calfiquitra que exige la más pulida técnica con equipos livianos 1 a 3, aunque en su desembocadura en el lago todo se hace más fácil para los principiantes, ya que se pesca mucho, si se tiene shootings de hundimiento para llevar los streamers lo más profundo posible.<br />
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<b>Hacia el sur</b><br />
A menos de 30 minutos al sur por la Ruta Provincial 23 se accede a la Ruta Provincial 46 que costea el espectacular río Quillén y lleva al lago del mismo nombre. El río tiene muchos lugares de acceso libre y se puede hacer una muy buena pesca, sobre todo si usted es afecto a las técnicas depuradas. Los días de calor exigen el uso de leaders largos y moscas pequeñas con lanzamientos delicados, siempre buscando las truchas que están en las orillas debajo de los sauces (en el agua, claro…). Esta es una pesca técnicamente difícil, pero que da alegrías enormes. Más técnico y difícil aún es el arroyo Malalco, uno de esos lugares donde las truchas saben leer y escribir, pero que son la medalla de honor del mosquero diplomado.<br />
Es muy rendidor navegar el lago Quillén buscando ríos y arroyos afluentes que, por pequeños que sean, brindan buena pesca. Para pescar desde la costa se debe buscar el veril cerca de las riberas altas. Otro lago que ofrece buena pesca a comienzo de temporada es el Hui Hui, pero implica una caminata de una hora que está bien pagada por los magníficos paisajes que ofrece.<br />
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<b>Otros</b><br />
Hacia la margen oeste del río Aluminé podremos encontrar ríos y arroyos típicamente de estepa con pesca regular y que rara vez son visitados simplemente porque empalidecen frente al Pulmarí, el Quillén y el mismo Aluminé. Los más destacables son el Kilca y el Catan Lil.<br />
El Kilca tributa al Aluminé al norte de la localidad. Es un río de mediano porte, pero de difícil acceso, ya que requiere un largo rodeo en auto en la Ruta Provincial 15 que generalmente no está en muy buen estado. <br />
El Catan Lil es un río muy apropiado para mosqueros que hacen sus primeras armas en la modalidad, porque resulta muy fácil de pescar y con gran cantidad de percas y truchas chicas o medianas, aunque cualquier lluvia lo enturbia y exige un recorrido más largo de los mencionados en los otros casos hasta la Ruta Provincial 46 y luego la 24 en dirección a Las Coloradas.<br />
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<b>A modo de balance</b><br />
Aluminé es una zona que brinda muchísimas oportunidades en un radio de no más de 50 o 60 kilómetros: lagos grandes para navegar, lagos chicos y lagunas para pescar en float tube, ríos medianos y grandes, arroyos exigentes, ríos de complejidad técnica, ríos simples, etc. Además es una localidad tranquila donde descansar con la familia, pero con todas las comodidades, y una gran oferta turística y variada.<br />
Aluminé es un lugar que recomiendo, tanto por la calidad de su pesca como por las variantes que ofrece.</p>]]></description></item><item><title>Taruchas de costa en Victoria</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=515</link><pubdate>2011-10-19 11:14:28</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/3e62d2ea3c78b3a5a2e0c90111fd43edtaruchas.jpg" width="440" /></p><p>Buscando un pesquero de costa dimos con excelentes tarariras en Victoria, a pocos metros del puente que une dicha ciudad con Rosario.</p><p>Una pesca con artificiales donde hubo que hacer los deberes para sacarle el jugo a cada charco.<br />
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Otrora considerada una pesca fácil que podía practicarse en cualquier zanja en tiempos de una provincia de Buenos Aires inundada, la de tarariras es hoy una de las pescas mas buscadas y mas complicados de realizar, por falta de ambientes para su práctica o por estar los mismos absolutamente devaluados. Es por eso que ahora, porteños y bonaerenses nos hemos acostumbrado a viajar bastante para tener la suerte de un mano a mano con las geniales Hoplias malabáricus,  sin dudas un bien escaso y –como tal- muy preciado para los amantes de los señuelos. <br />
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El desafío que nos propusimos era importante: no solo encontrar las tarus, sino brindar la posibilidad de pescarlas de costa, para aquellos que no gusten de embarcarse y puedan sostener una buena caminata y vadeo para dar con ellas. La tarea se hacía gigante tomando en cuenta que en mitad de septiembre, cierre de ésta edición, el agua aún permanecía fría. Pero los datos de un nuevo amigo que nos dio la pesca nos permitieron llevar adelante la tarea que nos habíamos propuesto: encontramos las tarus, de costa y con señuelos. <br />
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¿Alguna vez cruzaron el puente Rosario Victoria hacia el lado entrerriano? Pues bien, quienes lo hayan hecho y sean pescadores de alma habrán notado que a los costados de la imponente estructura, cruzando el Paraná se destacan sobre costas entrerrianas importantes espejos de agua, tierras de desborde del gran río hermano del mar, y habrán supuesto que allí se podía pescar algo. ¡Y se puede!. Un amigo rosarino del barrio La Florida, Daniel De María, comenzó desde mediados de agosto a mandarnos fotos de impresionantes capturas de tarariras cerca de su casa. Nos pusimos en contacto con él y se ofreció a guiarnos para mostrarnos sus secretos. <br />
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Así las cosas, junto a los amigos Gustavo Miranda y Roberto Gil, armamos el “Pato Team” taruchero y sumamos un as en la manga: uno de los mejores pescadores de taruchas que conozco: Poppers Fernández,  hijo del duelo de El Viejo Pacú quien en noviembre pondrá su propio local de pesca deportiva en zona Norte del Gran Buenos Aires (Olivos). Sus conocimientos en la pesca con artificiales son notorios, y sus dressings y tuneos de señuelos, verdaderas maravillas que le dan nueva vida a cada artificial. <br />
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Entre mates y bizcochos transitamos en tres horas los 300 km que separan Capital Federal de Rosario y luego tomamos circunvalación hasta el punte Rosario Victoria, donde levantamos a Daniel Di María y cruzamos la monumental estructura. Allí comenzó nuestra aventura, dejando el auto en el playón lateral del peaje, a la vista de gendarmes, e ingresando a un campo donde Daniel tiene permiso de acceso para iniciar una caminata hacia los mejores charcos. <br />
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Hicimos unos 600 metros, atravesando algunos alambrados y vados, que se hicieron fatigosos porque estábamos sobre equipados. Al respecto, cabe consignar que es vital llevar lo justo y necesario para moverse con comodidad y es conveniente armar una sola valija para todos los pescadores en lugar de llevar una por gorra. Pero claro, nosotros desconocíamos el ámbito y cargamos un verdadero arsenal para que luego pasara lo que suele ocurrir: que la pesca se termine haciendo con uno o dos señuelos en todo el día. <br />
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Daniel nos metió en un monte arbolado, tras el cual aparecieron pequeños ojos de agua llenos de lentejuelas y repollitos, conectados con brazos mas anchos, pero a su vez semi aislados de los grandes cursos. Es en dichos ámbitos donde las tarus encuentran refugio de palometas y pirañas. Bastó acercarse a la orilla para que dos tarus salieran disparadas. Entre los cinco hicimos un concurso de velocidad de armado de equipos para ver quien largaba primero. Daniel y Poppers optaron por el bait, Roberto y Gustavo por el spinning, yo largué en spinning y después cambié al bait. Había llevado equipo de mosca y unas buenas ninfas y poppers provistos por Irresistible Fly Shop, pero me fue imposible usarlos en un ámbito demasiado estrecho, con mucha vegetación y casi sin posibilidades de casteo, al tener que compartirlo con cuatro pescadores más.  <br />
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Los primeros intentos fueron con ranas de goma, algunas con boca en forma de popper, otras muy realistas como la Highlander de Spinit, novedad en el mercado. En todos los casos, se imponía el uso de antienganches porque el lugar no permitía usar un triple sin volver con medio kilo de gambarrusa. <br />
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Poppers y Gustavo picaron en punta errando piques con unas tarus que se tiraban al bulto (las ranas) con poca precisión. Daniel me invitó a moverme hacia otro charco cercano, al que llegamos tras cien metros de marcha por un bosque frondoso. Allí se abría una pequeña lagunita muy cerrada de vegetación, donde había que tirar sí o sí en la lenteja de agua, a falta de claros. Bastó que cayera mi ranita Highlander para que un taruchón de unos 2,5 kilos se moviera de su refugio y recorriera un metro como un torpedo para morder el engaño. Fue una batalla memorable, con la tararira saltando de un modo magnífico y Daniel apurando los dedos para hacer las primeras fotos del día. Finalmente la sacamos y tras las tomas de rigor pensé que el ámbito ya había sido demasiado alterado como para dar otro ejemplar. Pero no fue así. Me estaba secando las manos tras la captura cuando Daniel clavó otra con su rana popper de Marine Sports, señuelo que le viene dando muchas satisfacciones. La taru exigió al mango su equipito de bait, bien sutil para darle chances al pez. La pelea fue corta dado que la taru le tomó casi debajo de sus pies. <br />
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Ante ese panorama fuimos a buscar al resto del equipo y nos encontramos con que Poppers ya había metido su primera tarucha del día, con un paseante de Rebel “tuneado” al que le quitó los triples y le montó dos anzuelos anti enganches.    <br />
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Con tres taruchas arriba  las 10 de la mañana, pensé que la cosa iba a ser una fiesta, pero no fue tan fácil. Hubo que remarla. Ya con toda la banda pescando en el mismo ámbito, notamos que la tarucha evidenciaba su presencia defendiendo su territorio y atacando constantemente a las ranas. Pero de ahí a clavarlas había un largo trecho. Ranas con patas de fleco como las Waterdog eran las que mas ataques motivaban, pero sus anzuelos dobles para arriba (los mismos que permiten trabajarlas en ámbitos tapiados de vegetación) no eran muy clavadores a menos que la taru tomara muy bien el artificial. En cambio la Highlander, menos ruidosa que la anterior, tenía la mitad de los piques, pero su cuerpo blando y su especial anzuelo único de singular curvatura, hacían que cada pique traducido en clavada, significara una tarucha afuera. <br />
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Roberto metió su primer ejemplar del día con otra ranita de látex con patas de flecos de látex, ideales porque a diferencia de las más antiguas, no pierden sus extremidades al primer tarascón. Ya con tres o cuatro ejemplares logados, el pequeño espejito empezó a espaciar los piques, señal de que había que dejarlo descansar. Poppers se despidió con otro magnífico ejemplar al que irritó una y otra vez pasando el señuelo por un pequeño pasillo que armó entre las lentejuelas hasta que logró sacarla.  <br />
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Me corrí junto a Daniel hacia un curso de aguas abiertas, introduciéndome con el wader hasta la cintura de agua y trabajando lateralmente una pared de juncos. Comencé a tener piques allí, pero curiosamente donde esperaba encontrar las grandes, solo clave tarus de 1 kilo promedio. Encima de no contar con un fotógrafo a mano en esas condiciones, una taru que tomó a solo dos metros de mi presencia, soltó la rana de golpe, que se me estrelló en el tramo superior de mi caña de spinning, quebrándome el grafito .Olvidando la pureza del lenguaje volví con los muchachos y propuse un alto para almorzar mientras comenzaba  armar mi equipo de bait (Una Tech Tomahawk modelo “Mariano Bradanini”) para la segunda parte de la jornada. <br />
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Tras el almuerzo bajo la frondosa arboleda intercambiando sensaciones con mis compañeros de pesca, Daniel nos propuso hacer una pasada por la lagunita por la que habíamos arrancado y después visitar otros ámbitos. Es una gran ventaja contar con uno conocedor como él para ahorrar tiempo de búsqueda y maximizar el tiempo de pesca.<br />
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Daniel se sorprendía de la variabilidad de rendimiento que había tenido su espejo clave con respecto a jornadas anteriores donde nos juraba haber encontrado a las tarus “rabiosas” y atacando con decisión. No era éste el caso, donde los piques eran sorpresivos y espaciados. Poppers –cuando no- metió otra de las buenas con su inefable paseante tunneado (sin dudas el señuelo del día) y luego emprendimos el regreso hacia la zona donde dejamos el vehículo para aprovechar las últimas horas en cursos cercanos a ese punto.<br />
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Aquí la geografía costera presentaba una franja de 15 metros desde la costa, liberada de vegetación, y luego una abundante pared de plantas. Las tarus no estaban cerca de la costa, sino que las encontramos bien metidas entre los yuyos. Por eso había que tirar los artificiales sobre la vegetación emergente, y al recogerlos poppeando con la punta de la caña los piques se producían en el primer metro de aguas libres. Es decir, las tarus salían de sus refugios y atacaban al “intruso” cuando intentaba fugar. Perdí una tarucha que estimo en uno 3 kilos y que me “saludó” tras un salto inolvidable donde escupió mi rana con desdén. Lo mismo le pasó a Daniel, quien perdió otro soberbio taruchón que había atacado tres veces su rana hasta que consiguió pincharlo. Como se dice siempre en la pesca “la más grande se me fue”, pero en éste caso ¡era cierto! <br />
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Finalmente Daniel clavó una taru de unos 2 kilos y lo mismo hizo Poppers, tras insistirle a una errática taru que seguía su paseante y atacaba a destiempo hasta que logró acertarle. Fue el final de la fiesta, con muchos más yerros que aciertos, pero con la satisfacción de haber cumplido en encontrar un ámbito para nuestros lectores donde pescar taruchas de costa es una realidad.  </p>]]></description></item><item><title>San Javier, río de ilusiones</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=514</link><pubdate>2011-10-17 11:47:01</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/b2966a64b58ea9e72d2ac8c57c4f64a5san-javier.jpg" width="440" /></p><p>La mañana primaveral se presentaba fresca, pero por suerte con escaso viento. La lluvia que había regado los campos las jornadas anteriores dejó paisajes florecientes</p><p>, y a la vez muchas incógnitas en el río, que intentaríamos develar en la región de San Javier.<br />
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Hacía casi 8 años que no visitaba este pesquero santafesino de renombre internacional, más ligado a la caza deportiva, pero con una gran trayectoria en materia de pesca. <br />
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Gracias a sus amplios bañados, esteros y riachos y zanjones, San Javier posee la virtud de darnos buena pesca durante todo el año, con una variada permanente, pero a la vez con dorados y surubíes que con la llegada del calor suelen merodear por los pozones de los innumerables arroyos que se desprenden de un sistema hídrico de gran complejidad.<br />
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Llegamos cerca de las 7 de la mañana a San Javier, aprovechando que sólo la separan de la ciudad de Santa Fe unos 160 kilómetros. Esta es una ventaja, ya que podemos programar una salida de pesca de una jornada, como ocurriría en esta ocasión.<br />
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Obviamente que, para quienes están más distantes, lo ideal es aprovechar dos días, y descansar en alguno de los excelentes complejos que tiene la zona para recibir a los turistas.<br />
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En este viaje, nos había invitado Daniel Curtis, de “El Nono Luis”, un complejo turístico que cuenta con cabañas totalmente equipadas, piscina, guardería de lanchas, excursiones de pesca guiadas y safaris fotográficos. <br />
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Con mate en mano, nos recibió Daniel, y conversamos un poco sobre las excelentes condiciones naturales que tiene la región, más allá de la ubicación estratégica de su complejo. Tras ponernos al día sobre las novedades de su emprendimiento, llegó Ariel, guía de pesca y con quien navegaríamos en busca de los mejores sitios. <br />
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<b>La pesca</b><br />
Como ya es una costumbre en cada nota, llevamos un arsenal de señuelos para testear, pero el guía también cargó unas docenas de morenas, por si los artificiales no surtían el efecto deseado.<br />
Debemos destacar que en la zona, la pesca con señuelos recién comienza a practicarse, y la mayoría de turistas que llegan recurren a las carnadas naturales, destacándose las morenas y los triperos de sábalo o gallina como alternativas para realizar las pruebas.<br />
Por este motivo es que también muchos guías de la zona, tienen mejor identificados los lugares para pescar con carnadas, y sabemos que muchas veces donde funciona la carnada, no tiene buen efecto el señuelo, o viceversa. De igual manera acordamos con el guía, que intentaríamos en algunos desbordes con los señuelos, y si no teníamos repuestas, probaríamos con las morenas.<br />
Así fue que comenzamos a navegar por el intrincado delta sanjavierino, en donde nos impactamos al ver la gran cantidad de aves de todas las especies, ideal para los safaris fotográficos o los avistajes, que tanto auge van cobrando en los últimos años. Sinceramente si uno quiere conmoverse con las aves, este es el lugar ideal.<br />
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La claridad del agua era óptima para los señuelos, pero también nos preocupaba que días antes una torrencial lluvia había caído, por lo que mucha de esa agua seguramente tendría que ser de lluvia, y sabemos que esto quita oxigenación y por ende aletarga la actividad de los peces cazadores.<br />
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La altura del río sobrepasaba la zona de islas, y generaba distintos ambientes para la pesca, pero no veíamos actividad, por lo que navegamos un poco más hasta llegar a unas curvas y contracurvas en donde la corriente chocaba contra las barrancas de una zona alta de islas. <br />
El sitio era ideal para que los dorados estén cazando en los sectores de aguas más veloces. <br />
Preparamos los equipos y nos dispusimos a realizar los lanzamientos.  Apenas cayeron los señuelos barriendo las puntas en donde el agua chocaba, tuvimos los dos primeros piques de la mañana. Esto nos generó un tremendo entusiasmo, ya que lo que presentíamos como algo difícil de concretar, en estos primeros minutos de pesca, se nos daba con sendos ataques de dorados chicos.<br />
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Izamos los dorados y los largamos tratando de aprovechar el recorrido con el objetivo de conseguir un par de piques más. En otra de las curvas, mi señuelo fue alcanzado por un dorado mediano, y el de Hugo Giardino también. Cuatro capturas en escasos minutos nos hicieron creer que la cosa estaría fácil.<br />
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Seguimos navegando hacia otros lugares, y comenzamos a notar que los ataques de los dorados a los señuelos no eran firmes, sino que sólo golpeaban los artificiales sin llegar a tomarlos con confianza.<br />
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Insistimos durante casi toda la mañana en lugares en los cuales el dorado debía estar “por decreto”, pero no tuvimos más piques.<br />
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Ariel, nuestro guía, nos sugirió ir hasta una corredera en la cual los dorados siempre están presentes.<br />
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Junto a Hugo seguimos con los señuelos, y Gerardo, colocó una morena en su línea, tratando de hacer una deriva y con el objetivo de cubrir todas las posibilidades.<br />
Nuevamente en los señuelos sentimos leves toques, nada firme, en cambio, la línea de Gerardo sí acusó una llevada bien segura que, tras un efectivo cañazo, pudo prender el dorado más grande de la mañana. La pelea se prolongó unos minutos hasta que vimos al bello dorado asomar en la superficie. Lo izamos para las fotos, y constatamos que la morena no estaba cortada, sino que tenía signos de haber sido apenas mordida.<br />
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Esto nos hizo suponer que los dorados, tras el temporal de lluvia y viento, seguramente estarían más lentos para cazar.<br />
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Al ver este resultado, cambiamos los equipos y pusimos anzuelos con morenas.<br />
Una nueva pindaceada por el medio de la corredera nos dio tres piques más de dorados medianos, que “jugaban” con la carnada un rato antes de provocar la corrida para asegurar la clavada. <br />
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<b>Experiencias</b><br />
En una oportunidad, pude ver en una pecera que cuando el dorado no tiene hambre, toma la morena con la boca y la lleva en sus fauces un buen rato hasta que se le ocurre engullirla. Esto siempre me quedó presente, porque  en ningún momento el dorado la cortaba, sino que solo la llevaba entre sus dientes hasta el momento de tragarla.<br />
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En oportunidades nos sucede que los piques no son bruscos como generalmente suele atacar el dorado, y quizás en esos momentos sea vital tener un poco de paciencia, moviendo la caña lentamente, para provocar la decisión del cazador.<br />
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Lo cierto es que durante nuestra visita a San Javier, los dorados estaban un poco indecisos, lentos para cazar, como si algo los hubiese dormido. Pensamos que quizás la lluvia del día anterior fue la causante de tal comportamiento.<br />
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<b>La tarde</b><br />
Una vez descifrada la incógnita comenzamos a tener más piques de dorados, no grandes pero bien sanos y gordos.<br />
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Los ambientes que recorrimos fueron bellísimos, todos sitios en los cuales el dorado ingresa para alimentarse, con mucha corriente, ideal para el tigre de los ríos.<br />
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Llegando el final de la tarde, nos animamos a poner nuevamente los señuelos. Mientras Gerardo seguía probando y teniendo piques con morenas, junto a Hugo asumimos el desafío de tentar los piques con los plásticos.<br />
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En estas horas de la tarde, el comportamiento había cambiado, los dorados estaban un poco más agresivos, y los señuelos sufrieron las feroces dentadas. <br />
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Así fue que en los últimos intentos, tuvimos varios piques de dorados con artificiales, lo que terminó de sellar un día fantástico, rodeados de una naturaleza desbordante llena de aves, y con la presencia de los dorados en sus estrechos arroyos, lo que nos garantiza días de mucha y entretenida pesca.<br />
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<b>Conclusión</b><br />
Si bien la jornada estuvo en sus comienzos un poco escasa de actividad, cuando acertamos con la carnada, y nos dimos cuenta que debíamos dejar comer al dorado un poco más antes de dar el cañazo, la cosa se puso divertida. En este sentido, siempre es bueno tener cubiertas todas las alternativas, ya que en cualquier momento la naturaleza se pone caprichosa y es el pescador el que debe ingeniárselas para sacar rédito.<br />
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Con respecto a los ambientes, es incalculable la cantidad de pesqueros y minipesqueros que se encuentran en la región, aptos para la pesca variada, y muy propicios para el surubí y el dorado cuando las temperaturas mejoran.<br />
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Algo a tener en cuenta es que al pescar con carnada, muchas veces el dorado suele saltar fuera del agua haciendo correr la morena por la línea superando al líder de acero, y generalmente otro dorado viene para comer la morena que está más arriba provocando el corte de la línea. En este sentido un buen encarne puede ser vital para que el pescador no corra con ese riesgo, por otro lado, los peces también deben tener su oportunidad, y en esas situaciones les garantizo que terminan ganando.<br />
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Llegamos hasta el complejo El Nono Luis, y nos despedimos luego de saborear un reconfortante café junto con Daniel. Establecimos que pronto volveremos a San Javier para continuar descubriendo estos ambientes llenos de vida, y que le dan al pescador la ilusión de llevarse siempre una grata sorpresa.</p>]]></description></item><item><title>20 puntas para Guillo</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=513</link><pubdate>2011-10-14 15:03:35</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/569d2fef04f0d33aa5908fa7c955b381c100_9568.jpg" width="440" /></p><p>Muchas coincidencias y una verdadera “torta” en una familia de cazadores: lo cazó Guillo pero, de alguna manera, es de todos los Sanchez-Millot.</p><p><br />
Guillermo Sanchez Millot es cazador y miembro de una familia de cazadores, lo que habla de una estirpe más propia de la diosa Diana que de los mortales. Y a sus diecinueve años ha logrado un trofeo que difícilmente podrá mejorar.<br />
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Guillo es un chico normal pero no común. Estudia para ser ingeniero agronónomo, es hincha de San Lorenzo y está de novio con Mariana, como cualquiera, pero es un amante apasionado de la caza que se escapa al campo cada vez que tiene un día libre. Y, dicen, es dueño de una puntería certera que asombra. <br />
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Desde muy chico, sus juegos estaban vinculados con la caza y se lo veía simulando cacerías con imaginarios fusiles de palo. Su madre cuenta que la única vez que el padre le dió un chirlo fue cuando quería dejar de ir a la escuela para ir a la brama…tenía 7 u 8 años.<br />
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<b>Familia de cazadores</b><br />
En la escuela, los cuatro hermanos tenían el mismo problema: no eran comprendidos por sus compañeritos y maestras que sentían ternura por los ciervos y no entendían la pasión por la caza. Tanto fue así que su madre nos cuenta que &quot;les decía que no cuenten sobre las cacerías en la escuela porque la gente no siempre entiende…&quot;.<br />
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Con su hermano Esteban, desde muy chicos, andaban por los apostaderos y mirando a los ciervos. Ya a los 7 u 8 años su padre los subía a los hombros cuando la espesura del monte los tapaba, para ver con los prismáticos a los ciervos. Y su hermano cuenta como el padre los llevaba al apostadero y los despertaban cuando bajaban los chanchos.<br />
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Esteban, su hermano, es guía en el coto familiar y oficia de traductor porque maneja el inglés perfectamente, pero es más que un simple traductor porque se preocupa de transmitir el verdadero espíritu de la caza argentina y del monte pampeano a los cazadores extranjeros. Es interesante escuchar sus definiciones éticas, estéticos y deportivas sobre la caza: “cazar no es andar a los tiros matando cualquier cosa… sin ir más lejos, esta brama pude cazar un ciervo de 14 puntas pero no le tiré porque no me gustó… fijate vos que en esta brama no maté nada y soy feliz igual”. Y va todavía más allá: “…cazar no es matar… cazar es realmente <b>llegarle al lado</b>, lo matés o no, para mí ese bicho esta cazado aunque no lo mates… me gusta observarlos … me hace feliz verlos y <b>cazarlos</b> aunque no los mate…”<br />
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Pero son cuatro los hermanos, muy unidos, y todos comparten el mismo amor por el monte pampeano y la caza. Y aunque es poco común, a sus hermanas Rocío y Estrella les gusta cazar tanto como a sus hermanos y padre.<br />
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Jorge Sanchez es el padre y toda la vida se dedicó a la caza: fue leonero, encargado del coto La Gitana, y hace unos diez años arrancaron con el coto “Cacerías del Monte” como empresa familiar. Cuando empezaron eran las 600 hectáreas del campo paterno, luego 1250 y siguieron sumando hasta llegar a las 30.000 hectáreas que administran ahora para hacer turismo de caza.<br />
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<b>Las coincidencias y el trofeo</b><br />
El año pasado hubo un incendio en la casa familiar que quemó, entre muchas otras cosas, una cabeza de ciervo espectacular que Jorge cazó 19 años atrás, cuando nació Guillermo… un trofeo verdaderamente digno de ser llamado así. <br />
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 “En el incendio perdí mi trofeo (me contaba Jorge) y la mañana de la cacería le comenté a Guillo la anécdota de los cazadores de aquel año… él tenía dos meses de vida cuando lo cacé… ese mismo año me cayeron dos clientes y uno me dijo:  ‘yo quiero cazar uno como ese ciervo y mi amigo también’ “… yo le dije que no sabía lo que estaba diciendo… recuerdo que le dije exactamente: hace 19 años que cazo y quizás deba esperar otros 19 años para ver otro ciervo así… lo recuerdo como si fuera hoy, Guillermo tenía meses cuando pasó eso y pasaron 19 años para encontrar otro así”<br />
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Griselda, madre de Guillermo y esposa de Jorge, nos contaba orgullosa: “Guillo venía prepararndo la brama desde el año pasado… organizó sus estudios en la facultad para poder venir a cazar tranquilo… me acuerdo clarito que me dijo antes de venir: ‘este año yo no te acompaño a ningún cazador… este año no te hago de guía… voy a cazar yo’…  y Jorge quería acompañarlo, y lo estaba esperando… Jorge estaba ansioso para acompañarlo a cazar…”<br />
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Seguía Griselda: “…Guillo vino con dos amigos y se levantaron a las 3 de la madrugada para ir a cazar… pero eran las dos de la tarde y no venían… recién aparecieron como a las tres… yo no pregunté nada pero guillo me dijo despacito “cacé uno de 20 puntas”… yo no podía creerlo y lloré de la alegría toda la siesta…”<br />
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Y Jorge continúó contándome: “Quién sabe por qué la caza se dió igual… había niebla como en el día que cacé mi trofeo hace 19 años atrás… y fijate vos: le dije que ojalá se repitiera la historia… se levantó la niebla… había una brama importante y, en ese horario especial donde se quiere cortar la brama como con una pausa…y allí le hice ese comentario… tal vez la historia se vuelva a repetir… y se lo dije como si todo se fuera a repetir”<br />
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 “Eran las cinco y veinte cuando arrancamos escuchando la brama… y seguimos el bramido con dudas porque no sabía si se habían cambiado… nos pasó que primero vimos un ciervo grande de 10 puntas con 5 hembras… establa aclarando y luego nos acercamos a otro de 8 puntas regresivo…luego otro de 11… y escuchamos una brama lejana… guillermo me propuso ir a verla pero yo le dije que no, porque pensaba que podía ser el de 10 puntas que se había movido… pero él insistió en que fuéramos…” Parece que el instinto es hereditario ¿no le parece amigo lector?<br />
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Siguió Jorge: “Detrás de un medanito vi que era grande y Guillo lo vió con la mira porque no tenía binoculares… tratamos de acercarnos… estaba con las hembras desparramadas y eran bastantes, 7 u 8 hembras… estaba largo y le dije: ‘vamos a acercarnos’… sentí tranquilidad porque Guillo es un excelente tirador… lo único dificil era que tuviera tiempo para apretar el gatillo… entonces el ciervo se quedó en un claro entre bruquillas y le presté el hombro… el tiro fue limpio a 90 metros,  caminó 20 metros y cayó… fue un tiro perfecto en el codillo…”<br />
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Pero lo que más me gustó del relato de Jorge fue su última frase: “el trofeo es hermoso y va a ser difícil ver otro igual… pero la cacería en sí no fue gran cosa, fue una cacería más … <b>pero fue muy linda porque cacé con mi hijo</b>”. Dígame, amigo lector, si usted es padre ¿no desea que su hijo le salga también cazador?<br />
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Al ciervo lo cazó Guillo con su Mauser 1909 calibre .300WM, pero toda la familia está contenta por él… bien lo dijo su hermano: “estoy contento como si lo hubiese cazado yo”.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Tiempo de LAS CORVINAS MÁS GRANDES</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=512</link><pubdate>2011-10-14 14:36:13</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/faaf5c0ea15b16cde225a02db19a43a7P4280006.jpg" width="440" /></p><p>Como todos los años, para esta época las grandes corvinas rubias aparecen en las aguas costeras de la provincia de Buenos Aires. Posiblemente están de paso hacia el norte</p><p>Junto a Fabián proyectamos la noche anterior realizar una entrada por playa Sun Rider, ubicada a un kilómetro y medio hacia el parque Camet en la ciudad de Mar del Plata. El objetivo giraba en capturar las “grandes rubias” que habitualmente se pescan en este tramo del año. El point relevado se ubica a una distancia no mayor a los 250 metros de la costa, cuya profundidad ronda los cuatro metros. El fondo es rocoso con abundante alimento para esta especie.<br />
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Las condiciones climáticas hacían presagiar posibles lluvias, con cielo amenazante y gris, situación que se mantuvo a lo largo de toda la jornada de pesca, contando a nuestro  favor el escaso viento y el mar bueno.<br />
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<b>Equipos</b><br />
En esta oportunidad optamos por la utilización de equipos muy livianos compuestos por cañas de fly cast de 8 pies # 5 con reel frontal cargado con nailon del 0,30 y, como línea, la que denominamos “superfondo” por funcionar pegada al lecho marino, armada con una madre del 0,50 de 0,8 metros y, en el extremo, un anzuelo # 2 con plomo pasante de 30 gramos. Como carnada, anchoíta fresca en filetes de cinco centímetros por un centímetro. <br />
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Las embarcaciones utilizadas en este relevamiento fueron dos kayaks Sitontop de 3,05 y 3,5 metros de eslora, con remos de 2,10 metros y fondeo de 2,5 kilos.<br />
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Al ver que las condiciones del mar eran buenas, el viento suave y de direcciones variables, con apenas una rompiente de poca fuerza, decidimos ingresar por el lado izquierdo de la nueva escollera, pues es mucho más directo que entrar por el sector protegido ubicado a la derecha.<br />
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<b>Comienza la acción</b><br />
Encaramos casi en línea recta con nuestros kayaks, tal lo planeado, justo enfrente de una pequeña escollera, la primera para el lado de parque Camet. Plantamos ancla en una profundidad de aproximadamente cuatro a cinco metros, con fondo de buena tosca, situación ideal para la concentración de especies que se alimentan de pequeños mejillones, crustáceos o lombrices de mar.<br />
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Luego de unos quince minutos percibo un lindo pique, mientras Fabián tenía otro al mismo tiempo, que, por las características, hacían pensar que eran robustas corvinas. La sensación con este tipo de equipos tan livianos es única, debiendo trabajarse la pieza en todo momento con el freno algo flojo, pues las corridas suelen ser violentas como asi también los cabezazos. Luego de dar una tremenda batalla, que se extendió unos ocho minutos, dejó ver su silueta una corvina de excelente porte. Calculamos que pesaba más de tres kilos. Lamentablemente, a mi compañero se le escapó una pieza al momento de izarla después de una larga corrida.<br />
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<b>Algo de variada</b><br />
Seguimos con piques regulares levantando hermosos ejemplares entremezclándose una brótola y un pargo de lindas dimensiones. Esta última especie es habitual en el lugar durante los meses de mayo y junio. Es muy parecida a la corvina rubia, salvo que tiene el cuerpo más robusto y el color más claro. Devolvimos todas las capturas pues están protegidas por la legislación vigente.<br />
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Es muy común ver en superficie concentraciones importantes de pejerreyes: en esta ocasión, escardones de buen tamaño. Decidimos entonces hacer un paréntesis en la pesca de fondo y divertirnos un poco con tremendos pejerreyes que merodeaban alrededor de nosotros. Las respuestas fueron inmediatas y levantamos muy lindos ejemplares deleitándonos con sus espectaculares saltos.<br />
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<b>&quot;Pescadito raro y feo&quot;</b><br />
Como dato anecdótico, extrajimos un pececillo algo extraño y poco común. Gracias a la colaboración de una persona especializada en el tema develamos la incógnita: su nombre científico es Serranus auriga y vulgarmente se lo conoce como cocherito o antenita. Fue devuelto sin daño alguno a su medio.<br />
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También contamos con la grata compañía de delfines franciscanos que dejaban ver sus lomos al respirar, seguramente “corriendo” a los pejerreyes que nadaban a media agua.<br />
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<b>Final de la jornada</b><br />
Luego de un rato de diversión con los pejerreyes, cambiamos nuevamente los aparejos para terminar la jornada e intentar capturar unas últimas corvinas, de las que extrajimos varios ejemplares más, disfrutando de lo lindo con su espectacular lucha.<br />
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El resultado fue más que satisfactorio: se dieron las especies que fuimos a buscar, fundamentalmente las grandes corvinas rubias de fin de temporada. Es una pesca muy entretenida y simple. La batalla que brindan, al utilizar equipos tan livianos, es única. Quien pueda ingresar no más alla de los 250 metros de la costa, que lo intente, pues seguramente se llevará unos lindos ejemplares “especiales” para la parrilla. Lamentablemente, la temporada ha llegado a su fin, pero las estaremos esperando, como siempre, a fines del mes de septiembre, cuando los pescadores deportivos  anhelamos su visita  para que nos hagan disfrutar de su fortaleza y noble lucha en defensa de  su vida. <br />
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<b>Equipo y zonas de captura</b><br />
Durante los meses de primavera (desde septiembre) hasta los primeros fríos de invierno (junio) se puede practicar esta pesca, pues los cardúmenes pasan frente a nuestras costas del litoral Atlántico, cumpliendo con sus recorridos migratorios anuales. La técnica aplicada desde los kayaks es relativamente sencilla: solo basta contar con un equipo estándar compuesto por una caña cuya longitud podrá variar entre los seis y ocho pies, de acción media y 15 a 30 libras, con un reel rotativo de mediana capacidad cargado con nailon 0,40 y un aparejo de uno o dos anzuelos, número dos o tres, lastrado con un plomo de 50 a 100 gramos, dependiendo de las corrientes marinas del lugar. La carnada por excelencia es anchoíta fresca o salada, pero rinde mejor la primera, en filete o en trozos de no más de cinco centímetros por tres centímetros, que se pueden combinar con un camarón o langostino. Encontraremos esta especie entre los 200 y 800 metros de la costa, dependiendo de la existencia de pedregales cuya profundidad varía entre los cuatro y diez metros, donde se concentran en cardúmenes hurgando por su alimento a base de pequeños crustáceos o bivalvos, como se indicó anteriormente.<br />
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<b>Su pesca</b><br />
Una vez alcanzado el lugar, se deja bajar el aparejo hasta el fondo, a la espera del pique. Por lo general, las capturas se logran en el último anzuelo, el más cercano al lecho marino, donde las corvinas se mueven en busca de comida. Se percibirá primero “un toque” para dar lugar a una fuerte corrida, incluso con la posibilidad de extracción de varios metros de nailon haciendo sonar el freno del reel. Luego de una excelente lucha en relación con su tamaño, el animal comenzará a entregarse subiendo a la superficie “panza arriba”, momento en el cual el pescador lo arrimará a la embarcación para meter los dedos en sus branquias e izarlo al kayak. Existe una diferencia muy notoria en efectuar esta pesca desde un kayak y realizarla desde un muelle o costa. En el primer caso, una vez clavadas, al encontramos a “solo” unos pocos metros del pez, este mantendrá intacta toda su vitalidad haciendo deleitar al pescador con su vigorosa lucha; en la pesca costera, por la distancia del aparejo, su lucha será más bien corta, pues entregará su energía rápidamente y llegará a la orilla bastante cansada sin que se pueda disfrutar en gran medida de una auténtica batalla.<br />
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Cuando uno consigue dar con el cardumen no es extraño llevarse en dos horas de pesca unos treinta ejemplares que varían generalmente entre el kilo y kilo y medio, buen tamaño para la preparación culinaria, ya sea en estofado, al horno o, las de mayor tamaño, entre los dos y tres kilos, asadas a la parilla.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Tarpones Gigantes en Isla Holbox</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=4&amp;id=511</link><pubdate>2011-10-07 14:00:56</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/4c49a0293a8d6eea71fde78d137615d3tarpon.jpg" width="440" /></p><p>La isla Holbox está situada sobre el nordeste de la península de Yucatán en México. </p><p>La pesca con mosca en el mar es otra de las que nos cautiva o atrae a todos aquellos mosqueros que hayamos pinchado o clavado un tarpón. Este pez, de una hermosa figura esbelta y plateada, es combativo al máximo, con una velocidad y fuerza increíbles, uno de los más veloces en agua salada, por lejos, la niña bonita del mar para todos los amantes del fly. <br />
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Es así que investigando y averiguando por internet qué lugares de fly fishing (aparte de Cuba) había en América, en donde se pescan sábalos (tarpones) realmente grandes, llegué a la conclusión de que la isla Holbox era uno de los más indicados para lograr este objetivo.<br />
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Entonces, en sólo quince días preparé este viaje a México. A diferencia de los que tienen como destino nuestra Patagonia, cuyos preparativos abruman por la cantidad de cosas necesarias, viajar al Caribe es muy agradable porque, debido a que es una región muy cálida, armar todo el equipaje insume muy poco tiempo. De paso, llevar poco peso es muy importante en los vuelos. <br />
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Para este viaje me contacté con Alejandro Vega Cruz, conocido como Mr. Sandflea, el único operador en fly fishing que tiene este cayo. Guía profesional, nacido en la isla, es pescador de tarpones desde niño junto a su padre y está dedicado de lleno a guiar a todos los mosqueros extranjeros que llegan para pescar un sábalo grande, con una flota de doce embarcaciones y una experiencia envidiable con estos peces plateados. Brinda un servicio excelente, tanto él como todos sus guías de fly, a un costo mucho más bajo y razonable que la mayoría de los otros servicios de pesca. Tengo un agradecimiento especial hacia él, porque en las tardes, luego de las jornadas en el mar, conversé largamente y me transmitió sus invalorables experiencias de los secretos de la pesca de estos gigantes.<br />
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<b>Holbox</b><br />
La isla Holbox está situada sobre el nordeste de la península de Yucatán en México. Con un largo de 40 kilómetros y 800 metros en la parte más ancha, tiene 1.400 habitantes y es parte del área protegida Yun Balan (reserva ecológica). Del lado este de Holbox, cabo Catoche y la laguna Yalahau, con salida al mar, separan la isla de la tierra firme. Esta isla es un lugar de descanso, bellezas naturales incomparables, y playas de arenas blancas, llenas de pelícanos y flamencos. Es famosa por ser uno de los pocos lugares en el mundo adonde llegan miles de turistas de todo el planeta para ver el tiburón ballena. No existen autos, bancos, ni edificios, y la gente se moviliza en carritos de golf. Además de las casas de los residentes, hay una docena de hoteles y sólo se dedican al turismo y, en menor medida, a la pesca deportiva y comercial (llamada artesanal).<br />
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<b>El viaje</b> <br />
Llegué a Cancún en avión y de allí me trasladaron, vía terrestre en combi, por dos horas hasta la localidad de Chiquila, situada frente a Holbox. De aquí teníamos dos opciones para navegar hasta la isla: ferry o lancha. Yo elegí la lancha porque tardaba siete minutos en cruzar contra 25 minutos del ferry; llegué aproximadamente a las 15.00 con mucho calor y humedad, porque desde hacía cinco días había lluvias y chaparrones continuos en toda la península de Yucatán. Me hospedé en el hotel Faro Viejo, por ser uno de los que está en la costa este, justo al frente del muelle Faro Viejo, donde los pescadores se embarcan para salir a mar abierto y también porque Mr. Sandflea ya tenía sus casas alquiladas para sus clientes norteamericanos.<br />
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<b>Operatoria</b><br />
Mr. Sandflea me dijo que se partía a las 6.00 y se pescaba hasta las 14.00 (8 horas seguidas), porque se aprovecha, en lo posible, la calma o bonanza del mar (como dicen ellos) para poder ver mejor rolar a los sábalos grandes en la superficie y favorecer también a que los lanzamientos sean más precisos.<br />
Me informó que podíamos navegar (de 7 a 14 millas) durante 35 a 50 minutos a mar abierto hasta una plataforma (tiene un radio de 11 a 14 millas a la redonda con una profundidad de 4 a 15 metros), donde se encuentran los grandes tarpones, cardúmenes de animales que pesan de 60 a 150 libras, llegando algunos hasta 215 libras. El 50 por ciento de estos grandes son residentes y se alimentan todo el año en esta plataforma, especialmente de grandes cardúmenes de sardinas. <br />
La otra opción era pescar alrededor de la isla, dentro de los manglares, donde se forman lagunas y ríos, producto de las mareas. Hay allí gran cantidad de pequeños sábalos (baby tarpon), con un peso promedio de 2 a 25 libras, con el condimento que a veces aparecen en algunos canales los grandes residentes. En esta opción también podemos llegar a pescar los permit y, si se los ve (no hay gran cantidad), también pican róbalos y macabíes. El 99 por ciento de los mosqueros elige la opción de los grandes tarpones, me comentó, mientras me mostraba una foto de uno de 215 libras con una gordura descomunal. También me contó que, cuando pasan las 100 libras, comienzan a ensancharse, más que alargarse, y pregunté en ese momento qué método empleaban para pesarlos. Me contestó que usaban una fórmula, midiendo en pulgadas, tanto el largo como el ancho, lo cual le da una cantidad mínima en libras que sería: <br />
Cantidad de libras = largo x ancho x ancho, todo dividido 800<br />
Algo muy importante es que desde hace muchos años no se puede sacrificar ningún tarpón ni permit. No sólo se prohíbe la pesca comercial de estos peces, sino que también los pescadores artesanales no pueden pescar en ninguna parte de la plataforma y los manglares. Por último arreglé con Mr. Sandflea que uno de sus guías pasara a buscarme a la mañana siguiente, ya que él no podía por un compromiso anterior con un cliente.<br />
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<b>Las jornadas</b><br />
A la 5.45 horas, frente a mi habitación ya me esperaba, con su lancha en la playa, el guía José Pérez Ancona, quien me guiaría en este lugar tan bello. Partimos de la playa a mar adentro a las 6.00 en punto, rumbo a la plataforma en busca de los gigantes. Navegamos unos 35 minutos a toda marcha cuando me dijo: “ya estamos en la plataforma”.<br />
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En este lugar todos los guías se manejan con GPS, donde tienen grabados todos los puntos de los cardúmenes que los días anteriores han visto rolar, es decir, nadar en la superficie, sacando cabeza, cuerpo y cola; luego se hunden y a veces nadan en círculos.<br />
La metodología es navegar, la mayoría de las veces, con el motor a mínima marcha hasta avistar los tarpones. En ese momento hay que parar el motor y acercarse remando hasta lograr un margen de lanzamiento razonable. Los lanzamientos pueden ser de 15 a 28 metros, según las condiciones del viento y la suerte que tengamos en ese momento.<br />
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En esta primera jornada de pesca, vimos rolar dos cardúmenes de diez a veinte tarpones, aproximadamente, los cuales, al acercarnos, se sumergieron. Les hice un montón de lanzamientos con línea sinking de 500 grains, sin tener ninguna respuesta; al mediodía, era tanto el oleaje que no podía permanecer parado en la lancha y decidimos con el guía volver a tierra firme.<br />
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A las 5.30 del día siguiente tenía tantas ganas de pinchar cualquier pez, que era yo el que estaba esperando en la playa, como si fuera un gladiador listo para la pelea, armado con una caña con línea de hundimiento en una mano y otra caña con línea intermedia, en la otra.<br />
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Navegamos 50 minutos y, al acercarnos a la plataforma, soplaba un viento insoportable. Decidimos con el guía regresar y navegar en los manglares de la isla en busca de pequeños sábalos o permit. Llegamos un poco cansados de tanto saltar en la lancha y, antes de entrar a las lagunas, anclamos para tomar un refrigerio, que teníamos en la heladera, y armar tranquilo mi equipo diez, para hacerles frente a estos babies de los mangles. Así, después navegamos por las lagunas y ríos que se forman por las mareas, pinchando cerca de los mangles más de veinte pequeños sábalos. Terminamos esa  exitosa jornada con un solo permit que no se animó a tomar la mosca.<br />
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<b>¡Pelea con éxito!</b><br />
En la tarde del segundo día, pensaba que sólo me quedaban nada más que dos días en la isla, y en uno de ellos tenía que hacer la excursión del avistaje del tiburón ballena. Hablé con Mr. Sandflea para saber qué viento tendríamos en la mañana siguiente y me dijo que sería un día de bonanza (mar calmo), no así el subsiguiente, donde habría vientos moderados. Por supuesto que decidí pescar todo el tercer día y dejar para la mañana del cuarto la excursión del tiburón ballena y, si sobraba tiempo, pescar a la tarde con Mr. Sandflea en unos canales en donde habían avistado, la semana anterior, algunos tarpones grandes. Le pedí a mi guía que saliéramos lo más temprano posible, para aprovechar al máximo el día. Así, a las 6.30 ya estábamos patrullando la plataforma en busca de los gigantes plateados. Vimos por todos lados grandes cardúmenes de sardinas (alimento predilecto de los tarpones). Después de navegar una hora, el guía me dice: “sentate que vamos a dirigirnos a un punto nuevo que tengo grabado desde hace 30 días”. Llegando apagó el motor, para hacer el menor ruido posible, y esperar un rato, para ver si rolaban. Pasaron treinta minutos y me comentó: “allí están, preparate con la línea intermedia” (porque hace menos ruido que la sinking al caer al agua). Rápidamente encendió el motor (la verdad hasta ese momento yo no los había divisado) y comenzó a navegar lentamente. En esa dirección vi a 100 metros, aproximadamente, algunas manchas que lucían como delfines. “Esos son sábalos grandes” exclamó, mientras se acercaba a unos 50 metros de donde estaban. Volvió a apagar el motor, remó despaciosamente hasta llegar a casi 25 metros de ellos e hice mi primer lanzamiento. Segundos antes de caer la mosca al agua, los tarpones cambiaron de dirección sin sumergirse. “Levantá rápido la línea, rápido, rápido” me dijo, y me di cuenta de que estos gigantes plateados me daban una segunda oportunidad para presentarles la mosca por delante. Cuando no había llegado al metro y medio de empezar a darle vida a mi mosca, un tarpón la tomó, la línea se tensó y lo clavé tirando una sola vez la línea con fuerza hacia atrás. Solté inmediatamente la línea, porque sabía que el tarpón, apenas siente el pinchazo, sale con la velocidad de un misil volando a los dos segundos por el aire (momento crucial, en donde se pierde el 95 % de los tarpones por tener la línea tensa). Después se sumergió a las profundidades del mar y comenzó una lucha a capa y espada. Cada vez que lo levantaba a la superficie, la pelea duraba ocho a diez minutos, para después pegar un salto y volver al fondo a toda velocidad. Cuando ya habían pasado 45 minutos, empecé a transpirar como loco y parecía que estaba en un sauna a máxima temperatura (imaginen estar haciendo fuerza permanentemente, con una temperatura de 38 grados, humedad del 80 % y sin viento); exigía al máximo la caña para poder dominar a este plateado gigante, pero parecía que no se rendiría nunca. Después de una hora y treinta minutos, aproximadamente, sentí que empezó a cansarse con corridas más lentas, y, al cabo de ocho minutos más, al lado de la embarcación saltó por última vez, cayendo al agua totalmente de costado, como una ballena. Nos salpicó con toda su furia, y en un par de minutos más lo levantamos entre los dos y lo subimos a la lancha. Rápidamente sacamos un par de fotos, medimos el largo y ancho (arrojando la fórmula un resultado de más de 120 libras) y lo arrojamos de vuelta al agua, para no correr el riesgo de que se muriera. Una vez bien oxigenado, lo liberamos y el gigante se sumergió libre hacia las profundidades del mar.<br />
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Con todo lo vivido con este gigante plateado, recién me di cuenta por qué durante décadas los norteamericanos pagan fortunas en búsqueda de estos tarpones gigantes.<br />
Esta experiencia estará por siempre en mi memoria como uno de los momentos más emocionantes que me ha tocado vivir como pescador; por esto estoy convencido de que hay que experimentarlo para saber realmente lo emocionante que es tener en la línea de mosca a uno de los gigantes más combativos del mar; espero que todos aquellos mosqueros que no hayan vivido esta experiencia puedan concretarla en algún momento de su vida.                                                  </p>]]></description></item><item><title>De selección...</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=510</link><pubdate>2011-10-07 13:41:11</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/e64d6636c8669d8978a0e383884b6c68ciervos.jpg" width="440" /></p><p>Caza de ciervos en la patagonia al alcance de todos.</p><p>Cazar un ciervo en la patagonia no es inalcanzable, de hecho hay una posibilidad para los que tenemos los bolsillos “flacos”: la caza de trofeos de selección o también llamados de descarte.<br />
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Hace ya un tiempo que he recibido un mail de un cazador y lector que nos contaba su sueño de cazar un ciervo en la patagonia pero que lo creía imposible por los elevados costos que implica ese tipo de trofeos. Bien, desde aquí nos ocupamos de mostrar que hay algunas posibilidades para cumplir esos sueños… o por lo menos una buena parte de ellos.<br />
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Esta revista, y en particular los artículos que me tocan escribir, están siempre al servicio de los que comienzan en estos menesteres de la caza. Los viejos y experimentados cazadores no encontrarán en estas notas más que anécdotas sin más utilidad que la del divertimento (si es que esta pobre pluma alcanza para divertirlos). Pero para los nóveles cazadores siempre tratamos de dejar algún mensaje, información de utilidad o pequeño aporte; todo esto sin ánimo de ponernos en el lugar de maestros, simplemente porque no nos da el piné para eso.<br />
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Personalmente, siempre he podido contar con consejos y enseñanzas de cazadores más avezados y con ellos estoy en deuda, por eso creo que es mi obligación tratar de saldarla con los nuevos cazadores. La vida es así: de la misma manera que la deuda que se contrae con los padres se salda con los hijos, lo que hemos recibido de nuestros maestros cazadores debemos transmitirlo a los nuevos. De manera tal que aquí van algunas posibilidades que no todos conocen y ponen al ciervo patagónico más a mano para los que se animen a ahorrar un poquito.<br />
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<b>Para los de bolsillos flacos…</b><br />
Es cierto que un trofeo de calidad, es decir de buena cantidad de puntas y de un buen grosor de las astas, es bastante costoso porque implica montos de gastos acordes a la calidad de ese ciervo: cotos costosos de zonas calificadas, varias jornadas para la búsqueda de un buen trofeo, permisos más costosos, servicios complicados de logística, etc.  Para cazar un buen trofeo debemos hablar, como mínimo, de 6.000 pesos (solo de trofeo) a lo que hay que sumar los servicios de guía, permisos, caballada, etc. Pero también es cierto que hay otras posibilidades que brindan grandes satisfacciones aunque trofeos de menor calibre.<br />
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Así aparece la posibilidad de los llamados trofeos selección o de descarte, que implican mucho menos costos (desde 2.000 pesos, dependiendo del coto) y brindan todas las satisfacciones como para poder decir “yo cacé un ciervo en la patagonia”. Además, generalmente se cazan en el día o a lo sumo en dos días por la simple razón que hay muchos y son más fáciles de encontrar, reduciendo muchísimo los costos.<br />
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Si usted es ajeno a la caza mayor o recién empieza en ella, se preguntará por qué esto es así. La respuesta es bastante sencilla: no solo se trata del valor correspondiente a la calidad del ciervo cazado, sino también por la necesidad de controlar la población de las manadas y el raleo de los machos con mala genética. Dicho de otro modo, los cotos necesitan matar a los machos que darán mala descendencia y, puestas así las cosas, ¿por qué no venderlos en cacerías más baratas? Esto le conviene tanto a los cotos como a los cazadores que tenemos poca biyuya.<br />
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<b>No solo es cuestión de plata, sino también de gustos</b><br />
Es sabido que hay cazadores “trofeístas” y cazadores “a secas”. Es decir hay quienes gustan de buscar buenos trofeos y son felices superándolos año a año. Pero también hay quienes disfrutan simplemente cazando. Ambas actitudes son válidas, ninguna mejor que otra porque, como dice el refrán “sobre gustos no hay nada escrito”.<br />
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Para quienes desean degustar la experiencia de cazar un ciervo en la patagonia y poder colgar una cabeza en su casa, sin pretenciones de gran trofeo pero accesible a bolsillos con escasos fondos como los nuestros, aparece la posibilidad de cazar ciervos de selección que son animales que no alcanzan el status de trofeo, es decir, que sus cuernos tienen menos de 11 puntas y pesan menos de 6 kilos (el peso es generalmente solo para la calificación del precinto de Fauna, porque en el campo es casi imposible saber el peso de una cornamenta mirándola con los prismáticos desde lejos. En el caso de La Rinconada solo cuentan las puntas para evitar malentendidos lo que hace posible cazar excelentes cornamentas de 10 puntas). <br />
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Los ciervos de selección o de descarte pueden ser animales viejos con cornamentas en regresión, deformes o simplemente animales con astas sin futuro (que no llegarán a ser trofeo). Cuidado, no se deje llevar por la sensación desagradable de la palabra “descarte” porque hay ciervos de selección con muy lindas cornamentas… o, por lo menos, lo suficientemente lindas como para testificar que usted ha cazado uno de los famosos ciervos colorados patagónicos.<br />
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Y ojo… no solo es una buena oportunidad para bolsillos magros, sino que también lo es para quienes no se conforman con un ciervo, aunque sea un buen trofeo. Conozco más de un viejo cazador que prefiere cazar varios ciervos de selección que atrapar uno solo bueno, por buen trofeo que sea.<br />
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<b>También es cuestión de tiempos</b><br />
Si se lo mira bien, no solo es una cuestión de economía sino también de tiempos y oportunidades. La temporada habilitada para la caza de trofeos es marzo, abril y mayo. En  cambio, para los ciervos de selección, comienza en marzo y se extiende hasta septiembre, lo que da más posibilidades para organizarse con el trabajo, coordinar con otros amigos cazadores o aprovechar la ocación de un viaje familiar.<br />
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Para un grupo de tres o cuatro cazadores, que es lo que admite una camioneta doble cabina o un auto, todo se resuelve en dos o tres días de cacería más los del viaje de ida y vuelta, que cierra un total de 5 días. Algo simple de coordinar y bastante accesible desde lo económico.<br />
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Y si uno anda por esos lares en vacaciones familiares, nadie se molestará demasiado si se ausenta por un día para cazar un animal de selección. Recuerde también que no se necesita llevar demasiadas vituallas porque los cotos le prestan o alquilan el fusil, cosa que también le facilita el trámite si lo que quiere es cazar su primer ciervo o experimentar la caza mayor por primera vez.<br />
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Estos animales de selección no solo son una oportunidad para los que somos cazadores obligados a gastar poco, sino también para aquellos que tienen poca disponibilidad de tiempo o muchas ganas de cazar porque se pueden cazar más animales por el mismo gasto o realizar dos viajes por año. Ni hablar si se da la posibilidad de aprovechar la oportunidad de un viaje familiar para hacer una cacería rápida y económica.<br />
En fin, los ciervos de selección no son algo para despreciar.<br />
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<b>Un escapadita a La Rinconada</b><br />
El nuestro fue un viaje de objetivos múltiples: vacaciones familiares, visita de amigos, realizar un informe de los efectos de las cenizas volcánicas y hacer algunas notas de caza para la revista. Ya teníamos la invitación de Atilio Guiñez para cazar en el coto que dirije y administra.<br />
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Así fue como nos instalamos en las cabañas “El Puestero” de Junín de los Andes, cómoda si las hay, con spa y pileta climatizada que era el relax al final de cada día. Una vez allí, llamamos a Atilio y rumbeamos pa´La Rinconada al mismísimo día siguiente.<br />
Estando ya en la estancia, hermoso y antiguo establecimiento a orillas del Collón Cura, fuimos recibidos tan hospitalariamente como siempre por Atilio y su familia. De manos de su esposa almorzamos una buena tallarinada con carne estofada y luego, de sobremesa, tomamos unos mates esperando se hiciera la hora en que los ciervos bajan a los mallines. Fue así como los mates terminaron como con un hachazo cuando Atilio dijo &quot;es hora… ¿vamos?&quot;.<br />
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Tras un breve trayecto en la camioneta, llegamos al pie de los faldeos de las altas bardas cuando Atilio divisó un grupo de tres ciervos a la distancia. Paramos y los miramos largamente admirando la belleza de los animales y la dificultad de la situación: estaban muy lejos para cualquier disparo y si se asustaban huirían hacia arriba perdiéndose en las bardas.<br />
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Atilio evaluó los ciervos y la situación: “son todos selección… menos al vareto de la izquierda, puede tirarle al que quiera”. Luego charlamos sobre las posibilidades de acercamiento pero cualquier posibilidad se tornaba inviable porque la estepa no daba el menor reparo y al viento lo teníamos a contrapelo.<br />
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Atilio le pidió a Willy que hiciera un rodeo y les ganara en altura a los ciervos para arriarlos hacia abajo y cortarles la retirada hacia las alturas. Willy hizo gala de sus 16 años y su espectacular estado atlético y en menos de lo que canta un gallo superó en altura a los ciervos, unos trescientos metros a la izquierda. Nosotros mirábamos todo desde lejos, a más de 500 o 600 metros.<br />
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Cuando los ciervos detectaron a Willy, ya les había ganado la altura, por lo que comenzaron a bajar caminando en diagonal hacia la derecha, lo que nos obligó a correr por el camino para atajarlos porque temíamos que cruzaran nuestra línea y ganaran el mallín, lo que los pondría a salvo definitivamente. Los ciervos no nos habían visto y solo se preocupaban por Willy.<br />
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Para nuestra sorpresa aparecieron dos cuadrillas de cuatro o cinco ciervos cada una, que se sumaron a los primeros formando una tropilla de trece o catorce animales. En un respiro volví a preguntar a Atilio por los ciervos y me dijo que todos eran selección, por lo que tenía permiso para disparar al que más me gustara.<br />
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La tropilla nos vió y comenzaron el trote, lo que nos obligó a apurar nuestros movimientos. Luego se ocultaron detrás de una loma baja y relativamente cercana al camino.<br />
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Cuando desaparecieron detrás de la colina aprovechamos los segundos de sosiego y acordamos con Atilio los pasos a seguir: yo iría hacia la loma para servirme de la zona ciega que tenían los ciervos y en la que no me verían, mientras él se quedaba en el camino con Claudio, que oficiaba de cámara registrando todo para ilustrar esta nota. Y corriendo hice los 200 metros hasta la base de la colina.<br />
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Apenas llegué al pie de la loma, ví a uno de los ciervos que se asomó por el lado izquierdo de la colina y jadeando acerrojé el fusil. Luego aparecieron otros tres, pero todos estaban mirando a Atilio y a Claudio, lo que me ponía en ventaja y me daba cierta tranquilidad. <br />
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A esas alturas estaba muy agitado pero puse rodilla a tierra y apunté al primer ciervo, que pintaba como el más viejo, que me daba el pecho porque lo tenía casi de frente a unos 150 metros. Y justo cuando estaba por disparar comenzó a galopar rápido hacia el mallín en diagonal hacia la izquierda, donde estaba Atilio, seguido por otros 4 o 5 ciervos.<br />
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Me lamentaba por ser tan lerdo para disparar cuando ví la tropilla pronta a cruzar el camino, momento en que sonó el tiro de Atilio. Me paré maldiciendo y dando por terminada la cacería, cuando caí en la cuenta que faltaban ciervos… Y nuevamente me arrodillé para esperar al resto sabiendo que sería un tiro a un animal a la carrera.<br />
Todo pasaba en segundos, pero los ciervos no aparecían y pensé que quizás podían salir por el otro lado, giré la cabeza para ver el lado derecho de la loma y vi que salían al trote lento. Me levanté y corrí agazapado otros 20 o 30 metros hasta una piedra donde ocultarme. Cuando llegué apoyé el fusil en la piedra y los busqué con la mira, pero los 5 o 6 ciervos ya iban al galope rápido a unos 150 metros. Cuando los primeros treparon otra lomita petiza y se perdían de mi vista apunté al último poniéndole la cruz de la mira encima y luego la adelanté casi un metro, como tirando con la escopeta, y le rajé el tiro. Pero el bicho se perdió detrás de la loma sin dar señales de ser impactado. <br />
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“Fallé…” pensé decepcionado, nunca fui un buen tirador y me consolé pensando “a la carrera es demasiado para mí”. Me colgué el fusil en el hombro, levanté del piso la vaina servida y comencé a volver caminando y tratando de recuperar el aliento. Ni bien había hecho 50 metros escuché a Claudio que le gritaba a Atilio señalando hacia mi lado: “por allá cayó un ciervo y está pataleando”. Lo insulté en voz baja pensando que me estaba cargando y que se estaba riendo de mí. <br />
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Cuando me acerqué un poco más adonde estaban, lo ví haciéndome señas para que vaya hacia el ciervo y me gritó “allá hay un ciervo caído ¿es al que le tiraste vos? Y como no soy alguien que se tenga mucha confianza, pensé que Atilio también había disparado; pero yo no había escuchado otro tiro más que el que había hecho al primer grupo que escapó hacia la izquierda. Y le pregunté a los gritos a Claudio si Atilio había tirado también a esos ciervos, y me dijo que no. <br />
Volví a insistir, preguntándole a los gritos “¿en serio viste caer el ciervo?... ¿o me estás jodiendo?, a lo que contestó “es en serio” y comenzó a caminar hacia donde vió el ciervo caer. Quién conoce a Claudio sabe que no camina ni un metro al cuete, por lo que tomé en serio su indicación.<br />
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Todavía incrédulo, fui hasta donde pasaba el ciervo corriendo cuando tiré y busqué con cuidado señales de un posible impacto, y por fin encontré una pequeña gota de sangre. Con más asombro que alegría, busqué y encontré el rastro pero se complicó un poco la búsqueda porque el terreno era muy irregular con matorrales que cubrían al animal. Pero pasados unos minutos y a poca distancia, llegamos al ciervo que yacía sin vida con un tiro en el medio de la paleta. “Mirá vos, me dije a mí mismo, le pegué nomás… y como si supiera”. Y le conté al resto la situación. <br />
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Luego vinieron las fotos de rigor, las cargadas y la faena de costumbre: cortar la cabeza, destripar y arrastrar el pesado animal hasta el camino. Y volvimos a buscar el animal al que había disparado Atilio.<br />
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El ciervo de Atilio había sido un disparo con ribetes de espectacularidad. Claudio contó como el animal venía corriendo muy veloz y entró en unos matorrales altos, por lo que Atilio no tenía posibilidades de verlo. Se coloco en medio del camino y disparó cuando, de repente, cruzó de un salto, fue así que Atilio disparó en medio del largo brinco del animal… casi como si estuviera volando. Su tiro fue mucho más difícil que el mío pero igual de mortal.<br />
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<b>A modo de conclusión</b><br />
Los animales de selección son una muy buena oportunidad para poder darse el gusto de cazar un ciervo en la patagonia y contar con una cabeza para la pared.<br />
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Si usted es cazador y sueña con eso, sepa que está mucho más cerca de lo que cree. De manera tal que es cuestión de ahorrar un poco y coordinar con dos o tres amigos que sueñen lo mismo… o de aprovechar un viaje familiar.<br />
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Adelante, pues, llame a don Atilio y vaya arreglando el viaje para cazar su primer ciervo patagónico.</p>]]></description></item><item><title>Dorados diamantes!!</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=509</link><pubdate>2011-10-07 13:22:06</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/a1df91b09872a4b5096ee428e0c2e47bdiamante.jpg" width="440" /></p><p>A cuarenta kilómetros al sur de la capital de Entre Ríos se encuentra la ciudad de Diamante.</p><p>De frente al Paraná, esta ciudad y sus habitantes comprenden perfectamente lo que sus aguas dan y, desde hace algunos años, los operadores turísticos muestran y cuidan celosamente sus paisajes y sus peces.<br />
Visitamos Diamante invitados por Nery Graglia, titular de Diamante Flycast, empresa personal muy bien lograda, que brinda servicios de pesca deportiva de excelente calidad para los amantes de la mosca y quienes pescamos con señuelos.<br />
La cercanía y los buenos accesos con los que cuenta la “Ciudad Blanca”, la transforman en un destino que merece volver a posicionarse como uno de los pesqueros más visitados de la provincia. Además posee el don de contar con turismo de estancia, un Parque Nacional que nos permite conocer el corazón del pre delta, trepadas ideales para los que desean realizar trekking o mountanbike, y muchas opciones para los interesados en el turismo aventura.<br />
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<b>Mañana</b><br />
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Arribamos a Diamante cerca de las 9 de la mañana y nos dirigimos al embarcadero de lanchas que se emplaza en la zona portuaria.<br />
En una jornada con mucho sol y nada de viento, salimos junto a Nery, nuestro guía, Ariel Robledo y Juan Canosa, con rumbo norte, para pescar sobre la costa entrerriana, que tiene piedras sumergidas donde los dorados siempre están presentes. <br />
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Al pasar por una punta de isla a unos 15 minutos de navegación, divisamos un cardumen de dorados cazando en la superficie. Esto hizo reducir la marcha y automáticamente armar nuestros equipos de pesca. Juan usó una caña Fenwick Elite Tech de 1,83 metros y 8-20 libras con un Curado 200 de Shimano; Ariel, una caña Okuma Reflexions con un reel Calera de la misma marca y multifilamento 0,24. Por mi parte, empleé un equipo de spinning compuesto por una caña Fenwick HMX de 1,80 metros y 8-17 libras con un reel Penn AF 2000 con multifilamento del 0,20 mm.<br />
Comenzamos los intentos sobre las correderas que forma el río al chocar contra la punta de isla. A ambos lados dejamos caer la embarcación y sobrevinieron inmediatamente los ataques de los dorados. Algunas capturas, otros piques errados y algunos cortes hacían presagiar que la jornada sería intensa.<br />
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Cambiamos varias veces de artificiales, porque el sitio daba para la utilización de distintas profundidades de paleta e, inclusive, pudimos testear los señuelos de flote, tan atractivos a la vista de los pescadores, ya que se puede divisar el zarpazo de los dorados provocando estallidos a flor de agua, lo que genera una locura especial ya que podemos comprobar la brutalidad con la que este feroz cazador se adueña de los cardúmenes. <br />
Cuando la actividad mermó, seguimos con nuestro derrotero hacia las piedras, donde nuevamente tuvimos una buena sucesión de piques de dorados que oscilaban entre los dos y cuatro kilos, aunque la zona tiene portes mayores.<br />
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En los fondos pedregosos del Paraná suelen estar los mejores portes, pero en esta ocasión, la batalla la ganaron los dorados mayores, ya que tuvimos un par de buenos piques, pero al buscar refugio entre las piedras, los dorados terminaban cortando nuestros multifilamentos.<br />
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En estos sectores teníamos que utilizar señuelos de buena paleta, que descendieran rápido hasta los 2 metros aproximadamente. El asesoramiento de Nery era fundamental, ya que si seguíamos actuando con señuelos de media agua, los piques no hubiesen llegado, en cambio con los de profundidad, podíamos percibir que cuando el señuelo “raspaba” las piedras del fondo, inmediatamente recibíamos los ataques de tamaños superiores.<br />
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<b>Recorrer toda la zona </b><br />
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Cerca del mediodía, cumpliendo con la voluntad de Nery de hacernos conocer todos los pesqueros aledaños a Diamante, dejamos las piedras entrerrianas y comenzamos a pescar en un palerío ubicado en una isla en el medio del mismo Paraná. <br />
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Dejamos derivar la embarcación y dirigimos nuestros lances hacia estos palos que formaban con el agua una fuerte correntada. Habíamos visto en este sitio una gran cantidad de biguás comiendo, lo que nos hizo pensar que seguramente estaba allí la carnada y el dorado tras ella. Al segundo lance llegó la respuesta y, nuevamente, un show de piques indescriptibles. Se nota que estas aguas están excelentemente pobladas de dorados.<br />
Nos tomamos un respiro entrado el mediodía y nos dispusimos a almorzar en la lancha unas empanadas exquisitas preparadas por nuestro anfitrión y acompañadas por una gran cantidad de bebidas que nuestro amigo ofrece a los turistas en cada una de sus salidas.<br />
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Sinceramente un servicio 5 estrellas, apuntado con inteligencia a los amantes de la pesca con artificiales exclusivamente.<br />
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<b>Segunda mitad</b><br />
Siguiendo con el recorrido que había dispuesto Nery y sorprendiéndonos por la cantidad de minipesqueros que tiene la zona, navegamos hacia el sur, para pescar también sobre unos palos sumergidos de la costa entrerriana.<br />
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Durante toda la jornada, nuestro guía estuvo sugiriendo los artificiales que debíamos utilizar y el recorrido que estos trazarían en su marcha. Daba gusto escuchar a Nery marcar el recorrido y el lugar justo del sitio del ataque. No se equivocaba y esto habla del profesionalismo de nuestro guía, conocedor de cada rincón de este tramo del Paraná y del comportamiento de sus habitantes.<br />
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Ariel, aprovechó para testear unos señuelos Colony de media agua que le dieron muchos piques, y cuyo funcionamiento nos sorprendieron, ya que nadan muy bien y por sobre todo eran blanco de los dorados, algo que siempre es importante cuando uno lanza un señuelo al agua. De estos señuelos hay uno que es articulado y simula perfectamente la silueta de un sabalito, y sin dudas, fue uno de los que más cicatrices tuvo durante toda la jornada.<br />
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También testeamos los infaltables Rapala, Strike Pro, Sébile, y los Alfer´s de bait cast que no deben faltar en la caja de pesca, ya que siempre nos dan alegrías.<br />
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Por la tarde, los piques fueron en aumento y en varias oportunidades pudimos registrar hasta dos ataques al mismo señuelo. Más de una centena de capturas nos hicieron sentir que estábamos en uno de los sitios de más alto rendimiento de nuestro Litoral. <br />
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Nos sorprendió gratamente saber que en este tramo del Paraná también tiene su reino el dorado, nuestro pez emblema, que nos asegura buena pesca deportiva durante mucho tiempo, sin importar la época del año que se elija, ni la modalidad que el pescador prefiera. Los dorados están en buena forma y en gran cantidad. Es cuestión de decidir el viaje a este rincón bellísimo, natural y con gente que vale la pena conocer.<br />
De ahora en más, Diamante estará agendado en mi cronograma de pesca como un sitio supremo donde le pueda dar rienda suelta a mi pasión: la pesca con artificiales.</p>]]></description></item><item><title>Adiestramiento de perros de caza: Obediencia y cobro forzado</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=508</link><pubdate>2011-09-26 11:23:07</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/f591e1460f3d04cd3439270543c6f71dcaza-1.jpg" width="440" /></p><p>Cómo “armar” un perro de caza que será nuestro compañero ideal, una “máquina” de cazar, que muestre cerca, que no falle rastro, que no pierda la presa abatida...</p><p>Pero no siempre sale como lo planificamos. Por supuesto, hay perros y adiestradores no profesionales que lo logran, pero también muchos otros se ven superados por las circunstancias, a los que literalmente se les “queman los papeles” y comienzan a plantearse si el cachorro que compraron es tan bueno como se lo “vendieron”, si el perrito no sirve, si tiene algún gen rebelde o realmente enloqueció y nunca logrará ser esa “máquina” de cazar que teníamos en mente.<br />
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Créanme amigos: esto suele ocurrir con frecuencia, y la gran cantidad de consultas recibidas por mail en este sentido así lo demuestra. Luego sobreviene un “tercer estado”: el reconocimiento de que tal vez, y solo tal vez, seamos nosotros mismos los que hemos fallado en algo y, por eso, nuestro cachorrito, nuestra promesa de campeón, no fue tal. Esto es lo mejor que nos puede pasar: darnos cuenta de que, en última instancia, quienes tal vez cometimos algún error somos nosotros y no el noble animalito.<br />
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Esto fue lo que me pasó a mí. Sí, así de simple debe ser el reconocimiento de nuestras propias limitaciones. En lo mejor de la temporada de caza 2011, luego de haber vivido unas cacerías espectaculares en diversos puntos del país, mi querida Lola empezó a rebelarse, a írseme de las manos y, literalmente, a cazar por sí sola, levantando perdices a 200 metros o muy cerca de mi posición.<br />
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Esto se repitió en tres salidas consecutivas donde “mi” adiestrada comenzaba cazando bien y, luego de las primeras piezas, empezaba a escaparse y desoír toda la retahíla de gritos, órdenes y pitidos que le soltaba para que volviera. Imagínense mi total sorpresa, con una perrita que cazaba espectacularmente bien en su segunda temporada y que de pronto se había transformado en un misil autoguiado que, además, había perdido su capacidad auditiva ante mis llamados. <br />
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Pero bueno, luego de pasar por las etapas anteriores, considerando seriamente la posibilidad de estrangular (muy injustamente) a Ricardo von Fürth, me di cuenta de que tal vez era yo el que estaba fallando con Lola y no al revés.<br />
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Por eso debatí esta situación con varios amigos cazadores y, por supuesto, con el mismo Ricardo von Fürth, que una vez más con su generosidad y paciencia ilimitada me tranquilizó y me sugirió que visitase a unos amigos y colegas suyos, los titulares del criadero La Copetona, que viven en mi ciudad de Santa Fe y seguramente podrían orientarme mejor dada su proximidad geográfica. <br />
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Así, con el rabo entre las patas, me comuniqué con Fernando Cavalieri y Miguel Andrieri, cazadores y criadores de perros de caza que muy gentilmente me escucharon y se ofrecieron a evaluar el cuadro de Lola. Muy pocos días después fui a visitarlos con mi amigo Adrián von Reihs, criador y adiestrador de Ovejeros Alemanes, para ver cómo trabajaban.<br />
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Miguel dio una vuelta con Lola y rápidamente diagnosticó falta de adiestramiento de base, es decir, la obediencia básica, como el inconveniente que presentaba mi perra. Tuve que reconocer que era acertado. Las ansias de cazar con Lola y la presión de hacer buenas notas para la revista me llevaron a no profundizar todo lo necesario esos primeros pasos tan pero tan importantes a la hora de adiestrar nuestro perro, hasta lograr su obediencia básica, y esa desprolijidad finalmente se vio reflejada en el comportamiento rebelde de mi perra en plena temporada de caza. <br />
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Hoy, con la ayuda de Miguel Andrieri, estoy readiestrándola, reeducándola exitosamente, y prometo ponerla bien a punto para que en la próxima temporada de caza puedan ver todo ese potencial que sé que tiene, porque me lo ha demostrado en incontables oportunidades durante este año. <br />
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Pero, justamente por eso, les recomiendo prestar atención a las siguientes enseñanzas que nos transmitió la gente del criadero La Copetona. Las que siguen son palabras de Fernando y Miguel, a prestar atención.<br />
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<b>El método del “Cobro forzado” </b><br />
Sabiendo que los perros con los que trabajamos poseen condiciones, instinto y pasión innatos para ser excelentes cazadores, les detallamos nuestra manera de trabajar con ellos:<br />
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•Primera medida: crear un vínculo de amistad y armonía con ellos.<br />
•El trabajo de la golondrina: consiste en tomar una punta de ala, sujetarla a un cordel (más o menos de 1,50 m) y atarla a una caña (similar a un mojarrero; sólo que en la punta, en lugar del anzuelo, añadimos el ala). <br />
Esta herramienta nos brindará la posibilidad de imitar una futura presa a través de movimientos de dicha pluma de un lado a otro para que el cachorro haga su muestra;  cuando el animal quede estático, utilizar la palabra “tranquilo”, acariciarle el lomo y esperar que él defina la situación; todo eso hay que hacerlo sin dejar que el animal cobre el ala. En dicho momento, repetir el movimiento de la pluma hacia el otro lado (recomendamos trabajar con una traílla o correa siempre, para tenerlo a la mano).<br />
•El trabajo se puede iniciar, a nuestro criterio, a partir de los cuatro meses de edad, dado que consideramos que es el tiempo indicado para comenzar con la obediencia.<br />
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Hay que aclarar que la edad es incierta, subjetiva a cada animal. El tiempo de cada ejercicio se determina a medida que el animal vaya avanzando etapa por etapa (algunos suelen ser precoces, otros no tanto y existen ciertos perros muy lerdos, pero que también logran ser adiestrados).<br />
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<b>Los ejercicios de obediencia son muchos:</b><br />
•El caminar juntos. Trabajar con una traílla o correa de ahorque. Cordel de 4 a 5 milímetros de ancho y dos metros de longitud y una argolla de 2 a 3 centímetros en la punta, que se convertirá en un collar de ahorque. El ejercicio consiste en hacerlo caminar junto a nosotros siempre del lado izquierdo durante de 10 o 15 minutos, sin que nos sobrepase, ni vaya retrasado, ni se cruce del otro lado.<br />
Preferentemente, solemos arrancar a los cuatro o cinco meses con los ejercicios destinados a la obediencia básica. Esto nos puede llevar dos semanas, o un mes, o más. Cuando consideramos que está bien aprendido el ejercicio, pasamos al siguiente, y así con cada uno de ellos. Ejemplo: si él camina junto a nosotros y, cuando detenemos nuestra marcha, no se sienta por su voluntad, nunca podríamos pasar al ejercicio “tierra”. <br />
•El sentado (¡sit!). Como todos sabemos, es un sencillo y útil ejercicio. Debe realizarse cuando detenemos la marcha y él está a nuestro lado. Tomamos la correa con la mano derecha, haciendo que el lazo se coloque en la inserción de cuello y cabeza (este gesto nos permitirá tener más dominio de la situación). Con voz firme, jalando la correa hacia atrás con nuestra mano derecha, mencionando la palabra “sit” o “sentado” y ejerciendo presión hacia abajo sobre su cadera con nuestra mano izquierda (todo al mismo tiempo), conseguiremos el efecto deseado. Una vez conseguido, lo hacemos caminar unos metros, y nuevamente repetimos el acto.<br />
•El tierra (down): Este ejercicio es un poco más complejo que el anterior, ya que debemos lograr que el animal se acueste panza abajo, nunca de costado ni con las patas hacia arriba. Se comienza a trabajar cuando está sentado; se toman sus dos manos con nuestra mano derecha, las llevamos hacia adelante y con la mano izquierda jalamos la correa hacia abajo y mencionamos la palabra “tierra” o “down” (todo al mismo tiempo), logrando que su barbilla, pecho y panza toquen el suelo.<br />
Dos conceptos que tener en cuenta: no finalizar el ejercicio del día, si no lo realizó debidamente, y trabajarlo no más de 10 a 15 minutos por día, dado que a su corta edad estos ejercicios suelen cansarlos o aburrirlos por el hecho de ser repetitivos.<br />
•Quedarse sentado a nuestra espera. Consiste en que esté obligado a permanecer en la posición “sit” por unos segundos. Nos distanciamos unos metros y volvemos hacia él sin que haya realizado ningún movimiento. Comenzamos con cinco metros y, si vemos que responde, le agregamos progresivamente más distancia (volver siempre al lado derecho del animal, caminar juntos unos metros, repetir la posición de sit y tomar distancia nuevamente). El moverlo siempre es bueno para que nuestro amigo no se aburra.<br />
•¡Junto aquí! Una vez logrado el anterior ejercicio utilizaremos una traílla o correa de ahorque de mayor longitud (20 o 30 m.) con motivo de tener control y lograr que el animal venga siempre hacia nosotros por su voluntad u obligado por nosotros, y que se coloque en la posición de sit. Comenzamos con 5, 10, 20 metros o la distancia deseada (recuerden que esto es progresivo).<br />
•Cobro del rodillo. Consiste en que el animal tome una pieza de madera dura preferentemente (no más de 25 cm de longitud, 8 cm de diámetro en sus dos extremos, 4 cm en el centro y unos 400 gr, aproximadamente), torneada en forma de una pesa. Al tener dicha forma, el centro es de menor diámetro, lo que permitirá que el animal lo pueda tomar con mayor facilidad. Estando él en la posición de sit, acercamos la pieza frente a su boca con nuestra mano derecha y con la mano izquierda, sujetando la correa, ejercemos tracción hacia adelante y mencionamos la palabra “¡traé!”. Como en los ejercicios anteriores, las tres acciones al mismo tiempo. Es muy posible que en un primer momento el animal rehúse tomar el rodillo; de ser así, ejerceremos presión con nuestro pie izquierdo sobre su pata derecha (pisarlo) al mismo momento de realizar los tres pasos anteriores. Una vez que consigamos que abra la boca, le colocamos el rodillo en ella unos segundos sin que lo suelte; luego se lo pedimos con la palabra “dame” o “soltá”. Una vez conseguido que sostenga el elemento en la boca durante algunos segundos, prolongaremos el tiempo: pasar de 5 a 10, de 10 a 15 segundos, etc., y volver a pedírselo, también progresivamente. Luego de aceitado este ejercicio, lo repetiremos, pero ahora a la altura de sus hombros y luego a unos pocos centímetros del piso. Recordar que en el momento del “dame” o “soltá” tiene que encontrarse sentado y con la cabeza erguida.<br />
•Cobro del rodillo en el piso. De igual manera que el anterior, sólo que, a medida que vaya avanzando en el aprendizaje, lo haremos a mayor distancia. Ejemplo: a sus manos, a 1, a 2, a 5, a 10 metros, o a lo que deseamos.<br />
•Cobro del rodillo con pluma: es el mismo elemento, sólo que en él ataremos por el centro un cuero de perdiz o pato con plumas, simulando la futura presa que cobrar. Este ejercicio se realiza de igual manera que el anterior (cobro de rodillo) y nos permite acostumbrar el animal a la sensación de la pluma.<br />
•Cobro de la presa. De igual manera que el anterior, pero cambia el elemento. Una vez considerado que el animal ha tomado el rodillo con pluma de buena manera, lo repetiremos, pero con una pieza abatida el fin de semana anterior. Recomendamos mantenerla siempre en el freezer y sólo sacarla unas horas antes de realizar el ejercicio. Si se tiene la posibilidad de abatir una pieza antes del entrenamiento, mucho mejor.<br />
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Recuerden siempre que nunca se debe pasar de un ejercicio a otro sin antes haber considerado que estuvo bien realizado el primero. Tener en cuenta los tiempos de adiestramiento y las distancias que empleamos en cada uno de los ejercicios.<br />
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Es bueno repetir todo el ejercicio, cuando vemos que se nos empieza a ir de las manos, ya sea al año, año y medio, cuando él sabe lo que tiene que hacer (ajustar las riendas).<br />
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También se puede realizar con animales de mayor edad, pero siempre es preferible que sea antes del año de vida, dado que puede asimilar lo enseñado con mayor facilidad y sin poner tanta resistencia como un perro adulto. Más grande, el perro ya posee sus mañas, sus berrinches, y sabe bien qué le molesta y qué no. <br />
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Tenga en cuenta que no todos son aptos para realizar este tipo de tareas que denominamos el cobro forzado. Ejemplo: un perro con poco carácter, sumiso, sin confianza y temeroso, no es apto, dado que este es un método que se aplica con un poquito de rigor (retos, tirón de orejas, pellizcos o algún correctivo no cruento, obviamente). <br />
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De ser así, se aconseja que primero cace y, una vez con confianza y afán de realizar nuestras tareas deseadas, es el momento justo para comenzar con este ejercicio.<br />
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Al finalizar cada jornada de entrenamiento, es bueno sacarlo unos 15 minutos más al campo, siempre con una correa de unos 30 metros para tenerlo a mano. Así se lo recrea y, a su vez, se le crea rodaje en el hábitat que en el día de mañana se convertirá en su campo de acción, procurando hacerlo cuartear en forma de zigzag y llegar a tener la posibilidad de que un día de estos clave su primera presa.<br />
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Recuerde, la clave de estos ejercicios es la paciencia y la repetición de los mismos, tantas veces como sea necesario hasta que nuestro perro se vaya haciendo un verdadero compañero de caza, nosotros lo hemos logrado.<br />
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Bueno amigos, sinceramente espero les haya servido también esta nota de adiestramiento. Hoy mi Lola sigue avanzando en su reeducación y tengo la seguridad de que la próxima temporada vamos a ser un equipo de caza difícil de vencer.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Galápagos, el archipiélago del spinning y el jigging</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=4&amp;id=507</link><pubdate>2011-09-26 11:01:00</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/7401975049d9abae2600f9bde060e454pesca-1.jpg" width="440" /></p><p>Estas modalidades de pesca no sólo potencian a las especies que se capturan, si no que le dan al pescador la posibilidad de que el éxito dependa de sus destrezas.</p><p>Saber elegir el mejor mes según el destino es determinante para cumplir con las expectativas con las que uno viaja a pescar. Todos sabemos que hoy en día los cambios meteorológicos que está sufriendo nuestro planeta han generado variaciones en las migraciones de los peces y su reproductividad, y hay que estar preparados para afrontar esta situación, ya que no nos podemos atar a una sola modalidad.<br />
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Esto nos obliga a tener que improvisar muchas veces, y cambiar drásticamente lo que teníamos planeado para la captura de determinadas especies, ya que, si no tenemos esta capacidad de cambio, el fracaso de una jornada puede generarnos mucha frustración.<br />
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<b>En el paraíso</b><br />
Las Islas Galápagos son uno de los tantos destinos, junto con Panamá y Costa Rica, que cuentan con una variedad de especies difíciles de encontrar en otros lugares y en donde estas variables en la pesca pueden ser tanto o más satisfactorias que la captura de los grandes.<br />
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En estas islas hay dos estaciones bien definidas: la temporada cálida, producida por la corriente de Panamá que llega, por lo general, a principios de diciembre y se extiende hasta fines de mayo, generando temperaturas ambiente entre 28 y 35 grados, y aumentando la temperatura del agua hasta casi los 28 grados. Esta provoca la llegada de un sinfín de especies marinas que migran en ella.<br />
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Por otro lado existe la temporada fría, generada por la corriente de Humboldt, que se extiende de principios de junio hasta fines de noviembre. Con la llegada de esta corriente, las temperaturas tanto de ambiente como del agua bajan bruscamente y muchas de las especies marinas se alejan de la zona arrastradas por la corriente de Panamá que se retira.<br />
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Por este motivo, cuando se planifica un viaje de pesca a este archipiélago hay que tener muy en cuenta que las posibilidades de pesca siempre van a ser mucho mejores desde diciembre hasta fines de mayo.<br />
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En nuestras últimas salidas a Galápagos, hemos tenido la suerte de que nos acompañen pescadores que siempre quieren y esperan un poco más de la pesca, y esto nos ha abierto la posibilidad de concretar capturas con equipos muy livianos que jamás hubiésemos imaginado.<br />
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Atunes aleta amarilla superiores a los cuarenta kilos, amberjack, cubera snapper, rainbow runner y jacks, entre otros, son algunos de los peces que podemos disfrutar con poppers y jigs en la pesca en este paraíso.<br />
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Por supuesto que no es una pesca para cualquier pescador, ya que hay que estar dotado de una buena destreza y en un muy buen estado físico, dado que en una jornada de  ochos horas se pueden llegar a realizar más de quinientos lanzamientos en busca de estos colosos.<br />
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Es fundamental estar muy bien equipado para estas modalidades, ya que los equipos que necesitamos tienen que ser de excelente calidad y sumamente potentes, pero, al mismo tiempo, muy livianos, dado que el desgaste físico al que el pescador se somete es muy intenso.<br />
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Recuerdo que en uno de los viajes que realizamos este año sobre fines de marzo, nos topamos varios días con los atunes aleta amarilla y, en una sola jornada de pesca, hemos llegado a perder más de diez jigs y otros tantos poppers por pescador.<br />
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Es imposible explicar con palabras la pelea que da un atún con equipo de jigging o spinning. Muchas veces, al tomar el artificial emprende unas corridas terribles y uno ve cómo su reel se va vaciando en milésimas de segundo y no lo puede parar, dejándonos con la boca abierta sin encontrar explicación alguna de cómo pudo suceder.<br />
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La paciencia en estas modalidades es muy importante, ya que las especies cazadoras mencionadas anteriormente no mantienen un patrón de comportamiento. Hemos tenido días en que nos hemos topado con alguna de estas especies en lugares en donde se las captura tradicionalmente, y, al otro día, pasar por el mismo lugar y no tener el menor rastro de ellas.<br />
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Entonces, lo que consideramos una jornada de pesca se transforma en una de cacería, ya que hay que estar permanentemente buscando indicios del lugar donde pueden estar alimentándose ese día, lo que podemos hacer gracias a determinados factores: las aves marinas comiendo en superficie, movimientos en el agua que nos marquen que los peces están comiendo especies menores, buenos detectores de peces para cuando están de mitad de agua hacia el fondo, y muchas otras cosas importantes que los buenos capitanes y marineros saben determinar muy bien.<br />
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En Galápagos las posibilidades son incontables, ya que, al ser un lugar extremadamente protegido por el hombre, la presión de pesca es mucho menor que en otros destinos, y la variedad de especies nos da muchas alternativas.<br />
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El pescador puede disfrutar de la pesca y mucho más. La belleza de su geografía, combinada con la variedad de aves marinas y terrestres, sus miles de tortugas, lobos de un pelo y tiburones de todo tipo, nos retrotraen en el tiempo miles de años.<br />
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<b>Los equipos </b><br />
Lo más recomendable es armarse de, por lo menos, tres equipos: uno de spinning para lanzar poppers, uno de jigging mediano de hasta 100 libras de resistencia con caña de grafito puro, y otro de hasta 200 libras.<br />
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En lo personal, las cañas que más me gustan por potencia y pesos son la Shimano Trevala TC4, y las Rapala Platiniun y Gold. Estas varas son ideales, ya que tienen muy poco peso y una resistencia increíble, lo cual nos ayuda mucho a no desgastarnos demasiado físicamente.<br />
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Los reeles son determinantes: deberán tener una gran capacidad de carga y un freno más que considerable. Las corridas de muchas de las especies que abundan en este archipiélago son de una potencia inusitada y desconocida para la mayoría de los pescadores que las capturan por primera vez.<br />
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Otro factor fundamental en el reel es la alta capacidad de recuperación: por lo general, lo mínimo que recomendamos es que junte 5.1, porque estas especies toman los señuelos a mucha velocidad y, por lo tanto, cuanto más rápidos son los reeles tendremos mejores posibilidades de capturas.<br />
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Las cargas de los reeles tienen que estar compuestas por multifilamento de 60 a 80 libras (menos que este espesor es corte casi seguro) y el bajo línea será de fluorocarbono de 100 a 120 libras de resistencia. Lo más importante es el empalme que tenga con el multifilamento, pues un mínimo error en la unión de estos dos materiales hará que no resista y la captura se pierda inmediatamente.<br />
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El largo del bajo línea en el caso del spinning con poppers no debe exceder los 70 centímetros, ya que esto nos permitirá realizar lances largos y cómodos, evitando que la unión entre el multifilamento y el fluorocarbono tenga roces en la puntera de la caña.<br />
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En el caso del jigging, esto cambia, ya que no es necesario hacer lanzamientos largos, porque los jigs trabajan mucho mejor verticalmente y, por lo tanto, es necesario tener un bajo línea de dos a tres metros, porque, mientras uno practica esta modalidad, debe estar permanentemente cambiando diferentes pesos, colores y formas de jigs para encontrar cuál es el más tentador para las especies, dependiendo de la luminosidad del día, y la corriente y el pez que abunda en ese momento.<br />
<br />
Recomendamos ir armado con un surtido importante de poppers y señuelos en general. Tengamos en cuenta que, por más que hayamos hecho las cosas bien en muchas de las capturas, estos peces tienen tanta potencia que, dependiendo del tamaño, hay momentos en que son muy difíciles de parar y, si la zona en donde estamos pescando no es muy profunda, lo primero que buscan es llegar al fondo y, consecuentemente, provocar el roce de la línea con los arrecifes cortando hasta la más potente y mejor armada.<br />
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<b>Conclusiones</b><br />
Son pocas las empresas que en Galápagos conocen estas modalidades de pesca. Por eso, la mayoría de las capturas las realizan a trolling, pero, por suerte, el hecho de haber realizado varios viajes en los últimos dos años nos ha dado la posibilidad de hacer conocer a los capitanes y marineros lo apasionante que resulta capturar los peces de esta manera y, en consecuencia, logramos que nuestro operador invierta en este tipo de equipos y se arme con lo básico para poder concretarlas.<br />
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Pero con esto no basta, ya que, si los pescadores pretenden equiparse solo con lo que el operador ofrece, siempre faltarán elementos para una excursión de cuatro días de pesca. Por tanto, los pescadores más exigentes deben armar sus propios equipos.<br />
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Lo más recomendable en una salida a este destino es realizar, como mínimo, cuatro jornadas de pesca y, si es posible, una quinta salida, ya que son tantas las posibilidades de pesca de la zona que, si dedicamos menos días, estaremos privándonos de capturar un sinfín de especies y todo el esfuerzo que el pescador ha realizado para llegar hasta este paraíso no será explotado al máximo.<br />
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Galápagos es, sin dudas, un destino diferente, y seguramente el pescador que tenga la posibilidad de visitarlo no se conformará con la salida inicial, ya que el mismo día en que esté regresando planificará una nueva visita para el próximo año o el siguiente.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Puerto Piracuá. Su majestad… el dorado</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=506</link><pubdate>2011-09-20 11:18:37</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/6b1c38d7457b6440b69509476194c670pesca-1.jpg" width="440" /></p><p>Un ámbito que desde hace unos años está rindiendo de manera muy eficaz para la pesca con señuelos, y en donde la geografía nos impacta a cada metro. </p><p>Muy temprano por la mañana, salimos desde Santa Fe con Juan Canosa y Darío Trafano hacia la ciudad de Florencia. Después de recorrer 480 kilómetros de buen asfalto, llegamos casi cerca del mediodía. Allí nos esperaba Ariel Vallejos, el jefe de guías y encargado de las cabañas El Lolo. Nos trasladamos en su camioneta hasta el mismo Puerto Piracuá utilizando el antiguo camino que usaba La Forestal para sacar al tanino y la madera de quebracho hacía el río Paraná. En este trayecto, el turista puede empezar a disfrutar de la naturaleza plena, ya que es un sitio con frondosa vegetación y gran cantidad de fauna, que se puede divisar en el trazado de diecisiete kilómetros hasta el mismo puerto.<br />
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En las cabañas nos estaban esperando Mariana y Gabriel, propietarios de cabañas El Lolo. Luego de saludos y breves charlas, decidimos salir a pescar. Gabriel se sumó al equipo, ya que es más pescador que empresario y deseaba darles rienda suelta a sus ganas de pescar.<br />
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<b>San Lorenzo</b><br />
Pusimos rumbo norte buscando la costa de la isla Carayá, para intentar la pesca al golpe con señuelos, ya que en este sitio Ariel, días atrás, había divisado un gran cardumen de mojarras y supusimos que el dorado estaría en la zona en procura de su comida.<br />
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Comenzamos los intentos con equipos de baitcasting. Gabriel utilizó una caña Fantasía de Abu García y un reel Curado 300 de Shimano. Juancito, una caña Saint Croix Legend y un reel Curado 200. Y yo, un reel Daiwa Team con una caña Tomahawk de Tech.<br />
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Después de varios lanzamientos contra la costa con señuelos de media agua y sin obtener respuesta, decidimos migrar a otro sitio, porque seguramente el cardumen de mojarras se había desplazado y los dorados con ellas. Fue así que seguimos aguas arriba hasta la boca del San Lorenzo, un arroyo que nace en el propio río Paraná y está ubicado aproximadamente a unos 30 minutos de navegación al norte de Piracuá. Allí detuvimos la embarcación a unos 30 metros de la costa y, arrastrada por la corriente, reiniciamos los intentos.<br />
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Desde esta plataforma y reacomodando los equipos luego de algunos cambios de señuelos, llegaron las respuestas. Los Rapala DT 14 y DT 16 y las mojarras de Alfer´s comenzaron a tentar a los dorados. Tuvimos una buena sucesión de piques y capturas de dorados medianos de entre tres y seis kilos, sabiendo que en la zona también es muy factible lograr portes mayores; de hecho tuvimos algunos piques de los buenos que no pudimos transformar en capturas.<br />
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Esta margen del río Paraná tiene una gran cantidad de palos y raigones que, junto a puntas de barrancas, forman muchas correderas, sitios adecuados para la pesca del dorado.<br />
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Desde hace algunos años, venimos destacando que este tramo del Paraná se ha transformado en uno de los mejores pesqueros del Litoral argentino. Durante todos los meses del año, el pescador puede intentar sin miedo a fracasar. En los meses de invierno, llegan al sitio surubíes de gran porte, lo mismo que grandes dorados que acompañan a los cardúmenes de sábalos. Allí el trolling es la técnica adecuada para dar con los grandes ejemplares. Entrada la primavera y el verano, dorados de todos los tamaños siguen estando, y el spinning y el baitcast son las modalidades más empleadas. Para aquellos que les entusiasma la pesca con carnadas naturales, todo el año Puerto Piracuá tiene una gran oferta de bogas, patíes, manduvas, cachorros de surubíes y bagres, donde se puede lograr una gran cantidad de piques en una jornada.<br />
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<b>Media Luna</b><br />
Luego de varias capturas en la zona del San Lorenzo, decidimos subir hasta el veril de la Media Luna, ubicado a unos diez minutos. En este sitio, en una punta de isla, obtuvimos varios piques interesantes. Nuevamente los Rapala y un Minnow de Alfer´s fueron el atractivo que tomaron los peces, que, por supuesto, luego de las fotografías, fueron devueltos sanos al agua.<br />
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Ya caía la tarde, cuando decidimos regresar luego de una media jornada con unas treinta capturas y la misma cantidad de piques errados. Compartimos una cena encantadora con amigos donde no faltaron los comentarios de la jornada y experiencias pasadas de grandes capturas. Planificamos también la pesca del día siguiente, cuando intentaríamos con el surubí, sabiendo que estaba en la zona, pero los caprichos de la naturaleza nos jugaron una mala pasada, y la lluvia y el viento desvanecieron nuestras intenciones de pesca.<br />
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Entendiendo estas  circunstancias, que no son menores en la naturaleza, armamos nuestros bolsos y salimos hasta Florencia en el Unimog que la cabaña tiene preparado para estos casos, debido a que el camino se torna intransitable para los vehículos convencionales.<br />
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Media jornada alcanzó para dejarnos por demás satisfechos, sabiendo que en la región es casi imposible fracasar. Solo seis horas de pesca bastaron para concretar treinta o más capturas de dorados. Esto no hace más que expresar las bondades de este sitio magnífico, complementado con un excepcional servicio como el de cabañas El Lolo, donde las cabañas, el comedor, las lanchas y su personal de servicio dejan satisfecho al pescador más exigente. Con la promesa de volver en poco tiempo, saludamos a Mariana y Gabriel pidiéndoles que mantuvieran cuidado este sitio tan formidable como su cabaña.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Caza menor: Bigotudas correntinas</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=505</link><pubdate>2011-09-14 12:48:29</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/f344c08e4c3faef85304c89b5467cac4caza-0.jpg" width="440" /></p><p>Cazar vizcachas es muy divertido, sobre todo cuando hay muchas. Y encontrar un productor agropecuario que necesite controlar la superpoblación de ese roedor es un lujo.  </p><p><br />
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Hay algunas especies de caza menor que tienen sabor a caza mayor, y la vizcacha es una de ellas. La caminata casi nocturna, la búsqueda sigilosa, la posibilidad de cazar con bala en lugar de perdigonada, que impone la obligación de apuntar detenidamente, hacen de la cacería de este animal una práctica muy estimulante. Sobre todo, si le sumamos la necesidad de elegir más detenidamente dónde se apunta, porque este bicho no es una presa “blandita”.<br />
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Sobre esto último, esta alimaña tiene una fama bien ganada de “bicho duro” y difícil de matar. Y es una fama bien ganada, porque, aun mal herida, corre a la seguridad de la vizcachera para morir allí adentro. Incluso he escuchado varios relatos coincidentes de cazadores que fueron testigos de vizcachas heridas que fueron ayudadas por sus compañeras. “Salieron dos o tres de la vizcachera y metieron la herida adentro; por eso tenés que tirarle a la cabeza; es un bicho duro” me dijo el “doctor”. <br />
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Efectivamente, hay que apuntar a la cabeza, pero no hay que asustarse, porque presenta un blanco bastante accesible ya que es muy cabezona. Siempre se debe hacer todo lo posible para colocar la bala en centros vitales que la inmovilicen: la cabeza o, si no es posible, el centro del tórax.<br />
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Este roedor de cabeza grande y “bigotuda como alpargata gastada” vive en cuevas (las famosas vizcacheras) cavadas en la tierra y con muchas salidas. Viven en comunidades llegando a formar verdaderos laberintos de gran extensión, que los criollos llaman vizcacherales.<br />
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<b>José Hernández</b><br />
Tienen curiosas costumbres, como la de llevar palos y huesos a las bocas de las vizcacheras, como queriendo atesorar diferentes objetos. De allí, su fama de juntadoras de chucherías y, por eso, se le llama “vizcacha” a la persona que guarda cosas inservibles. ¿Se acuerda del personaje del Martín Fierro? Bien, por eso el Viejo Vizcacha se llamaba así.<br />
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Me llevó consigo un viejo<br />
que pronto mostró la hilacha:<br />
dejaba ver por la facha<br />
que era medio cimarrón;<br />
muy renegao, muy ladrón,<br />
y le llamaban Vizcacha.<br />
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Siempre andaba retobao, <br />
con ninguno solía hablar, <br />
se divertía en escarbar <br />
y hacer marcas con el dedo <br />
y cuando se ponía en pedo <br />
me empezaba a aconsejar. <br />
<br />
Me parece que lo veo <br />
con su poncho calamaco,<br />
después de echar un buen taco <br />
ansí principiaba a hablar: <br />
"Jamás llegués a parar <br />
ande veas perros flacos". <br />
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"El primer cuidao del hombre <br />
es defender el pellejo,<br />
llevate de mi consejo, <br />
fijate bien lo que hablo: <br />
el diablo sabe por diablo <br />
pero más sabe por viejo." <br />
<br />
Este es un animal muy cuidadoso de su seguridad y centra toda su estrategia de supervivencia en esconderse en su guarida. Aprende muy rápidamente y, cuando una vizcachera es tiroteada, se hacen muy difíciles de cazar. Es de hábitos nocturnos y cualquier ruido o movimiento provoca el salto y la corrida a la seguridad de la cueva. Es realmente muy desconfiada y el saber popular ha alimentado el mito de ser un animal cascarrabia, ladino y “jodido”. ¿Es más claro por qué el personaje del Martín Fierro se llamaba así?<br />
<br />
Igual que el Viejo Vizcacha, es un peligro para el ganado aunque por diferentes razones. El personaje era un cuatrero, pero el roedor es una alimaña que molesta bastante a los productores. Para los agricultores es un comilón incansable y para los ganaderos produce dos males: las cuevas donde se mancan los caballos que accidentalmente meten sus patas y, además, come toda la pastura cercana a la vizcachera dejando el suelo limpio como una cancha de bochas.<br />
<br />
Este animalito ha sido perseguido por los productores de forma incansable con venenos e inundando sus madrigueras, tanto que hoy se lo encuentra solo en zonas marginales. Es un muy lindo animal que debe ser protegido, aunque también controlado para que no signifique un obstáculo para la producción. Este es un equilibrio que debe lograrse para que no llegue a tener el título de “plaga” y se lo extermine. Por eso, la caza deportiva es una excelente método de control poblacional, si es bien manejada por los departamentos de Recursos Naturales de los estados provinciales.<br />
<br />
El lugar donde estuvimos es un monte con las pasturas diezmadas por las vizcachas, y hay tantas que en 30 o 40 minutos se terminó la partida de caza que nos dejó con suficientes animales para el escabeche y la cacerola.<br />
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<b>La partida</b><br />
Las vizcachas nos esperaban en los campos del sur correntino, más precisamente en Libertador General San Martín, pueblo ubicado a unos 35 kilómetros de Esquina, que otrora se llamaba Colonia Berón de Astrada, pero que cambió de nombre en el marco de la recordación del centenario de la muerte del Padre de la Patria allá por 1950.<br />
La partida de caza fue una fiesta de amigos, tanto por los que fuimos como por los que nos esperaban en esos pagos, los nueve santafesinos de la movida más los locales: Moncho, Ramón, Mary y los chicos. <br />
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Apenas llegamos armamos las carpas y la casa de los Acuña se convirtió en una toldería. Si algo faltaba para ser también una romería, llevamos al Javi de guitarrero. El destino eran los vizcacherales, pero no íbamos a estar “al cuete” durante el día y también les entramos a otras presas de la caza menor que ofrece el Taragüí, como se llama a los pagos correntinos en guaraní.<br />
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Así cazamos unas perdices en los potreros frente a la casa (ahora era un campamento de gitanos) como para ir matando el tiempo y para no perder la oportunidad de ejercitar a los perros. La temporada de caza menor es demasiado corta. Así levantamos las perdices necesarias para el arroz que teníamos planificado para la noche.<br />
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Y nos entretuvimos con las perdices hasta que alguien miró el reloj y dio el grito, cual general en batalla, indicando que había llegado la hora de los patos. Así, todos los cazadores de la partida hicieron los aprontes necesarios para abatir en el vuelo a los duros anátidos habitantes de la laguna cercana: los chockes más cerrados, cartuchos con munición número cinco, ropa camuflada, botas de goma, etc. Y para allá partió la tropilla de amigos provenientes de distintos lugares de la provincia de Santa Fe: Rosario, Máximo Paz y San Cristóbal. Cazamos muy pocos patos, pero los suficientes para calmar la ansiedad de la espera de las bigotudas.<br />
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<b>A ellas</b><br />
Vino la cena y luego los afiebrados preparativos para salir en busca de las vizcachas, pero alguien preguntó por los chanchos ariscos y los locales cambiaron los planes. Moncho y Ramón son muy hospitalarios y quieren que cacemos muy bien, y en lo posible animales enormes; por lo tanto nos llevaron a un campo donde podríamos cazar vizcachas y cruzarnos con algún chancho cimarrón, por lo que Eduardo llevaba un fusil. Pero la caminata por las lagunas se hizo pesada y en asamblea improvisada se resolvió ir a un lugar más accesible a las posibilidades físicas de todos los miembros de la partida.<br />
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Así, los locales nos llevaron al paraíso del cazador de vizcachas, un lugar con tantas que vuelve loco al más cuerdo: el campo de don Cuenca, un criollo tan gentil que nos permitió cazar en su campo a pesar de golpear su puerta a altas horas de la noche. Y don Cuenca nos condujo, cual profeta, a la Tierra Prometida: un monte de frondosos árboles, pero de suelo pelado por la angurria de las bigotudas.<br />
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La escena fue digna de una película de Felini. Ibamos todos en fila india como los chicos de un jardín de infantes: don Cuenca en la vanguardia, linterna en mano, indicó la primera vizcacha, y Osmar y su hijo Fernando la mataron. Pero el tiro funcionó como un clarín de batalla y toda la partida se desbandó como si hubiesen anunciado el fin del mundo, cada uno en busca de sus bigotudas. Sin ninguna exageración, el vizcacheral se convirtió en un pandemonio, un neuropsiquiátrico en el que el director decretó la fiesta. <br />
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Algunos cazaban solos y otros a dúo, donde uno alumbraba y el otro disparaba. Pero muy pronto apareció el problema del traslado de las presas que pesaban como elefantes. Unos volvían para llevarlas a la camioneta y otros hacían montoncitos de tres o cuatro presas para luego recolectarlas. En 30 o 40 minutos acopié once vizcachas. Y de la misma manera que al principio, alguien gritó “basta” y cesó la cacería de la horda santafesina.<br />
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Don Cuenca tiene un problema con la superpoblación de vizcachas que eliminan toda posibilidad de crecimiento del pasto necesario para sus ovejas. Y nosotros gentilmente nos ofrecimos como “rifle sanitario”, aunque más no sea para alivianar un poco su problema, pero dudo que nuestro control de plagas sea suficiente. El vizcacheral es de una extensión tan grande que asombra, y con tantos roedores que difícilmente, amigo lector, se dé una idea por más palabras que use para describírselo.<br />
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Hay tantos de esos animales que la cacería me pareció como el juego de la búsqueda del tesoro. ¿Se acuerda de ese juego de postas donde se avanzaba de una consigna escondida a otra que, a su vez conducía a otra? Bien, acá la cosa era similar: una simple secuencia de matar una vizcacha, ir a buscarla y, desde allí mismo, ya se divisaba otra para disparar. Fueron 30 minutos gloriosos.<br />
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La reglamentación provincial permite quince vizcachas por cazador, lo que es una cantidad enorme (habla de la superpoblación existente) y más que suficiente para pasar una excelente experiencia de caza. <br />
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La información sobre la reglamentación no abunda y es bastante difícil obtenerla por internet, ya que no aclara los pormenores como, por ejemplo, la caza nocturna y la posibilidad de cazar con calibre .22, por lo cual llamamos directamente a la oficina de Flora y Fauna de la provincia ubicada en la ciudad capital, donde fuimos atendidos muy cordialmente. Allí nos informaron que está permitido el uso de armas calibre .22 y la caza nocturna solo con linternas, quedando terminantemente prohibido el uso de reflectores.<br />
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Esto es algo espectacular porque, personalmente, me resulta sumamente divertido cazar con bala y creo que es mucho más deportivo que el uso de escopetas para la caza de esta especie. Pero no todos pensamos igual y hubo quienes optaron por las armas de ánima lisa usando cartuchos con munición gruesa número tres.<br />
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Los que usamos carabinas y rifles calibre .22 cargamos balas de alta velocidad, para contar con la energía suficiente, y puntas huecas para maximizar el poder de detención del impacto y evitar así el escape de la presa herida hacia la madriguera.<br />
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<b>Al día siguiente</b><br />
Pero como toda fiesta, al día siguiente hay que lavar los platos y la mañana nos encontró cuereando, destripando y lavando los bichos; algunos metiendo manos en las presas cobradas, otros cebando mates y algunos dormilones que se abstuvieron de ayudar.<br />
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La cena fue un menester a cargo de Claudio y Eduardo, mientras algunos pocos que tenían resto físico partieron a buscar infructuosamente ciervos axis, que quedarán para una próxima salida. A la receta la compartimos con usted, amigo lector, para que pueda echarle los dientes a la primera vizcacha que se le cruce.<br />
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Esta es una simple historia de un grupo de compinches que visitaron la hospitalaria Corrientes, pero deja bien en claro que, si le gusta cazar vizcachas, el destino es el Taragüí. Nuestro agradecimiento a don Cuenca, Ramón, Moncho y la familia Acuña.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Paso de la Patria: Encuentro de Periodistas Especializados, en pesca y turismo</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=504</link><pubdate>2011-09-14 12:32:54</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/e8cf9b5e8aef74fae62ae5ddbb2254fbpesca-1.jpg" width="440" /></p><p>"Nuevamente pudimos disfrutar de bellas jornadas en la villa turística correntina, y desde ya aprovechamos para relevar sus codiciados pesqueros".</p><p>Por tercer año consecutivo, tuvimos el privilegio de ser invitados a este encuentro de colegas y amigos, con quienes además de compartir algunas jornadas de pesca y confraternidad, también aprovechamos para intercambiar experiencias y realidades sobre el sector turístico a nivel nacional, y no falta la charla sobre la realidad de nuestros recursos naturales y especialmente del río Paraná.<br />
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Lo cierto es que con una correcta organización, nuevamente pudimos disfrutar de bellas jornadas en la villa turística correntina, y desde ya aprovechamos para relevar sus codiciados pesqueros, anticipándonos a lo que será una nueva edición de la Fiesta Nacional del Dorado.<br />
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Como todos los años, y como es una sana costumbre, fuimos alojados en la Cabaña Don Julián, en donde ya somos casi parte de la familia Lafuente, gracias a que desde hace muchos años establecimos una cálida relación con Irupé, Anahí y Andresín, además de todos sus guías y personal.<br />
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La llegada al Paso nos predispone de una manera especial, debido a que el solo hecho de ver el majestuoso “Pariente del mar” nos cautiva e invita a recorrerlo palmo a palmo, con la ilusión de prender alguno de sus hijos más bravos. <br />
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Por la noche del viernes se realizó la cena de bienvenida a todos los medios, y quedó establecido el programa de actividades para el día siguiente.<br />
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El intenso frío que reinó sobre el litoral argentino a principios de julio, no fue una excepción durante este encuentro, lo que nos obligó a buscar las mejores y más abrigadas prendas para combatir las bajas temperaturas.<br />
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<b>Una mañana de lujo</b><br />
Después de un suculento desayuno en la cabaña, nos encontramos con Eduardo Peart, quien sería nuestro guía de pesca. Luego nos dirigimos hacia la playa donde se concentraban todas las lanchas de los equipos participantes. El entusiasmo brotaba por los poros y nadie quería perderse la posibilidad de lograr un buen material en aguas paseñas.<br />
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En mi embarcación me acompañaría Horacio Macuglia, colega, amigo, y rival de nuestras viejas épocas de jugadores de vóley, cuando se disputaban multitudinarios partidos entre las localidades de Las Toscas (Horacio) y Villa Ocampo (Yo), y de los cuales tenemos los mejores recuerdos. Demás está decir que la paternidad que durante muchos años sostuve en el vóley, también la tuve que revalidar en la pesca, ya que Horacio es un excelente periodista de la región, pero de cañas y reeles entiende muy poco, y fue allí en donde tuve que brindar una serie de clases para que lograra pescar el primer gran dorado de su vida. <br />
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Más allá de las bromas, sin dudas, compartir una salida de pesca con amigos no tiene precio, y especialmente con quien hace muchos años nos conocemos.<br />
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El objetivo entonces era que mi amigo obtuviera un buen ejemplar de esos que Paso de la Patria suele tener aguardando detrás de alguna de sus profundas piedras.<br />
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Nuestro guía sugirió que intentáramos conseguir algún pique de surubí por la mañana en la zona de La Confluencia, y a medida que calentara el sol, procurar algún buen dorado.<br />
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Tras varias pasadas en la modalidad trolling en busca de los pintados, decidimos cambiar los señuelos de profundidad por los de media agua, y dirigirnos a la zona de “Los palos”.<br />
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Varias lanchas actuaban en la zona sin resultados, hasta que vimos un par de capturas en las embarcaciones vecinas, con tamaños medianos.<br />
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Esto aumentó nuestras expectativas, y especialmente la de Horacio, quien anhelaba conseguir su primer gran trofeo dorado. <br />
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Estuvimos un buen rato pasando por los mejores puntos de este pesquero, hasta que en un momento le sugiero al guía cambiar de lugar. Eduardo, con voz pausada y serena, me dijo: “…paciencia, acá siempre hay pique, y generalmente son grandes…”.<br />
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Es verdad que el trolling es una modalidad que tras realizarla algunas horas, y sin resultados, comienza a tornarse aburrida, pero es verdad también que cuando un guía se tiene fe en un determinado lugar hay que respetarlo, ya que su conocimiento de la zona suele ser muy efectivo.<br />
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Cada par de pasadas aprovechaba para cambiar de señuelos, especialmente eligiendo colores que siempre me dan resultados: empecé con los cardenales, seguí con los verdes, usé azules, y ya cuando estábamos cerca del mediodía, puse el color que jamás me falla, el anaranjado. <br />
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Pasaron un par de minutos, y la caña de Horacio se arqueó al límite, y tras un toque de acelerador por parte del guía, la silueta de un excelente dorado mostró su belleza a unos 50 metros de la lancha. ¡Doradazo! Gritamos todos, y mi amigo emocionado comenzaba su batalla, contra el gladiador color oro. <br />
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Fueron minutos interminables, con espectaculares saltos, y la alegría indisimulable de quien lograba convertir su sueño en realidad. ¡Por fin se me dio! Repetía el pescador mientras acortaba las distancias que lo separaban de su presa. <br />
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Con mucha tranquilidad y los consejos del guía, pudimos ver al hermoso tigre de los ríos embestir varias veces antes de entregarse a las manos de su vencedor.<br />
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Una vez izado, estallamos todos en un gran sapucai, de esos que cada tanto suelen retumbar en Corrientes, en agradecimiento al cielo y a nuestro magnífico Paraná. Muchas fotos, y la emoción de Horacio que se transmitía en cada palabra, en cada gesto.<br />
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Rápidamente, una vez logradas las mejores imágenes, retornamos el hermoso pez a sus claras aguas, desde donde ojalá siga dándole alegrías a la gente, y la gente siga devolviéndolo en un gesto de respeto mutuo hacia nuestra naturaleza. <br />
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Estábamos felices, y con esa felicidad, dimos por terminada la mañana, y fuimos en busca del almuerzo y de los amigos, con quienes compartiríamos nuestra aventura.<br />
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<b>La tarde, la gran bestia</b><br />
Tras un reconfortante y merecido almuerzo, regresamos a la cancha de pesca. Sin dudarlo nos dirigimos hasta la zona en donde por la mañana Horacio había conseguido su excelente captura.<br />
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Luego de un par de pasadas, vimos desde otra lancha cercana, un estallido en la superficie que nos conmovió. Inmediatamente nos acercamos hasta la embarcación en la cual estaban Ernesto Barrios y su esposa Nora, del programa Campamento 6. La pelea se extendió por varios minutos, y la dama pescadora exigía al máximo su caña para doblegar al pesado contrincante. Saltó solo un par de veces, y no lo hizo más, lo que denotaba que era un dorado bestial. Con cuidado, Nora fue trabajando la lucha sin desesperarse, hasta que pudimos ver cerca de la embarcación un tremendo lomo color oro. ¡Es una bestia! Exclamamos todos y la felicidad de la pescadora estalló cuando con mucho cuidado el guía pudo subir al pesado pez a la lancha. <br />
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¡Esto es Paso de la Patria! Gritaban los baquianos, quienes no podían dejar de alabar las virtudes de este pesquero correntino que cuando llega esta época del año suele mostrar a sus dorados más imponentes. La sesión de fotos muestra claramente la belleza de estos feroces cazadores de agua dulce, anhelados por pescadores de todo el mundo, y a los cuales debemos cuidar celosamente.<br />
<br />
Luego de la inmensa alegría que teníamos todos por tan esbelta figura, lo regresaron al río, y Nora no dejaba de expresar su tremenda felicidad.<br />
<br />
Si bien por la tarde nuestros señuelos no volvieron a tener piques, la nota ya la teníamos concretada, con dos hermosos dorados que cumplieron el sueño de dos pescadores: el de Horacio por tener su primera captura en el Paso con un hermoso dorado, y el de Nora, por haber conseguido el ejemplar más grande de su historia como pescadora… era hora de festejar…<br />
<br />
El cierre del encuentro fue a lo grande, por la noche una sabrosa cena en el restaurante Las Brasas, y el domingo al mediodía el cierre del evento en Cabaña Don Julián, con muchos sorteos y la algarabía de todos los que tuvimos la oportunidad de cerrar este exitoso encuentro de amigos y grandes peces, en el “Domicilio fijo del Dorado”, que tiene la provincia de Corrientes.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Un pez en el sobre: Polonia</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=10&amp;id=503</link><pubdate>2011-09-09 10:19:16</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/e353df46a7a412d92996eeade50583dcpolonia-con-pescadores-ok.jpg" width="440" /></p><p>Perca fluviatilis y Salmo trutta fario...</p><p>Encontrar estampillas con peces no es tan sencillo, pero hay muchas, si incluimos a las que los muestran como rarezas de acuario o por sus colores o formas, o su importancia comercial. Mucho más restringido es el campo si nos ceñimos a pesca deportiva.<br />
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Por lo tanto, estos dos sellos polacos son extraños. Datan de 1979 y costaban 90 y 200 groszys. <br />
<br />
La de nuestra izquierda muestra en acción a una Perca fluviatilis, uno de los peces deportivos de mayor difusión en toda Europa, conocida simplemente como perca. No confundirla con nuestra perca criolla, autóctona de las aguas patagónicas. <br />
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La de la derecha, Salmo trutta fario, es la conocida como trucha marrón, que en nuestro país llegó procedente de su cuna, Europa. Algunos estudiosos creen que la fario es una subespecie que es anádroma, es decir vive en el río y en el mar. <br />
<br />
Por eso hay quienes llaman a esta especie trucha marrón de río. Ambas cuentan el sello de la Asociación de Pesca Polaca (PZW).<br />
</p>]]></description></item><item><title>Los Dorados de la Paz</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=502</link><pubdate>2011-09-06 10:50:46</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/ae3a13392b925b1348b77b6a240de81e0.jpg" width="440" /></p><p>Llega Septiembre y las aguas del Paraná comienzan a elevar su temperatura, dando lugar a los bellos dorados entrerrianos.</p><p>Llega septiembre y las aguas del Paraná comienzan a elevar su temperatura, dándole paso a la presencia de los bellos dorados entrerrianos. La Paz le rinde homenaje al “tigre de los ríos” en octubre, pero ya desde el mes de la primavera los feroces cazadores entran en escena.<br />
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No importa la modalidad, el estilo, el engaño que se utilice, los días son más agradables, un poco más largos, y dan muchas ganas de estar con la caña y el reel preparados, en alguna de las múltiples correderas que tiene el Paraná. <br />
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La carnada todavía se encuentra sobre el río y, por ende, los cazadores están al acecho en los grandes cursos como los que posee la región de La Paz, en la provincia de Entre Ríos. Varias veces por año visitamos este paraíso pesquero que cuenta con ambientes generosos, llenos de vida, con amplias posibilidades de lograr capturas de dorados de todos los tamaños.<br />
<br />
Así fue que nos contactamos con Adrián Béliz, amigo con quien hace muchos años establecimos una fuerte relación, al igual que con toda su familia. <br />
<br />
Organizamos el viaje de manera fugaz, aprovechando la proximidad de La Paz con Santa Fe (sólo unos 160 km) y a la tarde estábamos viajando por la excelente Ruta 12. <br />
<br />
Al llegar a Posta Surubí, nos encontramos con Adrián e inmediatamente nos pusimos al tanto de los nuevos proyectos que tiene su familia, que desde hace muchísimos años trabaja para el desarrollo turístico de su complejo. Desde mediados de setiembre, ya incorporan a sus servicios un moderno restaurante con platos típicos de la zona y una gastronomía de alto nivel para satisfacer a los paladares más exigentes. A nuestra llegada pusimos a prueba la cocina del futuro restaurante, y sinceramente terminamos con varios kilos de más, gracias a la cena y los postres que endulzaron la extendida sobremesa.<br />
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Una mañana dorada<br />
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Antes de que el sol se despegara del horizonte estábamos levantados y desayunando, mirando el Paraná que corría lento, escondiendo sorpresas bajo su manto. <br />
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En la amplia lancha que posee Posta Surubí, emprendimos la navegación hacia el norte, desde donde llegaban los mejores datos. Afortunadamente, el parabrisas curvo de la embarcación frenaba la fría brisa de la mañana y pudimos ir calentando el cuerpo con unos mates. <br />
<br />
Llevamos carnada natural y también señuelos. Según las últimas pruebas realizadas por Adrián, la carnada natural estaba dando mejores resultados que los plásticos pero, actualmente, por lo cambiante que está el río, es fundamental llevar de todo un poco, sin dejar nada librado al azar.<br />
Tras unos 30 minutos de lancha, arribamos a una zona en la cual la corriente pega con mucha violencia entre palos y barrancas de un metro de altura, aproximadamente.<br />
<br />
Adrián colocó una morena en su aparejo, y con Mario y Juan Cruz decidimos intentar con artificiales, tratando de cubrir distintas opciones: la que mejores resultados nos ofreciera íbamos a adoptarla para la jornada. <br />
El guía detuvo el motor a unos 20 metros de la costa, y dejó a la embarcación derivar lentamente empujada por la fuerza del río. <br />
<br />
Los primeros lances no tenían la precisión que uno deseaba y, a medida que el brazo y la muñeca se iban calentando, y los equipos lograban el ajuste perfecto, fuimos mejorando nuestra performance, hasta lograr que los señuelos cayeran a escasos centímetros de la costa.<br />
<br />
Muchas veces los dorados suelen estar bien pegados a la orilla, ya que la carnada pasa por esos sectores y los predadores están al acecho. Por ello siempre es conveniente tratar de optimizar los lances para que los señuelos actúen cerca de la orilla. Lo ideal es “barrer” los lugares, lanzando adelante, en el medio y atrás de cada barranca o palo que genere aguas oxigenadas en donde el dorado se estaciona para nadar sin esfuerzos. <br />
<br />
Durante nuestra visita, Adrián nos destacaba que la actividad de los “tigres del río” se daba de manera más firme por la mañana, disminuyendo hacia la tarde. Esta situación nos obligó a intensificar la búsqueda en las primeras horas para asegurar un buen material.<br />
<br />
Tras varios metros de deriva, el primero en conseguir un pique fue Mario, con una mojarra de media agua de Alfer´s verde atigrado. Esta captura abrió el juego, y después le seguí con otro lindo ejemplar que no se resistió a una Banana de baitcasting anaranjada de la marca antes mencionada. Esto demostró que los dorados por la mañana estaban activos, y que por lejos los señuelos daban más piques que la carnada natural.<br />
<br />
En una de las pruebas, pasamos por la boca de una laguna que despedía aguas transparentes. En este sitio realicé un lance hacia el medio de la laguna, y comencé a recoger lentamente por el medio de la corredera, simulando la salida de un pequeño pez hacia el gran curso. <br />
<br />
En el sitio exacto en donde las dos aguas se juntaba, tuve un feroz pique de un hermoso dorado que tras una tremenda pelea terminó por escaparse. No pudimos saber el verdadero tamaño ni peso del pez, pero les garantizo que era uno muy bueno. <br />
<br />
Al verificar mi señuelo, me encontré con que una de las patejas estaba casi en su totalidad abierta. <br />
<br />
Esta situación, además de generar largos lamentos, me obligó a revisar y ajustar mejor el freno del reel, debido a que muchas veces, al actuar con multifilamento de alta calidad y resistencia, debe estar un poco más suelto, ya que, al no tener nada de estiramiento, toda la fuerza del pez se ejerce sobre los anzuelos, y en el caso de los artificiales más pequeños, cuando un buen dorado los toma, terminan por abrirse. <br />
<br />
Esta situación es común que suceda cuando tenemos muy ajustado el freno, ya que no le damos la amortiguación que se necesita en cada embestida de un pez tan bravo como el dorado.<br />
<br />
Los más grandes, en el río<br />
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Recorrimos la extensa costa con varios piques de bellos ejemplares, y con algunas capturas que nos mantuvieron muy concentrados, especialmente cuando lográbamos lances bien justos, entre palos y barrancas. <br />
<br />
Tras ensayar los mejores lugares del río, Adrián nos invitó a probar en los arroyos interiores, en donde en jornadas anteriores habían tenido mucha pesca. Navegamos los serpenteantes cursos de la zona, y comenzamos a probar en los sectores de mayor corriente. <br />
<br />
Durante una hora fuimos testeando los sitios, pero los dorados no aparecieron: solo un pequeño cachorro de surubí que prendió Mario con su señuelo nos generó admiración. <br />
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Seguramente con la bajante de los últimos días, la carnada se desplazó hacia los cursos mayores, y por este motivo los predadores fueron tras la comida.<br />
<br />
Volvimos al río grande, y Mario tuvo la fortuna de prender un tremendo dorado con un señuelo Cucu banana de media agua, confirmando el dicho que reza: “señuelo grande, pescado grande”. <br />
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El esfuerzo de Mario se vio bien recompensado con un lindo ejemplar que lo paseó por toda la lancha antes de rendirse. Sinceramente era un excelente dorado, que confirmaba que los de mejor tamaño en esta época del año suelen estar en los grandes cursos.<br />
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Tras las fotos de rigor, decidimos dar por finalizada la mañana, y nos detuvimos a almorzar.<br />
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La tarde<br />
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Tal como lo venía experimentando Adrián, el mejor pique se daba por la mañana, y a la tarde sólo logramos un par de capturas, pero con una notable disminución en la presencia de buenos tamaños.<br />
<br />
Esto es un real indicador que nos obliga a estar muy atentos a lo que nos dice el guía, ya que quizás, si uno demora la salida y pierde tiempo por la mañana, no logrará alcanzar una buena cantidad de piques. <br />
<br />
En otra situación, la mejor actividad se puede dar por la tarde, y por ello siempre debemos confiar en la palabra del baquiano, quien está todo el día en el río y nos puede orientar mejor.<br />
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Regresamos cuando la tarde ya se despedía, y antes de emprender el camino de retorno, pudimos conversar con Jorge Béliz sobre la próxima fiesta, además de imaginarnos el nuevo restaurante que pronto nos deleitará con los mejores platos entrerrianos.<br />
<br />
Se inicia una excelente temporada para probar el pique y la furia de los dorados entrerrianos, un momento ideal para compartir, con amigos y la familia, la riqueza natural que embellece a La Paz.   <br />
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Fiesta del Dorado Entrerriano<br />
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Durante los días 30 de septiembre y 1° de octubre se desarrollará en la ciudad de La Paz la tradicional Fiesta Provincial del Dorado Entrerriano con Devolución, fomentando la pesca deportiva y la preservación del recurso natural.<br />
<br />
La Comisión Municipal de Pesca y el Club de Pescadores, Cazadores y Náutico La Paz, confirmaron que en el marco de la fiesta se realizarán tres torneos diferenciados en modalidades de captura: la XX Fiesta Provincial del Dorado con “carnada”; el IX Fly Cast para los mosqueros; y el 1° torneo con señuelos para quienes gustan de realizar spinning con artificiales.<br />
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Después de la jornada de pesca, una cena show con entrega de premios espera a los concursantes, para cerrar con alegría y despedirse como siempre hasta un próximo año, porque La Paz es sinónimo de pesca, fiestas y buena atención.<br />
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El costo de la inscripción se ha fijado en $ 650 por equipo, y quienes concreten la pre-inscripción antes del 30 de agosto depositando $ 300 participarán de un sorteo especial por $ 2.000.<br />
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Además de los clásicos trofeos confeccionados artesanalmente con la imagen del dorado para quienes obtengan puestos puntuables, se realizarán, entre todos los concursantes, sorteos de embarcaciones totalmente equipadas (casco, motor, trailer, etc.), órdenes de compras por $ 2.000, estadías y artículos de pesca.<br />
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Para mayor información sobre la Fiesta del Dorado: Secretaría de Turismo, Deporte y Cultura de La Paz, 03437-423601/422389. <br />
pesca@lapazentrerios.gob.ar <br />
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</p>]]></description></item><item><title>Perros de caza: ¿Es mi perro inteligente?</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=501</link><pubdate>2011-08-29 13:05:08</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/9cfa072dc73ebc6f3ca641b620b1cf40perro-1.jpg" width="440" /></p><p>Dimensiones de la inteligencia del perro como auxiliar de caza. Les presentaremos al setter inglés Leveling (inteligencia, estilo y adaptabilidad).</p><p>En la nota anterior habíamos partido de una raza que, con fundamentos y sencilla selección, ejemplificaba muy bien la dimensión instintiva de la inteligencia canina, tratando de dejar claro el comportamiento básico de nuestro compañero de caza.<br />
Para poder citar y dar una idea ilustrativa sobre las otras dos dimensiones, que, como habíamos visto en algunas razas populares entre los cazadores muchas veces se sacrificaban en pos de un trabajo correcto como auxiliar en el campo, voy a plasmarlas, pero quisiera que esta segunda parte de la nota tenga también una raza en particular como referente, donde tras muchísimo tiempo de estudio, charlas y evaluación personal pude encontrar reflejadas y en manera equilibrada las tres áreas de la inteligencia.<br />
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Sintetizando la nota anterior, habíamos dicho que la inteligencia instintiva revelaba con un trabajo de selección y programación genética comportamientos y habilidades específicas en los perros de caza, teniendo que minimizar o bien sacrificar dos de las dimensiones que conforman el trío de la inteligencia del perro que podemos técnicamente evaluar. <br />
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<b>Adaptación</b><br />
Otra de las dimensiones es la inteligencia de adaptación. Esta dimensión en el perro es la que refleja el conocimiento, las habilidades y la competencia global que puede adquirir, mejorar e incorporar a lo largo de su vida. La inteligencia de adaptación tiene dos componentes clave y principales:<br />
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1) Habilidad de aprendizaje: aquí nos encontramos frente a distintos aprendizajes, como el de observación (claros ejemplos: cuando tomamos la correa con que sacamos a pasear al compañero, nos dirigimos hacia el lugar donde almacenamos su alimento, abrimos una puerta en particular). Esto es casual y natural permitiendo generar en el perro asociaciones entre condiciones y resultados sin un trabajo de adiestramiento en particular, sin un estímulo específico. Otros tipos de aprendizajes son: el del medio (es el mapa mental del perro donde este ubica ciertos objetos, donde se hallan ciertas personas o donde realiza sus tareas y rutinas de juegos, descanso y adiestramiento); el social (es la respuesta del perro a nuestro llamado, alguna orden correctiva, un tono de juego, una invitación a pasear con un gesto o seña); y, por último, el aprendizaje de tareas (el perro debe participar de manera activa; es la fase donde enseñamos las primeras lecciones de obediencia básica y el perro recibe una palmada o una felicitación cuando ejecuta un ejercicio de “Sitz” correctamente).<br />
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Como nosotros, los perros tienen un ritmo y una eficiencia en el aprendizaje. Una memoria a corto y otra a largo plazo. <br />
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Un claro ejemplo sucede cuando un amigo nos está dictando el número de un celular al que tenemos que llamar en ese momento. Podemos retenerlo sin inconvenientes, pero, en contados casos, sin anotarlo o guardarlo en la agenda de nuestro teléfono no podríamos repetir el llamado sin que alguien nos volviese a recordar ese número, que a veces supera los trece dígitos. <br />
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Para este aspecto debemos trabajar en la memoria a largo plazo de los perros, para poder reforzar esta habilidad de aprendizaje, a través de una rutina marcada en la repetición de los ejercicios y voces de comando que ejecutar hasta lograr la reacción<br />
deseada.<br />
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2) Habilidad de resolver problemas: resumiendo esta habilidad y sin entrar en detalles de algunos ensayos y pruebas que nos indicarían casi con seguridad cuál sería el perro indicado para trabajar en pruebas de alta performance, es la capacidad del perro para hallar soluciones correctas que le permitan superar obstáculos físicos en el medio o conceptuales, como señas y órdenes que pueden bloquear o ser barreras para alcanzar un premio o recompensa por parte de su amo o guía. Acompañando a esta capacidad se encuentra el recordar otras estrategias empleadas o situaciones pasadas y plasmarlas en su accionar inmediato y presente. <br />
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Se puede medir perfectamente a través de un test (PCI) este tipo y nivel de inteligencia. La etología nos permite seleccionar específicamente ejemplares para requerimientos de alta disciplina o competencia, pero no quiero entrar en detalles, ya que esta nota va dirigida a personas, como yo, que quieren conocer un poco más a su perro y disfrutarlo sin preconceptos, mitos o errores en su formación, educación y adiestramiento para la caza.<br />
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<b>Inteligencia de funcionamiento u obediencia</b><br />
En esta dimensión (la última), muchísimas veces escuchamos frases sin ningún sentido, al menos para los etólogos, frases que son erradas, pues se emiten juicios basados en el desconocimiento o solo se repite lo que “alguien” declaró en algún fogón o charla de alambrado. En esta dimensión específicamente se trata de las cualidades de nuestro compañero para poder asimilar una variada serie de ejercicios que le permitirán ser guiado y controlado perfectamente en cualquier situación u ocasión. Existe un registro del American Kennel Club y el de Canadá, pioneros en las pruebas de obediencia canina.<br />
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También contamos con ordenamiento de las razas según su grado de inteligencia de funcionamiento y obediencia. Estos datos, a través de los años, no fueron modificados, por lo que podemos asegurar que toda raza de perro de caza está en un lugar en esta lista. Sería algo largo de plasmar, ya que se encuentran ordenadas unas ochenta razas homologadas y, si bien se le asigna a cada una un número del 1 al 90, esto solo refleja datos orientativos para una educación y adiestramiento correcto en función de la cantidad de repeticiones, duración de sesiones y tiempo de descanso. <br />
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Es un estudio muy serio para no retrasar una raza con una valiosa precocidad o bien no apurar resultados en otras donde los tiempos son distintos. Con sumo placer estoy dispuesto a enviar a cada propietario de cada raza de perro de caza el número asignado y la evaluación correcta para un adiestramiento sin sufrimiento. <br />
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En síntesis: cada raza tiene un potencial muy marcado y perfectamente identificado para saber en qué tiempo y con cuánto trabajo se logra un ejemplar apto para trabajar bajo órdenes y comandos del guía. <br />
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Este ordenamiento surgió de un exhaustivo análisis de la opinión de 208 jueces expertos que pasan por un arduo entrenamiento para observar y evaluar el desempeño de los perros en situaciones controladas. Muchos de ellos, así como nuestros jueces argentinos, están entre 12 y 20 horas por fin de semana juzgando perros y dándoles puntajes. Además, muchos son expertos entrenadores y propietarios, y pasan muchas horas semanales observando y trabajando con perros. <br />
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Debido a esta gran experiencia acumulada, los jueces son quienes mayor conocimiento tienen del desempeño relativo de las distintas razas. Desde la década de 1990, esta lista permanece sin modificaciones, a pesar de que para este tipo de investigaciones se abren permanentemente debates y opiniones dentro de los clubes especializados de las razas más numerosas del mundo. Lógicamente, puede tener algunos ajustes, como el hecho de que en alguna posición no está una sola raza representada, sino que a veces la conforman dos o tres, haciendo y apelando a la salvedad de la personalidad particular de cada ejemplar y aquellos que se destacan de su promedio en manera notable, pero sirve perfectamente para una orientación profesionalmente respaldada.<br />
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Ahora bien, a través de los años tanto los “maestros” que he tenido, como compañeros de caza de mi generación, vimos y fuimos testigos de un vertiginoso cambio en los ámbitos de caza en nuestro amado país. <br />
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En el tiempo y el recuerdo quedaron los “potreritos cerca de casa” donde adiestrar un perro era una tarea sencilla. La extensión de la frontera agrícola, el desmonte, la labranza nocturna, el uso de herbicidas, funguicidas e insecticidas, sumados a una economía algo fluctuante, indudablemente nos obliga a replantear para los noveles y principiantes todos nuestros aportes y conocimientos de este deporte. <br />
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También esto afecta a criadores, adiestradores y propietarios de razas de caza destinados únicamente al deporte de la cinegética. La mayoría de los cazadores ya no pueden darse el lujo de tener una raza para cada estilo o una raza para cada ámbito y, sin embargo, en los últimos diez años me he encontrado cazando en rastrojos, potreros pelados, sembrados, pastizales vírgenes, orillas de cortinas de montes nativos, bajos y cañadas, y adentrándome al monte de caldenes. <br />
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Para esto necesitaríamos de un perro altamente adaptable: veloz y amplio en los rastrojos o los pastizales bonaerenses; precavido en los cuadros de siembra, ya que muchas veces los alambrados están a ras del suelo o no se distinguen banquinas; que aporte en agua, si cazamos en bajos o cañadas permanentes o desperdicios de campos bajos donde la trilla no se practicó por la humedad del piso; que cace a distancia media, sin alocamiento ni búsquedas de vientos muy “de punta” en el monte, ya que los disparos raramente superan una distancia limpia de diez metros sin perder el tiro; y con una excelente nariz para encontrar caza en lugares donde no abundan.<br />
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Personalmente, quizás añorando aquellos años de caza en el campo de mi abuelo con un perro elegante y veloz, comencé a buscar un setter irlandés. Lila había dejado de cazar por un accidente hacía unos siete años y la sucedieron bracos, pointers y bretones, todos muy buenos compañeros, pero mi búsqueda no obtuvo resultado inmediato; los irlandeses habían sido condenado por su belleza y no había en ese entonces ningún criador de línea de trabajo (hoy, gracias a Dios, se importaron reproductores y se los está viendo cazar). En medio de esta búsqueda, emprendida hace algo más de un año y medio, comencé a mirar videos de perros de caza y, sin querer, me encontré con una raza muy poco conocida, pero la más popular en Europa, incluyendo el este de ese continente: el setter inglés.<br />
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Tras largas charlas con directivos, jueces internacionales, criadores y cazadores, malinterpretando muchas veces las pruebas de campo y teniendo que romper paradigmas que se instalan en los cazadores como yo, que ya pasamos los 45 años de edad, me encontré con una raza, un ejemplar con diez crías y otro en camino para el resto de la temporada.<br />
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<b>Gran elección</b><br />
Evidentemente, sin ser ajeno a los cambios en nuestros ámbitos de caza, la elección  personal del setter inglés fue la decantación natural de unas preguntas que deberíamos  hacernos ante la actual situación (con sus excepciones): ¿una raza o un perro? ¿Cuántas de las dimensiones de la inteligencia fueron sacrificadas hasta casi relegarlas? ¿Qué prestaciones variadas necesito ante tantos ámbitos?<br />
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Ante esta raza en particular pude apreciar una búsqueda con diligencia, un perro apasionado y con un inmediato “estado de trabajo” en ámbito de cacería, muy buenos vientos ante la falta de caza, como suele suceder a los cazadores que disponen de una sola jornada y con límites de viajes y kilómetros. Esta raza realiza una búsqueda constante y muy amplia, en ningún momento rectilínea, por lo que rastrea minuciosamente en forma serpenteante el terreno que le presentamos. Es muy versátil en la muestra, con una guiada más parecida a un gato que a un perro, pero con un estilo único a la hora de cortarle el camino, si la pieza quiere apeonar en pastos bajos o comiendo en rastrojos. <br />
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Como en toda raza inglesa, son perros muy rápidos y buscan más lo vivo, captan menos las emanaciones de animales muertos, y no solamente las emanaciones, y tienen una percepción muy particular, difícil de explicar, tal vez por mi falta de experiencia, pero con una magia indescriptible. Lógicamente, que un perro busque más rápido y que se centre más en el aire que en los rastros, lo hará encontrar menos piezas cuando éstas caen, pero la emanación específica solo hará que tarde unos minutos en el cobro. <br />
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Es un mito que los setter no cobran: es solo una tarea extra y una adecuada selección. En esta selección también debemos tener en cuenta que la nariz es fundamental en esta raza. <br />
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El cobro en agua es un tema que daría mucho que hablar. Personalmente pude apreciar un excelente cobro en el agua, pero, lógicamente, no podemos exigirle a un perro de cinco años, que jamás puso los pies en la orilla de un bañado, que se comporte como una nutria. Esto requiere de trabajo, el mismo que se hace en tierra.<br />
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Su adaptabilidad es inimaginable, sumando una buena nariz, diligencia, pasión, búsqueda amplia no rectilínea y serpenteante, versatilidad en la muestra, perfecta guiada, buen desempeño en agua, tamaño mediano, carácter afable, dinamismo particular, plasticidad, selección de ejemplares de altísima y comprobable genealogía y el permanente mejoramiento de su estándar en la línea de trabajo con una constante importación de ejemplares de valía. Todo esto hace de esta raza “el perro” para aquellos cazadores experimentados o noveles que necesitan seguir disfrutando de este precioso y ancestral deporte de la caza menor contra viento y marea de los cambios en el hábitat y costumbres de nuestras tan preciadas piezas de caza.<br />
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<b>Estándar del setter inglés. ¿Línea de trabajo?</b><br />
Edgard Laverack consigue en sus caniles los primeros ejemplares dignos de representar al hoy conocido setter inglés. Muy joven hereda una fortuna y se dedica exclusivamente a su pasión, la caza y los perros. En 1825 logra un ejemplar de gran belleza y capacidad de trabajo que superaba, en gran manera, al conjunto de perros similares de la época.<br />
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Más tarde se le dio al perro el nombre de setter Laverack. Hoy en día y por desgracia, (ya que esto genera dudas, partidismos, divisiones), se da una confusa diferencia entre las líneas dedicadas a las exposiciones de belleza y los ejemplares destinados a pruebas de  campo o caza práctica. <br />
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Cuando comencé a interiorizarme sobre esta raza en particular para adquirir un ejemplar, noté esta división aun entre criadores, jueces, settermans, de manera muy asumida, hablando de líneas como si de valores absolutos se tratase. <br />
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Para aclarar esta diferencia que puede presentárseles a los futuros amos de setter, quisiera decirles que no se sufrió, como en otras razas en la década de 1950, un “quiebre” tan profundo que afectara las cualidades del perro; solo se marcó una diferencia notoria.<br />
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Curiosamente, la línea que Laverack inició con fines puramente cinegéticos está evolucionando hacia una gran perfección morfológica, dejando en el camino la razón de ser de la raza (como sucedió con el irlandés). Por otro lado, Llenwellin (Leveling), como se conoce a esta raza, aportó a los ejemplares de Laverack una forma un tanto más afinada, estilizada y liviana, seleccionando ejemplares rápidos y nerviosos, con un “descuido” de la estructura anatómica, pero conservando un temperamento y prestaciones en el trabajo insuperables. <br />
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¿Cómo saber si es Laverack de belleza o Leveling de trabajo? Sencillamente viendo los ejemplares (padres) en el campo y contactando a criadores que puedan ofrecer crías de padres que hayan estado cazando al menos en las últimas tres generaciones sobre muestras de perdices en la Argentina (otra fauna, otro terreno = otra técnica), o bien de líneas genealógicas que provengan de selección en pruebas de campo, donde es indispensable (aunque los criterios de juzgamiento sean dispares y antagónicos en la mayoría de los casos) búsqueda, muestra y guiada, sin asustarnos si los ejemplares que vemos hacen una búsqueda a velocidad vertiginosa y amplísima: el dominio sobre el perro es parte de esto y habla a favor de la raza, por lo que solo tendremos que “acortarlo” conforme al estilo que más nos agrade.<br />
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El estándar de esta raza está disponible en la mayoría de los clubes de setter inglés de Europa con relación a su morfología y fue publicado en sus sitios web.<br />
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</p>]]></description></item><item><title>Salta: Pesca con mosca.Verde y oro</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=500</link><pubdate>2011-08-29 11:46:28</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/c54bf0f8bf3c8b0f1a0bc1e5b72ed244pesca-1.jpg" width="440" /></p><p>Quien crea que los dorados son patrimonio del Litoral se equivoca. Y quien piense que pescar es una actividad pasiva se equivoca aún más.  </p><p>A nosotros nos gusta la aventura, y vivirla en la naturaleza, mucho más. Por eso, cuando la gente de Orvis Rosario nos habló del silenciosamente famoso río Dorado se nos dispararon miles de incógnitas pesqueras y muchas más ensoñaciones de acontecimientos imaginarios. Tal es la fama de esos pagos.<br />
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Hace relativamente pocos años que la pesca de dorados en el noroeste argentino ha cobrado renombre y todavía pertenece a estrechos círculos de agraciados. A decir verdad, esto no obedece a ninguna mezquindad norteña sino a las dificultades que entraña esa zona: muy pocos guías experimentados y responsables, escasa infraestructura de servicios turísticos de pesca, dificultades logísticas, ríos inaccesibles, multitud de insectos, reptiles peligrosos… entre otras cosillas.<br />
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Pero allí están esperándonos los famosos ríos Juramento, Del Valle, Dorado, Baritú, Tarija. Todos cursos radicalmente diferentes a los que estamos acostumbrados a pescar en el Litoral: aguas mucho más claras (o lisa y llanamente, cristalinas) y algunos cursos de montaña. Y también se los pesca con técnicas muy diferentes: flotándolos con balsas neumáticas o vadeándolos, como si se estuviera pescando truchas en ríos de Córdoba. ¡Pero son dorados!<br />
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Y como dice el tango, “con el mate lleno de ilusiones” salimos rumbo a Salta en el ómnibus de Flecha Bus que nos dejó en Metán, donde nos esperaba Alejandro Haro con la 4x4 listo para llevarnos a la aventura de pescar en el selvático río Dorado. Así conocimos a la gente de Juramento Fly Fishing, experimentados operadores que no dejan nada librado al azar.<br />
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<b>Un safari en busca de dorados</b><br />
Desde Metán fueron cuatro horas de marcha que nos depositaron en el pequeño casco de estancia emplazado en medio de la selva. Primero una ruta nacional, seguida por una provincial; luego un duro camino comunal por zona rural y, finalmente, un camino por dentro de la estancia, que en esos pagos llaman finca. <br />
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Contarles de este camino explica el porqué hablamos de aventura. Por eso le aconsejamos sacar los pasajes de manera tal que se llegue lo más temprano posible a Metán para aprovechar al máximo el primer día de pesca, de la misma manera que es aconsejable reservar colectivo o avión lo más tarde posible del último día.<br />
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La finca y el río están enclavados en una zona de transición (ecotono) entre el monte seco chaqueño y la selva de yungas. De hecho conviven especies vegetales y animales de ambas zonas: lapachos, quebrachos, lianas, orquídeas, helechos, tunas y el salvaje ají quitucho que preparan con vinagre para darle “picor” al asado. El paisaje es abrumadoramente salvaje y de vegetación tan abigarrada que se torna impenetrable.<br />
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En medio de tanto monte aparece la finca con todas las comodidades que necesita un pescador agotado luego de las duras jornadas de pesca. Ni hablar de los asadazos que se hacen en el alero de la casa: ¡para chuparse los dedos!<br />
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La jornada comienza temprano con un desayuno generoso y los preparativos afiebrados para el día de pesca. Y aquí, estimado lector, debemos alertarlo de algo: preste mucha atención a todas las indicaciones y sugerencias de los guías; son los que tienen todos los conocimientos y la experiencia necesaria para que la pesca sea un éxito y su estadía, placentera.<br />
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Un guía de pesca no se improvisa: no es un fulano que pesca bien ni alguien que “sabe dónde está el pescado”; nada de eso alcanza. Un guía profesional es alguien que, además de saber dónde y cómo pescar, debe ser un poseedor de habilidades, conocimientos y valores imprescindibles en ese trabajo. <br />
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En este tema son muy pocas las provincias que controlan esto y la mayoría permite que cualquiera se dedique a robarles el dinero a los pescadores-clientes incautos. Es fundamental una acreditación oficial que asegure un piso mínimo de calidad de servicios, y para esto todos los estados provinciales deberían controlar tanto la capacitación como la calidad de los servicios que presta un guía, exigiendo el cumplimiento de pautas básicas y, finalmente, acreditándolo oficialmente como guía de pesca profesional.<br />
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Un guía debe ser un conocedor de primeros auxilios, de las normas de seguridad básicas, la historia y geografía de la zona, la flora, la fauna, los peligros propios del lugar, las nociones básicas de supervivencia, las diferentes modalidades de pesca, etc. <br />
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Pero no solo es cuestión de conocimientos: también debe tener habilidades específicas como, y solo a manera de simple ejemplo, rescate de personas que caen al agua o liderazgo en situaciones de emergencia. <br />
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Y por último, aunque debería estar primero en la lista, poseer valores que hacen a la excelencia personal y profesional: debe respetar incondicionalmente los reglamentos y leyes vigentes, y los códigos de ética deportiva, ser responsable, poner la seguridad sobre todo, ser respetuoso del medio ambiente, ser cortés y respetuoso, y estar comprometido con el cuidado del recurso natural, que no solo es la manera de proteger el patrimonio común a todos sino también la forma de cuidar el trabajo, porque sin peces el turismo de pesca no tiene futuro.<br />
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Sobre estas cuestiones, es increíble la facilidad con que muchos fulanos colocan en sus tarjetas “guía de pesca con mosca” solo porque alguna vez sacaron a pescar a un mosquero, pero no tienen la experiencia mínima para eso. Un guía debe manejar con soltura la modalidad que usarán sus clientes para poder aconsejarlos antes del viaje y durante la jornada de pesca, sea que se practique spinning, baitcasting, carnada, trolling o fly fishing.<br />
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Ni hablar de aquellos que pilotean una lancha sin tener el carnet habilitante de la Prefectura Naval Argentina. O de los que se creen generosos porque “les permiten” a sus clientes matar y llevarse las piezas pescadas aunque el reglamento no lo permita. Es de tal ignorancia como la del personaje del cuento infantil que mató la gallina de los huevos de oro.<br />
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Algo parecido, aunque con mucha más gravedad, puede decirse de los operadores turísticos que improvisan a la hora de ofrecer servicios de pesca y que no son ninguna seguridad frente a los cuidados bromatológicos en la alimentación, la contratación de guías idóneos, la higiene de los alojamientos, etc. Realmente hay provincias donde se juega con fuego y se atenta contra la sustentabilidad del turismo de pesca.<br />
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Este no es el caso de Juramento Fly Fishing, que cuenta con casi veinte años de experiencia de trabajo en productos de turismo de pesca en los ríos salteños. Son especialistas en pesca con mosca y tienen un admirable compromiso en el cuidado del medio ambiente y de los peces. Esto último es para resaltar y felicitar: es mucho el tiempo y el dinero que dedican a proteger los dorados patrullando y denunciando a los furtivos, así como sus raides para limpiar las riberas del río Juramento de la mugre que dejan los pseudo-pescadores: botellas, cajas, papeles y toda basura imaginable. ¿Cuándo aprenderemos a hacernos cargo de la basura que generamos? <br />
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Pero volviendo a las indicaciones de los guías, hay que tener siempre presente dos cosas: se está realizando una pesca verdaderamente extrema y se está recibiendo asistencia de especialistas. De manera tal que, como dicen en el barrio, “si te dicen que es carnaval, vos apretá el pomo”. <br />
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Realmente, y sin exageraciones, algo me ha asombrado de la gente de Juramento Fly Fishing: la preocupación que ponen en cuidar a los pescadores. No solo abundan en consejos sobre indumentaria, repelentes, indicaciones, etc., sino también sobre los cuidados que deben tener en el río. <br />
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Insisto: se debe tener siempre presente que se está pescando en zona selvática plagada de peligros y hay que escuchar a los que saben. En esa geografía abundan mosquitos (posibles transmisores de enfermedades), jejenes, garrapatas, reptiles ponzoñosos, plantas peligrosas y miles de cuestiones para tener en cuenta. <br />
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Como decía la publicidad del dengue: “No tenga miedo, tenga cuidado”. Todo peligro es siempre potencial; es decir, se convertirá en hecho lamentable, solo si se es negligente. La ecuación es muy simple para gozar de la pesca: atender las indicaciones de los que saben y lo están guiando.<br />
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El arribo al río Dorado ya es una aventura en sí misma pletórica de naturaleza y paisajes increíbles. Desde la finca, primero se transitan cuatro kilómetros en 4x4 por caminos y sendas de la otrora actividad forestal, y luego otros cuarenta minutos a caballo por viejas picadas. ¡La cabalgata es espectacular! Y le suma a la pesca un plus maravilloso que permite descubrir el ecosistema en toda su plenitud: el verde en grado sumo.<br />
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<b>Dorados del río Dorado</b><br />
Llegados al río, se nos abrió un panorama espectacular: un curso bastante pequeño, de aguas realmente muy claras que permite ver los cardúmenes de sábalos y dorados, con piedras “bocha” y arena rojiza. <br />
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El río serpentea entre playas de arena que lo separan de la floresta y forma como una gran avenida en medio del verde. Más allá de las playas, la selva impenetrable y, más acá de la arena, el río con los peces que se recortan sobre el fondo. Verdaderamente, una embajada del Edén.<br />
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El paisaje es maravilloso y uno tiene la sensación de estar pescando donde nadie lo hizo antes. Si usted es amante de la naturaleza como yo, se asombrará porque sobran los indicios de una fauna que está acorde a la exuberante vegetación: las playas de arena dan muestra de los animales que bajan al río a tomar agua y abundan las huellas de anta (tapir), corzuela, aguará popé (osito lavador), zorro y pecarí. Ni hablar de las aves. ¿Se imagina estar pescando y ver los tucanes cruzando el cielo?<br />
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Allí pudimos comprobar la utilidad de los consejos que nos dieron y constatamos la ventaja de usar pantalones adecuados, camisas de mangas largas, buenos repelentes y hasta los “buff” (es especie de pasamontaña de verano que protege del sol y, en este caso, de mosquitos y jejenes). En lo posible, todo el cuerpo debe estar cubierto … y lo que no se puede cubrir debe rociarse con abundante repelente.<br />
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Los equipos que utilizamos fueron 6 y 7 porque, si bien se podría usar 5, siempre está latente la posibilidad de prender algún dorado de cuatro o cinco kilos. Usamos, en todo momento, líneas de flote o wet tip con la punta intermdiate clear tip. Nos aconsejaron usar leaders de dos metros, el doble de largo de lo que yo suelo emplear en el Paraná, pero se justifican por la claridad del agua que hace necesario alejar la línea de la mosca. <br />
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Las moscas que acostumbran utilizar son de no más de diez centímetros, más chicas que las que usamos en el Litoral, lo que hace más placentero el lanzamiento. Probamos con todos los colores y mixturas que teníamos en nuestras cajas, pero las que más pescaron fueron combinaciones gris-blanco, negro-blanco y chartreause-negro. <br />
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Los locales más experimentados suelen usar poppers cuando los dorados se muestran muy activos, lo que hace la pesca muy emocionante. Pero más emocionante es tratar de sacarlos de la actitud pasiva con la famosa mosca de superficie llamada Titanic, que produce muchas vibraciones y movimientos muy sugestivos. El “Tuna” la usó logrando ataques verdaderamente explosivos en la superficie.<br />
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Los dorados que pescamos pesaron entre el medio kilo y los tres kilos y medio, pero vimos algunos que nos parecieron bastante más grandes. Nos contaron que han sacado de hasta seis kilos, y estuvimos en varios pozones que prometen esos  portes y más aún.<br />
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Pescar no solo es sacar peces, sino también gozar de lo que brinda la pesca en sí, es decir, toda la belleza y la adrenalina que nos entrega la acción de pescar. Por un momento imagínese ver el dorado detrás de la piedra que le sirve de reparo de la corriente; usted le pasa la mosca y el pez la sigue. Es realmente un placer pescar a pez visto, no solo porque puede localizarse el dorado que queremos tentar con nuestra mosca sino porque es maravilloso presenciar cómo sigue la mosca para engullirla o desestimarla. <br />
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Pero ojo: no crea que la agresividad de los dorados desconoce toda prudencia. La claridad del agua exige cierto grado de cuidado porque, si detectan nuestra presencia, simplemente no pican. La claridad del agua explica el largo de los leaders y la cautela de nuestro acercamiento al río. Por eso, los guías aconsejan acercarse despaciosamente a los pozones y pescarlos prolijamente: comenzar lanzando desde lejos e ir barriéndolos minuciosamente.<br />
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Lalo abrió el score con un lindo dorado y fue el que más pescó. Verdaderamente nos llenó de escamas. Pero mi premio vendría más tarde, casi al final de la jornada. El río tiene giros abruptos provocados por el choque del cauce con los cerros, y así se forman altas paredes en las montañas como acantilados y hondos pozones en las curvas. En un lugar así encontré una profunda corredera donde tiré mi mosca una o dos veces sin resultado, pero le tenía una fe ciega a ese chorro de agua que entraba en el pozo profundo.<br />
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En el tercer lance llegó mi hora: una sombra salió de las piedras y, de repente, se convirtió en un destello amarillo-oro que atrapó el anzuelo emplumado. El bicho no se entregaba y la cosa no fue fácil, porque se “clavó” en medio del chorro de la correntada. Llevó más de lo que pensaba, pero al final tuve una linda foto junto a Lalo y a los nuevos amigos salteños.<br />
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El regreso, cansados todos, fue otra oportunidad de meditar mientras cabalgaba sobre lo vivido y lo visto. Todo se coronó con cervezas y las inigualables empanadas salteñas que bien saben hacer en casa de Alejandro. Yo solito me clavé casi una docena.<br />
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<b>“Ya no es lo que era…”</b><br />
Según nos contaron los guías, grandes conocedores de la riqueza natural del lugar, la selva fue diezmada por la actividad forestal: “ya no es lo que era…” es una sentencia muy dolorosa de escuchar en boca de Marcelo. Con mezcla de angustia y vergüenza ajena, nos pintan una realidad que desconocemos los que somos de la pampa gringa. “Lo que ves no es la selva natural: todos los árboles maderables fueron talados. Solo quedan los árboles chicos y las plantas sin valor económico.” Pero en algunos lugares, ni siquiera queda eso, porque la serranía verde está llena de manchones de desmontes arrebatados para la agricultura.<br />
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Escuchar esas cosas es doloroso, pero, como dice “el Nano” Serrat, “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”. Y más vale descubrir esas realidades para combatirlas, aunque más no sea dándolas a conocer desde estas humildes páginas.<br />
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Desde 2007 tenemos la Ley Nacional de Bosques para frenar el desmonte, aunque aún falta el presupuesto necesario para realizar los censos de superficie de bosques naturales, los estudios necesarios, los inspectores y el trabajo de seguimiento satelital. <br />
Pero aun con la nueva ley, el desmonte continúa porque “hecha la ley, hecha la trampa”. Alejandro nos cuenta que se sigue desmontando porque, cuando se les aplica la irrisoria multa, ya la han recuperado con creces con el rinde de las cosechas o de la madera extraída. <br />
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<b>Pescar en el Edén</b><br />
El balance de la visita al río Dorado es sumamente positivo, tanto por el entorno como por la pesca en sí. Respecto de la pesca, abundan las capturas y es un lujo usar equipos relativamente livianos. Es una experiencia de pesca de dorados muy particular, tanto por las características del río como por la pesca sutil que permite desarrollar. Es, deportivamente hablando, algo significativamente diferente a lo que estamos acostumbrados en el Litoral, y bien vale la pena vivirla. Como charlábamos con Lalo, mi compañero de viaje, es como si estuviésemos pescando en un río de Córdoba, pero dorados.<br />
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La majestuosidad del entorno es tal que me encontré varias veces boquiabierto mirando el paisaje y el guía despertándome de la ensoñación con frases como: “dale que ahí están los dorados”. En esos lugares, es un deber para mí sentarme a pitar un puchito y dar gracias al Creador por tan maravillosa obra de arte.<br />
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Y una cuestión interesante es la posibilidad de armar un programa mixto que combine la pesca en el río Dorado con una flotada en el Juramento. De hecho, nosotros pescamos dos días en el fascinante Dorado y luego un día en el magnífico Juramento, pero lo último se lo contamos el mes que viene.<br />
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La conclusión es clara, amigo pescador, no puede dejar de conocer el río Dorado. Si no, se perderá algo realmente diferente.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Motores Fuera de Borda Evinrude E-Tec</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=499</link><pubdate>2011-08-17 12:05:25</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/ce76760053ad0ffd8a7e941ec049ae5aEvinrude-motor.jpg" width="440" /></p><p>Comercializa Grupo Propeller S.A. </p><p>A través de su red de distribuidores Grupo Propeller S.A. comercializa en Argentina, Uruguay y Paraguay los motores Evinrude E-Tec®. <br />
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El sistema E-Tec® garantiza el consumo exacto de combustible al momento de la ignición. Lo que lo convierte en un motor de consumo muy contenido. Los motores Evinrude E-Tec® se componen de mucha menor cantidad de piezas móviles que un 4 tiempos, lo que deriva en menos roturas y menor desgaste, lo que lo hace más liviano, proporcionando mayor torque y velocidad.<br />
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Como novedad exclusiva, cuentan con el modo de auto-hibernación, mantenido su motor en optimas condiciones en períodos largos de no uso. BRP y su compromiso con el medio ambiente, ofrecen sus productos Evinrude E-Tec® con Certificado 3 Estrellas de Ultra Bajas Emisiones. Normas CARB, EPA, UE lo que los convierte en motores aptos para navegar en todas partes del mundo, incluidos los lagos del sur de la República Argentina.<br />
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Todos los motores Evinrude E-Tec® ofrecen Garantía de 3 años o 750 horas, lo que se cumpla primero. Ofrece también menor mantenimiento: servicios programados cada 3 años o 300 horas lo cual evita los costosos service de los motores de cuatro tiempos.<br />
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<b>Encuentre la velocidad correcta de trolling solo con el toque de un botón</b><br />
Los modelos Evinrude E-Tec® 25 Hp y 30 Hp con inyección electrónica directa, son simples livianos, potentes y de gran performance. Cuentan con un sistema de caña reforzada, para una mayor durabilidad, permite soportar trabajos duros y facilitar la inclinación del motor.<br />
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El regulador electrónico de RPM (solo disponible en versiones con mando a caña), diseñado especialmente para un andar muy suave y seguro es ideal para quienes necesitan la velocidad justa, como para realizar pesca deportiva o diversos tipos de uso. Muy fácil de utilizar, simplemente con una tecla +/-.<br />
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Incorporan ajuste de fricción de acelerador, el cual permite mantener una aceleración constante y pareja mientras se está navegando.<br />
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Mando de cambios cómodo y confortable, con una ubicación muy apropiada y una suavidad nunca antes vista.<br />
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La marca nos ofrece una amplia gama de versiones: con mando a caña o comando a distancia, con o si “power trim”, arranque eléctrico y/o manual, pata corta o larga, versiones preparadas para agua dulce o agua salada.<br />
Precio Sugerido Público, desde U$D 4600.-<br />
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Con Evinrude E-Tec®., ¡usted pasará mucho mas tiempo en el agua!<br />
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</p>]]></description></item><item><title>Temporada de conservas en Los Antiguos</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=11&amp;id=498</link><pubdate>2011-08-17 09:55:06</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/0bea05de2715df3d8d87fc4d991511afantiguos-ok.jpg" width="440" /></p><p>El sur argentino tiene fama mundial por sus paisajes pero también cuenta con una variada oferta de actividades productivas: el cultivo de la cereza y otras frutas finas.</p><p>La producción de cerezas y frutas finas es la principal actividad económica de la localidad. Algunas de las chacras reciben a los turistas en las cuales se podrá apreciar el trabajo de la cosecha y adquirir deliciosos dulces artesanales, licores y conservas caseras. <br />
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Uno se encamina en esta aventura que aboca todos los sentidos y todos los gustos. En chacra Don Neno, por ejemplo, se realizan visitas para los turistas donde se puede ver y conocer la amplia variedad de cultivos de frutas. Durante el recorrido, que es gratuito, se puede apreciar como se cultivan los distintos frutos y como se realiza la cocción en este cálido emprendimiento familiar. La atención es personalizada y va acompañada de la historia no solo de la chacra sino de Los Antiguos. <br />
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María Luisa Cienfuegos, propietaria de la chacra; nos cuenta que el producto mas buscado por los turistas es el “Licor especial de la casa”, es una receta realizada por su padre y consta de un licor de vino con almendras amargas. <br />
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La estancia se caracteriza por la degustación de productos regionales y las llamadas conservas no tradicionales como: el mix de frutos rojos llamado “Frutos del Lago del Buenos Aires”, cerezas confitadas, licor de cerezas bañadas en chocolate, cerezas deshidratadas (utilizadas para repostería), licor de frambuesa, calafate, guinda y peras al chocolate y dulce de manzana con pasas de cerezas y nueces entre otros productos derivados.<br />
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El establecimiento Las Mamis,  esta formado por dos socias, Lilian Aguin y Ana Furlaska. Se especializan en chocolates artesanales con una marcada herencia tradicional proveniente  de la madre de Ana, una polaca que en los 70 creo la fabrica Mamusia (madre en polaco) en San Martin de Los Andes. Las Mamis locales, tomaron como punto de partida el chocolate pero esta chacra han agregado mermeladas y licores. Lilian y Ana no dudan en manifestar “es destacable la calidad de la fruta en Los Antiguos. Tiene sabores mas profundos y definidos que en el resto de la Patagonia, y  nosotros creemos que es , porque los dais son mas largos en la época de maduración y recibe menos agua. Eso los hace concentrar mas los sabores.”<br />
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Las salsa agridulces son otra delicatesen de la chacra que alcanza una variedad de 35 sabores. En este caso son productos de la herencia familiar de Lilian cuyos abuelos griegos y españoles incluían en la mesa diaria estas conservas las cuales fueron adaptando a las frutas del lugar “o que mas me preocupaba era encontrar el balance y el equilibrio entre losa sabores, dice Lilian. <br />
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Tanto la Chacra Nueva Shepétovka como  El Rosedal tienen como principal labor la producción y venta de cerezas. En estos establecimientos se puede realizar recorridos por las distintas plantaciones y también se ofrece degustaciones de productos regionales. La Nueva Shepétovka también posee un “bar lácteo” donde se ofrecen los mejores licuados  de cereza, frambuesa y frutilla.<br />
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Las estancias de Los Antiguos se brindan hoy al visitante con todos sus misterios, historias y tradiciones para que éste se lleve en la memoria la vivencia de una experiencia única. Las estancias turísticas ofrecen atención personalizada, buen gusto y contacto con la naturaleza.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Un pez en el sobre: Omán</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=10&amp;id=497</link><pubdate>2011-08-12 11:15:29</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/3b32b4265a9c289a797d8eb7b1bb5356oman-por-2-ok.jpg" width="440" /></p><p>Se trata de Royal gramma (2 b) y Polka dot-grunt (10 b), mataselladas en 1974</p><p>En el sudeste de la península arábiga, en Asia, se encuentra el sultanato de Omán. Acá lo recordamos con dos estampillas con peces ornamentales, tan comunes de las aguas tropicales como las de este país. <br />
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Se trata de Royal gramma (2 b) y Polka dot-grunt (10 b), mataselladas en 1974. Apenas hacía tres años que había logrado la independencia del Reino Unido. El primero, que incluso aparece en la película Nemo, vive en Venezuela, Bahamar y las Antillas. <br />
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El segundo, mucho menos conocido, toma ese nombre de los curiosos patrones de color que posee. Dos joyas de pecera.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Toda la Indumentaria para esta temporada</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=496</link><pubdate>2011-08-12 11:00:53</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/b08f2a530c7b0a00e579ab5a141075f3Nautica-Oestmann-Raffike-K2.jpg" width="440" /></p><p>En Náutica Oestmann</p><p>Persisten los fríos viene bien abrigarse de la mejor manera, en Resistencia provincia de Chaco, Náutica Oestmann le da la oportunidad de encontrar gran variedad de prendas técnica y para uso diario, en varias marcas de primer nivel nacional e importadas.<br />
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Marcas como Raffike y Alpine Skate tienen su próxima indumentaria que desea llevar a su viaje de vacaciones o de egresados, o para regalarse una prenda única.</p>]]></description></item><item><title>Nuevo Multifilamento Penn, Made in USA</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=495</link><pubdate>2011-08-12 10:58:48</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/e0e3dd28d73f197dea79158cdce44c70Kiero-multifilamento-Penn-2.jpg" width="440" /></p><p>Importa y distribuye Kiero S.R.L. </p><p>Este nuevo multifilamento de Penn lleva a las multifibras de dyneema a un nivel de excelencia superior. Gracias al sistema de hilado "Multi Carrier" posee una sección redonda y gran sedocidad, que incrementan la distancia de lance y disminuye considerablemente la formación de galletas. Extremadamente resistente a la abrasión gracias a su coating especial, permite una optima detección del pique y clavadas poderosas a larga distancia. Con una gran resistencia en relación a su diámetro se lo provee en bobinas de 270 m. Ideal para trolling dorado o surubí, deep jigging o spinning de especies de boca dura. <br />
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Medidas disponibles en Argentina: <br />
-Diámetro 0,17 mm: resistencia 19,2 k.<br />
-Diámetro 0,20 mm: resistencia 21,1 k.<br />
-Diámetro 0,25 mm: resistencia 27,2 k.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Próximamente, Pro Náutica en Chaco</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=494</link><pubdate>2011-08-12 10:56:34</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/90b1fc47a42c43aab9b7f45ab19ff1c7Pro-Nautica-LOGO.jpg" width="440" /></p><p>Concesionario oficial Quicksilver - Bayliner y Distribuidor de Evinrude Etec.</p><p>Cumpliendo a paso firme los ambiciosos proyectos de liderazgo en la zona, la firma Pro Náutica, concesionario oficial de embarcaciones Formula Quicksilver y Bayliner y distribuidor de motores fuera de borda Evinrude ETEC, realizará la apertura de su nuevo Centro Integral de Ventas y Servicios en Resistencia.<br />
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Dicho local estará ubicado en Avenida Sarmiento 1935 de la ciudad de Resistencia, provincia del Chaco, incorporando nuevas embarcaciones, accesorios y potenciando nuestra siempre excelente atención, asesoramiento y servicio post venta.<br />
<br />
Gracias a la respuesta y fidelidad de nuestros clientes y con el apoyo de marcas N° 1 como Bayliner, Formula Quicksilver y Evinrude, Pro Náutica continúa creciendo, apostando y confiando como siempre en el Nordeste Argentino.<br />
(van los logos de Pro Náutica, Bayliner, Formula Quicksilver y Evinrude)<br />
</p>]]></description></item><item><title>Caña con Nanotecnología</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=493</link><pubdate>2011-08-12 10:28:28</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/5db16567a0fcb6989be3854551985b25All-Fishing-Abu-Garcia-veri.jpg" width="440" /></p><p>Importa y distribuye All Fishing.</p><p>Las nuevas cañas Veritas de Abu García incorporan la nanotecnología en su construcción (nanomateriales). Este proceso aporta 2,5 veces más de resistencia al impacto que el grafito tradicional, ya que a alinear las moléculas en forma perfecta “borra de la existencia” todo tipo de micro imperfecciones.<br />
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Otro punto es la disminución del 20 % del peso, ya que logra la misma acción y resistencia con menos material. Como resultado la Verita se siente extremadamente ligera y balanceada. Construidas con grafito de 30 TONS, posee pasahilos son de SiC/titanio y portareel expuesto superliviano. <br />
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Se presenta en diferentes modelos que cubren todas las posibilidades de spinning y bait casting en Argentina. </p>]]></description></item><item><title>Nuevo reel Quantum Triax</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=492</link><pubdate>2011-08-12 10:24:35</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/c9ef6144d7d96bcc06341d2fa4a478c7Tech-Tackle-Reel-Triax-ALTA.jpg" width="440" /></p><p>Distribuye Tech Tackle.</p><p>Con un estilizado y llamativo diseño, el Triax es una opción adaptable a todas las necesidades. En este modelo puede encontrar el tamaño que necesite, ya sea para spining ligero y pejerrey, hasta pesca variada, está disponible en 6 tamaños. <br />
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Características: 8 rulemanes, antireverse continuo, cuerpo de grafito de bajo peso y carretel y manija maquinados en aluminio.</p>]]></description></item><item><title>Regnicoli 630 con Suzuki 115 HP</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=3&amp;id=491</link><pubdate>2011-08-11 09:02:49</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/a09120ba9966f9bb37862f450064b8a6nau-1.jpg" width="440" /></p><p>"Una lancha pescadora o utilitaria multipropósito, con una terminación impecable".</p><p>Confieso que a pesar de haber imaginado su comportamiento, por mi experiencia de ver fondos de lanchas y luego probarlas, fue una sorpresa salir cuando el humor de nuestro hermoso río estaba embravecido por una sudestada. La Regnicoli 630 tiene una suavidad increíble, no salpicó, a pesar del viento y mantiene en cualquier condición una maniobrabilidad  inesperada.<br />
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Claro que no es casual: su diseño proviene de Jorge Regnicoli, su construcción de artesanos dirigidos por su primo Horacio, ambos dignos hijos de Higinio y Emilio Regnicoli, fundadores del astillero que cuenta orgullosamente con 86 años con el mismo nombre, tiempo en el que ha crecido sin prisa y sin pausa, pero manteniendo una calidad, buen gusto y terminación que se perciben en cada uno de sus productos.<br />
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Tuve el honor de conocer, tratar ya con la tercera generación Regnicoli, y comprar sus productos desde 1966.<br />
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Recuerdo a Don Emilio dirigiendo la construcción de exquisitos modelos o botes de madera para carreras, o a Don Higinio probando los motores, donde su vida quedó en el río en un accidente, y hay un poco de la pasión de ellos en cada embarcación que sale del astillero al recibir el bautismo del agua.<br />
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¿Cuántas empresas de familia llegan a los 86 años con una trayectoria de honestidad y superación en nuestro país, sacudido por crisis recurrentes y además por un incendio que destruyó totalmente el astillero cuando estaba en la isla, frente a su ubicación actual?<br />
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La Regnicoli 630 aunque parece un “trucker”, por su tamaño y forma a primera vista, es en mi opinión una lancha pescadora o utilitaria multipropósito, con una terminación impecable lo que queda confirmado al navegar en ella.<br />
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El Suzuki 115 HP  le otorga una aceleración y velocidad final que ronda los 80 km/h, lo que le otorga un toque deportivo. En ningún momento da la sensación de perder el control, aún con el timonel solo.<br />
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El consumo promedio anduvo en los 12 litros/hora con 2 personas a varias velocidades. La prueba a fondo no se pudo realizar por no poder acelerar a todo régimen el motor, más que un instante, por estar “duro”.<br />
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La marcha es muy silenciosa y suave en este nuevo Suzuki 115 HP de 4 tiempos, de menor peso y tamaño que su antecesor, y su potencia le permite “crucerear” muy holgado a medio acelerador, reservando ese plus de potencia para situaciones especiales.<br />
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A la marcha silenciosa contribuye la solidez que se percibe en toda la lancha, y el fondo relleno en poliuretano.<br />
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La posición de manejo es muy cómoda desde la consola central, que con su parabrisas para el conductor y un acompañante quedan protegidos del viento, y por su amplitud permite disponer del instrumental, ecosonda, radio, etc. Un tanque de combustible de 75 litros, debajo de la consola, le confiere una autonomía muy interesante.<br />
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El respaldo rebatible permite integrarse a las personas sentadas en los asientos a ambas bandas de popa, cuando no se navega. Debajo de la butaca del conductor se ha aprovechado el espacio para ubicar una generosa conservadora de frío.<br />
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Un asiento moldeado delante de la consola, permite ubicar cómodamente 2 personas, lo que sumado a un amplio asiento a proa, le otorgan una capacidad de 8 a 9 personas sentadas, sobre cómodos tapizados. También debajo de éste hay un espacioso lugar de guarda.<br />
<br />
Sintetizando: viene a llenar una necesidad para aquellos que buscan una lancha segura, cómoda, de muy buena navegación, sólida y muy bien terminada, con una facilidad de desplazamiento interior, gran capacidad, fácil limpieza y la garantía de calidad que le otorga el prestigio que soñaron los fundadores del astillero, que supieron transmitir a los que les siguieron un nombre limpio y una pasión por la calidad.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Fiesta del Dorado 2011 en La Paz </title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=490</link><pubdate>2011-08-09 14:48:14</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/78de7b69c270127759b84f6e6415402ehermoso cuadro.jpg" width="440" /></p><p>Con fecha para los días 30 de septiembre y 1° de octubre de 2011, La Paz busca superar la fiesta del Dorado 2010 </p><p>Esta edición promete nueva organización institucional, nueva modalidad “señuelos” y mejores premios y sorteos para los concursantes.<br />
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La Comisión Municipal de Pesca y el Club de Pescadores, Cazadores y Náutico La Paz, confirmaron que en el marco de la fiesta se realizarán 3 torneos diferenciados en modalidades de captura, la XX Fiesta Provincial del Dorado con “carnada”; el IX Fly Cast para los mosqueros; y el 1° torneo con señuelos para quienes gustan de realizar spinning con artificiales.<br />
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Este encuentro de pescadores no es casualidad que se haya mantenido en el tiempo en La Paz, sino que es el fruto de un sostenido trabajo que todos los habitantes realizan día a día con el objetivo de preservar una de las reservas más hermosas del Paraná: La Reserva Ictícola Provincial Curuzú Chali.<br />
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Este Delta de 14.000 hectáreas conformado por lagunas, arroyos, ríos, riachos y una cantidad suficiente de islas tapizadas por una frondosa vegetación, bosques naturales y selvas en galería, son el escenario para la Fiesta Provincial del Dorado Entrerriano, un lugar privilegiado para la práctica de la pesca deportiva, donde el apreciado “Tigre de los Ríos” no deja decepcionado a ningún pescador.<br />
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Un clima de algarabía se viven durante los días de la fiesta, donde el pescador es el verdadero protagonista de estos pagos, aventurándose y animándose para conseguir la pieza mayor.<br />
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Después de la jornada de pesca una cena show con entrega de premios espera a los concursantes, para cerrar con alegría y despedirse como siempre hasta un próximo año, porque La Paz es sinónimo de pesca, fiestas y buena atención.<br />
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El costo de la inscripción se ha fijado en $650 por equipo, y quienes concreten la pre-inscripción antes del 30 de agosto depositando $300, participarán de un sorteo especial de $2.000.-<br />
<br />
Además de los clásicos trofeos confeccionados artesanalmente con la clásica imagen del dorado para quienes obtengan puestos puntuables, se realizarán entre todos los concursantes sorteos de embarcaciones totalmente equipadas (casco, motor, tráiler, etc.); órdenes de compras por $2.000; estadías; y artículos de pesca.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Linterna Waterdog Wol T004</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=489</link><pubdate>2011-08-08 11:37:19</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/603978ccbe1cf057da3b46d2ba633877Wald-WOLT-004.jpg" width="440" /></p><p>En Dorado, Santa Fe.</p><p>La tecnología Cree Truewhite, es una nueva manera de generar luz blanca con leds. Esta tecnología es  elegantemente simple, e increíblemente efectiva. Emite la luz eficazmente con un color maravilloso y cálido, por medio de la unión del LED amarillo y rojo. <br />
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Esto permite un manejo activo del color, manteniéndolo en forma consistente durante la vida útil del producto. <br />
<br />
Con 120 lumens de potencia , posee 3 funciones: luz completa, media luz , parpadeo; de 3 Elementos con un alcance de 100m, hasta 12h de luz, resistente a situaciones climáticas adversas.</p>]]></description></item><item><title>Nueva caña Okuma</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=488</link><pubdate>2011-08-08 11:32:14</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/b045682a555e045b74bc60dfcbb76a44Caña-Okuma-Citrix-copia.jpg" width="440" /></p><p>
Armería Las Colonias S.A</p><p>Nuevamente Armería Las Colonias incorpora a su familia de nobles productos para la pesca deportiva, una vara destinada a los más exigentes pescadores de bait casting.<br />
<br />
Caña OKUMA CITRIX: 1 tramo para baitcasting de 2,10 mts., vara de grafito IM8, 9 pasahilos chicos, más puntera, portarrel ergonómico y acción 10/20 lbs. con Mango de eva.<br />
<br />
Consultas y pedidos:<br />
Pedidos por fax: 0342 - 4840900<br />
www.armerialascolonias.com.ar<br />
<br />
<br />
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</p>]]></description></item><item><title>Carabina Mossberg Tactical 22 </title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=487</link><pubdate>2011-08-08 11:30:08</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/90a9e79bf6ef442300fba29fe78764ccLa-Triestina-Mossberg_carab.jpg" width="440" /></p><p>En La Triestina, Capital Federal.</p><p>Esta nueva carabina semiautomática calibre .22 LR  es de alta capacidad, posee un diseño táctico y cañón preciso de 18" y paso de estrías de 1:16.<br />
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Tiene un cargador de 25 disparos, múltiples guías Picatinny para acoplar cualquier tipo de accesorios y miras regulables. <br />
<br />
Pesa aproximadamente 2,400 k.<br />
<br />
<br />
</p>]]></description></item><item><title>Nueva Guardería Náutica Tiempo Libre</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=486</link><pubdate>2011-08-08 11:28:07</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/c55defdac45ba7c2819524514de0cb06Nueva-Guardería-Náutica-TIE.jpg" width="440" /></p><p>En Sauce Viejo, provincia de Santa Fe.</p><p>Este nuevo emprendimiento náutico tiene la particularidad de tener la única bajada propia directa al río de la zona, además a metros de la Ruta Nº 11 y sobre el río.<br />
Posee estacionamiento privado, combustible, servicio de cabañas, cabañas en isla, guía de pesca, proveeduría, etc. Seguridad con sistema de alarma.<br />
<br />
Abierta todo el año, sin horario de egreso e ingreso.<br />
Lugares disponibles, Consulte por Promo Inauguración.<br />
<br />
<br />
</p>]]></description></item><item><title>Caza Menor: Maravillado por La Pampa</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=2&amp;id=485</link><pubdate>2011-08-05 10:55:40</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/be07813c6126b927f7e487a59d9a446dcaza-1.jpg" width="440" /></p><p>“El campo era enorme y estaba repleto de perdices pero el cupo vigente es escaso, así que para no pasarme, opté por caminar y cada tanto detenerme a escuchar el silencio”</p><p><b>“Pido a los santos del cielo<br />
que ayuden mi pensamiento;<br />
les pido en este momento<br />
que voy a cantar mi historia,<br />
me refriesquen la memoria<br />
y aclaren mi entendimiento.”<br />
El Gaucho Martín Fierro, cap. I</b><br />
<br />
Inspirado en este ícono de la historia viva de nuestras pampas y sus gauchos, ahora comprendo la enorme fortuna que tuve de recorrer parte de esas llanuras inconmensurables, riquísimas y a la vez tan desoladas… tan argentinas...<br />
<br />
Y por contradictorio que parezca a los versos de José Hernández, creo que en el fondo no existe tal incongruencia, si reflexiono: ¡Qué maravilloso instrumento es la tan “gringa” Internet! A través de sus diversos medios de comunicación, hoy podemos encontrarnos quienes compartimos esta pasión que es la caza deportiva, y conocernos, contarnos anécdotas y experiencias vividas. Compartir, en definitiva, esto que tanto amamos, pero, además, hacer grandes y muy buenos amigos.<br />
<br />
Gracias a los correos electrónicos, las páginas de Facebook y otras yerbas, ya hace un par de años tuve la suerte de conocer a quienes hoy son grandes amigos y compartimos algunas salidas de caza a pesar de las distancias que nos separan. Tal es el caso de Germán y de Luis, por ejemplo. Y este año tuve otra gratísima sorpresa, ya que, “tentados” a participar en las notas y opiniones de adiestramiento de perros de caza, nos encontramos y conocimos en la red con Fabián Raúl Foresta, a la postre, un noble cazador deportivo y criador y adiestrador de perros de caza.<br />
<br />
Fabián, además, se dedica buena parte del año a organizar y operar con diversos contingentes de turistas y cazadores que vienen a nuestro bendito país a gozar de sus recursos naturales. Muchos de ustedes me conocen y saben que ciertamente no estoy muy de acuerdo con lo que hacen, o, mejor dicho, permiten hacer, algunos inescrupulosos operadores cinegéticos, principalmente en el Litoral argentino, donde cupos, especies vedadas y demás “leyes” son reiteradamente vulnerados en el afán de cobrar los jugosos euros que dejan los turistas. Pero tampoco sería justo de mi parte decir que todos son iguales, y un claro ejemplo de buen trabajo es el que hace este nuevo amigo.<br />
<br />
Pero para cuando empezamos a intercambiar correos, era escasa o nula la opinión que podía formularme, así que dense una idea de las dudas que me surgieron cuando gentilmente me invitó a visitar una de las estancias en las que opera, en la provincia de Buenos Aires.<br />
<br />
Para quienes vivimos, cazamos y pescamos en el riquísimo Litoral de nuestro país, pensar en cazar en Buenos Aires seguramente puede resultar utópico. Sinceramente les digo, luego de aceptar la invitación de Fabián, comencé a plantearme si realmente valdría la pena ir. Me imaginaba enormes caminatas por campos trillados y rastrillados por hordas incesantes de cazadores, en los que seguramente debería recorrer varios kilómetros para ver alguna que otra perdiz. ¡Cuán equivocado estaba, amigos!   <br />
<br />
<b>El viaje</b><br />
Una vez comprometido con Fabián, comencé a interiorizarme un poco sobre el destino propuesto, en este caso, Iturregui, zona rural al sur de Bolívar, en el centro oeste de la provincia de Buenos Aires. No bien empecé a recibir fotos que me pasaba el anfitrión, el corazón comenzó a palpitarme de otra forma: se trataba de enormes potreros de pastura natural y ¡nada de soja! En resumen, el sueño de los perdiceros.<br />
<br />
Concretada la organización, hablé con Ariel Robledo, quien una vez más puso a mi disposición El Pato para concretar una nota diferente, como las que intentamos dar mes tras mes.<br />
<br />
Con este incentivo programamos la salida para el primer viernes de junio y, luego de almorzar en casa y despedirme de mi señora e hijos, partí raudamente con Lola en el baúl y la pasión a flor de piel.<br />
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Pocos kilómetros más adelante me encontré con este amigazo y muy buen camarógrafo que es Sebastián Sánchez. Para ser honestos, con sus diecinueve años se comporta con la educación y seriedad de un verdadero hombre. Ya el viaje tenía otro tono, como ambos somos fanáticos cazadores, y, segundos después, ya estábamos en pleno tiroteo verbal dentro del habitáculo de mi auto. Ni qué les digo cuando hora y pico más tarde estábamos sumándolo a Luis Fusai y su fiel Coco en las afueras de Firmat, Santa Fe.<br />
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Llegamos a Bolívar con la noche sobre nuestra cabeza y todavía faltaba “enganchar” la ruta a Iturregui, que además era de tierra y donde no tendríamos señal en los celulares como bien pronosticó Fabián. Para colmo, aún me resisto a comprar un GPS, de modo que encontrar el destino prometía ser toda una aventura y la perspectiva se cumplió.<br />
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Ya cansados de 650 buenos kilómetros de asfalto, aún nos quedaban recorrer unos noventa de tierra, que no solo se nos hicieron eternos por el cansancio, sino que, además, se incrementaron una decena más al pasar de largo el punto de encuentro. Finalmente el Creador nos ayudó y pudimos encontrarnos con nuestros anfitriones. Fabián (a quien recién conocí esa noche personalmente), don Alesio (verdadero personaje que luego nos haría desternillar de la risa con su inagotable chispa) y el joven Manuel, todos oriundos de Villa Constitución, Santa Fe, pero expertos conocedores de la zona donde estábamos.<br />
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Eran cerca de las 22.30 cuando seguimos su marcha rural hasta la estancia que nos acogería, y la temperatura iba en marcado descenso, de modo que el lechón asado con el que homenajearon nuestro arribo supo a manjar, y ni les cuento cuando agarramos finalmente las camas para dormir.<br />
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<b>La cacería</b><br />
A pesar del cansancio y el sueño, la noche de nuestra llegada pudimos mantener algún diálogo coherente y acordamos con Fabián levantarnos bien temprano para aprovechar al máximo el sábado. A las 7.00 estábamos todos en pie y tomando unos buenos mates para templar el espíritu.<br />
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El clima, sin dudas, estaba a nuestro favor: los primeros rayos del sol pronosticaban un día hecho a la medida de Diana, muy poco o nulo viento, un leve arañón de nubes que no hacían sino resaltar aún más el azul del cielo y muy baja temperatura, por lo que decidimos no perder más tiempo y nos subimos rápidamente a la flamante S-10 de don Alesio, aseguramos a Coco y Lola a la defensa para que no se tirasen al suelo, y designamos a Luis para cuidar de los perros y aprovechar el fresco matutino de camino a los potreros.<br />
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Ahí recién caímos acerca de donde estábamos. Al abrir realmente nuestros ojos y prestar atención al entorno que nos rodeaba recién supimos aprovechar la enorme belleza del lugar que nos recibía. Para donde uno mirara, era una línea casi infinita de pastura natural, que iba del amarillo al dorado, pasando por el marrón leonado y algunos esporádicos verdes intensos. Costaba ver algún alambrado, algún árbol, unas pocas vacas, tal vez, pero ni señas de la soja y su “progreso”. Era un verdadero paraíso que, ahora entiendo, sirvió de inspiración para que José Hernández creara el inmortal Martín Fierro.<br />
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En el trayecto al cazadero, don Alesio nos condujo muy lentamente, casi a paso de hombre con su chata por esos pastizales, ya contando algunas anécdotas e instruyéndonos sobre las costumbres de las grandes bandadas de ñandúes que, por suerte, aún se ven en estado natural en esa zona, pero además, levantando perdiz tras perdiz a su paso. Nuestro nivel de adrenalina ya estaba al máximo cuando detuvo la marcha.<br />
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Fabián quería entrenar a Chita, una setter inglesa de dos años de edad y con pocas salidas encima, por lo que se había separado de nosotros al salir del casco. Don Alesio y Manucho, luego de bajar nuestros pertrechos, nos dejaron para ir hacia otros potreros. ¡Y sí! La estancia tiene 1.700 hectáreas de pradera como para que uno pueda separarse bien y cazar más que tranquilo.<br />
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Como Sebastián filmaba para El Pato TV le tiré la “presión” de cazar en cámara a Luis y su experimentado Coco, un bretoncito de algo más de diez años de edad que trabaja de una forma muy simpática a escasos metros de su dueño y compañero, y que, como seguramente podrán apreciar en la nota televisiva, es una máquina de levantar perdices, con el único defecto de que no las cobra. No obstante, eso mucho no le importa a Luis, y, para ser honestos, a mí tampoco, ya que lo trascendente es ese vínculo tan especial que une al cazador y su perro.<br />
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Por mi parte venía detectando algunos problemitas de obediencia con Lola así que me vino bien que nos dispersáramos para poder trabajarla solo, que es lo más recomendable en perros tan jóvenes.<br />
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<b>Muy bueno</b><br />
La caza no era lo que yo creía. Subestimé al lugar, y las perdices se sucedían una tras otra. Luis hizo su primer derribo para las cámaras, no más allá de los 70 metros desde que nos separáramos, y unos pocos metros más adelante ya tenía la segunda y la tercera perdiz en su chaleco. Yo demoré algo más porque a la joven Lola le costó más encontrar los rastros a tan temprana hora, pero, ajustados el olfato y mi puntería, muy pronto empezamos a dar con la vedette de la caza menor en la Argentina, la perdiz chica común (nombre científico: Nothura maculosa; nombre autóctono: inambú).<br />
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El campo era enorme y, además, estaba repleto de perdices, pero el cupo vigente es muy escaso, así que para no pasarme de la raya opté por caminar y cada tanto detenerme a escuchar ese silencio maravilloso y absoluto de la pampa nacional. Cómo habrá sido de grande la estancia que ni siquiera escuchaba los disparos de mis amigos, y les aseguro que todos cazaron eh.<br />
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Era media mañana cuando me reuní con Luisito y “el Seba”, que venían exhaustos de caminar, pero repletas sus retinas de perdices y el chaleco con unas gordas y enormes perdices bonaerenses. Nos acercamos juntos al casco, comentando las bondades vividas, y le presté a Sebastián la escopeta para que descargara su propia ansiedad con la buena población de palomas turcas que rondaban el eucaliptal del caserío que nos hospedaba.<br />
Aprovechamos el momento para charlar con Fabián, que venía muy conforme con el desempeño de Chita, y para limpiar las perdices obtenidas.<br />
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Todos estábamos muy próximos al cupo y, cuando vino Francisco Alesio con Manuel, aceptamos gustosos su propuesta de ir a hacerles unos tiros a los patos luego del almuerzo.<br />
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Tras un suculento pollo al horno de leña, dejamos los perros al cuidado de Fabián y nos fuimos a buscar los anátidos en unas lagunas de otra estancia en la que tienen permiso nuestros amigos. De camino tuvimos oportunidad de ver buenas poblaciones de ñandúes (Rhea americana) e incluso de filmar un peludo (Chaetophractus villosus) que calentaba su cuerpo tomando sol en un verdeo. ¡Qué bichito tan pintoresco y qué saludable verlo en estado salvaje!<br />
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Llegamos a la zona prevista, pero, para nuestra decepción, el nivel de las lagunas había descendido muchísimo y la población de patos lo había hecho en igual medida. Por lo tanto sólo pudimos aprovechar para que Sebastián hiciera un par de buenas tomas para El Pato TV, mientras degustábamos unos mates en pleno campo.<br />
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Retornamos a la estancia y muy poco tiempo después ya habíamos completado todos los cupos de perdices, así que nos dedicamos a gozar del entorno. No tienen idea de cuánto disfruté caminando esas llanuras infinitas junto a mi perrita, viéndola trabajar incansablemente y levantando una perdiz atrás de la otra. Cada tanto, como lo había hecho a la mañana, me sentaba un rato y escuchaba, meditaba y me embebía de esa rusticidad, esa naturaleza tan majestuosa, testigo del andar errante de nuestros gauchos y de nuestros pueblos originarios. ¡Qué belleza!<br />
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Ya por la noche fue cuestión de encender nuevamente la cocina a leña y seguir riéndonos sin parar ante la enorme cantidad de anécdotas, chanzas y dichos de este personaje inigualable, don Francisco Alesio, y de la sabiduría, experiencia y buena voluntad de este nuevo amigo, Fabián Foresta.<br />
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Esa noche, a pesar del cansancio todos nos acostamos tarde, como retrasando el paso de las horas que marcarían el fin de esta maravillosa experiencia vivida. De igual manera, muy temprano a la mañana nos levantamos para hacer una recorrida final en los potreros y tratar de filmar el desempeño de Chita, un hermoso ejemplar de una raza con poca difusión en nuestro país.<br />
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Había caído una “helada pampa” realmente, tanto que nuestros pasos hacían crujir la gramilla y no se podían tocar los cañones de la escopeta de lo frío que estaban, pero minutos después el “ponchito de los pobres” comenzó a ganar la pulseada y nos pudo calentar un poco.<br />
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Fue un recorrido breve, porque eran casi 800 kilómetros los que nos separaban de nuestros hogares, pero sirvió para despedirnos de este paraíso que es la llanura pampeana, y de estos nuevos amigos, a los que sólo les dijimos un “hasta la próxima”.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Bermuda Twenty con Evinrude E-TEC 200 HP</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=3&amp;id=484</link><pubdate>2011-08-05 09:47:16</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/dbf5a0ebcf0883203efbad84bbedb05anau-2.jpg" width="440" /></p><p>Una embarcación exquisita, cómoda, silenciosa, moderna y de líneas clásicas.</p><p>Sólo para reflejar unas formas tan armoniosas, se justificó romper el bellísimo espejo de las aguas de ese día, del siempre hermoso y querido río Uruguay, que dormía plácido, sereno. Nos acompañó el amigo Jorge, de Revista El Pato, para probar y fotografiar esta combinación de casco y motor que parecen haber nacido uno para el otro. <br />
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Su velocidad máxima es de más de 90 km/h, pero según la información obtenida en la prueba superó los 110 km/h con un Evinrude 250 HP, sin perder el dominio de la lancha.<br />
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La Bermuda Twenty se destaca por su confort, tanto para el conductor, como para los acompañantes. Su espacio interior, más su amplio guardaesquíes y otros lugares de guarda, hacen que pueda llevar 8 personas detrás del parabrisas, también heladeras, sillones, esquíes, etc.<br />
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Su excelente terminación, un generoso francobordo, la maniobrabilidad franca y una marcha suave, libre de salpicaduras, que probamos atravesando olas que provocamos dando curvas cerradas, la hacen muy agradable y con un notable toque deportivo. <br />
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El motor se destaca por su marcha silenciosa a cualquier velocidad, el leve sonido musical de un V6 a marcha mínima, una muy buena aceleración, un consumo de 2 litros/hora para trolling, y unos 22 litros /hora a velocidad de crucero, son valores muy buenos para una lancha de ese tamaño, lo que sumado a su generoso tanque de combustible de 160 l., le confieren una autonomía de más de 300 km. a velocidad de crucero.<br />
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En resumen: una lancha apta para una familia y los amigos, para disfrutar de largas travesías, aún con aguas agitadas, pescar o practicar esquí en todas sus formas. Sus dimensiones la hacen apta para el wakeboard. Su aceleración y velocidad final, permiten esquiar descalzo o remolcar varios esquiadores a la vez. Las plataformas de popa opcionales, facilitan calzarse los esquís con toda comodidad, o subir a la lancha con facilidad, desde la playa o lo profundo.<br />
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Bermuda cumple 50 años, con el mismo buen gusto y calidad de siempre en sus productos, siendo la Twenty una expresión de esos atributos, y Evinrude pasó los 100 años desde que fabricó el primer fuera de borda del mundo.¿Qué otros antecedentes podemos pedirles?</p>]]></description></item><item><title>Combo Shimano Zyclo 2500 F</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=483</link><pubdate>2011-08-02 12:33:08</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/c28891475fb564836e6e3e6d57d071dbBaraldo-Zyclo-2500F.jpg" width="440" /></p><p>Importa y distribuye S.A. ANGEL BARALDO C.I.A.</p><p>Angel Baraldo presenta el nuevo combo Shimano de caña y reel: Zyclo 2500F. <br />
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El reel tiene 2 rulemanes, capacidad de línea 125 m / 0.25 mm. Relación de giro 4.6:1. Largo de la caña 1.95 mts. Potencia médium, mango de corcho. </p>]]></description></item><item><title>Cañas enterizas en tres secciones</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=482</link><pubdate>2011-08-02 12:30:35</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/ef2472d2c05e2f8579f992305bb7965dGonzalo-Galan-Gorrit-FG-140.jpg" width="440" /></p><p>En Prisma Pesca.</p><p>Facilitar el traslado de las problemáticas cañas largas de un solo tramo.<br />
A que pescador no le ha pasado de transportar las originales cañas de un tramo a la costa?<br />
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Hoy tiene la posibilidad de comprar un artículo que conserva la acción de una caña enteriza, pero en tres secciones.<br />
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Modelos para todas las modalidades, y todas las especies. Adquiéralas desde $ 990,00.-</p>]]></description></item><item><title>Santa Fe Aventura – Motores Mariner</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=481</link><pubdate>2011-08-02 12:25:47</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/65e357e09b30b2529ca5717e3b4fb705Santa-Fe-Aventura-Logo-Mari.jpg" width="440" /></p><p>En Santa Fe, Aristóbulo del Valle 5075.</p><p>La gente joven de Santa Fe Aventura quiere agradecer por este medio la confianza brindada por la firma Naval Motor quien los nombró representante oficial de motores fuera de borda Mariner de 2, 4 tiempos y Optimax.<br />
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El negocio santafesino brinda de ahora en más la comercialización y la atención post venta de cada producto en toda su línea completa.<br />
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Santa Fe Aventura representa a astilleros como Campanili, Aramendi, Náutica Reconquista, Río Grande y Promax entre otros.<br />
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</p>]]></description></item><item><title>Nuevo Cartucho Armusa</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=480</link><pubdate>2011-08-02 12:23:07</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/d0566200d5a6a8794a0761d33f5a3595Bowie-Armusa-21768_am-class.jpg" width="440" /></p><p>Distribuye Bowie S.R.L.</p><p>El nuevo modelo Classico es especial para el tiro a la hélice y con bajo retroceso.<br />
Es para calibre 12/70, fabricado con culote tipo 5 de 25mm, munición 7 ½ y 8 y de 28 gramos.<br />
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</p>]]></description></item><item><title>Farol Waterdog Outdoor</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=6&amp;id=479</link><pubdate>2011-08-02 12:20:50</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/f5b4547473d905937e893bdb10a6da7bWald-Waterdog-WOL-L006.jpg" width="440" /></p><p>Distribuye Wald S.A. </p><p>Este nuevo farol de camping también nos sirve para luz de emergencia. Posee 14 leds que da un haz de luz circular sin sombra.<br />
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Es liviano, de tamaño compacto, de fácil almacenamiento y transporte, con diseño especial con protección para la lluvia. <br />
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Requiere 3 pilas AA, no incluidas.<br />
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</p>]]></description></item><item><title>Itatí: Gigantes del Paraná</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=478</link><pubdate>2011-08-02 12:13:22</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/359a1f8c4552edfb388f86271aa43b40pesca-1.jpg" width="440" /></p><p>“Venite que hay muchos surubíes y todos grandes… como hace mucho tiempo no aparecían…”</p><p>Esas fueron las palabras detonantes para que de manera fugaz organizara mi viaje hasta Itatí, en busca de los pintados de portes excepcionales que se estaban dando en varios pesqueros de la región.<br />
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El frío calaba más hondo de lo que uno se pudiera imaginar, y como en tantos otros inviernos me había prometido no salir a pescar cuando las temperaturas bajaran demasiado, pero así como en otras temporadas no cumplí mi palabra, la situación en esta se repetiría… y así fue.<br />
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Lo cierto es que cuando un amigo te llama alertándote de la presencia de grandes surubíes, lo que primero se le viene a la cabeza es estar con la caña flexionada al límite, batallando contra un gran pez, de esos que uno sueña tener presente para toda su vida en una foto y en sus anécdotas.<br />
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Así fue que, aprovechando mi presencia cerca de la mística localidad correntina, y ante el llamado de Federico Teitelmann, organicé rápidamente mi viaje, olvidándome del frío, pero a la vez cargando la indumentaria Forest Leather más abrigada que tenía, ya que la idea como siempre digo es que uno disfrute de la pesca y no la padezca.<br />
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Arribé a destino y como siempre lo hago aproveché a recorrer la imponente iglesia de la Virgen de Itatí, algo que conmueve e impacta, y que aunque la visitemos varias veces en el año, siempre despierta sensaciones diferentes. Le agradecí por bendecir nuestros viajes y el trabajo, por la salud, por la vida, y le pedí que nos ayude a ser más amigos con la naturaleza y con nuestro maravilloso río.<br />
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Luego, me dirigí hasta las cabañas Puerto Paraíso, en donde Federico me esperaba como siempre con todo listo para zarpar en la jornada siguiente.<br />
Compartimos una agradable cena junto a su familia y conversamos sobre la realidad del río, que cada tanto nos sorprende con la presencia de grandes cardúmenes de dorados o surubíes de tamaños descomunales. “Esta temporada tuvimos momentos de mucha pesca, y especialmente se dieron tamaños que hace mucho no veíamos…” me explicaba Fede, “… ¿de dónde deben salir, dónde están estos pescados que tienen ya muchos años de existencia?...” es la pregunta que se hace y nos hacemos, dejando la respuesta con puntos suspensivos, sin explicaciones concretas, y con la esperanza de que nadie descubra el santuario desde donde emergen estos gladiadores de agua dulce.<br />
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La zona de pesca estaba cerca, lo que en cierta medida nos entusiasmaba, ya que el padecimiento de una larga navegación con tanto frío no sería tan prolongado.<br />
Con todo listo, nos fuimos a descansar. Les aseguro que uno pesca en muchos lugares durante todo el año, pero en situaciones como esta siempre me cuesta conciliar el sueño, ya que por mi mente pasan imágenes de las posibles situaciones con las que nos podemos llegar a encontrar en el río. Di varias vueltas en la cama antes de lograr dormirme profundamente.<br />
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<b>Bien temprano</b><br />
El sol todavía no daba indicios de querer asomar cuando estábamos emponchados hasta los dientes compartiendo unos mates con Federico.<br />
Jorge, iba a ser nuestro guía, y lentamente fuimos cargando todo sobre la lancha como para iniciar el derrotero lo antes posible.<br />
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La idea era intentar por la mañana la pesca de surubíes y, por la tarde, navegar aguas abajo para encontrarnos con un gran cardumen de mojarras que venía arribando por el Paraná, y quizás podíamos lograr algunos piques de dorados.<br />
Cuando la lancha aceleró la brisa helada intentaba perforar nuestras camperas y los mates que se cebaban llegaban congelados… Unos 20 minutos de marcha en total silencio nos depositaron en la zona de “los palos”, sitio que se ubica cerca de una costa cuyas características justamente son muchos árboles y palos sumergidos, debido a la erosión que provoca el río contra la costa.<br />
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Preparamos los equipos, en mi caso estaba por estrenar un reel Okuma Convector de 2 rulemanes, con una recuperación algo lenta pero de una construcción muy fuerte y resistente, ideal para este tipo de pescas en las cuales necesitamos que el reel traccione con fuerza. A la postre, me quedé muy conforme con esta nueva máquina de Okuma, que viene con una manivela de fuerza que facilita el trabajo al momento de pelear con pesados contrincantes. La caña era una Berkley Air de 10-25 libras.<br />
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Como multifilamento estaba usando un Tech Flúor de excelente resistencia en un grosor de 0,28 mm. Utilizamos señuelos modelos banana corta de marcas como Cucú y Alfer´s.  <br />
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Comenzamos a pasar los artificiales, con la habilidad del guía, que iba zigzagueando entre los palos que estaban en el fondo. Sin dudas, cuando se realiza trolling, la habilidad del guía es indispensable para el éxito. Ellos saben a la velocidad que deben trolear, por dónde pasar el artificial, cómo evitar los enganches.<br />
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El sitio por el cual estábamos realizando las pruebas no era fácil, ya que como dije: el fondo estaba plagado de palos, y eso lo percibíamos con los golpes del señuelo. De vez en cuando alguno quedaba trabajo en el fondo, pero con mucha pericia, lo volvíamos a recuperar.<br />
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En una de las pasadas siento cómo mi línea se afloja, y tras ese toque, la violenta llevada y la punta de la caña que me confirma que hay un pez en el extremo. Tras una lucha no tan prolongada, vimos un cachorro de unos 12 kilos que tomó mi señuelo de manera franca.<br />
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Varias fotos y la felicidad de haber logrado la primera presa de la mañana. <br />
Lo regresamos y emprendimos los intentos nuevamente. Pasamos los artificiales cerca de una hora por el mismo sitio, y solo la caña de Federico alcanzó a tener un pique que no pudo asegurar.<br />
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Mientras realizábamos los ensayos, pasó una lancha amiga, y nos invitó a navegar hasta la zona de Puerto Corazón, en donde durante la jornada anterior se habían dado muchas capturas de grandes surubíes.<br />
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Las dos embarcaciones emprendimos viaje, con el objetivo de ubicar el cardumen de grandes pintados que días anteriores habían estado en la zona de “los palos”, pero que por algún motivo natural se desplazaron hacia otros tramos del Paraná.<br />
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<b>Puerto Corazón</b><br />
Llegamos hasta el pesquero, y comenzamos a realizar las pasadas. En este sitio, al ser más profundo que el pesquero anterior, teníamos que largar unos 100 metros de multifilamento para que el señuelo llegara a tocar el fondo. En el punto anterior, con unos 40 metros ya lográbamos profundizar bien.  En este sentido, debemos recordar que cuanto más distancia le demos al señuelo, más profundiza, y por ello se emplean multifilamentos de bajo grosor.<br />
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Varias pasadas tuvimos que interrumpirlas debido a que los artificiales se enganchaban con las basuras del fondo, especialmente nailon que seguramente se cortaron por el roce contra las piedras. “Te imaginas la cantidad de señuelos que debe haber en este lugar…” comentaba Federico. “Debe haber un tesoro en señuelos…” le respondí, imaginándonos la cantidad de veces que uno cortó los artificiales en esta zona, plagada de piedras filosas.<br />
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La lancha que estaba a la par nuestro, en una de las pasadas, pudo prender un hermoso surubí que después de pelearlo un buen rato, pudieron izar. Era una mole de unos 30 kilos que le llevó varios minutos poder vencer. Luego de esa captura la lancha se alejó, y nosotros quedamos solo en el lugar, con todo el río y todo el pesquero para nosotros solos.<br />
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Como vimos que el señuelo con el que tuvieron la captura era de color blanco y rojo, pusimos los mismos colores en nuestros artificiales.<br />
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Remontamos el Paraná y comenzamos la pasada de manera transversal, muy lentamente hasta que los señuelos empezaron a golpear en el fondo rocoso. En un instante, la caña de Federico acusó la bajada brutal de un surubí, y con la clavada efectiva comenzó a luchar con su presa.<br />
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En este aspecto, cuando tenemos un buen pez prendido, lo ideal es no apurarse en acortar las distancias, ya que esto produce un mayor agotamiento de nuestros brazos, y por ende, también suele generarnos equivocaciones. Con la paciencia de quien sabe que la pelea puede extenderse un buen rato, lentamente el pescador fue acercando a la bestia a nuestra lancha.<br />
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Cuando lo vimos aparecer desde las profundidades, sinceramente no lo podíamos creer, era un hermoso surubí de unos 35 kilos, que se había tentado con su señuelo.<br />
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Con mucho trabajo lo subimos a la lancha para plasmar las fotos que hoy ustedes pueden disfrutar en estas páginas. “¡Este es hermoso, pero falta el más grande, como los que se estaban sacando en esta zona!” redoblaba la apuesta Federico, cargado de fe. Devolvimos al gran pintado al río, y emprendimos la navegación hacia el mismo punto desde donde habíamos iniciado la anterior deriva.<br />
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<b>El gigante</b><br />
No sé porqué, pero todos teníamos la fe tremenda de que algún buen surubí nos iba a premiar tanto sacrificio en la fresca mañana.<br />
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Me aferré a la caña, y le dije al guía: “ahora me toca a mí, amigo… ya vas a ver el que voy a clavar….”. Cuando el señuelo comenzó a repiquetear en el fondo, mis latidos se aceleraron, como intuyendo lo que se venía.<br />
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Recorrimos unos 200 metros, y siento como mi sedal se afloja totalmente. Rápidamente intenté recoger para buscar tensión, y fue allí cuando una locomotora arrancó sacándome muchos metros de multifilamento. El devanador estaba enloquecido, ¡¡¡ y el tambor poco a poco se iba quedando sin carga!!!. Aquí los movimientos tienen que ser precisos, sin margen a errores, tanto del guía como del pescador, ya que una falla sería el final de la contienda y la amargura de todos.<br />
<br />
Me paré en la punta de la lancha y con mucha paciencia, y a la vez gran esfuerzo, comencé a arrimar a la mole pintada a la lancha. <br />
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¡Este es el que buscamos, este es un bichazo! Me decía Federico, y yo que solo quería ver la silueta en superficie. En cada embate del pez, mi sedal salía despedido como una flecha. No hay que tocar nada, una vez que tenemos bien regulado el freno del reel hay que dejar que cuando pez tira el multi salga sin resistencia. Cuando deja de hacer fuerza el pez, es el momento en el cual debemos recoger lo más rápido posible para ir acortando las distancias.<br />
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Vimos las primeras burbujas en superficie, ya después lentamente apareció la punta del líder de acero. Tras esas imágenes vimos emerger un tremendo surubí de más de 50 kilos que provocó el delirio y desahogo de todos. ¡Te dije que había bichos grandes! Me repetía Federico, con tanta o más felicidad que yo.<br />
<br />
Sinceramente no lo podíamos creer, quizás para mí el surubí más grande que he sacado, con un enorme cabeza y un cuerpo que se hacía imposible sostener entre dos personas. No es simple describir las sensaciones que estos peces nos transmiten, son bellezas de nuestro Paraná que debemos preservar por muchos años, son peces históricos que deben seguir vivos para pasarle la mejor genética a la especie, y es esto lo que deben entender nuestras autoridades. Cuidemos el pez chico, pero también cuidemos a estas bestias que son los mejores reproductores que tenemos en el Paraná.<br />
<br />
Nos abrazamos con Federico y con el guía, teníamos un bello exponente de los grandes peces que suele tener nuestro bendito río. Tras una adecuada oxigenación, dejamos que el maravilloso pintado se nos escurriera de las manos. Todavía quedan en mi mente las imágenes de su devolución, como si un gran telón de aguas transparentes despidiera a uno de los mejores actores de nuestra naturaleza.<br />
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Había llegado el mediodía, y con el objetivo alcanzado, regresamos a la cabaña, para almorzar y salir en busca de los dorados.<br />
<br />
En el viaje repasaba las fotos, y la emoción me invadía, me ponía feliz, era uno de los momentos más lindos que la pesca me había regalado, y por sobre todo me generaba satisfacción saber que todavía existen estas gigantescas criaturas en nuestro río.<br />
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<b>El espectáculo final</b><br />
Tras un riquísimo almuerzo, como el que siempre disfrutamos en Puerto Paraíso, salimos para aprovechar las pocas horas de sol que la tarde todavía nos podía ofrecer.<br />
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Cuando fuimos llegando a la zona de pesca fuimos testigos de un show increíble. Miles de mojarras y sabalitos conformaban una mancha negra que iba bordeando el río Paraná por unos 2 kilómetros aproximadamente. Eran miles de pequeños peces que lentamente se trasladaban en busca de aguas más cálidas. Contra las piedras podíamos ver estallar el agua. “Seguramente tas este cardumen algún dorado está comiendo….” comentamos con Fede.<br />
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Inmediatamente armó su equipo de mosca y comenzó a realizar los lanzamientos cerca de la costa, pero en un sitio en el cual no había tanto movimiento de mojarras, ya que intuimos que si estaban los dorados comiendo tanta carnada, sería muy difícil seducirlo con una mosca.<br />
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Tras varios intentos, en uno de los lances consiguió que un dorado equivocara su dieta. La tomada de la mosca fue tan rápida que no le dio tiempo a nada, y tras aferrarse a su caña, vimos saltar al hermoso dorado dejándonos atónitos.<br />
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Pesado, gordo, cada salto generaba un estallido en el agua lleno de adrenalina.<br />
Después de varios minutos de lucha, pudo subirlo a la lancha y plasmar en fotos la felicidad del pescador.<br />
<br />
Ya estábamos más que conformes, no necesitábamos más pesca, con lo que conseguimos a la mañana y este cierre de lujo, nos bastaba para asegurar que Itatí sigue siendo uno de los sitios privilegiados para la pesca deportiva.<br />
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Este pesquero correntino, hoy nos propone dos especies altamente calificadas, surubíes o dorados, en tamaños excelentes, en las modalidades que uno prefiera practicar, y eso no es sencillo encontrar en otros ambientes.<br />
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Mientras navegábamos de regreso, tomé fotos de la basílica, y le agradecí a la Virgen de Itatí por su generosidad y por proteger estas claras aguas, llenas de magia, llenas de peces, que en diferentes épocas del año siempre nos ha regalado material de lujo, para compartirlo con todos los amigos lectores.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Eclipse 18 Cuddy. De Astillero Arco Iris.</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=3&amp;id=477</link><pubdate>2011-07-22 09:55:37</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/ad5cc64a13c8cd6b96444cf5e4ccc4ef5.jpg" width="440" /></p><p>Elegimos la ciudad de Rosario para la presentación de esta embarcación porque la venta fue muy importante en esta ciudad y en la región.</p><p>Para esto la gente de Náutica Uno nos hizo de anfitrión y fue quien convoco a un cliente que hace poco adquirió esta Eclipse 18 Cuddy y quien mejor un comprador totalmente satisfecho para que nos la presentara.<br />
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Bajo un cielo magnífico y un Río Paraná tranquilo botamos la embarcación y nos alejamos unos minutos del ruido de la ciudad para sorprendernos por los comentarios positivos del propietario de este “cuddy”.<br />
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La excelente navegación que presenta es uno de los puntos destacados, en esta oportunidad el motor con que estaba equipada fue un motor de 4 tiempos Yamaha de 115 HP, y que despegó al casco en escasos segundos y brindó unas reacciones rápidas cuando se lo pidió el timonel, tanto en río abierto como en arroyos respondió a todos a cualquier movimiento del volante. Un párrafo aparte para los relojes digitales que trae el motor, que brindan una información exacta, confiable, con números grandes para que los mayores tengan también buen informe de lo que le está sucediendo al motor.<br />
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El casco está inyectado en poliuretano para mayor robusteza e insonoridad. También nos resaltó lo acondicionado, conveniente y oportuno del compartimento cerrado ya que lo utiliza comúnmente para salir de pesca durante la noche, para hacerse una escapada de varios días sin depender de alojamiento y por lo cómodo que es para dos o tres personas grandes. En el lugar pudimos ver una cama mullida, con guanteras laterales para acomodar ropa u otros objetos, lugar para la pantalla de un plasma o cuadro en este caso, con una claraboya sobre el techo que ilumina y cambia el aire de este sector.<br />
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Hay que recordar que esta embarcación también trae baño químico que aumenta nuestra independencia al salir a navegar y se puede colocar un anafe para cocinar o calentar el agua para nuestro mate.<br />
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Posee una gran consola para todo el instrumental, volante y equipos electrónicos, además puerta plegable y la escalera para el acceso al solárium “sostienen” el amplio parabrisas curvo.<br />
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Trae dos asientos “back to back”, dos guanteras laterales y dos asientos en popa, más la explanada para poder ascender luego de pegarse un chapuzón. <br />
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Trae piso premoldeado antideslizante, tanque de combustible de 80 litros incorporado, lugar para guarda esquíes, barra esquí, capota, pintura de casco bicolor. Arco Iris tiene varios modelos de cascos sobre cada uno de los cuales se ofrecen modelos de proa abierta o de proa cerrada, “cuddy” como se los llama en el ambiente náutico, con la finalidad de lograr una oferta lo más completa posible dentro de este segmento del mercado.<br />
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El Eclipse 18 Cuddy es uno de los modelos más buscados del astillero y resume un poco el trabajo de esta marca que apunta a que la familia disfrute de la mejor manera de los ambientes naturales.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Coronda, donde la pesca vive</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=476</link><pubdate>2011-07-19 10:04:45</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/03347f4464af09410b5f19804d767af45.jpg" width="440" /></p><p>La localidad santafesina propone una buena pesca variada los doce meses del año, con altas probabilidades de darnos mucha diversión.</p><p>Gracias a la invitación que nos realizó Fabio Milanesio, del complejo turístico Nano Bocha, programamos una visita a la tierra de las frutillas, con el objetivo de mostrar algunas de sus cualidades turísticas, especialmente las ligadas al río, como la pesca deportiva.<br />
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Desde hace unos meses nos hemos encargado de mostrar las virtudes que tiene el sur provincial en materia de pesca, destacándose las especies variadas, como el amarillo, la boga y el moncholo, pero también con una interesante presencia, en estos últimos tiempos, de los combativos dorados. <br />
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Así programamos una visita para testear los sitios más rendidores de esa zona. Bien temprano en la mañana llegamos hasta las cabañas que Fabio administra desde hace muy poco tiempo. Tras los saludos, nos dirigimos al amplio quincho del complejo en donde nos deleitamos con un agradable desayuno con mermeladas caseras. <br />
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Una vez organizado el derrotero del día, nos distribuimos en dos embarcaciones rumbo a los sitios que Rubén, nuestro guía, tenía agendados como los que nunca fallan.<br />
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Bien abrigados, navegamos unos quince minutos hasta un lugar en el cual probaríamos la pesca variada. Nos anclamos unos metros antes de la caída a un gran pozón, y con aparejos para la pesca de amarillos y bogas, iniciamos los intentos.<br />
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Nos alcanzó con solo una hora de pesca para dar con excelentes amarillos que, con mucha voracidad, tomaban el tripero de sábalo que se ofrecía como carnada. En este sentido debemos destacar que en la zona el cebo más empleado son las vísceras de sábalo y, por ende, es una carnada que no debe faltar, si lo que uno desea es tener piques al instante de amarillos y moncholos, gordos y sanos.<br />
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Con el cupo de bagres cubierto, nos dirigimos hacia otro tramo del río en donde podíamos dar con las bogas, especie que durante todo el verano, y gracias a las aguas altas y claras, mostró una gran presencia. Para ello pusimos anzuelos más chicos. El lastre continuaba siendo de cuarenta gramos, ya que la corriente no era demasiado intensa y las zonas no tenían gran profundidad.<br />
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Compartíamos la lancha con Hugo Giardino, que me recomendaba usar plomos esféricos para la pesca de la boga y, en este sentido, la sugerencia fue tenida en cuenta. El plomo redondo, empujado por la corriente, logra un desplazamiento lento de la carnada, y esto suele ser más efectivo para la pesca de bogas, mientras que, si usamos plomos de otras formas que quedan quietos en el fondo, el pique tarda un poco más en llegar.<br />
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Incluso, con los plomos circulares, podemos hacer “rebotar” la carnada, levantando levemente la punta de la caña, cubriendo un tramo más amplio del río. <br />
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Nos ubicamos en un sector en donde la corriente concluía en un gran remanso. Lanzamos y tras unos minutos de espera sentimos los piques bruscos en nuestras cañas, que no eran precisamente de bogas, sino de excelentes amarillos que, sin tantos rodeos, se llevaban la pequeña carnada de manera franca y, al estar colocada en anzuelos pequeños, cada pique era una nueva captura. <br />
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“Es increíble... hasta hace poco acá eran todos piques de bogas…” decía el baquiano. En realidad, las bajas temperaturas de los últimos días sumadas a la notable bajante hicieron que apareciera en escena un pez como el amarillo que suele reinar en invierno. Así las cosas, en cada parada que realizábamos teníamos piques de hambrientos bagres que mostraban una vitalidad asombrosa.<br />
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En uno de los sitios, tras arrojar las carnadas al río, siento una llevada franca y casi incontrolable. Pensé: “esta es la boga de mi vida”, pero se trataba de un doradillo, que quedó prendido justo en el candado de la boca con el pequeño anzuelo. <br />
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Tras la admiración de todos, por la presencia del “tigre de los ríos”, y aun cuando la temperatura no era la ideal, dejamos de lado los intentos con carnada y preparamos las cañas de baitcasting para ensayar la pesca de dorados.<br />
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<b>Dorados en Coronda</b><br />
Gracias a la riqueza que tiene el interminable y laberíntico mundo de islas de Coronda, las especies pueden reproducirse con enorme facilidad, aun cuando la pesca comercial en la zona sigue siendo demasiado intensiva. <br />
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Lo cierto es que, con el río en un nivel todavía importante, la proliferación de carnada y, por ende, de especies cazadoras se ha incrementado en toda la región. Así es que pueden pescarse dorados, ya sea con carnada natural, o bien con la utilización de señuelos, siendo estos últimos los que mayor desarrollo han tenido en el Litoral en los últimos años.<br />
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Con las aguas todavía con una buena transparencia, decidimos “golpear” en todas las correderas que nos quedaban de paso. Varios piques que no llegaron a concretarse nos daban la idea de que los dorados habían acusado el notable cambio climático de los últimos días, ya que de unos 25 grados, la escala mercurial bajó a once, y esto tiene su repercusión en un pez tan sensible como “el tigre de los ríos”.<br />
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A medida que la mañana transcurría, y que el sol iba calentando el ambiente, los feroces cazadores color oro comenzaron a atacar nuestros señuelos, no con tanta vehemencia, pero sí con la velocidad que siempre caracteriza a esta estrella del Litoral, generando admiración en nuestro guía, quien nunca había implementado estas modalidades con sus clientes.<br />
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Es verdad que la zona siempre estuvo más identificada con las especies menores y con la pesca a la espera con carnada, pero indudablemente cada vez más aficionados se vuelcan a la utilización del spinning, el baitcasting y la mosca, como estilos de pesca más activos y, por ende, más divertidos.<br />
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El placer de los pescadores, en estos casos, no pasa por el tamaño del ejemplar, sino porque el señuelo o la mosca elegidos logren engañar a su presa. A medida que pasaban las horas le fuimos indicando a Rubén los mejores sitios para pescar con artificiales y, con esfuerzo, pero mucho entusiasmo, sacamos dorados en cada uno de los sitios escogidos e, incluso, nos dimos el lujo de hacer trolling en una de las correderas que volcaban sus aguas a una gran laguna, con varios piques de lindos ejemplares.<br />
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Ya era tiempo de regresar, cuando le sugerimos al baquiano que se detuviera en un pequeño arroyo para buscar algunas bogas. Cambiamos los aparejos y en este sitio, las bravas bogas estaban presentes. No en gran tamaño, pero siempre con esa dura entrega que dan cada vez que se sienten pichadas por los anzuelos. Luego de sacar una decena de bogas de pequeño y mediano tamaño, acordamos con el guía regresar a las cabañas.<br />
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Eran cerca de las 16.00 hs. cuando nos reunimos en el quincho de Nano Bocha, para deleitarnos con unas exquisitas bogas a la parrilla. Así cerramos un día frío, pero con el intenso calor que siempre nos propone la pesca y el encuentro con nuevos amigos.<br />
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Coronda comienza a transitar una linda temporada para la pesca variada y, de vez en cuando, si la altura y la claridad de las aguas lo permiten, seguramente los amantes de los señuelos podrán darse un gustito diferente. Anímese a descubrir este bello rincón santafesino, con gente siempre dispuesta a que uno la pase bien.<br />
</p>]]></description></item><item><title>Invierno en El Chalten</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=11&amp;id=475</link><pubdate>2011-07-14 09:21:28</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/52223e091613b80c25c8e82f45f18069chalten-ok.jpg" width="440" /></p><p>Muchas opciones para disfrutar del turismo aventura. </p><p>En esta temporada invernal El Chaltén esta preparado para recibir aquellos turistas que desean disfrutar de paisajes distintos, con bosques color anaranjados por el otoño y mucha nieve durante el invierno.<br />
Dentro de las actividades propuestas se encuentran<br />
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-Circuito Lago del Desierto: minibús ó 4 x 4:(Según la cantidad de nieve en el camino). Este paseo propone transitar por la RP23 entrando en la cordillera misma, rodeado de bosques, cascadas y glaciares, es una de las alternativas mas buscadas por nuestros visitantes. <br />
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El Lago del Desierto se encuentra a 37 km de El Chalten, y ofrece un paisaje único durante todo el trayecto, hasta llegar al espejo de agua antes mencionado. Desde alli se puede acceder caminando hasta el Glaciar Huemul, 1hs de caminata. Este último tramo a pie, se encuentra condicionado al estado del sendero.<br />
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-Excursión con Raquetas de nieve:<br />
De acuerdo a la condición física de los pasajeros, clima y visibilidad, las opciones de esta divertida actividad son:<br />
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-Mirador del Cerro Torre: Se remonta el río Fitz Roy, contemplando su cañadon y transitando por zonas boscosas, hasta llegar al Mirador del Cerro Torre. Duración de la excursión 3 hs.<br />
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-Mirador del Fitz Roy, Lag. Capri: Requiere un poco mas de esfuerzo físico, ya que la primera hora es en subida. Se llega hasta el primer Mirador del Fitz Roy y a la Laguna Capri. Duración de la excursión 4 hs.<br />
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-Chorrillo del Salto: Es el menos exigente de los recorridos, se llega a una interesante Cascada de unos 12 mts. En época invernal permanece congelada casi en su totalidad. Duración de la excursión 2 hs.<br />
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-El sendero de Laguna Capri, con un desnivel de 200 metros, ofrece una fantástica vista del cerro Fitz Roy sobre una hermosa laguna a sólo dos horas de El Chaltén. Comparte el comienzo de su recorrido con el camino a Laguna De los Tres, sin duda la más famosa de todas las caminatas, al final de la avenida San Martín. Durante la primera hora, la pendiente es algo pronunciada hasta ingresar en el valle del arroyo Del Salto en dirección al monte Fitz Roy. Los ñires comienzan a ser cada vez más numerosos alrededor del sendero y aproximadamente a una hora y media del trayecto se accede a un mirador natural bien señalizado, con vista al glaciar Piedra Blanca sobre una roca, con un cartel que permite interpretar el paisaje que se presenta frente a nosotros.  Continuando por la misma senda, se toma el desvío en dirección Sur hacia la laguna y el campamento agreste Laguna Capri. Desde la laguna se tiene una vista única del Fitz Roy y sus agujas periféricas. Una opción interesante es finalizar el día pernoctando en el área de acampe habilitada por el Parque Nacional Los Glaciares.<br />
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Para complementar estas actividades, los visitantes pueden realizar otras excursiones cortas: <br />
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Lago del Desierto está emplazado a 37 kilómetros al norte de El Chaltén. Se accede en vehículo o en bus, después de un paseo que atraviesa bosques muy añosos y glaciares, siguiendo el recorrido del río De las Vueltas. Una vez en el estacionamiento, al final de la Ruta Provincial Nº 23, caminando unos 300 metros se llega a un mirador desde donde se aprecia el lago de punta sur a norte.  También en la zona se encuentra un camping privado y se puede realizar una caminata al glaciar Huemul, que demanda solo una hora de ida.<br />
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En cuanto a la hotelería, existen mas de 20 establecimientos disponibles para invierno, entre albergues, cabañas, hosterías y hoteles. Con tarifas muy convenientes para esta temporada baja. Consultemos la mejor opción según su presupuesto.<br />
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<b>Cómo llegar:</b><br />
Desde El Calafate: A solo 220 Km, se debe transitar por la RN40 y por la RP23 (pavimentadas) que finaliza en el Lago del Desierto. Desde el norte cordillerano: Los Antiguos a 648 km. por la Rn40 ( de ripio, en obras de pavimentación) pasando por Perito Moreno, Bajo Caracoles, (la Cueva de las Manos) y Tres Lagos continuando luego por la RP23 de entrada a El Chaltén.<br />
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Si accede por la costa desde Comandante Luis Piedra Buena, tomar la RP288 y luego la RP 23, hay 320 km. (110 km. pavimento y el resto de ripio).<br />
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Existen tres compañías de ómnibus que entran diariamente a El Chaltén, con diversos horarios por la mañana y por la tarde, provenientes de El Calafate (Cal Tur, Chaltén Travel y Taqsa).<br />
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También desde Perito Moreno /Los Antiguos existen dos empresas que realiza la RN40 día por medio, conectando estas localidades con El Chaltén, dichas empresas son: Chaltén Travel, y Taqsa que a su vez tienen conexión con Bariloche.<br />
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El aeropuerto internacional más cercano se encuentra en la localidad de El Calafate y recibe vuelos provenientes de Buenos Aires, Trelew, Bariloche, Ushuaia y otros destinos de la provincia de Santa Cruz. <br />
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Es recomendable pasar por parques nacionales para asesorarse de cómo están los senderos, antes de iniciar un recorrido.<br />
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</p>]]></description></item><item><title>Santa Rosa de Calchines, Delirio Dorado</title><link>http://www.elpatowebsite.com/md.html?categoria=1&amp;id=474</link><pubdate>2011-07-11 09:45:05</pubdate><description><![CDATA[<p><img src="http://www.elpatowebsite.com/img/9a60a6a4181d83e18298f71bc790f9d65.jpg" width="440" /></p><p>A veces uno programa viajes de pesca distantes. Pero en muchas ocasiones, los sitios de pesca rendidores están más cerca de lo que nos imaginamos.</p><p>Está claro que cuando el río está en un nivel alto, los pesqueros se multiplican y también se acercan a las grandes ciudades. Qué quiero decir con esto, que con las crecientes, los peces forrajeros suelen recostarse contra las costas, y por ende, los cazadores también se acercan a las riberas,  generando situaciones de pesca más próximas de lo que nos imaginamos.<br />
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Con el objetivo de comprobar esta situación, programamos una salida de pesca a tan sólo 40 kilómetros de la ciudad de Santa Fe hacia el norte, en la sencilla pero pujante localidad de Santa Rosa de Calchines.<br />
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Para llegar a nuestro destino tomamos la ruta provincial Nº 1, en buen estado, y tras unos 30 minutos de viaje arribamos al Complejo La Tranquila, de Martín Píccoli, desde donde partiríamos a realizar el relevamiento de pesca. <br />
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Algo para destacar es que cuando transitamos la ruta de la costa, podemos ver claramente lo que explicaba al comienzo de esta nota: cuando el río está alto, el agua se acerca contra la ruta, la que forma un extenso murallón que se extiende por varios kilómetros. Mientras la recorremos podemos divisar gran cantidad de aves acuáticas, muchas de las cuales se alimentan de pequeños peces. Este es un indicativo que la carnada está cerca, y a la vez, se transforma en un imán para los grandes predadores que tiene el Paraná, especialmente el dorado.<br />
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Por este motivo, es importante que los pescadores, observen el comportamiento de la fauna, especialmente de las aves, ya que muchas veces son indicadoras de la presencia de cardúmenes de mojarras o alevinos.  <br />
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<b>Capacitación</b><br />
Como en todo trabajo, siempre es importante perfeccionarse, apostar a más, tratar de capacitarse, y en este sentido, tanto Martín, como su hermano, participaron del Curso de capacitación que realiza la Provincia de Santa Fe para sus guías de pesca, de allí surgió la idea de invitarnos para demostrarles in situ cómo es posible aplicar las nuevas técnicas a la región de Santa Rosa, es decir, el bait casting, el spinning, la mosca.<br />
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En esta temporada en la cual el frío se hace sentir, no tiene sentido salir demasiado temprano a navegar, especialmente cuando los pesqueros que vamos a visitar no son muy lejanos. Es por ello que cerca de las 9 de l
